viernes, 29 de agosto de 2014

LA DEBILIDAD DE MADURO (18/07/14)

Si algo evidencia la pobreza del liderazgo de Nicolás Maduro y la debilidad de su gobierno es el significativo avance del militarismo en la sociedad venezolana, realidad que en los últimos meses se ha convertido en una seria amenaza a la paz y la institucionalidad de la República. El militarismo no es algo nuevo, al contrario es parte del legado de Hugo Chávez pero el actual cuadro de fragilidad e inestabilidad política del régimen ha obligado a Maduro a ceder un poder excesivo a la cúpula militar y a las fuerzas cubanas que representan al llamado el castro-comunismo. Nicolás no gobierna, sobrevive. Sus carencias e ilegitimidad lo obligan a entregar el poder por cuotas. En tiempos de Chávez, el militarismo ya era un rasgo inocultable y aunque siempre fue una amenaza, él tenía suficiente liderazgo en la institución castrense para frenar las ambiciones y administrar la codicia de sus compañeros de armas. El problema es que Maduro perdió el control en ese peligroso juego y hoy gobiernan los cubanos junto a una cúpula militar corrupta. Desde la perspectiva democrática, la sola idea de “un gobierno cívico-militar” es una perversión y bajo ella subyace una cultura autoritaria. Pero esa idea ha quedado atrás para dar paso a la pretensión de imponer “un régimen cubano-militar”. Diosdado Cabello, Rodríguez Torres y Padrino López –entre otros- son el cogollo de lo que Luis Tascón llamó la “Derecha Endógena” pero sin duda, hoy son la más nítida expresión del militarismo en Venezuela. La designación del General Padrino López como orador de orden en la Asamblea Nacional –foro político por excelencia en una democracia- es por sí misma una depravación que evidencia la debilidad institucional del parlamento. Que este General ofrezca lealtad y disciplina a Maduro –en vez de a la Constitución y al pueblo- además de ser mentira, es un penoso acto de adulancia. Lo grave es que un militar activo viole nuestra Carta Magna diciendo que la FAN es chavista y que lo haga en ese escenario, es una atrocidad que muestra la degeneración del sistema político. Desconocer el carácter apolítico y no deliberante de la FAN lesiona seriamente a la institución castrense y a la democracia pero decir que ellos –los militares- garantizan la estabilidad política es algo muy peligroso pues en las democracias no son las armas, ni el chantaje de una revolución armada lo que garantiza la estabilidad política sino las instituciones de la República. La aberrante sentencia del TSJ avalando la activa participación de los militares en la política y la excesiva presencia de efectivos castrenses en los medios de comunicación durante los últimos días, son signos preocupantes del aluvión militarista que se le viene encima al país, sepultando al poder civil y destruyendo los pocos vestigios de democracia que quedan en Venezuela. Hoy se hace impostergable que la sociedad democrática reaccione y ello incluye a los sectores institucionales en el mundo militar, que seguramente están asqueados. También incluye a las bases chavistas y a la reserva civilista que posiblemente sobrevive en el campo oficialista pues un régimen cubano-militar también es una amenaza para ellos.

LO QUE DIRIA EL CHE GUEVARA (11/07/14)

No satanizamos, ni idolatramos a Ernesto Guevara; simplemente destacamos algunos rasgos de este controversial personaje que contrastan con la revolución chavista. A estos falsos revolucionarios del PSUV que tanto les gusta citarlo, valdría la pena recordarles tres anécdotas que muestran su autenticidad y honestidad. En Agosto de 1961, siendo Ministro de Industrias, inicia su intervención en la primera reunión nacional de producción diciendo: “ustedes me recibieron con un aplauso nutrido y caluroso. No sé si sería como consumidores o como cómplices”, para más adelante reconocer que “se han cometido errores que han dado como resultado fallas considerables en el abastecimiento de la población”. La autocrítica del Che fue mucho más cruda en 1964, cuando en una multitudinaria asamblea expuso las contradicciones de la revolución al afirmar que Cuba “es el primer país socialista de América, somos la vanguardia de América y no hay malanga (papa), no hay yuca y no hay lo demás… Y en La Habana el racionamiento es más o menos, pero vaya usted a Santiago y la carne son 4 onzas por semana, todo falta…”. El Che asumía su responsabilidad, nunca se le ocurrió echarle la culpa al imperio o a la dictadura de Batista, ni hacer el ridículo con el cuento de la guerra económica. Ese es un primer contraste con el gobierno irresponsable que tenemos en Venezuela. La burocracia chavista siempre busca a quien recostar las culpas y lejos de rectificar, insisten en el camino equivocado. Insultan la inteligencia del venezolano con promesas eternas que ni siquiera piensan cumplir, la mentira es su herramienta política predilecta. En una carta dirigida en 1962 al diplomático soviético, su amigo Anastás Mikoyan, el Che compartía su preocupación: “nuestro gobierno ya le hizo al pueblo muchas promesas diferentes, las cuales lamentablemente no puede cumplir… deberíamos de tener más cuidado en las promesas que hacemos y hablarle al pueblo sólo de lo que podemos cumplir. Pero si las promesas ya están dadas, hay que cumplirlas”. Que diferencias con Nicolás Maduro y demás burócratas, su retórica es un monumento a la demagogia, una burla al pueblo venezolano. Y si hablamos de honestidad, nadie supo de ambiciones materiales o actos de corrupción. Al contrario, siendo un héroe de la revolución y alto funcionario del gobierno, vivía en la casa Nº 772, calle 47 entre Conill y Tulipan, Nuevo Vedado. Una anécdota es elocuente de lo que queremos expresar: una vez su esposa Aleida, sometida a las colas y al racionamiento de alimentos, utilizó el carro oficial y quizás la influencia del poder para resolver sus penurias. Al saberlo el Che, le recriminó el uso de privilegios y le exigió dar ejemplo revolucionario, “no Aleida, el auto es del gobierno, no mío. No puedes aprovecharte de él, tú viajas en bus como todo el mundo”. ¿Quién puede imaginar a Cilia Flores en el Metro, comprando en Mercal o haciendo cola para comprar harina? Lo que si podemos imaginar es lo que diría el Che Guevara ante la obscena corrupción del régimen y el nivel de vida de los jerarcas del PSUV.

PROPONEN RENOVACIÓN TOTAL DEL CNE

Via @la_patilla // El dirigente de Primero Justicia, Richard Casanova considera necesario renovar totalmente las autoridades del CNE y no sólo sustituir a los Rectores que tienen el periodo vencido. "La idea debe valorarse como una exigencia de la Venezuela democrática para garantizar la paz y la estabilidad del país. Y el gobierno, en vez de seguir con la ridiculez del golpe y el magnicidio, debería asumir esta propuesta como una oportunidad para demostrar su disposición a cumplir con la Constitución y a abrir cauces a una salida electoral", puntualizó. Según Richard Casanova, el alto nivel de participación en los recientes comicios de San Cristóbal y San Diego demuestra claramente que el país apuesta a una salida electoral, lo cual incluye no sólo a la oposición sino a la base oficialista. "No solo las elecciones parlamentarias del próximo año o el eventual adelanto de las presidenciales, sino cualquier alternativa como revocatorio, constituyente o renuncia, deriva inexorablemente en un acto electoral. En consecuencia -para brindar estabilidad política al país- necesitamos un órgano comicial confiable y tal cosa es imposible con la actual rectoría, así que la renovación total de las autoridades del CNE es un paso determinante para superar la crisis que agobia a la Nación". Lo contrario, abona a favor de una salida violenta que pudiera conducir al país a una tragedia, acotó. A juicio del dirigente justiciero, miembro del Comité Político Nacional de la tolda amarilla, el gobierno debería ser el primer interesado en retomar el camino constitucional y enviar una señal positiva pues -en su opinión- la crisis política está asociada a la falta de legitimidad de quienes hoy ejercen el poder, a las carencias institucionales del Estado y a la imposibilidad del gobierno para generar confianza. "Aunque la burocracia oficialista lo niegue, la crisis social y económica es de tal dimensión que amenaza la estabilidad del sistema, así que lo mejor que podrían hacer es procurar reconstruir la institucionalidad y garantizar un CNE de acuerdo a lo establecido en nuestra Carta Magna". Finalmente, advirtió Casanova que por su extrema debilidad, el gobierno siente que su única posibilidad es la violencia, apelan a la represión e invocan el escenario del golpe o magnicidio. Por tal motivo, "en beneficio de la paz nacional, le hacemos un llamado a que rectifiquen, respeten la Constitución y valoren positivamente esta propuesta".

sábado, 5 de julio de 2014

TRAIDORES A LA PATRIA

No hace nada que Nicolás Maduro descalificó a sus adversarios internos definiéndolos como “izquierda trasnochada” y ya anunció como asesor del gabinete en materia económica al anciano Orlando Borrego, compañero del Che Guevara y ex funcionario de alto nivel del vetusto régimen castrista. ¿No habrá podido conseguir a un asesor más trasnochado? Cualquiera cree que la economía cubana es pujante y que la gente sale como loca de Miami –en una balsa- solo para disfrutar del “mar de la felicidad”. ¿Esta nueva invasión cubana es parte del anunciado “sacudón” en el gobierno? ¡Que fraude! Hablando de contradicciones, hace apenas 10 días Maduro fue enfático al afirmar que las decisiones económicas eran tomadas por él y que nadie influía en ellas. Y entonces ¿para qué traer a un asesor foráneo? No solo se irrespeta a los profesionales venezolanos sino que se lesiona la Soberanía Nacional al colocar a extranjeros en áreas estratégicas. O sea, un funcionario del fracasado régimen cubano va a incidir en el manejo de las reservas internacionales de Venezuela, las inversiones de la República y la administración de nuestra industria petrolera, por ejemplo. Si a eso agregamos la presencia cubana en nuestra FAN y en otros estamentos de la Administración Pública, es obvio que las cúpulas podridas del PSUV están incursas en traición a la patria. Giordani aportó las pruebas de tales delitos en su misiva. La gestión Ernesto Guevara de la Serna como Presidente del Banco Nacional de Cuba fue desastrosa, su breve experiencia culminó en vísperas de una de las grandes victorias de la revolución cubana: la victoria de Playa Girón el 22 de abril de 1961. Luego fue designado Ministro de Industrias, cargo que en la práctica significaba el manejo de la economía cubana, su gestión tampoco fue exitosa y Fidel Castro buscó la manera de sacarlo del gabinete “por la puerta grande”, asignándole tareas revolucionarias en otras latitudes. Así inició el Che Guevara un periplo que terminó trágicamente en la Quebrada del Yuro, Bolivia. Que este médico estuviera al frente de la economía cubana, quizás explique que el Sociólogo Jaua haya sido Ministro de Agricultura o que al General Rodríguez Torres le den el Premio Nacional de Periodismo, entre otros disparates. Lo cierto es que el Che jamás volvió al poder pero su asesor si ha logrado ahora entrar al gobierno venezolano. A propósito, el Che Guevara terminó combatiendo en Bolivia porque los guerrilleros venezolanos no aceptaron la intromisión cubana en nuestro país, sin duda tenían dignidad y noción de soberanía. Al contrario, es recurrente la carencia de escrúpulos en estos traidores a la patria que ahora han saqueado y endeudado a la Nación. Recordemos que de esa oscura isla trajeron como asesor en materia eléctrica a un delincuente experto en represión y tortura, el General Ramiro Valdez, quien sigue operando en la sombra. Recientemente se descubrió la ilegal contratación de una empresa consultora francesa en el área económica y además que dilapidaron $39 millones en la asesoría de una empresa eléctrica cubana. La traición a la patria es como la corrupción: roja-rojita. PUBLICADO 04/JULIO/2014.

viernes, 27 de junio de 2014

Entre la derecha endógena y la izquierda trasnochada

No es la CIA, ni el imperio, son dirigentes del oficialismo los que denuncian la voraz corrupción del régimen, los errores y la carencia de liderazgo ‎del presidente, algo que Maduro despacha con sorprendente ligereza y que la oposición democrática tiene años denunciando, pero obviemos ese punto para centrarnos en la utilidad que este “debate” puede tener para el país: la controversia hará más visible la realidad y el gobierno no podrá seguir manipulando a los más pobres para saciar sus desmedidas ambiciones de poder y de dinero, razón de ser de este colosal fraude que llamaron "Revolución". Lo insólito es que quien preside un gobierno manejado por el poder cubano, fue adoctrinado en La Habana e idolatra al obsoleto régimen castrista, es el mismo que descalifica a la disidencia interna como "izquierda trasnochada". ¿Será que anoche se leyó "Las dos izquierdas" de Teodoro Petkoff? Quienes hemos pasado la vida militando en la izquierda democrática podemos entender la diferencia entre una y otra, no creo que la "Derecha Endógena" (dixit Luis Tascón) pueda hacerlo. Y el militarismo mucho menos, nada es más distante de la izquierda. Ahora dejan claro que la disyuntiva entre capitalismo y socialismo es un falso dilema, que este gobierno no es de izquierda, ni revolucionario, con esa trampa ideológica engañaron al pueblo y lanzaron al país por un despeñadero. Las cúpulas podridas del PSUV -y el propio Maduro- calificaron como “traidores” a su disidencia interna. Eso si no es sorpresa, es la misma expresión que han usado por 15 años para ‎etiquetar a los venezolanos que piensan distinto. ¡Bienvenidos al club! No podemos defenderlos, ni justificar sus acciones o silencios, tampoco nos complace que cada día seamos más los que sufrimos la exclusión de un régimen neofascista y pervertido, lo único que nos anima es que la necesidad de cambio se extiende como un incendio en la sabana. Hoy debe haber muchos "camaradas" pensando en la conveniencia de un CNE y un TSJ independiente, ninguno quiere terminar como Robespierre, todos saben que la “justicia revolucionaria” es tremendamente injusta. El juicio que el Tribunal Disciplinario del PSUV –si es que tal cosa existe- le hizo a Giordani fue sumario, tanto como el que hizo el TSJ a los alcaldes de San Diego y San Cristóbal. De pronto, eso de que "la revolución se traga a sus hijos", deja de ser una frase hueca. Algunos comenzarán a verse en el espejo de Trosky. Otros recordarán la historia del General Arnaldo Ochoa, quien repentinamente pasó de “Héroe de la República de Cuba” a narcotraficante fusilado por Fidel. Acaso ¿no será hora de realmente abrir cauces a un cambio pacífico y democrático? Por otro lado, Nicolás Maduro luce sitiado –no por la oposición- sino por la derecha endógena, la izquierda trasnochada, grupos radicales, colectivos armados y fuerzas cubanas. Así las cosas, mejor que deje el llantén del magnicidio, no vaya a ser que le metan en la agenda una reunión con el “comandante eterno” y le echen la culpa al capitalismo o a la oligarquía. ¡Que mantequilla! PUBLICADO 27/JUNIO/2014.

viernes, 20 de junio de 2014

EL PROBLEMA DE LA LEGITIMIDAD

¿Es Maduro un presidente legítimo? La ciudadanía no tiene que manejar el concepto de legitimidad pero la cultura política supone que tengamos una clara idea del asunto. Para la Ciencia Política es un concepto asociado a la noción de justicia -no como hecho jurídico- sino desde la perspectiva filosófica, platónica: no todo lo legal es justo y valorar “lo justo” tiene referentes en el plano institucional, tradicional, histórico o religioso. Pero evitando las profundidades académicas, diremos que la legitimidad es inherente al reconocimiento voluntario de la autoridad ejercida. ¡Simple! Algunos ven la caída en las encuestas de un mandatario y confunden legitimidad con popularidad. No, puede haber un presidente con baja popularidad y su autoridad es plenamente reconocida, Caldera II por ejemplo. Otros se confunden con el concepto de legalidad: Maduro es legalmente el presidente porque las "instituciones" así lo han determinado, ello no quiere decir que sea legítimo. Lo que deslegitima al actual presidente -más que su caída en las encuestas- es que esos mismos estudios de opinión revelan que apenas un 36% piensa que el poder es ejercido por Nicolás Maduro, o sea un 64% piensa que otro lo ejerce o no sabe quien, ergo su autoridad no es reconocida. Lo que plantea una crisis de legitimidad es el uso de la represión, el chantaje o la coacción social pues es fundamental que el reconocimiento de la autoridad sea voluntario. No es legítimo el poder que ejerce un delincuente cuando le encañona, ni el de un presidente‎ que amenaza con colectivos armados o con el uso de fuerzas militares. Por otra parte, puede existir un poder legítimo que no es producto de elecciones sino de sólidas tradiciones, el Rey de España, por ejemplo. Ello no pone en duda que lo electoral es una fuente de legitimidad pero el tema está referido también a la fortaleza institucional: Maduro "ganó" las elecciones y enfrenta una crisis de legitimidad. Capriles "perdió" los comicios pero es un líder legítimo del país. Todas las encuestas reflejan que los venezolanos le reconocen como líder de la oposición, incluso los afectos al gobierno. En todo caso, la legitimidad no solo es ganar una elección sino que debe ser reafirmada en cada acto de gobierno, su ejecutoria diaria apegada a la "justicia" (en su amplia acepción) es esencial para el reconocimiento voluntario de la autoridad. Es Maduro quien socava su propia legitimidad cuando actúa con indolencia en el caso Simonovis o con injusticia ante los estudiantes, cuando criminaliza a la disidencia, amenaza o de cualquier manera, viola nuestra Carta Magna. Son esas actuaciones las que motivan un desconocimiento de la autoridad y no es un acto insurreccional, sino una condición que gravita en la opinión pública. Quien lesiona la legitimidad de Maduro es Giordani al exponer el vacío de poder y sus notables carencias de liderazgo. Es Diosdado Cabello jugando “para atrás” en las sombras. Es la inocultable presencia cubana en las altas esferas del poder, la carencia de autonomía de los poderes públicos y la pobreza institucional de nuestra FAN. Es el propio Maduro quien admite la carencia de legitimidad cuando exige amenazante que se le reconozca y vive con ese llantén. Nada más elocuente de esa crisis que ver al Presidente de la AN obligando a tal reconocimiento. Si, Nicolás eres ilegitimo. PUBLICADO 20/JUNIO/2014.

sábado, 14 de junio de 2014

DE LA HISTORIA Y EL CAMBIO

Grandes atrocidades en la historia de la humanidad se han ocultado tras el idealismo. Poner fin a la hegemonía zarista y los ideales de igualdad inspiró a la revolución bolchevique. Hitler enamoró a las multitudes con un discurso nacionalista y sueños de grandeza. Fidel Castro ofreció una salida a la dictadura de Batista‎ y emprendió una lucha heroica que entusiasmo a la juventud latinoamericana. Y en Venezuela, vimos como Chávez prometió acabar con las cúpulas podridas y promover la justicia social. En cada caso, sabemos el resultado. El remedio fue peor que la enfermedad. Como la historia sirve para intuir el destino, hay que advertir que todas las revoluciones han derivado en represión y muerte. En 1918, apenas a un año del triunfo bolchevique, ‎Lenin exigía que los "elementos inseguros" fueran confinados a campos de concentración, iniciando así la oscura historia del GULAG, siglas -como SEBIN- de un organismo político cuya traducción era "Dirección General de los Campos". Un sistema inhumano de represión y esclavitud que Stalin llevó a su máxima expresión, a donde incluso fueron a parar figuras disidentes del "proceso". Nadie estaba a salvo y esto quizás hoy nos suene familiar. Aniquilar a la disidencia se convierte en un fin para todo régimen totalitario. Los Nazis, el Fascismo y el Comunismo, se vieron en la necesidad de ‎crear la figura del "enemigo del pueblo" como excusa ideológica, como justificación histórica de sus fracasos y como parte de su estrategia de dominación. Para los nazis eran los judíos y para los fascistas, la pequeña burguesía. La "revolución bolivariana" ha sido más amplia: todos podemos ser "enemigos del pueblo". No exageramos al comparar aquellos regímenes con la tragedia venezolana. ¿Existe diferencia entre las estulticias que Maduro ha copiado de la retórica cubana y los agravios en las arengas de Stalin o Hitler? ¡Son tan parecidas! Y todas expresan discriminación y exclusión, la obsesión de poder y la prepotencia propia del totalitarismo. Los trabajos sobre el Gulag de la prestigiosa periodista y escritora Anne Applebaum (Pulitzer 2004) revelan nuestra proximidad a aquella realidad. En el caso venezolano, el militarismo es un agregado y la supuesta condición de izquierda es una impostura para justificar su visión totalitaria. Desde esa visión, Fidel Castro dijo que el "Socialismo del siglo XXI no es otra cosa que comunismo”. Más aún ¿existe diferencia entre el asesinato de Franklin Brito y alguno de los millones de muertos ‎de esa tenebrosa historia nazi o fascista? Leer el testimonio de las víctimas en Alemania o Rusia, es tan desgarrador como saber de Iván Simonovis: un punzante ejemplo de tortura que expresa hasta donde puede llegar la crueldad, indolencia y perversión del poder. ¿Cuanta gente murió el 4F y el 27N? ¿Cuantos han muerto víctimas de la represión en estos 15 años de "revolución"? ¿Cuantos han caído en los últimos meses? Son tantos que el país ha perdido la cuenta. Y eso, sin mencionar las víctimas del hampa. No exageramos: este gobierno es una tragedia, Venezuela se desangra! Ojalá la historia sea también la fuerza inspiradora del cambio. PUBLICADO 13/06/2014.

AHORA TODOS SOMOS POBRES

Con el afán de ocultar la realidad del país, en Venezuela el gobierno niega a los investigadores sociales, parlamentarios y periodistas el acceso a las fuentes de información. Realmente nadie tiene acceso y las estadísticas que se conocen son el resultado de una colosal manipulación, aun así no pudieron ocultar el doloroso incremento de la pobreza. Se dice fácil pero es dramático: 1.800.000 personas son "nuevos pobres". Lo alarmante es que existe una pobreza oficial y una real que es mucho más elevada, que se siente en la calle y se comenta en las esquinas, generalmente agregando “…y lo que viene” pues la gente sabe que con este gobierno es imposible revertir la tendencia. Cada día somos más pobres. La comparación del ingreso familiar con la cesta alimentaria la hace el gobierno sobre la base de precios regulados irreales y productos usualmente inexistentes. En efecto, la escasez es un marcador de la pobreza real, no sólo es determinante del precio de mercado sino que coloca el problema en otra dimensión. Por ejemplo, la falta de leche para una madre o ese repuesto que no consigue el taxista, tienen un costo que trasciende el umbral de la economía. ¿Acaso no es pobre el enfermo que no encuentra la medicina que necesita? De pronto la pobreza se nos hace cotidiana en las colas para comprar desde un repuesto hasta papel tualé. Como en Cuba, ahora todos somos pobres. Para los progresistas, elevar el ingreso familiar es un objetivo fundamental pero la pobreza no se circunscribe a las limitaciones económicas, sino que es una condición asociada a la calidad de vida, al habitat y a la satisfacción de expectativas colectivas.‎ Desde esta perspectiva, una persona estará en situación de pobreza si no tiene posibilidad de acceder a una vivienda propia o carece de servicios como agua, luz, transporte, cloacas, vialidad, etc. Cualquier ciudadano será parte de las estadísticas de marginalidad -o sea, estará al margen de derechos fundamentales- si está excluido del sistema educativo o está en riesgo su vida, bien sea por las restricciones para acceder al sistema de salud o por la incapacidad de las autoridades para garantizar la seguridad ciudadana.‎ Así las cosas, el deterioro de los servicios o la crisis hospitalaria son signos de la pobreza que agobia al país. Pregúntese cuantas personas pueden hoy comprar vivienda y tendrá idea de la dimensión de la pobreza real. Cuando sufrimos los apagones, se nos va el agua, vemos las calles llenas de huecos y basura, entonces sentimos que el país se ha empobrecido. Que la "revolución" nos ha arrastrado y ahora todos somos pobres. Además, la crisis de valores nos remite a una inmensa pobreza cultural-esiritual. La división de la familia venezolana y el odio que han inoculado desde altas esferas del poder, o la violencia y el irrespeto permanente a las normas de convivencia, son expresiones de esa dimensión intangible de la pobreza. La corrupción o la injusta prisión de Simonovis son signos de pobreza espiritual que embargan a la Nación. ¡Vivimos en un país empobrecido! Superar tal realidad es hoy el principal desafío para las fuerzas del cambio. PUBLICADO 06/MAYO/2014.

LA TENDENCIA ES IRREVERSIBLE

En el marco del festival literario de Nantes, el novelista Yuri Andrukhovych recordaba la suerte de Ucrania, una historia repetida que muestra la ironía de ser la joya de la corona. Pobre gran país, apetecido con enfermiza gula desde el tiempo de los zares, la misma que han mostrado los Castro por nuestra asediada Venezuela desde los años 60. Recordaba el autor de la “Moscoviada” que Ucrania ha vivido con el riesgo permanente de la codicia imperial, el dictador Viktor Yanukóvich fue sostenido en el poder para preservarle -no como un aliado- sino como un país dócil, servil y subordinado a los intereses rusos. A la caída del tirano ante rebelión popular del Maidán, quedó al descubierto la obscena corrupción que amparaba aquel concubinato. No será necesario hablar de las similitudes con el régimen cubano-militar que hoy pisotea a Venezuela. Contaba el célebre escritor que la gente no salía de su asombro al descubrir -con el fin de la dictadura- las cuantiosas fortunas en Dólares y Euros, incluso toneladas de lingotes de oro escondidos en las mansiones de los altos jerarcas. Se develó la insaciable voracidad de quienes hablaban a favor del pueblo pero solo les interesaba acumular poder y atesorar riquezas. Al leer esta cruda realidad, no pude evitar pensar en el oro que posiblemente desapareció de los sótanos del BCV o en las astronómicas cifras del despilfarro, la corrupción y del endeudamiento en nuestro país. Un verdadero asalto al Tesoro Nacional. Algo que sólo puede generar indignación y cierta frustración ante la impunidad con que opera la burocracia del PSUV. Este relato nos permite inferir que quienes han desangrado a la Nación harán todo lo posible por preservar el poder. Pero un gobierno decadente y atrapado en sus propias contradicciones no tendrá muchas posibilidades, así que "todo lo posible" se resume en repetir la folclórica tesis del golpe y el magnicidio, trillada durante 15 años y cacareada hoy para ocultar el desmadre y evadir su responsabilidad. "Todo lo posible" es nada, cuando un pueblo decide empinarse por encima de la barbarie, tal como se demostró en San Cristóbal y San Diego. Ya nada pueden hacer: el fracaso, su credibilidad y la caída en las encuestas muestran una tendencia irreversible, como diría la inefable cofradía del CNE. Se robaron todos los reales y ahora disfrazan como relanzamiento el desmontaje de las misiones, el pueblo paga los platos rotos. Maduro nada puede hacer, salvo seguir mintiendo y montar ollas puyando teléfonos y hackeando correos, mostrando así la naturaleza delictiva de los cubanos que gobiernan al país. Será inútil, ya nadie les cree. La opulenta cúpula oficialista ya no puede ocultar la podredumbre, ni excusarse! La tendencia es también irreversible: el país se torna inviable y el cambio se siente impostergable, se hace indetenible. PUBLICADO 30/MAYO/2014

viernes, 23 de mayo de 2014

REVOLUCIONARIOS EN DISNEY

El gobierno busca desesperadamente aferrarse a un tema que le permita edulcorar la amarga realidad que sufre la población venezolana, evadir su responsabilidad y ocultar el fracaso de este despelote que ellos llaman "revolución". Ahora creen que las posibles sanciones del gobierno norteamericano contra funcionarios venezolanos incursos en violación de DDHH es su gran oportunidad para revivir un falso sentimiento nacionalista y anti-imperialista. Olvidan varias cosas: primero, es tal la dimensión de la crisis y tan negativas las expectativas de la mayoría con relación al futuro, que toda esa retórica suena absurda y hasta insultante. No hay tela para un "trapo rojo" tan grande. Por otra parte, tienen más de 15 años con la misma cháchara del imperio, la CIA y el capitalismo, así que venir ahora a decir "que ahí viene el lobo", nos suena a cuento infantil. Por otra parte, este gobierno que denuncia a gritos la intromisión yanqui es el mismo que le ha entregado el país a los cubanos, chinos e iraníes, que ha regalado nuestra riqueza a otros países, que importa hasta el papel tualé y ha endeudado groseramente ‎a la República. Jamás Venezuela fue tan dependiente de intereses foráneos como hoy. Y por si fuera poco, existen serias dudas sobre la nacionalidad de quien hoy ejerce la Primera Magistratura. Francamente ¿de qué soberanía hablan? ¿Qué autoridad moral tienen estos traidores a la patria? En todo caso, es justo aclarar que el Senado de los EEUU ‎se refería a sanciones contra funcionarios, no contra Venezuela. Si se tratara de medidas como un bloqueo económico al país o una invasión militar, también nos opondríamos pero se trata -por ejemplo- de revocar la visa norteamericana a violadores de DDHH que además son inmensamente corruptos y están preocupados por la posibilidad de que les congelen las cuentas bancarias y los bienes que poseen en USA como producto de su asalto al erario público. Al final, toda esa alharaca que ha armado el gobierno solo evidencia el desvelo de unos maleantes por su dinero mal habido y la incoherencia de unos "revolucionarios" que vociferan como fieras contra el imperio pero lloriquean como gallinas cuando les prohíben la entrada a la cuna del capitalismo. Está claro que a las cúpulas podridas les encanta Disney. Son una élite que se inspira en Fidel y su fracasado comunismo para actuar como gorilas en el país y vivir como magnates en el exterior. Son unos burócratas que hablan como Stalin, actúan como Pinochet y viven como Rockefeller. Ojalá no sólo le congelen las cuentas, sino que sean incautadas esas fortunas y podamos repatriar los capitales reintegrando el dinero a las arcas de la Nación. PUBLICADO 23/MAYO/14.

LA GRAN OPORTUNIDAD

El gobierno muestra una extrema debilidad pero si algo permite su subsistencia es la falta de unidad en el campo opositor. La crisis económica tiene una irrefrenable tendencia a agudizarse: la escasez, la inflación y el desempleo se incrementarán, la inseguridad es angustiante, regresan los apagones, la falta de agua y la crisis hospitalaria es espantosa. En el gobierno hay una seria confrontación interna, no tiene respaldo popular, ni sabe cómo enfrentar la crisis, quizás vamos a un colapso. Pero la esperanza del oficialismo y su principal fortaleza es la fractura de las fuerzas democráticas. Sin unidad, no hay salida. Algunos opositores han censurado las acciones de calle o han sido demasiado prudentes, quizás cuidándose de no pisar el peine de la violencia, con la cual el régimen intenta ocultar la dramática realidad. Paradójicamente las acciones de calle han hecho posible que la MUD plantee una salida alternativa, distinta a la que promueve el militarismo y los cultores de la anarquía. Al propio tiempo, otros opositores dedican su energía a descalificar a la MUD y satanizar al‎ diálogo. No entienden que -aun con sus errores- la MUD es la única instancia de dirección política y que todas las organizaciones forman parte de ella, incluso aquellas que la adversan. Creen que dialogar es desconocer la naturaleza del régimen, ceder posiciones o renunciar a principios. Nada de eso, si el gobierno fuera democrático, no haría falta una mesa de diálogo. No abandonaban sus ideales Churchill o Truman cuando dialogaron con Stalin para garantizar la paz en Europa. En fin, hasta a una eventual renuncia de Maduro, un adelanto de elecciones o cualquier salida constitucional, será necesario abrirle viabilidad política. O sea, dialogar. Las agresiones entre opositores solo han logrado apuntalar al gobierno y debilitar tanto a "La Salida" como a la MUD, pagando así el costo de tal irracionalidad. Ahora que -por la irresponsabilidad del gobierno- la MUD anunció la suspensión del diálogo, se nos presenta una oportunidad excepcional para reunificar las fuerzas democráticas. Lo primero es asumir que unos y otros consideran impostergable un cambio pero es natural que existan diferentes visiones y formas de lucha. La fórmula es sumar y multiplicar, nunca restar y dividir. Segundo, el diálogo y la calle no son excluyentes. Al contrario, el diálogo sin acciones de calle puede ser tan infructuoso como la calle sin una instancia de diálogo que permita canalizar la salida. Hay que cuestionar el individualismo, las agendas ocultas y el sectarismo pero nada más absurdo que descalificar a un opositor porque no comparte nuestra opinión sobre la ruta a seguir. ¿Qué es lo que se quiere, un pensamiento único? ¿Cómo exigir al régimen que respete a quienes piensan distinto‎, si actuamos con similar intolerancia? ¿Un poco de sensatez es demasiado pedir? Es hora de cerrar este capítulo y avanzar. Hay que asumir la unidad como un valor esencial y una condición indispensable para construir una verdadera salida. Lo contrario es una estupidez. PUBLICADO 16/MAYO/14.

lunes, 12 de mayo de 2014

LA URGENCIA DEL CAMBIO

El fracaso de la "revolución" tiene una nítida expresión en el discurso vacío y carente de emoción ante una realidad social devastadora que la ha dejado sin pueblo. Ahora -en su ocaso- el "proceso" entra en una fase de cinismo alucinante y desvergonzado. ¿Sabrá el Ministro del Interior, Gral Rodríguez Torres, que nada es tan "de derecha" como el militarismo que él y su jefe Diosdado bien representan? Es insólito oír a este golpista hablando de las motivaciones sediciosas de la protesta, señalando como conspiradores a dirigentes democráticos ‎y asumiendo que los venezolanos somos tan idiotas como para creernos la supuesta incautación de armas, drogas, explosivos y hasta Dólares en su reciente incursión represiva, donde además estrenó una práctica de las viejas dictaduras militares latinoamericanas, la detención masiva e indiscriminada. Este gobierno no inventó la “siembra de evidencia” pero sin duda, ha prostituido el método. No defiendo ninguna forma violenta de protesta pero la desfachatez de los esbirros, la mentira y la manipulación, francamente llega a extremos insultantes. Por fortuna, el rostro del militarismo no logra amedrentar a la sociedad democrática y al contrario, la injusticia y el abuso de poder se convierten en acicate para nuevas jornadas de protesta. No podemos acostumbrarnos a tanta impudicia aunque ella se haga cotidiana y la "revolución” no sea más que una gran paradoja, una dolorosa realidad. En efecto, es grotesco el contraste entre aquella promesa de lucha contra la corrupción y el nivel de vida que hoy exhiben los burócratas del PSUV. O entre aquel sueño de acabar con la pobreza y este país en ruinas que tenemos 15 años después. ‎Tienen tres lustros saqueando el erario público, destruyendo la economía y mostrando su incompetencia pero la culpa sigue siendo de los 40 años. Son los mismos vende-patria que hablan de soberanía e independencia pero endeudaron a la República, regalaron nuestra riqueza y entregaron hasta la FAN a los cubanos. Esta "revolución armada" ha organizado grupos irregulares y erigido estatuas a "Tirofijo", no oculta su asociación con la narcoguerrilla colombiana, ni sus relaciones con tiranos de diverso pelambre, pero muestra a la oposición como promotora de la violencia. El país se desploma pero la culpa es del imperio, la CIA o la oligarquía. "La mejor constitución del mundo" es ultrajada sin contemplación por quienes ejercen el poder, la represión se hace habitual y mientras la supuesta Defensora del Pueblo justifica la tortura, el gobierno instala una Conferencia de Paz sin la oposición y anuncia una Comisión de la Verdad presidida por la figura mas desprestigiada del régimen e integrada por los incriminados. En fin, no hay espacio en estas líneas para tanta perversión solo trato de evidenciar el doble discurso, las carencias morales de la élite boliburguesa y la tragedia que vive nuestro país, lo cual no hace más que reafirmar la urgencia de un cambio en Venezuela. ¡Ya basta! PUBLICADO 09/MAYO/14.

sábado, 3 de mayo de 2014

SALARIO Y POBREZA

Nicolás Maduro fue un dirigente sindical mediocre y un reposero de postín pero la propaganda oficial quiere mostrarlo como el "presidente obrero", una suerte de Lula Da Silva o Lech Walesa, será inútil. Nadie se come el cuento, la solidaridad con la clase trabajadora no es un asunto de retórica sino de políticas públicas y resultados concretos. La terca realidad nos demuestra que durante el "gobierno obrerista" de Maduro, los trabajadores han vivido su peor momento y son las principales víctimas de este régimen cubano-militar. En efecto, el descalabro en la calidad de vida de la población venezolana -particularmente de los más pobres y la clase media- ha sido pavoroso durante estos últimos meses. Más que un dato estadístico, la inflación y la escasez son realidades que golpean el estómago de la clase trabajadora. La pérdida de puestos de trabajo y la precarización del empleo, son una consecuencia directa de la errática política económica y de toda esa alucinación comunistoide expresada en la invasión de fincas, la expropiación de empresas y el hostigamiento a los sectores productivos, lo cual terminó destruyendo la economía y arruinando al país. ‎Así las cosas, hoy el "presidente obrero" engaña a los trabajadores con un aumento del 30% que es devorado por la inflación antes de hacerse efectivo. La pobreza no está solo referida al salario. Con un país sin capacidad de producción y un Estado que importa desde repuestos y alimentos hasta el papel tualé‎, cualquier aumento salarial puede convertirse en “sal y agua” para los trabajadores y ser una estocada mortal para las pocas empresas realmente productivas que quedan en pie. Es decir, el problema no es cuanto se incrementa el salario sino como revertir las nefastas políticas económicas que han empobrecido a la Nación y tal cosa, no es posible con este gobierno incapaz de generar la confianza necesaria para reactivar a la industria y al sector agropecuario. ‎ Por eso debemos concluir que la crisis es muy grave, no es coyuntural y tiende a agudizarse. Que una de las más sólidas empresas alimenticias de América Latina (Polar) deba paralizar la producción de pastas, es un indicador de lo que viene. El pronóstico es desolador pero el gobierno parece no entender la situación en que se encuentra. Cree que puede resolver todo prohibiendo las protestas o radicalizando sus posturas. Dando bandazos, de error en error, al gobierno se le cierran las puertas del futuro y el sentimiento de cambio crece como una ola en medio de la tempestad. PUBLICADO 02/MAYO/14.

PATEAR LA MESA

El gobierno juega con fuego y su ceguera puede conducirnos a una tragedia. La honda crisis económica y social, los elevados niveles de conflictividad, las protestas estudiantiles, el descontento en las calles y en las FAN, hacen que crezca la desesperanza y que el gobierno cada día pierda más apoyo. Por otra parte, que exista una inmensa duda sobre las elecciones en Venezuela y que apenas 36% de la población piense que es Maduro quien realmente gobierna, son signos inequívocos de la crisis de legitimidad. Todo ello conforma un cuadro dramático pero el gobierno se hace la vista gorda, cree que ignorar la crisis es una solución y pierde la única oportunidad que tiene el país de construir una salida pacífica y evitar un doloroso rio de sangre: el diálogo. Que tal oportunidad se pierda no será culpa de la oposición responsable, la cual asiste a ese diálogo plenamente consciente de que su interlocutor carece de vocación democrática, tiene un talante autocrático y un inocultable rasgo militarista. Sin embargo, quien está entrampado es el gobierno: Si no cede, ni ofrece soluciones, además de reafirmar sus carencias democráticas estará generando las condiciones para que las protestas se extiendan. “Cuchillo pa´su garganta”, para decirlo en términos coloquiales. Si el gobierno no libera a los presos políticos, ni da señales de querer rectificar, solo demuestra que su compromiso con la paz es pura demagogia y estará defraudando a la inmensa mayoría de la población (87% según Datos CA) que considera pertinente un diálogo, aunque muy pocos tengan expectativas positivas con este gobierno cubano-militar. En otras palabras, que el diálogo sea un fiasco será el fracaso del gobierno y le significará un alto costo político. Los que cuestionan el diálogo por inútil, pueden tener razón pero olvidan que esos encuentros son un escenario para contrastar dos realidades: Un régimen autocrático Vs una Venezuela democrática, lo cual tiene más valor de lo que muchos se imaginan. Las fuerzas‎ que promueven el cambio están obligadas a reafirmar su compromiso democrático, no pueden negarse ‎al diálogo y mucho menos cuando tantas miradas están colocadas en nuestro país. Que sea el gobierno quien patee la mesa con su actitud irresponsable. Que los venezolanos y el mundo vean quien es quien. El gobierno cava su propia tumba, todas sus actuaciones recientes han sido equivocadas y derivan en una pérdida de respaldo popular, aun cuando puedan satisfacer a los sectores oficialistas más radicales. Para esos reductos “gobierna” Nicolás, con la daga de Diosdado a su espalda y la bota cubana en el pescuezo. Al patear la mesa, el régimen queda en evidencia, la necesidad de cambio aumenta, se convierte en una convicción y aunque se cierran los espacios democráticos, la ola crece y se hará indetenible. Lamentablemente esa actitud agudizará la crisis del país y pudiera abrir las puertas a la violencia. Francamente, no hay mayor desgracia que un gobierno fracasado, corrupto y autoritario, ni hay peor ciego que aquel que no quiere ver! PUBLICADO 25/ABRIL/14.

¿A DONDE CONDUCIRÁ EL DIALOGO?

Hacer un resumen de la reunión gobierno-oposición es relativamente fácil: el gobierno mintió al país, evadió su responsabilidad, intentó incriminar a la oposición en la creciente violencia y repitió la misma retórica de los últimos 15 años. Para cualquier espectador: nada nuevo, más de lo mismo. Por su parte, la oposición aprovechó la oportunidad para solicitar la liberación de los presos políticos, el cese de la represión y respeto a la Constitución, mientras develaba en cadena nacional la devastadora crisis política, social, económica y moral de la Nación. Quizás para muchos ello tampoco sea novedoso pero fue contundente. No importa lo que piensen los oficialistas y opositores convencidos, cada uno “jalará la brasa para su sardina”, por ahora. Tampoco es relevante la opinión de los radicales de lado y lado, quienes coincidirán en la descalificación e insulto. Mucho menos preocupa la opinión de los “francotiradores” y cultores de la anti-política. Lo importante es lo que pensará ese pueblo chavista que cada día se distancia más del gobierno de Maduro. ¿Se sentirán cautivados por el "disco rayado" del oficialismo o más bien, los sólidos argumentos opositores inspirarán alguna reflexión? La segunda opción luce mas probable y por si misma, tal reflexión es ganancia para las fuerzas democráticas. La inaplazable necesidad de cambio se sintió mucho más allá de las fronteras opositoras. Es clave destacar que el diálogo no supone el fin de la protesta, al contrario quedó claro que debe mantenerse, extenderse y popularizarse, siempre por la senda constitucional. Ahora bien, la presencia de los cancilleres y del Vaticano en ese encuentro evidencia que el gobierno necesita ayuda, es una prueba irrefutable de su incapacidad para dialogar con "el otro país" ergo confirma su talante autoritario e intolerancia. Así que la sola convocatoria es una derrota para el régimen, sobre todo en el escenario internacional. Y aunque Maduro sienta que salió bien librado del encuentro, la realidad es otra. En todo caso, hay que ver este diálogo –mas bien diríamos “debate”- como un proceso y no como un evento. Es una pelea a 15 round y en cada uno, el gobierno tendrá que ceder algo para avanzar. Al final, ¿a donde conducirá esta iniciativa? El gobierno está obligado a rectificar y si lo hiciera seria bueno para el país, pero la actitud cínica e irresponsable de los voceros oficialistas hacen que nadie se genere grandes expectativas. Por supuesto, el mayor costo político de un eventual fracaso lo pagaría el gobierno. Si la oposición no obtiene logros tangibles y “se para de la mesa”, la responsabilidad es exclusiva de quien tiene el poder y en consecuencia, está obligado a ceder y a ofrecer soluciones. Si Nicolás manipula el diálogo para ganar tiempo –como se presume- se colocará de espaldas al país, se debilitará aun más y se elevará la expectativa de cambio. En efecto, el 87% del país piensa que “gobierno y oposición deben llegar a acuerdos a través del diálogo” (Encuesta Datos). En términos boxísticos, la MUD ganó este primer asalto. Esperemos el 2do round…. PUBLICADO 11/ABRIL/14.

LOS FRANCOTIRADORES

Los que reenvían mensajes descalificando a líderes opositores y a la MUD ¿sabrán el daño que le hacen a la UNIDAD, a las fuerzas de cambio y al país? Los emisores de esos mensajes si lo saben. La mayoría es gente del propio gobierno y del G2 cubano, otros son seudo-opositores y oportunistas que juegan a sus intereses personales y no tienen liderazgo real. También hay gente que por ingenuidad y de buena fe, termina siendo mensajero del régimen. Otros no son tan inocentes –por ejemplo- no es casual que Patricia Poleo dedique un extenso programa a descalificar e insultar a Henrique Capriles, utilizando para ello mentiras, medias verdades y tergiversando la realidad. No debería personalizar, ni ocuparme de esta periodista pero es un buen ejemplo de los francotiradores que buscan acribillar a la unidad. Capriles no necesita quien lo defienda pero poner en duda su integridad es una bajeza. Al contrario, ha actuado siempre con firmeza ante el régimen, demostrando madurez política y sentido de responsabilidad, sin caer en tentaciones que pudieran conducir a una tragedia, donde los muertos los pondría el pueblo y no quienes hacen oposición desde un teclado o peor aún, desde Miami como la susodicha. La señora Poleo miente cuando afirma que Capriles no ha acompañado al movimiento estudiantil, basta preguntar al Presidente del FCU o a cualquiera de los miembros del movimiento estudiantil organizado. Es mentira que los alcaldes de Primero Justicia han reprimido las manifestaciones, sobran evidencias de lo contrario. Es una canallada difamar a Julio Borges porque expresó la posición de la MUD (incluyendo a Voluntad Popular) sobre el respeto que merece “el pueblo chavista”, cada vez más distante de Nicolás Maduro, por cierto. Sorprende que sustente algunas de sus calumnias en publicaciones de un portal oficialista y en declaraciones del Ministro de Interior y Justicia de este gobierno mentiroso. ¿Por que esas fuentes le inspiran confianza? Decir que el liderazgo de Capriles “decayó abruptamente” es otra mentira -basta revisar las encuestas- pero francamente eso es irrelevante, lo importante es reconocer que la unidad es indispensable para promover el cambio, indistintamente de cual sea la ruta. Hoy más que nunca, Venezuela necesita a Capriles, Leopoldo, María Corina y a todo el liderazgo democrático remando en un mismo sentido. Entonces ¿Qué persiguen aquellos que procuran fracturar el espíritu democrático? ¿Quienes son los colaboracionistas y traidores? Estos francotiradores siempre se muestran como radicales opositores, condición que en ningún caso justifica que se crean amos de la razón y con el derecho a insultar a otros opositores que piensan distinto. Lo que nos diferencia de este gobierno que irrespeta nuestra libertad de pensamiento es precisamente el reconocimiento de la pluralidad democrática y su implícita diversidad. El cambio será inútil si vamos a sustituir unos radicales por otros, si los que están de “este lado” terminan compitiendo en el terreno de la intolerancia con los déspotas que hoy ejercen el poder. PUBLICADO 04/ABRIL/14

martes, 1 de abril de 2014

¿CUAL ES LA SALIDA?

El oficialismo se desploma. Una de las encuestadoras más prestigiosa (DATOS) refleja que solo 27,1% apoya algo o mucho al gobierno, el deslave es evidente incluso en los sectores D-E. Agregue usted que el 72% evalúa la situación como negativa, la inmensa mayoría responsabiliza a Maduro de los problemas del país, el 87% cree que debe rectificar sus políticas, solo 41,9% lo reconoce como “líder del oficialismo” y apenas 36,6% piensa que es él quien manda. El cuadro es dramático y explica tanto las conspiraciones palaciegas en el entorno presidencial como el entusiasmo inusitado que ha despertado una salida inmediata del presunto Presidente y su banda. Tal precariedad ha estimulado en sectores radicales –de lado y lado- la idea de que la violencia es la única salida posible, tanto en los extremistas que quieren “cambio ya” como en sus colegas que quieren “profundizar la revolución”. Por supuesto, el resultado de esa ecuación nos puede conducir a una Guerra Civil u otra situación espantosa de extrema violencia, tal como en algún momento se vivió en Centro América o Colombia. ¿Estaremos condenados a la tragedia? La “verdad” es lo mas democrático del mundo, cada quien tiene la suya. Por fortuna, es muy reducido el segmento que afirma erróneamente que “dictadura no sale con votos” ergo sale con balas. En efecto, esas encuestas que sepultan al régimen son las mismas que indican que el 70,8% de la población piensa que el gobierno puede ser sustituido por vía electoral y apenas un 22,1% piensa lo contrario, porcentaje que se distribuye entre oficialismo y oposición, llevando los primeros la mayor parte. Ahora bien, existe un liderazgo que con valentía le habló al país sobre “la salida” de este régimen cuanto antes –lo cual compartimos- lo que no dijeron es que “todos los caminos conducen a Roma”. Es decir, una salida constitucional o no, deriva siempre en un acto electoral. En el caso de un Revocatorio o una Constituyente es más que obvio. Incluso si el Presidente renunciara sería sustituido temporalmente por el Vicepresidente (en su defecto por el Presidente de la AN) pero debería convocarse a elecciones en 30 días. Hasta si se produjera un Golpe de Estado o Autogolpe, iríamos a elecciones en un tiempo perentorio -en el mejor de los escenarios- si es que no se consolida el militarismo. Así las cosas, para construir una salida pacífica y democrática, esta crisis política es la oportunidad para exigir –entre otras cosas- la sustitución de los Magistrados del TSJ y los rectores del CNE, a menos que se quiera asistir a los comicios con la actual “institucionalidad”. Lo otro indispensable es la Unidad: descalificar o subestimar a cualquier líder opositor es francamente una estupidez. Además, hay que dar un profundo contenido social a la protesta y asumir la calle como su escenario natural pero -sin temor alguno- hay que decirle a los venezolanos que debemos prepararnos para una lucha muy dura y trabajar para una salida electoral, no necesariamente en el 2019, quizás sea mucho antes pero con votos y no con balas. Capriles ha tenido el coraje de decirlo... PUBLICADO 28/03/14.

EL GOLPE

No son hechos aislados o casuales los que se han producido en las últimas horas, todos conforman un cuadro de extrema gravedad, signado por la ruptura del orden constitucional y la inescrupulosa violación de Derechos Humanos fundamentales. Sin que exista prueba de la comisión de delito alguno y vulnerando su derecho a la defensa, se detiene -mas bien secuestran- a dos alcaldes electos por el pueblo, pisoteando la soberanía popular y nuestra Carta Magna. En la lista siguen Ramón Muchacho (Chacao), Gustavo Marcano (Lechería) y cualquier otro Alcalde o Gobernador que resulte incómodo. El objetivo es desmontar la poca institucionalidad que queda en Venezuela, utilizando para ello al Poder Judicial. De la criminalización de la protesta pasaron a la demolición del Estado de Derecho. Ni más, ni menos, estamos en presencia de un Golpe. Todo ejercicio arbitrario de poder que fracture el orden constitucional es un golpe o un autogolpe, como es el caso. Los allanamientos de la inmunidad a parlamentarios disidentes son igualmente un atentado a nuestra Constitución Nacional y lesionan fatalmente la autonomía de los Poderes Públicos, piedra angular de la democracia. La amenaza que se cierne hoy sobre María Corina Machado, mañana será contra cualquier otro Diputado que quiera elevar su voz. Si el Poder Judicial es el arma para asesinar a la autonomía municipal y la descentralización, pero también para liquidar al Poder Legislativo o justificar la violación de DDHH y la tortura; si a la Defensora del Pueblo le parece que toda esta atrocidad "tiene sentido" y la Fiscal General forma parte de la comparsa represiva ¿Quien puede creer que en Venezuela hay democracia? El régimen busca cerrar definitivamente la vía electoral y aterrorizar a la sociedad democrática. Poco le importa la paz, ni el descredito internacional que gana con sus tropelías, mucho menos le importan los problemas reales de la población. Nicolás sueña con una invasión yanqui o con ver a Capriles haciéndole el juego a la violencia. Como a Nerón, un país en llamas calmaría su angustia. Paradójicamente, estos actos de fuerza son muestra de la extrema debilidad del régimen: aturdido por su fracaso y por la inmensa crisis, devastado políticamente según las encuestas, acorralado y desesperado, optó por tomar la vía hacia el totalitarismo. Ya venía transitándola pero se pasó al canal rápido y piso el acelerador. Esto se aleja cada vez más de una revolución y se parece demasiado a una dictadura. Ya vastos sectores del chavismo desconocen a Maduro: apenas 36% del país cree que es él quien gobierna. Pero nadie se dejará montar una bota cubana en el pescuezo, eso lo saben. De manera que por ese camino solo lograrán incrementar la conflictividad y abrir cauces a la violencia. ¿Hasta donde piensan llegar? Esa ruta puede conducirnos a una Guerra Civil con consecuencias espantosas para los venezolanos. Si eso ocurre, los cubanos y la burocracia boliburguesa huirá a La Habana a disfrutar su fortuna. Los muertos lo pondrá el pueblo. Hoy más que nunca necesitamos un liderazgo sensato, distante del radicalismo, que pueda evitar a la Nación semejante tragedia. Dios bendiga a Venezuela. PUBLICADO 21/03/14.

UNA SOMBRA OSCURA

Desde el otrora "canal de todos los venezolanos", hoy convertido en patio trasero del PSUV, un vocero oficioso del gobierno informa insólitos movimientos bélicos. En efecto, Walter Martínez anuncia que un descomunal portaviones ruso se desplaza hacia nuestro país pues están muy preocupados -junto a Cuba y Nicaragua- por "la intromisión extranjera en los asuntos de Venezuela", algo que consideran inaceptable. Agrega que, por la misma razón, dos portaviones chinos con todas sus fragatas de combate navegan hacia aguas del Caribe. ¿Desde cuando somos una colonia rusa o será que los vende-patria que "gobiernan" nos endeudaron tanto que China se siente dueña del país? ¿Por qué es inaceptable la intromisión de los gringos -que no han movido ni una bicicleta- pero los chinos y rusos tienen derecho a intervenir militarmente? Ni hablemos de la obscena presencia cubana en altas esferas del poder venezolano. Sin duda, ante la falta de papel tualé, podemos suponer lo que el régimen ha hecho con nuestra Soberanía Nacional. Gracias a este gobierno irresponsable, cínico e inmoral podemos terminar en el medio de una guerra o como protagonistas de una guerra civil. ¿Hasta donde piensan llegar en este demencial juego de violencia? ¿Con que derecho amenazan la paz de Venezuela y el mundo? La guerra no sólo está en las mentes flatulentas de la chorocracia, hoy está también en la vida cotidiana de los venezolanos. ‎ Para el gobierno, la guerra ha sido como un juego, su retórica alude siempre a la violencia, es un mecanismo para amedrentar a la sociedad democrática, todo es una batalla y hasta la economía es una "Guerra", por cierto muy útil ocultar sus fracasos. La inseguridad es una tragedia pero la guerra contra el hampa no la asume el gobierno, sino la población venezolana. La muerte se hace parte del paisaje, casi olvidamos que en el 2013 tuvimos la pavorosa cifra de 24.763 homicidios. El saldo es terrible, con el agravante que ahora tenemos a cientos de muertos, heridos y prisioneros, todos víctimas de la violencia y la represión del régimen. Lo más doloroso es que se hace costumbre: un muerto hoy, otro mañana. Venezuela se desangra, los nombres se olvidan y la muerte no es más que un suspiro. Pronto nadie recordará a la primera víctima, quizás ya muchos la olvidaron. Otros ni siquiera saben que en la protesta de ayer hubo un muerto, tal vez dos. A veces preguntan ¿Van 18 o 20? ¿Son 28, cierto? De verdad ¿hasta dónde vamos a llegar? Esta atroz mortandad es la sombra más oscura de este gobierno indolente e irresponsable. Cada día se hace más evidente –imperiosa- la necesidad de cambio, este gobierno no solo es insostenenible, es insoportable e incapaz de garantizar la paz. PUBLICADO 14/03/14,

sábado, 8 de marzo de 2014

SIGNOS DE DEBILIDAD

Nicolás Maduro no se atrevió a viajar a La Habana, el avispero de golpistas que tiene en su propio entorno y las conspiraciones palaciegas, son de temer. Por eso prefirió “invitar” a Raúl Castro a Venezuela aunque su presencia fuera percibida como una insolencia o una provocación. Otra lectura sugiere que más bien fue un signo de debilidad. Cualquier otro hubiese evitado al decrépito dictador justo en medio de una encendida protesta y cuando la oposición exige recuperar la soberanía nacional y expulsar a los cubanos de las altas esferas del poder, incluida nuestra FAN. Sin embargo, el cuadro de Maduro es de tal precariedad que optó por reafirmar su deleznable dependencia de los cubanos. En efecto, hasta en el chavismo de base existe la convicción de que Castro vino a dar instrucciones y en las cúpulas podridas del gobierno y del PSUV tienen la absoluta certeza de ello. Aun así, Maduro asumió el riesgo pues -con sobradas razones- no confía de Diosdado Cabello pero tampoco en Vielma Mora o Arías Cárdenas, menos en el magnate petrolero Rafael Ramírez, ni en muchos de los jefes militares que con sorna le sonríen. Ni siquiera puede confiar en el Vicepresidente, ni en la familia del “comandante eterno” que sabe bien lo que ha hecho Nicolás con su legado. En fin, no le queda otra que aferrarse a los cubanos, por ahora. Sabe que un golpe no lo daría la oposición, ni la CIA, ni la oligarquía criolla. Sin duda, debe cuidarse más de la “derecha endógena” que del malévolo imperio gringo. Recordando lo que afirmaba Herrera Campins sobre los militares, podemos decir que los cubanos le serán leales “hasta que dejen de serlo”. Esa lealtad es frágil, esta pegada con petróleo. Por eso, Nicolás Maduro necesitaba reafirmar a Castro como el jefe de ese cartel de delincuentes y proxenetas que han armado en nombre del “Socialismo del Siglo XXI”, algo que –según dijera el propio Fidel Castro en VTV- no es otra cosa que comunismo. Como le hubiese gustado que vinieran figuras como Michelle Bachelet o Dilma Rousseff, pero tuvo que conformarse con el pervertido Daniel Ortega y el cocalero Evo Morales, miembros distinguidos del cartel. Para mandatarios serios era difícil venir a la conmemoración de la muerte de Hugo Chávez, justo después de los carnavales que celebró el gobierno a pesar de los 18 jóvenes venezolanos –la mayoría estudiantes- que habían caído víctimas de la represión. Estos “carnavales” puso en evidencia la doble moral del régimen. Tanta hipocresía es repugnante. La vida humana merece respeto, así sea uno o sean muchos los muertos, no importa si se trata de un presidente o un estudiante, ni si era opositor u oficialista. Está claro que el gobierno nos irrespeta a todos y no quiere la paz. Al contrario, es el primer interesado en la violencia y ese es otro signo de debilidad. Paradójicamente, una protesta pacífica pero enérgica, contundente y popular, con un profundo contenido social, es la única manera de derrotar al autoritarismo actual y al golpismo en ciernes. Esa protesta se ejerce en la calle, no hay otro escenario. PUBLICADO 07/03/14

PARADOJAS DEL GOBIERNO Y LA OPOSICION

A veces sentimos al país sin brújula. Las contradicciones del gobierno y la oposición son la clara evidencia de que el país navega entre brumas, en un mar de incertidumbre. No hablemos de este gobierno de golpistas que tiene 15 años acusando de sediciosa a la oposición, ni de este régimen corrupto y cínico que acusa de corrupción a los que no manejan el poder, ni de los “patriotas bolivarianos” que han permitido esta obscena invasión cubana, han entregado las riquezas de la Nación y controlan todos los poderes pero responsabilizan a otros de la honda crisis social y económica del país. Hablemos del gobierno inmensamente débil que habla con tono bravucón y en medio de una convulsionada situación nacional propone una Conferencia de Paz sin la oposición, solo con la asistencia de algunos amigos cómodos del régimen y otros invitados incómodos, cuya presencia es comprensible. Insólita la contradicción de un gobierno que habla de paz e insulta a sus adversarios, descalifica la legitima protesta y ejerce una brutal represión. Instala ese show de paz pero sin liberar a Simonovis, a Leopoldo López y demás presos políticos, además al día siguiente lanza orden de captura contra Carlos Vecchio y anuncia acciones contra varios alcaldes opositores. Este cuadro es suficientemente contradictorio como para agregar el serrucho de Diosdado, las posturas de Vielma Mora, el silencio de Arias Cárdenas, el juego de Rafael Ramírez, los grupos militares que merodean, las operaciones cubanas y otras acciones que atienden a sus propios intereses. Por su parte, en la oposición tenemos a la MUD asediada por el gobierno y por grupos facciosos de oposición que le hacen el juego en esa campaña insidiosa contra la Unidad, que descalifican a líderes opositores y cultivan la antipolítica igual que Chávez o Carmona Estanga. Existe una oposición que cuestiona la intromisión cubana en la política nacional y otra que aplaude a un brujo brasilero que le dice que hacer y califica de "falsa oposición" a valiosos dirigentes venezolanos. Existe una oposición seria y responsable que no cree en las guarimbas, marchas “sin retorno” u otras zoquetadas, mientras otra está ilusionada con esa vía sin destino. Existe una oposición convencida de que una lucha íntimamente ligada a los problemas reales de la población nos permitirá consolidar la mayoría y hacer de la protesta un poderoso movimiento popular que se exprese desde Catia hasta Chacao y se sienta por igual en Las Charas o Lechería; movimiento que derive en una salida democrática y no al revés: no es planteando primero “La Salida” y luego conectando esa iniciativa con los sectores populares, usualmente mas preocupados por la inseguridad, escasez, inflación y otros muchos problemas. No habrá tal conexión mientras el discurso conduzca al debate político y leguleyo que le interesa al gobierno sobre el 350, la enmienda, el referéndum o la renuncia. Mas que una salida, la calle es el escenario para plantear una alternativa de cambio con contenido social e inclusión, popular, sin agendas ocultas, ni mezquindades, que surja con la fuerza de la unidad. Claro, mas fácil es hacer una guarimba en Chacao o Lechería, mas fácil que trabajar es jugar Bingo. PUBLICADO 28/02/14.

LOS RADICALES

La solidaridad con Leopoldo López no puede estar en duda y es justo reconocer su determinación y vocación democrática. El dilema hoy no es entre los que están con Capriles o con Leopoldo, el problema del país es mucho más grave o más bien, el problema es que nos estamos quedando sin país. Descalificar a Leopoldo puede ser tan estúpido como agredir a Capriles, lo que hoy necesitamos es que Capriles, Leopoldo y muchos otros puedan transitar juntos un camino y consolidar una alternativa de cambio. Hay que asumir la pluralidad democrática y el respeto por la diversidad de opiniones como un elemento esencial de nuestra cultura política. ¿Cómo criticar la intolerancia del régimen cubano-militar, si en el campo opositor tenemos un radicalismo de tono similar? Ya no sólo el gobierno lo acusará de oligarca, traidor a la patria y fascista por pensar distinto, ahora hay una oposición radical –minoritaria, por fortuna-dispuesta a insultarle por las mismas razones, capaz de insinuar su valentía si actúa como ellos sugieren o su cobardía si no lo hace con la insensatez deseada. No solo el oficialismo nos pretende dividir entre patriotas y traidores, revolucionarios y oligarcas… Ahora en el campo democrático surgen sectores radicales que también nos quieren dividir entre opositores duros y colaboracionistas o conciliadores; entre héroes patriotas e indiferentes; entre ciudadanos comprometidos y politiqueros, donde la peor parte la llevan quienes tienen reservas sobre una ruta que puede terminar en una salida “del” gobierno o en una salida "para" el gobierno, dependiendo del azar o de algo que no sabemos. O peor, en un cambio que afiance al militarismo. Pero ahora resulta que la duda ofende y aspirar a un franco debate para definir una ruta unitaria es inaceptable para los que creen tener la razón. La verdad es que no sabremos quien está del "lado correcto de la historia" hasta que ella se escriba. En fin, descalificar a la MUD o a cualquier dirigente opositor le hace claramente el juego al gobierno, cuyo objetivo primordial es fracturar el espíritu unitario de las fuerzas democráticas. El gobierno utiliza el discurso de los extremistas para lograr sus objetivos: Utiliza a los radicales del gobierno para amedrentar a la sociedad y a los radicales opositores para estimular la violencia, dividirnos y responsabilizar a la propia oposición de la situación. Rápidamente olvidamos que un militar como Hugo Chávez llegó al poder montado en la ola de la anti-política y del desprecio al liderazgo partidista, la misma ola que encumbró a Carmona Estanga y que nos condujo a innumerables errores en el pasado reciente. Es tiempo de entender la política como ejercicio de ciudadanía y superar el falso dilema entre políticos y sociedad civil. Es hora de alejarnos de los extremos, distanciarnos de la violencia, construir consensos, consolidar la unidad y extender la protesta con profundo contenido social. Solo un esfuerzo en esa línea hará posible el cambio. PUBLICADO 21/02/14.

SOBRE LA PROTESTA Y LA VIOLENCIA

Sobran razones para protestar contra este gobierno inepto, corrupto y autoritario. La situación es tensa porque la élite cubano-militar que ejerce el poder sabe que Maduro no tiene el liderazgo para sostener al régimen, que el gobierno se ha agotado y nada tiene que ofrecer, por eso necesitan apelar a la represión para encapsular la protesta, evitar que se extienda y pueda gestarse un robusto movimiento. Es así como Nicolás termina con las manos ensangrentadas. Además de la larga lista de presos políticos, ahora tiene en su haber la muerte de estudiantes que ejercían su derecho a la protesta. Sabemos que este gobierno ha promovido una cultura de odio y la división de la familia venezolana, se ufana de ser una "revolución armada" y se apoya en unas supuestas “milicias populares”, protege a grupos delincuenciales llamados "colectivos", tiene un inocultable rasgo militarista y un largo historial como violadores de DDHH. Sin embargo, conocemos ya el libreto: Intentarán mostrar que es la oposición golpista y la derecha quien recurre a la violencia. Seguramente insistirán en culpar a la CIA, al Imperio y repetirán las mismas zoquetadas de estos 15 años. Utilizarán la violencia para ocultar su fracaso, justificar más represión y propiciar condiciones para un autogolpe, suspender las garantías o encontrar una salida a este laberinto en que se encuentran. Las fuerzas democráticas deben mantener la protesta en la calle pero conscientes que la violencia es el juego del gobierno, son ellos los beneficiarios de la anarquía. Es ruta es una salida para el gobierno y difícilmente conduzca a la salida del gobierno. Más bien, preocupa que los extremistas abran una puerta a los que están atrapados en sus fracasos y contradicciones. Por esa vía quizás estemos facilitando el ascenso de algún Diosdado al poder y el remedio sea peor que la enfermedad. Nunca olvidemos que son ellos los golpistas. Lo otro, tan importante es decidir colectivamente la ruta como transitarla en unidad, tampoco olvidemos que fracturar a las fuerzas democráticas es un objetivo primordial del gobierno. Por otra parte, si la protesta tiene como motivación el 350 o "Maduro vete ya", se estará distanciando de los problemas reales y será más difícil popularizar un movimiento para el cambio. ¿Quién defiende a la clase media y a los pobres, azotados por el hampa, la escasez y la inflación? Al gobierno le interesa esa lucha abstracta y vacía, antes que una oposición que aborde la crisis hospitalaria o el caos de los servicios, que defienda el salario de los trabajadores y acompañe sus angustias. Estando claros que con este gobierno es imposible superar la crisis que agobia al país, una lucha con profundo contenido social y una sólida organización de base en los sectores populares son esenciales para consolidar una vigorosa fuerza de cambio. La ilusa consigna de la "marcha sin retorno" resume las carencias de una lucha sin motivación social y hoy eso es -más que una ingenuidad- una estupidez. PUBLICADO 14/02/14

SOLIDARIDAD CON CAPRILES

Vivimos en un país sin gobierno, anarquizado, azotado por el hampa, la escasez y la inflación, donde la autoridad la ejercen los motorizados en las calles, los pranes en las cárceles y los cubanos en Miraflores. El descontento crece y el país se siente como un naufragó en este mar de contradicciones, “somos una gran potencia” o “tenemos patria” pero ni siquiera hay papel tualé. Una cosa es obvia, ésta caricatura de gobierno es incapaz de superar la crisis y en la oposición hay visiones contrapuestas. En un extremo están los que cabalgan sobre la esperanza de una salida rápida, buscan capitalizar el descontento popular y diferenciarse colocando al resto de la oposición como carente de coraje para enfrentar al régimen. ¡Nada más falso! Sin embargo, ávida de una respuesta ante la tragedia que vive el país, hay gente que compra la idea aunque no tenga claros objetivos y lesione la unidad cómo valor esencial de la causa democrática. A estos actores políticos el gobierno los deja correr…. En el otro extremo, algunos magnifican el "diálogo" como una solución al drama del país, cuando en realidad es una tramoya del gobierno para ocultar su fracaso, ganar tiempo, reducir el severo impacto de la crisis y terminar responsabilizando a "todos" del caos que ellos han generado. La farsa del diálogo ha servido para anestesiar a la oposición y sembrar desaliento. A los promotores del diálogo el gobierno los estimula y a veces, hasta los financia. Distante de ambos extremos, están los que asumimos el diálogo como demócratas pero pensamos que el gobierno no tiene voluntad real, ni autoridad moral para ello. Un diálogo con esta burocracia truculenta debe ser condicionado. La reconciliación no es con ésta cúpula podrida sino que es un proceso reconstrucción del tejido social, basado en la recuperación de la tolerancia y el respeto en las bases de la sociedad. Al propio tiempo, hay que evitar la depresión colectiva que promueve el régimen: es urgente dar respuesta a la crisis y canalizar el descontento, organizar a la población para defender sus derechos y protestar enérgicamente, sin violencia, con objetivos viables y claramente definidos. En este campo ubico a Henrique Capriles, cuya prudencia es expresión del liderazgo responsable que exige el momento. Sin duda, él sigue siendo el dolor de cabeza del régimen, por eso es blanco de sus agresiones y tratan de invisibilizar su presencia y silenciar su voz. Su desafío hoy es romper ese cerco mediático e impulsar una política unitaria pero Capriles ha necesitado tanto coraje para enfrentar las tropelías oficialistas como para mantenerse distante de una oposición insensata –afortunadamente minoritaria- y un radicalismo sin brújula que cree estar de moda. Nuestra solidaridad con Henrique Capriles. Es hora de reconocer su tenacidad, sus esfuerzos por preservar la unidad democrática y su sentido de responsabilidad: una cosa es canalizar el descontento para consolidar una mayoría para el cambio y otra es capitalizarlo en función de visiones e intereses particulares, por legítimos o bien intencionados que sean. PUBLICADO 07/02/14

lunes, 27 de enero de 2014

CULPA DE TODOS, MENOS DE ELLOS

Igual que la farsa del diálogo, este llamado a unir al país en torno a la paz carece de credibilidad porque proviene de un gobierno inmoral. Después de 15 años sembrando odio, dividiendo a la familia venezolana y estimulando la violencia, convocar a una cruzada por la paz suena a cuento, luce hipócrita. Desde el 4F tienen las manos llenas de sangre. Se trata del mismo gobierno que asesinó a Franklin Brito, condecoró a los Pistoleros de Puente Llaguno y con absoluta indolencia, mantiene injustamente preso a Iván Simonovis a riesgo de su vida. Sí quieren impulsar el desarme que empiecen por "La Piedrita", el FBLN y todos los colectivos armados y grupos irregulares que operan bajo su protección. Al menos, pudieran demoler la estatua que erigieron al desaparecido líder de la narcoguerrilla colombiana, Manuel Marulanda (a) “Tirofijo”. El real objetivo de este show es diluir su responsabilidad ante la tragedia que vive el país: Ahora la culpa es de todos, menos de ellos. Los apagones son por exceso de consumo, no encienda luces. La escasez es porque la gente compra mucho, no coma tanto. Y si no hay papel tualé, puede suponer la causa. Por cierto, tampoco hay papel periódico pero tenemos patria y somos una potencia. En fin, además de la CIA, el. Imperio, la derecha, la burguesía, etc... ahora usted es el responsable. Aunque hay avances, por ejemplo, la inseguridad ya no es “una sensación” sino un problema mediático y cultural. Por eso es que las bandas armadas más peligrosas están integradas por abuelas y amas de casa, principal audiencia de las telenovelas. Ni hablar de las comiquitas, películas de vaqueros o de policías: si usted veía Bonanza, Kojak o El Inspector Ardilla, tenga la seguridad que es un delincuente en potencia. Por lo demás, si no educa bien a sus hijos, cuando crezcan se convertirán en delincuentes. Debe inculcarle valores tal como hace la boliburguesia del PSUV con sus niños, a quienes enseñan con su ejemplo que robar es pecado y ser rico es malo, además de respeto y tolerancia. Aunque ello no basta, el homicida de Mónica Spear tenía 4 años cuando llegó la revolución pero la carga genética de antivalores capitalistas viene de los "40 años". Por si fuera poco, la gente anda por ahí sin escoltas y hasta se les ocurre accidentarse en las autopistas. ¿Cómo no va a haber inseguridad? El cinismo del gobierno es repugnante pero lo triste es que una parte de la población sea indiferente ante esta burla permanente. El trabajo de cada ciudadano es despertar conciencias y exigir al gobierno que cumpla sus obligaciones. La paz es un objetivo loable pero requiere de un gobierno con suficiente autoridad moral para unir al país y generar confianza. Obvio, no hablamos de esta chorocracia boliburguesa, cultora del odio y la violencia. No es este gobierno quien puede garantizar la paz a los venezolanos. Despertar conciencia es abrir los ojos ante esa inocultable realidad y promover el cambio que exige el país. Eso sí es responsabilidad de todos. EN PRENSA/ 24-ENERO-2014

LA EMBOSCADA

Para el gobierno el diálogo es una maniobra para ganar tiempo y reducir el impacto de la grave crisis económica y social que ha generado. Pretenden ocultar el fracaso y diluir su responsabilidad, aspiran que el país crea que este desastre es culpa de “todos” pero jamás de ellos. Por otra parte, la necesidad de diálogo en un país polarizado también ha sido la excusa de divisionistas y saltimbanquis para entenderse con el gobierno, fue el pretexto del MAS, BR y otros que intentaron fracturar la unidad democrática. Aun siendo una emboscada, los demócratas deben asumir el diálogo con firmeza, no con ingenuidad sino con objetivos claramente definidos, entre ellos reafirmar su vocación democrática y develar ante el país la farsa del régimen, que el pueblo sepa que quien ahora convoca al "diálogo" es un gobierno truculento, responsable de la tragedia que vive la Nación. Pero hay otra lectura. Pese a todo el abuso y ventajismo, con el último resultado electoral se logró detener la anunciada radicalización del proceso y más bien, la boliburguesía gobernante se vio forzada a promover el supuesto diálogo. Es decir, tal convocatoria es la mejor evidencia de su debilidad: Si se sintieran fuertes y victoriosos, la historia seria otra. Ese es un importante triunfo que es desconocido por grupos radicales de oposición, quienes inconscientemente se confabulan con seudo-opositores e infiltrados para desacreditar a las fuerzas democráticas y atacar a su principal líder. En efecto, cuando Henrique Capriles se ha negado a atender invitaciones palaciegas al diálogo, lo cuestionan porque perdió una oportunidad. Y cuando –preocupado por el drama de la inseguridad en Venezuela- asiste a Miraflores, lo critican argumentando que legítima a Maduro o que le hace el juego. El país sabe que Capriles ha arriesgado todo enfrentando al gobierno, decir que lo legitima es francamente absurdo. Cuando en 1945 Churchill se reunió en Potsdam con Stalin, nadie interpretó que el primero estaba legitimando al comunismo o justificando los crímenes de lesa humanidad cometidos en su nombre. En esa jornada también participó el presidente norteamericano Harry S Truman, sin que ello significara una victoria del autoritarismo soviético. Al contrario, sin Hitler se iniciaba una nueva etapa de la guerra, fría y silente. Aquel diálogo tenía una finalidad trascendente: sentar las bases para garantizar la paz en Europa y poner fin a la pesadilla nazi. La oposición venezolana debe ver este hipócrita llamado a diálogo del gobierno y sus aliados, con el mismo cuidado que a esas posturas ultra radicales que terminan facilitando al régimen la excusa necesaria. Como demócratas hay que valorar el diálogo pero con la estrategia de quien se sabe en una emboscada, conscientes de que la chorocracia cubano-venezolana no tiene real interés en esa ruta y que solo intenta cambiar el campo de batalla, no finalizar la guerra. Transitar ese oscuro callejón es esencial para salir de esta pesadilla roja. EN PRENSA/ 17-ENERO-2014

LA RENOVACION DE MADURO

El mismo gobierno que ha dicho que Jesucristo es socialista, que Bolívar es prácticamente militante del PSUV, que ha tergiversado la historia, manoseado los símbolos patrios y manipulado las necesidades de los más pobres, ahora pide que no se politice el tema de la inseguridad. Y no se trata de politizar sino de establecer responsabilidades, ese es un derecho irrenunciable que tenemos como ciudadanos. ¿Qué pasó con toda esa cháchara sobre el poder popular y la contraloría social? Hablamos de 24.763 homicidios en el 2013 pero uno empezando el año –el de Mónica Spear y su esposo- conmocionó al país. La cruda realidad es que casi 70 venezolanos pierden diariamente la vida en manos del hampa, la gran mayoría jóvenes de nuestros barrios y humildes trabajadores cuyos asesinatos quedan impunes y pasan silentes a engordar las estadísticas ante un gobierno indolente. Eso no les importa, tienen 15 años culpando a la CIA, al Imperio o al capitalismo mientras están dedicados a enriquecerse, han entregado la patria a los cubanos y solo les importa mantenerse en el poder para engrosar sus cuentas bancarias y vivir como magnates, con camionetas blindadas y escoltas pagados con el dinero de los venezolanos. Culpan a la derecha y a la IV República pero han politizado obscenamente al Poder Judicial y son cómplices de la infernal situación de las cárceles. Si el gobierno controla las policías, los tribunales, las prisiones y todas las instancias de poder ¿Quien es culpable del fracaso de 21 planes de seguridad? El colmo de la inmoralidad es decir ahora que “lloran la muerte de Mónica Spear y critican a los políticos, culpándolos de la inseguridad…pero no admiten que los que fallamos somos nosotros mismos como padres…”. Ahora el problema es que no criaron bien a sus hijos y se convirtieron en delincuentes. O la culpa es suya por no cargar escoltas! En este momento crucial, Capriles exige que el gobierno que asuma su responsabilidad y propone unir al país, pese a las profundas diferencias e indistintamente de lo que opinen los radicales y tirapiedras de siempre. Eso es un liderazgo responsable. Sin argumento y contra las cuerdas, Maduro se ve forzado a convocar a una reunión y ofrece para dentro de 30 días un plan de seguridad, otro mas. Simula un diálogo que nadie le cree y anuncia una renovación del gabinete. El gobierno de Maduro no tiene un año y ya está podrido. Lo más grave es que la supuesta renovación no es sino un reciclaje de fracasados. No destituye al Ministro del Interior, ni a la inefable Iris Varela o a la Fiscal que persigue a opositores y libera delincuentes. No, sin castigo alguno, cambió a la Ministra del Deporte que evaporó 50 millones de Dólares por el fracasado “Potro” Álvarez, cuyo éxito mas reciente es un video clip con él como secuestrador. Todos los “cambios” son más de lo mismo, desenchufa a éste aquí para enchufarlo por allá. Con esta renovación, el gobierno podrido de Maduro no da para mucho y por eso el show del “diálogo” para ganar tiempo e intentar reducir el costo político de la crisis económica y social. El mismo cuento de siempre pero… Todo tiene su final, diría Héctor Lavoe. EN PRENSA/ 11-ENERO-2014

viernes, 20 de diciembre de 2013

AUNQUE SEA RUDO DECIRLO

Haciendo el juego al gobierno, mercenarios de la política se lanzaron fuera de la plataforma unitaria, aun habiendo sido derrotados en las elecciones primarias. El cinismo delata sus carencias morales. Por ejemplo, en El Tigre, Ernesto Paraqueima se mostraba como independiente aunque él mismo -cuando brincó la talanquera- hizo pública fotos con Maduro o con el inefable Pedro Carreño. De nuevo salió derrotado, Paraqueima llegó en tercer lugar pero obtuvo la votación necesaria para impedir la victoria democrática. Aun con una reducida presencia en el escenario electoral, los candidatos vendidos al gobierno lesionaban políticamente la unidad. Gente como Antonio Ecarri que en ninguna encuesta "aparecía en pizarra", gastó una fortuna en una campaña de calumnias e insultos contra Ismael García, quien también lo había derrotado en las primarias de la unidad –por cierto- conducidas por gente indiscutiblemente honorable. Irrespetando la voluntad de los caraqueños, el mentiroso actuó con saña contra Ismael pero fue amable con el gobierno y su infeliz candidato. Al final, se retira pero el daño había sido hecho. El ególatra ya había logrado los objetivos del gobierno. Menciono a Caracas y El Tigre pero la Unidad Democrática perdió más de 50 alcaldías, gracias a la participación de traidores y divisionistas contratados para tales fines por este inescrupuloso gobierno, quien utilizó "partidos de maletín" y organizaciones decadentes, cuyas cúpulas cedieron a la tentación mercantil. Especialmente lamentable el caso del MAS: hasta hace poco no tenían para pagar la secretaria de la Casa Nacional y repentinamente lanzan una onerosa campaña, incluyendo cuñas de TV. Los candidatos folclóricos que lanzaron para dividir tuvieron más pendones y publicidad en radio que votos en las urnas. Pero no importa, su trabajo no era ganar sino fracturar el espíritu unitario de las fuerzas democráticas. ¿Quién financió esa opulenta campaña? La ofensiva de descrédito contra la Unidad se apoyó además en falsos radicales, los resentidos de siempre, entusiastas agresores del liderazgo opositor y cobardes que atacan desde el anonimato. Desconocemos si también estos son peones del G2 cubano pero deberían pasar buscando su cheque. La importancia de señalar a los seudo-opositores que el 8D traicionaron la causa democrática radica en que ésta operación continúa. Mañana vendrán sin vergüenza alguna a exigir una silla en la MUD, darán 2 ó 3 declaraciones contra el gobierno pero nuevamente, cuando vengan las elecciones se pondrán a su disposición. Aparecerán con la excusa de que "todos hacemos falta" o que es necesario el "diálogo", lo cual es cierto pero no aplica para quienes tienen una visión mercantil de la política, con gente así no se dialoga, a ellos se les compra y tal cosa es éticamente inaceptable para nosotros. Si luego de utilizarlos el PSUV los recibe, mejor que vayan para allá. Se irán solos pues los votos obtenidos son opositores confundidos o manipulados que terminarán brindando su valioso aporte a la unidad. Para derrotar a este régimen, lo menos que necesitamos son divisionistas y saltimbanquis. Al contrario, necesitamos mucha honestidad en la lucha. Aunque sea rudo decirlo: a veces, nada mejor que un purgante. Un ejercicio de profilaxis nos hará crecer! PUBLICADO 20/DICIEMBRE/2013.

MAYORIA SIN CHANTAJE

El gobierno invierte un colosal esfuerzo en mostrar a estas elecciones municipales como una victoria pero nada más terco que la realidad: Es un hecho indiscutible que el oficialismo obtuvo menos votos a nivel nacional. De casi 11 millones de votos, el PSUV y sus aliados obtuvieron poco más de 5 millones. Tenemos un inmenso caudal opositor no se expresa con mayor contundencia, gracias a los divisionistas o seudo-opositores financiados por el gobierno para fracturar la unidad democrática, a ellos los vamos a desenmascarar en una próxima entrega. Hoy destacamos que el oficialismo pierde votos y espacios a pesar de toda la coacción sobre más de 4 millones de empleados públicos y el chantaje a los beneficiarios de las misiones. Los votos de la oposición son expresión de compromiso con Venezuela, a nadie le pagan, nadie es víctima de amenazas. Ahí hay una gran victoria. De este lado hay un liderazgo real que no necesita extorsionar a los electores para ganar simpatías. Pese al ventajismo obsceno de este gobierno corrupto, la oposición preservó espacios fundamentales como la Alcaldía Metropolitana de Caracas o Maracaibo, pero además ganó en ciudades tan importantes como Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Mérida y Maturín, entre otras. No solo perdieron alcaldías que tenían en su poder sino que fueron derrotados en Barinas, la cuna del "comandante eterno" y líder de este desfalco que ellos llaman revolución. Es comprensible pues que dirigentes del gobierno expresen en el portal oficialista Aporrea.org que "estos resultados electorales son, ni más ni menos, una aplastante derrota. Por todo el cañón". Mientras algunos opositores se dedican a cuestionar a las fuerzas democráticas y subestimar sus logros, vemos como dirigentes oficialistas recuerdan que antes sacaron mas de 7 millones de votos y no pueden explicar su "grosera derrrota.... solo hay 5 millones y un poquito de votos… nuevamente están faltando 2 millones de votos que no fue posible movilizar". Sin duda perdimos en algunas regiones importantes como Anzoategui y ello amerita una revisión. El ventajismo brutal del gobierno pudo ser derrotado como en otros lares pero fue determinante el triunfalismo de algunos candidatos nuestros, algo que a veces llegó al límite de la prepotencia. En otros casos el sectarismo extremo, una incomprensión de la realidad del país que condujo equivocadamente a privilegiar intereses partidistas o facciosos. Entre otras causas, ello estimuló una significativa abstención, algo que no fue atendido por problemas de conducción política de la campaña. Me abstengo de comentar públicamente tales problemas para hacerlo en el escenario correspondiente, hay que superar los errores y continuar el camino. Queda mucho por andar y más allá de los resultados, está claro que a pesar de todo el abuso y las enormes limitaciones, quienes aspiramos un cambio y soñamos con un país de libertad, justicia y progreso, somos mayoría en Venezuela. PUBLICADO 13/DICIEMBRE/2013

TRISTES COINCIDENCIAS, UN RESULTADO

La fotografía de un General del Ejército distribuyendo propaganda electoral, generó un escándalo durante las elecciones municipales de 1995 en Perú, comicios que se celebraron bajo sospecha y acusaciones de fraude que recaían en el Primer Mandatario Alberto Fujimori. Igual que durante su reelección, el signo de esta campaña fue la abusiva intervención de las FAN, la corrupción y “la inescrupulosidad y poco respeto por las reglas del juego democrático atribuidos al presidente y su entorno”, algo que fue muy bien documentado por Fernando Rospigliosi en varias publicaciones. Tristemente, todo esto nos resulta familiar en Venezuela. “Con todo el apoyo” fue el slogan oficialista en la capital, sugiriendo que si ganaba el candidato de Fujimori, la ciudad recibiría recursos del gobierno nacional. De lo contrario, podía repetirse la historia del Alcalde Ricardo Belmont, quien fue víctima de represalia política por no estar alineado con el régimen. Algo similar a lo que hicieron con Antonio Ledezma y la Alcaldía Metropolitana, sin importar las consecuencias para los caraqueños. El argumento del dictador Fujimori fue el mismo que usa hoy Nicolás Maduro y los gobernadores oficialistas, otra triste coincidencia. El pueblo estaba hastiado y ante su elocuente molestia, el gobierno asustado movilizó tropas y maquinaria pesada para recoger la basura que antes no habían recogido, salieron a hacer nuevas promesas y a repartir toda clase de “regalos”, apuntando que el oficialismo debía ganar para que todo eso continuara. Nada distinto a lo que está pasando en nuestro país. Espero que el resultado tampoco sea diferente. El pueblo peruano decidió correr el riesgo de que el gobierno nacional asfixiara económicamente a los municipios pues a fin de cuentas, ya vivían asfixiados por el autoritarismo del régimen, su incompetencia y corrupción. Buscaba soluciones, exigía cambios. No aceptó falsas promesas, ni se dejó chantajear por regalos y le propinó una contundente victoria a la oposición. Este triunfo electoral fue decisivo para la posterior salida de Fujimori del poder por la vía democrática y para impulsar el cambio que anhelaba el pueblo peruano. Quedó claro que no es cierto que “dictadura no sale por votos” y que cuando un pueblo decide cambiar, no hay nada que lo detenga. Esta experiencia –igual que la victoria de la concertación chilena contra la dictadura militar de Pinochet o el triunfo de Violeta Chamorro sobre Daniel Ortega y su revolución cubano-nicaragüense- deben servirnos para valorar la importancia del voto este 8D. Esa es la única cola que vale la pena hacer en Venezuela. PUBLICADO 6/DICIEMBRE/2013

¿Y QUE PASO CON LA REVOLUCIÓN?

La gente sigue haciendo colas pero no hay que comprar, la ilusión se desvanece y crece la angustia. Con este gobierno inepto y corrupto es difícil imaginar los anaqueles abastecidos. Al contrario, el pueblo infiere la dimensión de la crisis en ciernes, sabe que vamos por muy mal camino. El supuesto provecho electoral de las "medidas" está por verse: No conozco a nadie que habiendo votado por Capriles ahora piense hacerlo por el gobierno. Más bien las expectativas de cambio se han elevado, la gente percibe que los graves problemas del país se agudizarán y siente una inmensa incertidumbre con relación a su futuro. Por otra parte, la campaña de Maduro es un desastre. Chávez en tiempo de elecciones se disfrazaba de ovejita y retomaba su falso discurso de amor. En cambio Nicolás ha optado por una línea de agresión permanente, un discurso virulento y su electorado natural vive una permanente confusión. Cuando Maduro exhortó a vaciar los anaqueles, desconcertados se preguntaban ¿está estimulando el saqueo y la violencia? ¿o está impulsando el consumismo desenfrenado del capitalismo salvaje? ¿No tenían una campaña contra las compras nerviosas? Igual la orden fue llenar la casa de electrodomésticos pero ¿ y el gobierno no tiene una propaganda que promueve el ahorro energético? ¿Jesse Chacón no dijo que los apagones son consecuencia del consumo excesivo? Entonces ¿compramos los aparatos pero no los enchufamos? ¿vemos la TV sin prenderla? A los pocos días de este consumismo desquiciado, Nicolás adelanta que anunciará medidas para estimular el ahorro y propone que la gente guarde en el banco sus utilidades navideñas. Por fin ¿ahorramos o compramos? Y si ahorramos demasiado ¿no corremos el riesgo de convertirnos en capitalistas? ¿En qué quedamos pues, ser rico no era malo? Considerando el precio de la canasta alimentaria y que el sueldo no alcanza ni para comer bien, pedirle al pueblo que compre hasta que “no quede nada en los anaqueles” y que al mismo tiempo ahorre, es una manipulación tan grotesca que insulta la inteligencia del venezolano. ¿Esto es una revolución? Pero la confusión es total cuando el "hijo de Chávez" –cualquiera de ellos- dice que están arrasando en las elecciones aunque sus acciones evidencian lo contrario, mucho nerviosismo: detienen a Alejandro Silva, impiden las giras de Henrique Capriles y se descomponen con su sola presencia, amenazan a Miguel Cocchiola, acosan a Henri Falcón, allanan ilegalmente la inmunidad de parlamentarios, hostigan a periodistas y medios, recrudece el ventajismo, etc…. Hasta sus candidatos están confundidos, por ejemplo Magglio Ordoñez -candidato en Puerto La Cruz- declaró al Diario El Tiempo esta perla: "he tenido la oportunidad de vivir más de la mitad de mi vida fuera el país. Sé cómo se vive bien. La idea es implantar ese modelo de vida del primer mundo en este municipio”. Lo vemos orgulloso de haber vivido en el “imperio”, de conocer la buena vida y del modelo yanqui. ¿Y qué pasó con la revolución, mijo? PUBLICADO 29/NOVIEMBRE/2013

ASI LLEGO EL COMUNISMO

Gracias a la "Guerra económica" que supuestamente libra el gobierno, vemos al pueblo haciendo colas por todos lados y para todo. La población sabe que se trata de un show electoral y conoce bien a los responsables del caos. Este populismo ramplón no cambiará la opinión de esa mayoría que votó por Capriles y apuesta al cambio, aunque posiblemente genere un efecto positivo en el reducido segmento de los radicales. Algo efímero, por corto plazo. De hecho la gente hace colas porque sabe que todo se acabará e intuye que esto es “pan para hoy y hambre para mañana”. Además, la alegría de comprar un TV “barato” se desvanece cuando no consigues medicinas, leche, azúcar o papel tualé. Surge entonces una pregunta: Si es obvio que los efectos de estas “medidas” en el mediano y largo plazo serán devastadores para la economía y los problemas del país se agudizaran terriblemente ¿Por qué los cubanos que asesoran -o dirigen- a Maduro, adoptan este camino? Una explicación nos remite a lo que pudiéramos denominar "la teoría de la ola". Para los cubanos -que tienen más de 50 años de crisis en crisis- lo importante es "surfear esta ola" y llegar a la orilla, sin pensar en la ola que viene atrás, “luego nos ocuparemos de ella”, dirán. O sea, el objetivo es el 8D y en este momento de dificultades, lo demás no importa. La otra explicación es mucho más perversa. Con estas medidas –dependiendo del resultado del 8D- Maduro pudiera lograr lo que Chávez no pudo: imponer un modelo comunista. En efecto, el difunto presidente adelantó expropiaciones, promovió invasiones y hostigó hasta la saciedad al sector privado de la economía, logrando el cierre de miles de empresas, alejando inversiones y destruyendo parcialmente al aparato productivo del país. Ahora, lo que queda puede ser arrasado por esta desquiciada política pues en semejantes condiciones no habrá empresario dispuesto a producir o vender algo. Estaremos dependiendo del Estado para comprar cualquier cosa. Las colas serán parte de la cotidianidad y para que lo poco alcance para todos, el gobierno benefactor terminará imponiendo solidariamente una "tarjeta de racionamiento". Con el monopolio de las importaciones, de la comercialización y su consecuente corrupción, el gobierno aspira implantar un férreo mecanismo de control social. Por fin llegaría el comunismo. Por fortuna, la solución está en sus manos pues este plan tendría alguna posibilidad solo si el gobierno gana el 8D y francamente, no parece posible. La cultura democrática de los venezolanos fue -y seguirá siendo- el muro de contención para cualquier pretensión hegemónica. Honestamente, la única cola que vale la pena hacer es para votar por un cambio! PUBLICADO 22/NOVIEMBRE/2013

SU PROPIA TUMBA

Así paga el diablo, dicen. La revolución cubana triunfó gracias al apoyo de grupos económico de La Habana y USA. Para solicitar ayuda, Fidel viajaba clandestinamente al imperio en Cubana de Aviación, la misma que luego expropió sin contemplación alguna, enviando al exilio a su otrora benefactor. Así pasó con las poderosas centrales azucareras y con muchos otros empresarios cubanos ilusionados con salir de la dictadura de Batista. En Venezuela, los grupos económicos y grandes medios de comunicación que hicieron posible el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998, luego fueron víctimas del régimen militarista y las hordas cubanas que se infiltraron en las altas esferas. No solo perdieron las cuotas de poder sino que fueron extorsionados, hostigados, expropiados e invadidos, cuando no obligados al exilio por una implacable persecución. Ahora, cuando Maduro necesita un culpable del desastre que ha generado, a nadie le sorprende que "arremeta" contra sus socios especuladores, los mismos a los que este gobierno le otorgó miles de millones de Dólares para importaciones. ¿Quién puede ser beneficiario de semejante privilegio sino un enchufado o algún socio de la boliburguesía gobernante? Vaya a CADIVI cualquier ciudadano común a pedir un Dólar para importar a ver si se lo dan, mucho menos si el solicitante "firmó" o es afecto a la oposición. Desde hace tiempo, importar es el negocio de los enchufados. Basta recordar el caso PUDREVAL. Sin dudas, el caos que hemos presenciado, la incertidumbre, la angustia ante un oscuro panorama y toda esta maraña de corrupción y especulación son responsabilidad exclusiva de Maduro y su gobierno, si es que a esto se puede llamar gobierno. El "cadivismo" es lo mismo que el "madurismo" aunque tenga el rostro de Diosdado. Cada vez menos gente cree las panfletarias consignas de Nicolás. En otros, la dura realidad borrará pronto sus efímeras sonrisas. Si acaso esta demagogia generó algún efecto positivo, será en un reducido segmento y por corto plazo. Quizás entusiasme a los más radicales pero la inmensa mayoría sabe que es un show electoral. Con el agravante de que los efectos de estas "medidas" en el mediano y largo plazo serán devastadores para la economía: problemas como el desempleo, la inflación y la escasez de productos se agudizaran terriblemente. La inviabilidad política del régimen se hará más que evidente y se elevará el riesgo a un estallido social. Quizás es lo que buscan, un caos para suspender las elecciones ante la inminente derrota. ¿La desesperación no les permite prever las consecuencias futuras? Políticamente están cavando su propia tumba y lanzando al país a un abismo. Hoy la gente sabe que este gobierno inepto, corrupto e irresponsable no garantiza la paz a los venezolanos, solo el caos. Y sabe que el problema de la escasez es una consecuencia de las políticas que han destruido al aparato productivo y generado un desolador clima de inseguridad jurídica. La necesidad de cambio se siente en las calles, nos vemos el 8D. PUBLICADO 15/NOVIEMBRE/2013

UN PUEBLO INFELIZ

No es el Día de los Inocentes y aunque lo fuera, jamás un mandatario había insultado tanto la inteligencia de los venezolanos como Nicolás Maduro con la creación del Vice Ministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo. Algunos sugieren que se trata de otro pote de humo pero ¿van a distraer la atención del país colocando semejante zoquetada en el tapete? Si así fuese, la idiotez de las “cúpulas podridas” del madurismo llegó al extremo de ponernos a hablar de algo que ridiculiza al gobierno y nos recuerda que el proponente de esta payasada es el mismo que habla con "el pajarito" y que logró –gracias a la historia de la “multiplicación de los penes”- que “millonas” de personas rieran a carcajadas. Estos episodios, todos demoledores para la imagen del presunto Presidente, han socavado su credibilidad incluso en el campo oficialista. Ya nos imaginamos a la desacreditada dirigencia gobiernera diciendo que la oposición no quiere la felicidad del pueblo, que el imperio y la CIA quieren sabotear su gestión, bla, bla... Todo será inútil, ni el más fanático puede creer que el Viceministerio de la Suprema Felicidad va solucionar alguno de los angustiantes problemas del país o servir para algo que no sea incrementar la hipertrofiada burocracia corrupta. Quizás el subconsciente los traiciona, pues si hace falta un "Ministerio de la Felicidad" debe ser que hay mucha gente infeliz, lo cual es comprensible luego de casi 15 años de promesas incumplidas y fracasos. De manera que con esta nueva bufonada, evidencian sus propias debilidades. No es un trapo rojo sino la mera expresión de un gobierno en crisis, sin liderazgo, sin gestión, sin nada nuevo que ofrecer y a las puertas de un proceso electoral que será devastador para los responsables de la profunda crisis política, social, económica y moral que atraviesa el país. El Ministerio de la Felicidad existe en el Reino de Bután, una pequeña monarquía al sur de Asia, ubicada en la cordillera del Himalaya entre la India y el Tibet, tierra del “dragón del trueno” donde –además de las carencias democráticas- la conexión espiritual y religiosa explica su existencia. Quizás JJ Rendón pueda aclararnos si este disparate madurista tiene que ver con sus fantasías religiosas. En todo caso, en Venezuela lo que necesitamos son soluciones a la inseguridad galopante, al desempleo, la inflación, la escasez de productos básicos, la voraz corrupción, los apagones y el colapso de los servicios; pero con esta absurda e insólita respuesta, el “gobierno” termina por convencernos que no da más. Solo el cambio devolverá la felicidad al pueblo.... Nos vemos el 8D. PUBLICADO 8/NOV/2013