viernes, 29 de agosto de 2014

LA LOGICA REVOLUCIONARIA DEL CASTIGO (29/08/14)

Los delincuentes felicitan a sus colegas del gobierno por esa iniciativa de desarmar a sus potenciales víctimas. En efecto, prohibir el porte de armas es una restricción que se impone únicamente a los ciudadanos que cumplen con la ley, solo aplica a la gente decente que decide portar legalmente un arma para defender a su familia, sus bienes y su propia vida. Los que usan armas para delinquir ni se sienten aludidos por la disposición. Así las cosas, luego de esta revolucionaria medida, el uso de armas -exceptuando a militares y policías- será un privilegio exclusivo del hampa y de los enchufados del gobierno… Y perdonen la redundancia. Lo indignante es que esa decisión es tomada bajo la lógica revolucionaria que pretende soslayar la responsabilidad del gobierno y recostar las culpas a otros, incluyendo al pueblo. Según esa lógica, la inseguridad no es producto de su fracaso, ni del culto a la violencia que han impuesto desde las altas esferas del poder. Nada de eso, la culpa es suya. Hay inseguridad porque existe gente que se arriesga a portar un arma para defenderse del hampa y obviamente, esa gente debe ser castigada con la prohibición en cuestión. ¡Y así es con todo¡ Si no hay luz es porque se ha elevado el consumo y hay que castigar a la población consumista incrementando las tarifas. Si PDVSA está quebrada no es por la incompetencia y corrupción, sino por ese mismo consumismo capitalista y usted es parte del problema, por eso será castigado con un sustancial aumento de la gasolina. Todo esto siempre edulcorado con un discurso patriotero. El contrabando no es responsabilidad de quienes tienen la obligación de resguardar las fronteras, definitivamente es culpa de los bachaqueros. Pero los venezolanos no somos idiotas, como cree el gobierno. Sabemos bien quienes son los responsables, acaso ¿puede alguien pasar una gandóla de gasolina hacia Colombia, sin estar enchufado en el gobierno o asociado con la cúpula militar? La lógica revolucionaria indica que la inflación y la escasez no son consecuencia del fracaso del gobierno en el manejo de la economía, ni de toda esa desquiciada política que ha devastado al aparato productivo y arruinado a la nación. Nada de eso, si no hay comida, la culpa es suya por comer mucho o por actuar como acaparador doméstico. En consecuencia, también será castigado y en lo sucesivo, deberá dejar su huella digital cada vez que compre algún producto controlado como harina, leche o papel tualé, entre muchos otros de una larga lista. Hoy las cúpulas podridas del PSUV gozan de impunidad y los ciudadanos son considerados delincuentes. La Venezuela decente está bajo un estado general de sospecha. Dejar su huella cuando vaya al abasto o la farmacia, es una suerte de reseña policial que contrasta con aquellos tiempos en que usted podía comprar lo que quisiera y conseguía todo, hasta en la más pequeña bodega del barrio. En fin, la lógica revolucionaria se inspira en la dominación y a tales fines, hay que castigar al pueblo y manipular sus necesidades, al tiempo que se le convence que todo es por su bien.

LA PRUEBA DEL FRACASO (22/08/14)

Cuando un grupo de jóvenes que luchaban contra la dictadura de Fulgencio Batista protagonizó -un 26 de Julio de 1953- el heroico asalto al Cuartel Moncada, el pueblo cubano no podía imaginar la desgracia en ciernes sobre esa hermosa isla. Igualmente, en la Venezuela de 1998 tampoco era posible imaginarse que en nuestro país se llegaría a imponer una atrocidad como la Tarjeta de Racionamiento, pero ahora el régimen cubano-militar nos limitará el acceso a alimentos, algo que pronto se extenderá a otros bienes y servicios. Para el pueblo cubano el remedio fue peor que la enfermedad: nunca llegó la anhelada vida en democracia y su calidad de vida se deterioró gravemente como consecuencia de la destrucción del aparato productivo. En efecto, cuando la revolución cubana llegó al poder, esa pequeña isla caribeña aportaba el 20,57% (6.038.559 toneladas anuales) de la producción mundial de azúcar y además tenía una imponente presencia en el mercado internacional, exportando otros rubros como tabaco y remolacha. ¿Acaso Cuba produce media tonelada de azúcar hoy? Ni hablemos de los ingresos por concepto de turismo antes y ahora. Más de medio siglo de "revolución" solo ha servido para oprimir al pueblo cubano y ahogar su existencia en ese océano de calamidades y grandes penurias que algunos llaman "el mar de la felicidad". Sin lugar a dudas, la élite cubana que hoy gobierna en Venezuela tiene un amplio prontuario en materia de violación de DDHH y ha acumulado una vasta experiencia que le permite destruir cualquier economía, por próspera que ésta sea. Por ejemplo, no es fácil quebrar a PDVSA, se necesita ser muy inepto e inmensamente corrupto para arruinar a una empresa que producía casi 3.5 Millones de Barriles al día, máxime con los elevados precios del petróleo en el mercado internacional. El régimen cubano-militar ha dilapidado y se ha robado una colosal fortuna, mientras el país se ha empobrecido y se encuentra al borde del colapso. Que ahora impongan una Tarjeta de Racionamiento –así la disfracen- es una prueba irrefutable del fracaso del modelo y de la “revolución”, como ellos han llamado a este grotesco saqueo de las arcas de la Nación. Obviamente, la galopante corrupción convertirá a este sistema biométrico de represión alimenticia en una nueva alcabala para los consumidores. Hoy Nicolás Maduro y Diosdado Cabello son el rostro de un gobierno hambreador. Atrás quedaron aquellos tiempos en que los venezolanos podíamos comprar lo que queríamos y encontrábamos en los anaqueles diversas marcas de todos los productos. Con la Tarjeta de Racionamiento queda en evidencia –una vez más- la incompetencia del gobierno para abordar la honda crisis que ha generado. Esta humillante forma de racionar los alimentos a la población es el corolario del “exitoso modelo económico” que mencionaba Rafael Ramírez. ¡Es la guinda de la torta, pues! En ninguna “gran potencia” hay que dejar la huella digital para comprar el rollo de papel tualé que “le corresponde” este mes. El fracaso se hace inocultable.

NO SOLO CIERRAN LA FRONTERA (15/08/14)

Que el país está al borde de un colapso no es una exageración, basta ver al gobierno cerrando la frontera dizque para combatir el contrabando, delito que es imposible cometer sin el respaldo de las cúpulas podridas y la casta militar vendepatria que –junto a la élite cubana- hoy ejercen el poder en Venezuela. Estemos claros, los que pueden pasar una gandola de gasolina por la frontera, son los mismos que pasaron más de 50 maletas llenas de cocaína por el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Me refiero a que son caimanes del mismo pozo. Cerrar la frontera para evitar el comercio ilegal es como vender el sofá para resolver un problema de infidelidad. El contrabando es una consecuencia de las equivocadas políticas económicas, monetarias y fiscales, es producto de la corrupción voraz y la impunidad. Es algo que nos afecta seriamente porque hay un cuadro de escasez severa y sufrimos la inflación más alta del mundo. El contrabando es otro signo del fracaso del gobierno. Pero la "revolución" no sólo cierra fronteras sino que ha forzado el cierre de miles de empresas y aquellas que no han cerrado, han bajado drásticamente su producción. Han cerrado 40% de los módulos de Barrio Adentro y el resto permanecen abiertos solo medio turno. Además, todos los centros asistenciales sufren un cierre técnico por la falta de equipos o la escasez de insumos y material médico quirúrgico. El gobierno le baja la santamaría al país. Los apagones son recurrentes, igual que el racionamiento de agua potable o el desborde de aguas servidas en los sectores populares. La vialidad es un desastre, las vías agrícolas son casi inexistentes y 70% de los puentes requieren mantenimiento mayor. El transporte público está en serio riesgo por la carencia de repuestos y la imposibilidad de renovar la flota, ya en Oriente cerraron operaciones dos importantes líneas de autobuses interurbanos. No hay pasajes aéreos y en cualquier momento cierran los aeropuertos. No sólo cierran fronteras sino que están aislando a Venezuela. ¡Y la están saqueando! Quebraron a PDVSA y ahora quieren venderla por partes, así podrán cerrar también tres refinerías y miles estaciones de servicio que Venezuela tienen en EEUU, todo para engordar sus cuentas bancarias personales. Hoy le han cerrado la posibilidad de ascenso social a la clase obrera, empobreciendo al país y generado un severo deterioro de las condiciones laborales, con el agravante de que el gobierno ha pasado de la indolencia a la represión frente a los problemas de los trabajadores, quienes lamentablemente no tienen inmunidad como "El Pollo" Carvajal. En fin, es extensa y dolorosa la descripción del fracaso de este gobierno irresponsable, inepto, corrupto y autoritario. Hoy se torna relevante asumir a la Unidad como una exigencia de la sociedad democrática y un valor esencial de las fuerzas de cambio. ¿O vamos a dejar que también nos cierren las puertas del futuro?

DE LA ESPERANZA Y EL PODER (08/08/14)

Una abrumadora mayoría de los venezolanos considera que estamos peor que antes y casi 70% piensa que la tendencia es a la agudización de la crisis. El pueblo es noble, siempre está dispuesto a renovar su esperanza con cada promesa electoral y usualmente es víctima de la manipulación oficialista, es susceptible a medidas populistas y electoreras como el llamado “Dakazo”. Pero la situación es tan mala que la esperanza –lo único infinito en los pobres, dice un amigo- comienza a escasear, igual que los alimentos y las medicinas. Que no se alegre el gobierno pues en Venezuela no hay pendejos, eso siempre ha sido muy escaso. Al contrario, el pueblo es muy vivo y puede que le “siga el juego” al poderoso para capear el temporal pero sabe cuándo pasar la factura. El régimen por su parte, trata de sembrar desaliento y conformismo, aspira que creamos que no hay opción posible e inmovilizar a la sociedad, bien sea por desesperanza o por miedo, lo que explica la amenaza constante y su vocación represiva. En algún momento eso funcionó pero el hastío es grande y las cosas empiezan a cambiar, por ejemplo: las elecciones municipales en San Cristóbal y San Diego fueron esa oportunidad para castigar la violación de DDHH, el injusto encarcelamientos de sus alcaldes y el irrespeto al pueblo que los eligió; por eso no sólo hubo una votación masiva pese a la represión y a la militarización, sino que muchos de los que antes votaron a favor del gobierno, lo hicieron por la oposición. Una primera conclusión es que ni la esperanza, ni el poder son infinitos y que los pueblos tienen la capacidad de reponerse a las más grandes adversidades, ¿Serán las elecciones parlamentarias del próximo año la gran oportunidad del pueblo venezolano? Que el gobierno se sostenga hasta el 2019 no luce viable pero constitucionalmente hablando, no hay otra oportunidad más clara para promover un cambio sustancial que los comicios parlamentarios del 2015 y eso es ya… Mientras tanto, la protesta del país debe frenar la voracidad demencial de estos “socialistas” que hasta PDVSA (Citgo) pretenden venderla para raspar la olla y no les importa aumentar la gasolina al pueblo para alimentar su insaciable corrupción. Que la escasez en Venezuela incluya ahora al principal alimento del espíritu: la esperanza, es una muestra de que este gobierno no sólo ha saqueado el Tesoro Público, sino que le ha robado el futuro a los venezolanos. Pero también obliga a las fuerzas del cambio a un compromiso trascendente, nuestro desafío no puede limitarse a la construcción de una opción electoral, sin desestimar la invalorable importancia de ella. Nuestra propuesta de país debe abordar la solución de los ingentes problemas de la sociedad venezolana, debe ser popular e incluyente –y así ha sido planteada- pero también debe reflejar la voluntad unitaria del liderazgo nacional, expresar una alternativa de vida, rescatar los valores, elevar la auto estima colectiva y devolver a la familia venezolana el futuro que le ha sido arrebatado por la corrupción y la demagogia de un gobierno indolente que nos dice que “tenemos patria” mientras la vende a los chinos o la regala a los cubanos. El cambio exige un compromiso de todos.

A diferencia del PSUV (01/08/14)

Es comprensible que el partido de gobierno coloque un amplificador a las naturales controversias en el campo democrático –entre otras razones- porque no entienden eso de la “pluralidad”, ni la “democracia interna”, algo que contrasta abiertamente con el autoritarismo de este régimen cubano-militar. Pero que el gobierno ande todo el día cacareando los problemas de la MUD como si se tratara de una catástrofe, revela la intención de minimizar la crisis del país y ocultar la guerra -soterrada pero despiadada- que existe en el oficialismo. Si no ocultarla, quisieran igualar las acciones y hacernos creer que esos normales desencuentros entre los demócratas son similares a la impúdica y escabrosa lucha que se libra en el PSUV por el poder o más bien, por el derecho a “raspar la olla”. En la MUD confluyen diversos factores con visiones distintas, el interés superior es Venezuela, el debate franco y abierto es evidencia de su esencia democrática. La tolerancia, el derecho a expresar libremente cualquier opinión y el respeto a ella es un atributo de la sociedad que aspiramos construir. No es el PSUV de antes, donde una bota aplastaba cualquier disidencia y se imponía una sola voz. Tampoco es el PSUV de hoy, donde tampoco existe el disenso y ahora se imponen las cúpulas podridas, donde expulsan a los que cuestionan, chantajean a los inconformes y en esa convención de corruptos que llamaron “III Congreso”, reciben como héroe a un militar señalado como presunto narcotraficante, con la absurda y trillada excusa de que tal acusación es una conspiración del imperio. Un gobierno serio y honesto, hubiese facilitado una investigación. Pero no, algo huele mal en Miraflores. Es lógico que Maduro y Diosdado se unan para defender a su compinche pero el extendido silencio es síntoma de la podredumbre. En la MUD el tema es el cambio y el progreso del país, sobre la ruta para alcanzar el objetivo es natural que existan diferencias. Pero ese no es el tema en disputa en el madurismo, la derecha endógena o la “izquierda trasnochada”. El debate en el PSUV no es en torno a los problemas de la gente, está referido al reparto de prebendas, la preocupación es como engordar sus cuentas bancarias y a la vez, complacer a la jerarquía cubana y a la alta oficialidad corrupta que sostiene al régimen. Para eso hay que conseguir mas dinero, bien sea entregando la industria petrolera a los chinos o aumentando la gasolina. Finalmente, es imposible culminar estas líneas sin expresar nuestra solidaridad con Ramón Guillermo Aveledo, quien jugó un rol crucial al frente de la MUD. Por fortuna esa voz mesurada seguirá oyéndose pues su valiosa experiencia seguirá al servicio de la unidad y su lamentable renuncia será también una oportunidad para la reflexión en el campo democrático. Es hora de entender que no es viable ninguna agenda particular y que la unidad es el valor esencial de las fuerzas de cambio. El pueblo castigará a los divisionistas y francotiradores que disparan a la MUD, mientras el PSUV arrasa con el país.

La venta de PDVSA (26/07/14)

Hay dos formas de vender a la principal industria nacional. Una de ellas es vender sus activos, es decir literalmente una venta de la empresa. El gobierno irresponsable y corrupto de Nicolás Maduro analiza tres ofertas para la venta de CITGO, una filial de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) en los Estados Unidos o sea, la industria petrolera que pertenece a todos los venezolanos sería vendida por partes mediante una ilegal operación mercantil, propia del capitalismo más salvaje y contraria al interés nacional. La empresa CITGO –es decir, PDVSA- posee tres refinerías con una capacidad total para para procesar 750.000 barriles por día, 48 instalaciones de almacenamiento de derivados, 16.000 estaciones de servicio, tres oleoductos propios y parte de la propiedad en otros seis ductos en Estados Unidos. Como venezolano, indistintamente de cual sea su posición política ¿Está usted de acuerdo con que el gobierno venda estos activos de la Nación? Por otra parte, CITGO es clave para garantizar el flujo de caja de PDVSA pues paga los despachos de crudo al contado, por lo tanto su venta lesionaría gravemente las finanzas del país. ¿Por qué venderla entonces? Respuesta: simplemente están raspando la olla, la venden para robarse los reales como han hecho con una colosal fortuna que ha ingresado al país en los últimos 15 años. Los posibles compradores deberían saber que pueden ser víctima de unos malhechores, delincuentes –no de cuello blanco- sino de boína roja. La otra forma de vender a PDVSA es endeudando a la República comprometiendo petróleo a futuro, no es una venta de activos o de derechos, sino de hecho. Una persona que estuvo en la reunión de Rafael Ramírez con los chinos comentó que salió de ahí “con el estómago revuelto y mordiéndome los labios. Los chinos tendrán la información de producción diaria de crudo en todo el país y decidirán que irá al mercado y que será enviado a China. Para ello cuentan ahora con los códigos remotos de exploración, producción y despacho de crudos, o sea recibirán en tiempo real la cantidad de barriles diarios que tiene el país y serán dueños de nuestro petróleo durante los próximos treinta años, al menos”. A este cuadro hay que agregar las negociaciones entreguistas con otros países como Rusia, Irán, Cuba, etc. El endeudamiento del país es obsceno, se ha elevado a niveles exorbitantes con la misma celeridad con que han desaparecido los recursos, buena parte de ellos desviados a los bolsillos de las cúpulas podridas del PSUV mediante empresas de maletín y operaciones fraudulentas. Si esta depravada e insaciable confabulación contra los intereses de Venezuela, no es Traición a la Patria, no puedo entonces imaginar que pueda serlo. Toda esa retórica oficialista sobre la soberanía nacional es una excusa para robar a la Nación. La lucha contra la pobreza es una coartada. El discurso contra el imperialismo lo pronuncian mientras se bajan los pantalones ante el imperio chino y engordan sus cuentas bancarias personales. El madurismo resultó peor que el gobierno anterior. Ahora ¿Todo el chavismo será cómplice de estos delitos? Veremos, lo cierto es que esta dolorosa realidad reafirma la urgente necesidad de un cambio en Venezuela.

LA DEBILIDAD DE MADURO (18/07/14)

Si algo evidencia la pobreza del liderazgo de Nicolás Maduro y la debilidad de su gobierno es el significativo avance del militarismo en la sociedad venezolana, realidad que en los últimos meses se ha convertido en una seria amenaza a la paz y la institucionalidad de la República. El militarismo no es algo nuevo, al contrario es parte del legado de Hugo Chávez pero el actual cuadro de fragilidad e inestabilidad política del régimen ha obligado a Maduro a ceder un poder excesivo a la cúpula militar y a las fuerzas cubanas que representan al llamado el castro-comunismo. Nicolás no gobierna, sobrevive. Sus carencias e ilegitimidad lo obligan a entregar el poder por cuotas. En tiempos de Chávez, el militarismo ya era un rasgo inocultable y aunque siempre fue una amenaza, él tenía suficiente liderazgo en la institución castrense para frenar las ambiciones y administrar la codicia de sus compañeros de armas. El problema es que Maduro perdió el control en ese peligroso juego y hoy gobiernan los cubanos junto a una cúpula militar corrupta. Desde la perspectiva democrática, la sola idea de “un gobierno cívico-militar” es una perversión y bajo ella subyace una cultura autoritaria. Pero esa idea ha quedado atrás para dar paso a la pretensión de imponer “un régimen cubano-militar”. Diosdado Cabello, Rodríguez Torres y Padrino López –entre otros- son el cogollo de lo que Luis Tascón llamó la “Derecha Endógena” pero sin duda, hoy son la más nítida expresión del militarismo en Venezuela. La designación del General Padrino López como orador de orden en la Asamblea Nacional –foro político por excelencia en una democracia- es por sí misma una depravación que evidencia la debilidad institucional del parlamento. Que este General ofrezca lealtad y disciplina a Maduro –en vez de a la Constitución y al pueblo- además de ser mentira, es un penoso acto de adulancia. Lo grave es que un militar activo viole nuestra Carta Magna diciendo que la FAN es chavista y que lo haga en ese escenario, es una atrocidad que muestra la degeneración del sistema político. Desconocer el carácter apolítico y no deliberante de la FAN lesiona seriamente a la institución castrense y a la democracia pero decir que ellos –los militares- garantizan la estabilidad política es algo muy peligroso pues en las democracias no son las armas, ni el chantaje de una revolución armada lo que garantiza la estabilidad política sino las instituciones de la República. La aberrante sentencia del TSJ avalando la activa participación de los militares en la política y la excesiva presencia de efectivos castrenses en los medios de comunicación durante los últimos días, son signos preocupantes del aluvión militarista que se le viene encima al país, sepultando al poder civil y destruyendo los pocos vestigios de democracia que quedan en Venezuela. Hoy se hace impostergable que la sociedad democrática reaccione y ello incluye a los sectores institucionales en el mundo militar, que seguramente están asqueados. También incluye a las bases chavistas y a la reserva civilista que posiblemente sobrevive en el campo oficialista pues un régimen cubano-militar también es una amenaza para ellos.

LO QUE DIRIA EL CHE GUEVARA (11/07/14)

No satanizamos, ni idolatramos a Ernesto Guevara; simplemente destacamos algunos rasgos de este controversial personaje que contrastan con la revolución chavista. A estos falsos revolucionarios del PSUV que tanto les gusta citarlo, valdría la pena recordarles tres anécdotas que muestran su autenticidad y honestidad. En Agosto de 1961, siendo Ministro de Industrias, inicia su intervención en la primera reunión nacional de producción diciendo: “ustedes me recibieron con un aplauso nutrido y caluroso. No sé si sería como consumidores o como cómplices”, para más adelante reconocer que “se han cometido errores que han dado como resultado fallas considerables en el abastecimiento de la población”. La autocrítica del Che fue mucho más cruda en 1964, cuando en una multitudinaria asamblea expuso las contradicciones de la revolución al afirmar que Cuba “es el primer país socialista de América, somos la vanguardia de América y no hay malanga (papa), no hay yuca y no hay lo demás… Y en La Habana el racionamiento es más o menos, pero vaya usted a Santiago y la carne son 4 onzas por semana, todo falta…”. El Che asumía su responsabilidad, nunca se le ocurrió echarle la culpa al imperio o a la dictadura de Batista, ni hacer el ridículo con el cuento de la guerra económica. Ese es un primer contraste con el gobierno irresponsable que tenemos en Venezuela. La burocracia chavista siempre busca a quien recostar las culpas y lejos de rectificar, insisten en el camino equivocado. Insultan la inteligencia del venezolano con promesas eternas que ni siquiera piensan cumplir, la mentira es su herramienta política predilecta. En una carta dirigida en 1962 al diplomático soviético, su amigo Anastás Mikoyan, el Che compartía su preocupación: “nuestro gobierno ya le hizo al pueblo muchas promesas diferentes, las cuales lamentablemente no puede cumplir… deberíamos de tener más cuidado en las promesas que hacemos y hablarle al pueblo sólo de lo que podemos cumplir. Pero si las promesas ya están dadas, hay que cumplirlas”. Que diferencias con Nicolás Maduro y demás burócratas, su retórica es un monumento a la demagogia, una burla al pueblo venezolano. Y si hablamos de honestidad, nadie supo de ambiciones materiales o actos de corrupción. Al contrario, siendo un héroe de la revolución y alto funcionario del gobierno, vivía en la casa Nº 772, calle 47 entre Conill y Tulipan, Nuevo Vedado. Una anécdota es elocuente de lo que queremos expresar: una vez su esposa Aleida, sometida a las colas y al racionamiento de alimentos, utilizó el carro oficial y quizás la influencia del poder para resolver sus penurias. Al saberlo el Che, le recriminó el uso de privilegios y le exigió dar ejemplo revolucionario, “no Aleida, el auto es del gobierno, no mío. No puedes aprovecharte de él, tú viajas en bus como todo el mundo”. ¿Quién puede imaginar a Cilia Flores en el Metro, comprando en Mercal o haciendo cola para comprar harina? Lo que si podemos imaginar es lo que diría el Che Guevara ante la obscena corrupción del régimen y el nivel de vida de los jerarcas del PSUV.

PROPONEN RENOVACIÓN TOTAL DEL CNE

Via @la_patilla // El dirigente de Primero Justicia, Richard Casanova considera necesario renovar totalmente las autoridades del CNE y no sólo sustituir a los Rectores que tienen el periodo vencido. "La idea debe valorarse como una exigencia de la Venezuela democrática para garantizar la paz y la estabilidad del país. Y el gobierno, en vez de seguir con la ridiculez del golpe y el magnicidio, debería asumir esta propuesta como una oportunidad para demostrar su disposición a cumplir con la Constitución y a abrir cauces a una salida electoral", puntualizó. Según Richard Casanova, el alto nivel de participación en los recientes comicios de San Cristóbal y San Diego demuestra claramente que el país apuesta a una salida electoral, lo cual incluye no sólo a la oposición sino a la base oficialista. "No solo las elecciones parlamentarias del próximo año o el eventual adelanto de las presidenciales, sino cualquier alternativa como revocatorio, constituyente o renuncia, deriva inexorablemente en un acto electoral. En consecuencia -para brindar estabilidad política al país- necesitamos un órgano comicial confiable y tal cosa es imposible con la actual rectoría, así que la renovación total de las autoridades del CNE es un paso determinante para superar la crisis que agobia a la Nación". Lo contrario, abona a favor de una salida violenta que pudiera conducir al país a una tragedia, acotó. A juicio del dirigente justiciero, miembro del Comité Político Nacional de la tolda amarilla, el gobierno debería ser el primer interesado en retomar el camino constitucional y enviar una señal positiva pues -en su opinión- la crisis política está asociada a la falta de legitimidad de quienes hoy ejercen el poder, a las carencias institucionales del Estado y a la imposibilidad del gobierno para generar confianza. "Aunque la burocracia oficialista lo niegue, la crisis social y económica es de tal dimensión que amenaza la estabilidad del sistema, así que lo mejor que podrían hacer es procurar reconstruir la institucionalidad y garantizar un CNE de acuerdo a lo establecido en nuestra Carta Magna". Finalmente, advirtió Casanova que por su extrema debilidad, el gobierno siente que su única posibilidad es la violencia, apelan a la represión e invocan el escenario del golpe o magnicidio. Por tal motivo, "en beneficio de la paz nacional, le hacemos un llamado a que rectifiquen, respeten la Constitución y valoren positivamente esta propuesta".

sábado, 5 de julio de 2014

TRAIDORES A LA PATRIA

No hace nada que Nicolás Maduro descalificó a sus adversarios internos definiéndolos como “izquierda trasnochada” y ya anunció como asesor del gabinete en materia económica al anciano Orlando Borrego, compañero del Che Guevara y ex funcionario de alto nivel del vetusto régimen castrista. ¿No habrá podido conseguir a un asesor más trasnochado? Cualquiera cree que la economía cubana es pujante y que la gente sale como loca de Miami –en una balsa- solo para disfrutar del “mar de la felicidad”. ¿Esta nueva invasión cubana es parte del anunciado “sacudón” en el gobierno? ¡Que fraude! Hablando de contradicciones, hace apenas 10 días Maduro fue enfático al afirmar que las decisiones económicas eran tomadas por él y que nadie influía en ellas. Y entonces ¿para qué traer a un asesor foráneo? No solo se irrespeta a los profesionales venezolanos sino que se lesiona la Soberanía Nacional al colocar a extranjeros en áreas estratégicas. O sea, un funcionario del fracasado régimen cubano va a incidir en el manejo de las reservas internacionales de Venezuela, las inversiones de la República y la administración de nuestra industria petrolera, por ejemplo. Si a eso agregamos la presencia cubana en nuestra FAN y en otros estamentos de la Administración Pública, es obvio que las cúpulas podridas del PSUV están incursas en traición a la patria. Giordani aportó las pruebas de tales delitos en su misiva. La gestión Ernesto Guevara de la Serna como Presidente del Banco Nacional de Cuba fue desastrosa, su breve experiencia culminó en vísperas de una de las grandes victorias de la revolución cubana: la victoria de Playa Girón el 22 de abril de 1961. Luego fue designado Ministro de Industrias, cargo que en la práctica significaba el manejo de la economía cubana, su gestión tampoco fue exitosa y Fidel Castro buscó la manera de sacarlo del gabinete “por la puerta grande”, asignándole tareas revolucionarias en otras latitudes. Así inició el Che Guevara un periplo que terminó trágicamente en la Quebrada del Yuro, Bolivia. Que este médico estuviera al frente de la economía cubana, quizás explique que el Sociólogo Jaua haya sido Ministro de Agricultura o que al General Rodríguez Torres le den el Premio Nacional de Periodismo, entre otros disparates. Lo cierto es que el Che jamás volvió al poder pero su asesor si ha logrado ahora entrar al gobierno venezolano. A propósito, el Che Guevara terminó combatiendo en Bolivia porque los guerrilleros venezolanos no aceptaron la intromisión cubana en nuestro país, sin duda tenían dignidad y noción de soberanía. Al contrario, es recurrente la carencia de escrúpulos en estos traidores a la patria que ahora han saqueado y endeudado a la Nación. Recordemos que de esa oscura isla trajeron como asesor en materia eléctrica a un delincuente experto en represión y tortura, el General Ramiro Valdez, quien sigue operando en la sombra. Recientemente se descubrió la ilegal contratación de una empresa consultora francesa en el área económica y además que dilapidaron $39 millones en la asesoría de una empresa eléctrica cubana. La traición a la patria es como la corrupción: roja-rojita. PUBLICADO 04/JULIO/2014.

viernes, 27 de junio de 2014

Entre la derecha endógena y la izquierda trasnochada

No es la CIA, ni el imperio, son dirigentes del oficialismo los que denuncian la voraz corrupción del régimen, los errores y la carencia de liderazgo ‎del presidente, algo que Maduro despacha con sorprendente ligereza y que la oposición democrática tiene años denunciando, pero obviemos ese punto para centrarnos en la utilidad que este “debate” puede tener para el país: la controversia hará más visible la realidad y el gobierno no podrá seguir manipulando a los más pobres para saciar sus desmedidas ambiciones de poder y de dinero, razón de ser de este colosal fraude que llamaron "Revolución". Lo insólito es que quien preside un gobierno manejado por el poder cubano, fue adoctrinado en La Habana e idolatra al obsoleto régimen castrista, es el mismo que descalifica a la disidencia interna como "izquierda trasnochada". ¿Será que anoche se leyó "Las dos izquierdas" de Teodoro Petkoff? Quienes hemos pasado la vida militando en la izquierda democrática podemos entender la diferencia entre una y otra, no creo que la "Derecha Endógena" (dixit Luis Tascón) pueda hacerlo. Y el militarismo mucho menos, nada es más distante de la izquierda. Ahora dejan claro que la disyuntiva entre capitalismo y socialismo es un falso dilema, que este gobierno no es de izquierda, ni revolucionario, con esa trampa ideológica engañaron al pueblo y lanzaron al país por un despeñadero. Las cúpulas podridas del PSUV -y el propio Maduro- calificaron como “traidores” a su disidencia interna. Eso si no es sorpresa, es la misma expresión que han usado por 15 años para ‎etiquetar a los venezolanos que piensan distinto. ¡Bienvenidos al club! No podemos defenderlos, ni justificar sus acciones o silencios, tampoco nos complace que cada día seamos más los que sufrimos la exclusión de un régimen neofascista y pervertido, lo único que nos anima es que la necesidad de cambio se extiende como un incendio en la sabana. Hoy debe haber muchos "camaradas" pensando en la conveniencia de un CNE y un TSJ independiente, ninguno quiere terminar como Robespierre, todos saben que la “justicia revolucionaria” es tremendamente injusta. El juicio que el Tribunal Disciplinario del PSUV –si es que tal cosa existe- le hizo a Giordani fue sumario, tanto como el que hizo el TSJ a los alcaldes de San Diego y San Cristóbal. De pronto, eso de que "la revolución se traga a sus hijos", deja de ser una frase hueca. Algunos comenzarán a verse en el espejo de Trosky. Otros recordarán la historia del General Arnaldo Ochoa, quien repentinamente pasó de “Héroe de la República de Cuba” a narcotraficante fusilado por Fidel. Acaso ¿no será hora de realmente abrir cauces a un cambio pacífico y democrático? Por otro lado, Nicolás Maduro luce sitiado –no por la oposición- sino por la derecha endógena, la izquierda trasnochada, grupos radicales, colectivos armados y fuerzas cubanas. Así las cosas, mejor que deje el llantén del magnicidio, no vaya a ser que le metan en la agenda una reunión con el “comandante eterno” y le echen la culpa al capitalismo o a la oligarquía. ¡Que mantequilla! PUBLICADO 27/JUNIO/2014.

viernes, 20 de junio de 2014

EL PROBLEMA DE LA LEGITIMIDAD

¿Es Maduro un presidente legítimo? La ciudadanía no tiene que manejar el concepto de legitimidad pero la cultura política supone que tengamos una clara idea del asunto. Para la Ciencia Política es un concepto asociado a la noción de justicia -no como hecho jurídico- sino desde la perspectiva filosófica, platónica: no todo lo legal es justo y valorar “lo justo” tiene referentes en el plano institucional, tradicional, histórico o religioso. Pero evitando las profundidades académicas, diremos que la legitimidad es inherente al reconocimiento voluntario de la autoridad ejercida. ¡Simple! Algunos ven la caída en las encuestas de un mandatario y confunden legitimidad con popularidad. No, puede haber un presidente con baja popularidad y su autoridad es plenamente reconocida, Caldera II por ejemplo. Otros se confunden con el concepto de legalidad: Maduro es legalmente el presidente porque las "instituciones" así lo han determinado, ello no quiere decir que sea legítimo. Lo que deslegitima al actual presidente -más que su caída en las encuestas- es que esos mismos estudios de opinión revelan que apenas un 36% piensa que el poder es ejercido por Nicolás Maduro, o sea un 64% piensa que otro lo ejerce o no sabe quien, ergo su autoridad no es reconocida. Lo que plantea una crisis de legitimidad es el uso de la represión, el chantaje o la coacción social pues es fundamental que el reconocimiento de la autoridad sea voluntario. No es legítimo el poder que ejerce un delincuente cuando le encañona, ni el de un presidente‎ que amenaza con colectivos armados o con el uso de fuerzas militares. Por otra parte, puede existir un poder legítimo que no es producto de elecciones sino de sólidas tradiciones, el Rey de España, por ejemplo. Ello no pone en duda que lo electoral es una fuente de legitimidad pero el tema está referido también a la fortaleza institucional: Maduro "ganó" las elecciones y enfrenta una crisis de legitimidad. Capriles "perdió" los comicios pero es un líder legítimo del país. Todas las encuestas reflejan que los venezolanos le reconocen como líder de la oposición, incluso los afectos al gobierno. En todo caso, la legitimidad no solo es ganar una elección sino que debe ser reafirmada en cada acto de gobierno, su ejecutoria diaria apegada a la "justicia" (en su amplia acepción) es esencial para el reconocimiento voluntario de la autoridad. Es Maduro quien socava su propia legitimidad cuando actúa con indolencia en el caso Simonovis o con injusticia ante los estudiantes, cuando criminaliza a la disidencia, amenaza o de cualquier manera, viola nuestra Carta Magna. Son esas actuaciones las que motivan un desconocimiento de la autoridad y no es un acto insurreccional, sino una condición que gravita en la opinión pública. Quien lesiona la legitimidad de Maduro es Giordani al exponer el vacío de poder y sus notables carencias de liderazgo. Es Diosdado Cabello jugando “para atrás” en las sombras. Es la inocultable presencia cubana en las altas esferas del poder, la carencia de autonomía de los poderes públicos y la pobreza institucional de nuestra FAN. Es el propio Maduro quien admite la carencia de legitimidad cuando exige amenazante que se le reconozca y vive con ese llantén. Nada más elocuente de esa crisis que ver al Presidente de la AN obligando a tal reconocimiento. Si, Nicolás eres ilegitimo. PUBLICADO 20/JUNIO/2014.

sábado, 14 de junio de 2014

DE LA HISTORIA Y EL CAMBIO

Grandes atrocidades en la historia de la humanidad se han ocultado tras el idealismo. Poner fin a la hegemonía zarista y los ideales de igualdad inspiró a la revolución bolchevique. Hitler enamoró a las multitudes con un discurso nacionalista y sueños de grandeza. Fidel Castro ofreció una salida a la dictadura de Batista‎ y emprendió una lucha heroica que entusiasmo a la juventud latinoamericana. Y en Venezuela, vimos como Chávez prometió acabar con las cúpulas podridas y promover la justicia social. En cada caso, sabemos el resultado. El remedio fue peor que la enfermedad. Como la historia sirve para intuir el destino, hay que advertir que todas las revoluciones han derivado en represión y muerte. En 1918, apenas a un año del triunfo bolchevique, ‎Lenin exigía que los "elementos inseguros" fueran confinados a campos de concentración, iniciando así la oscura historia del GULAG, siglas -como SEBIN- de un organismo político cuya traducción era "Dirección General de los Campos". Un sistema inhumano de represión y esclavitud que Stalin llevó a su máxima expresión, a donde incluso fueron a parar figuras disidentes del "proceso". Nadie estaba a salvo y esto quizás hoy nos suene familiar. Aniquilar a la disidencia se convierte en un fin para todo régimen totalitario. Los Nazis, el Fascismo y el Comunismo, se vieron en la necesidad de ‎crear la figura del "enemigo del pueblo" como excusa ideológica, como justificación histórica de sus fracasos y como parte de su estrategia de dominación. Para los nazis eran los judíos y para los fascistas, la pequeña burguesía. La "revolución bolivariana" ha sido más amplia: todos podemos ser "enemigos del pueblo". No exageramos al comparar aquellos regímenes con la tragedia venezolana. ¿Existe diferencia entre las estulticias que Maduro ha copiado de la retórica cubana y los agravios en las arengas de Stalin o Hitler? ¡Son tan parecidas! Y todas expresan discriminación y exclusión, la obsesión de poder y la prepotencia propia del totalitarismo. Los trabajos sobre el Gulag de la prestigiosa periodista y escritora Anne Applebaum (Pulitzer 2004) revelan nuestra proximidad a aquella realidad. En el caso venezolano, el militarismo es un agregado y la supuesta condición de izquierda es una impostura para justificar su visión totalitaria. Desde esa visión, Fidel Castro dijo que el "Socialismo del siglo XXI no es otra cosa que comunismo”. Más aún ¿existe diferencia entre el asesinato de Franklin Brito y alguno de los millones de muertos ‎de esa tenebrosa historia nazi o fascista? Leer el testimonio de las víctimas en Alemania o Rusia, es tan desgarrador como saber de Iván Simonovis: un punzante ejemplo de tortura que expresa hasta donde puede llegar la crueldad, indolencia y perversión del poder. ¿Cuanta gente murió el 4F y el 27N? ¿Cuantos han muerto víctimas de la represión en estos 15 años de "revolución"? ¿Cuantos han caído en los últimos meses? Son tantos que el país ha perdido la cuenta. Y eso, sin mencionar las víctimas del hampa. No exageramos: este gobierno es una tragedia, Venezuela se desangra! Ojalá la historia sea también la fuerza inspiradora del cambio. PUBLICADO 13/06/2014.

AHORA TODOS SOMOS POBRES

Con el afán de ocultar la realidad del país, en Venezuela el gobierno niega a los investigadores sociales, parlamentarios y periodistas el acceso a las fuentes de información. Realmente nadie tiene acceso y las estadísticas que se conocen son el resultado de una colosal manipulación, aun así no pudieron ocultar el doloroso incremento de la pobreza. Se dice fácil pero es dramático: 1.800.000 personas son "nuevos pobres". Lo alarmante es que existe una pobreza oficial y una real que es mucho más elevada, que se siente en la calle y se comenta en las esquinas, generalmente agregando “…y lo que viene” pues la gente sabe que con este gobierno es imposible revertir la tendencia. Cada día somos más pobres. La comparación del ingreso familiar con la cesta alimentaria la hace el gobierno sobre la base de precios regulados irreales y productos usualmente inexistentes. En efecto, la escasez es un marcador de la pobreza real, no sólo es determinante del precio de mercado sino que coloca el problema en otra dimensión. Por ejemplo, la falta de leche para una madre o ese repuesto que no consigue el taxista, tienen un costo que trasciende el umbral de la economía. ¿Acaso no es pobre el enfermo que no encuentra la medicina que necesita? De pronto la pobreza se nos hace cotidiana en las colas para comprar desde un repuesto hasta papel tualé. Como en Cuba, ahora todos somos pobres. Para los progresistas, elevar el ingreso familiar es un objetivo fundamental pero la pobreza no se circunscribe a las limitaciones económicas, sino que es una condición asociada a la calidad de vida, al habitat y a la satisfacción de expectativas colectivas.‎ Desde esta perspectiva, una persona estará en situación de pobreza si no tiene posibilidad de acceder a una vivienda propia o carece de servicios como agua, luz, transporte, cloacas, vialidad, etc. Cualquier ciudadano será parte de las estadísticas de marginalidad -o sea, estará al margen de derechos fundamentales- si está excluido del sistema educativo o está en riesgo su vida, bien sea por las restricciones para acceder al sistema de salud o por la incapacidad de las autoridades para garantizar la seguridad ciudadana.‎ Así las cosas, el deterioro de los servicios o la crisis hospitalaria son signos de la pobreza que agobia al país. Pregúntese cuantas personas pueden hoy comprar vivienda y tendrá idea de la dimensión de la pobreza real. Cuando sufrimos los apagones, se nos va el agua, vemos las calles llenas de huecos y basura, entonces sentimos que el país se ha empobrecido. Que la "revolución" nos ha arrastrado y ahora todos somos pobres. Además, la crisis de valores nos remite a una inmensa pobreza cultural-esiritual. La división de la familia venezolana y el odio que han inoculado desde altas esferas del poder, o la violencia y el irrespeto permanente a las normas de convivencia, son expresiones de esa dimensión intangible de la pobreza. La corrupción o la injusta prisión de Simonovis son signos de pobreza espiritual que embargan a la Nación. ¡Vivimos en un país empobrecido! Superar tal realidad es hoy el principal desafío para las fuerzas del cambio. PUBLICADO 06/MAYO/2014.

LA TENDENCIA ES IRREVERSIBLE

En el marco del festival literario de Nantes, el novelista Yuri Andrukhovych recordaba la suerte de Ucrania, una historia repetida que muestra la ironía de ser la joya de la corona. Pobre gran país, apetecido con enfermiza gula desde el tiempo de los zares, la misma que han mostrado los Castro por nuestra asediada Venezuela desde los años 60. Recordaba el autor de la “Moscoviada” que Ucrania ha vivido con el riesgo permanente de la codicia imperial, el dictador Viktor Yanukóvich fue sostenido en el poder para preservarle -no como un aliado- sino como un país dócil, servil y subordinado a los intereses rusos. A la caída del tirano ante rebelión popular del Maidán, quedó al descubierto la obscena corrupción que amparaba aquel concubinato. No será necesario hablar de las similitudes con el régimen cubano-militar que hoy pisotea a Venezuela. Contaba el célebre escritor que la gente no salía de su asombro al descubrir -con el fin de la dictadura- las cuantiosas fortunas en Dólares y Euros, incluso toneladas de lingotes de oro escondidos en las mansiones de los altos jerarcas. Se develó la insaciable voracidad de quienes hablaban a favor del pueblo pero solo les interesaba acumular poder y atesorar riquezas. Al leer esta cruda realidad, no pude evitar pensar en el oro que posiblemente desapareció de los sótanos del BCV o en las astronómicas cifras del despilfarro, la corrupción y del endeudamiento en nuestro país. Un verdadero asalto al Tesoro Nacional. Algo que sólo puede generar indignación y cierta frustración ante la impunidad con que opera la burocracia del PSUV. Este relato nos permite inferir que quienes han desangrado a la Nación harán todo lo posible por preservar el poder. Pero un gobierno decadente y atrapado en sus propias contradicciones no tendrá muchas posibilidades, así que "todo lo posible" se resume en repetir la folclórica tesis del golpe y el magnicidio, trillada durante 15 años y cacareada hoy para ocultar el desmadre y evadir su responsabilidad. "Todo lo posible" es nada, cuando un pueblo decide empinarse por encima de la barbarie, tal como se demostró en San Cristóbal y San Diego. Ya nada pueden hacer: el fracaso, su credibilidad y la caída en las encuestas muestran una tendencia irreversible, como diría la inefable cofradía del CNE. Se robaron todos los reales y ahora disfrazan como relanzamiento el desmontaje de las misiones, el pueblo paga los platos rotos. Maduro nada puede hacer, salvo seguir mintiendo y montar ollas puyando teléfonos y hackeando correos, mostrando así la naturaleza delictiva de los cubanos que gobiernan al país. Será inútil, ya nadie les cree. La opulenta cúpula oficialista ya no puede ocultar la podredumbre, ni excusarse! La tendencia es también irreversible: el país se torna inviable y el cambio se siente impostergable, se hace indetenible. PUBLICADO 30/MAYO/2014

viernes, 23 de mayo de 2014

REVOLUCIONARIOS EN DISNEY

El gobierno busca desesperadamente aferrarse a un tema que le permita edulcorar la amarga realidad que sufre la población venezolana, evadir su responsabilidad y ocultar el fracaso de este despelote que ellos llaman "revolución". Ahora creen que las posibles sanciones del gobierno norteamericano contra funcionarios venezolanos incursos en violación de DDHH es su gran oportunidad para revivir un falso sentimiento nacionalista y anti-imperialista. Olvidan varias cosas: primero, es tal la dimensión de la crisis y tan negativas las expectativas de la mayoría con relación al futuro, que toda esa retórica suena absurda y hasta insultante. No hay tela para un "trapo rojo" tan grande. Por otra parte, tienen más de 15 años con la misma cháchara del imperio, la CIA y el capitalismo, así que venir ahora a decir "que ahí viene el lobo", nos suena a cuento infantil. Por otra parte, este gobierno que denuncia a gritos la intromisión yanqui es el mismo que le ha entregado el país a los cubanos, chinos e iraníes, que ha regalado nuestra riqueza a otros países, que importa hasta el papel tualé y ha endeudado groseramente ‎a la República. Jamás Venezuela fue tan dependiente de intereses foráneos como hoy. Y por si fuera poco, existen serias dudas sobre la nacionalidad de quien hoy ejerce la Primera Magistratura. Francamente ¿de qué soberanía hablan? ¿Qué autoridad moral tienen estos traidores a la patria? En todo caso, es justo aclarar que el Senado de los EEUU ‎se refería a sanciones contra funcionarios, no contra Venezuela. Si se tratara de medidas como un bloqueo económico al país o una invasión militar, también nos opondríamos pero se trata -por ejemplo- de revocar la visa norteamericana a violadores de DDHH que además son inmensamente corruptos y están preocupados por la posibilidad de que les congelen las cuentas bancarias y los bienes que poseen en USA como producto de su asalto al erario público. Al final, toda esa alharaca que ha armado el gobierno solo evidencia el desvelo de unos maleantes por su dinero mal habido y la incoherencia de unos "revolucionarios" que vociferan como fieras contra el imperio pero lloriquean como gallinas cuando les prohíben la entrada a la cuna del capitalismo. Está claro que a las cúpulas podridas les encanta Disney. Son una élite que se inspira en Fidel y su fracasado comunismo para actuar como gorilas en el país y vivir como magnates en el exterior. Son unos burócratas que hablan como Stalin, actúan como Pinochet y viven como Rockefeller. Ojalá no sólo le congelen las cuentas, sino que sean incautadas esas fortunas y podamos repatriar los capitales reintegrando el dinero a las arcas de la Nación. PUBLICADO 23/MAYO/14.

LA GRAN OPORTUNIDAD

El gobierno muestra una extrema debilidad pero si algo permite su subsistencia es la falta de unidad en el campo opositor. La crisis económica tiene una irrefrenable tendencia a agudizarse: la escasez, la inflación y el desempleo se incrementarán, la inseguridad es angustiante, regresan los apagones, la falta de agua y la crisis hospitalaria es espantosa. En el gobierno hay una seria confrontación interna, no tiene respaldo popular, ni sabe cómo enfrentar la crisis, quizás vamos a un colapso. Pero la esperanza del oficialismo y su principal fortaleza es la fractura de las fuerzas democráticas. Sin unidad, no hay salida. Algunos opositores han censurado las acciones de calle o han sido demasiado prudentes, quizás cuidándose de no pisar el peine de la violencia, con la cual el régimen intenta ocultar la dramática realidad. Paradójicamente las acciones de calle han hecho posible que la MUD plantee una salida alternativa, distinta a la que promueve el militarismo y los cultores de la anarquía. Al propio tiempo, otros opositores dedican su energía a descalificar a la MUD y satanizar al‎ diálogo. No entienden que -aun con sus errores- la MUD es la única instancia de dirección política y que todas las organizaciones forman parte de ella, incluso aquellas que la adversan. Creen que dialogar es desconocer la naturaleza del régimen, ceder posiciones o renunciar a principios. Nada de eso, si el gobierno fuera democrático, no haría falta una mesa de diálogo. No abandonaban sus ideales Churchill o Truman cuando dialogaron con Stalin para garantizar la paz en Europa. En fin, hasta a una eventual renuncia de Maduro, un adelanto de elecciones o cualquier salida constitucional, será necesario abrirle viabilidad política. O sea, dialogar. Las agresiones entre opositores solo han logrado apuntalar al gobierno y debilitar tanto a "La Salida" como a la MUD, pagando así el costo de tal irracionalidad. Ahora que -por la irresponsabilidad del gobierno- la MUD anunció la suspensión del diálogo, se nos presenta una oportunidad excepcional para reunificar las fuerzas democráticas. Lo primero es asumir que unos y otros consideran impostergable un cambio pero es natural que existan diferentes visiones y formas de lucha. La fórmula es sumar y multiplicar, nunca restar y dividir. Segundo, el diálogo y la calle no son excluyentes. Al contrario, el diálogo sin acciones de calle puede ser tan infructuoso como la calle sin una instancia de diálogo que permita canalizar la salida. Hay que cuestionar el individualismo, las agendas ocultas y el sectarismo pero nada más absurdo que descalificar a un opositor porque no comparte nuestra opinión sobre la ruta a seguir. ¿Qué es lo que se quiere, un pensamiento único? ¿Cómo exigir al régimen que respete a quienes piensan distinto‎, si actuamos con similar intolerancia? ¿Un poco de sensatez es demasiado pedir? Es hora de cerrar este capítulo y avanzar. Hay que asumir la unidad como un valor esencial y una condición indispensable para construir una verdadera salida. Lo contrario es una estupidez. PUBLICADO 16/MAYO/14.

lunes, 12 de mayo de 2014

LA URGENCIA DEL CAMBIO

El fracaso de la "revolución" tiene una nítida expresión en el discurso vacío y carente de emoción ante una realidad social devastadora que la ha dejado sin pueblo. Ahora -en su ocaso- el "proceso" entra en una fase de cinismo alucinante y desvergonzado. ¿Sabrá el Ministro del Interior, Gral Rodríguez Torres, que nada es tan "de derecha" como el militarismo que él y su jefe Diosdado bien representan? Es insólito oír a este golpista hablando de las motivaciones sediciosas de la protesta, señalando como conspiradores a dirigentes democráticos ‎y asumiendo que los venezolanos somos tan idiotas como para creernos la supuesta incautación de armas, drogas, explosivos y hasta Dólares en su reciente incursión represiva, donde además estrenó una práctica de las viejas dictaduras militares latinoamericanas, la detención masiva e indiscriminada. Este gobierno no inventó la “siembra de evidencia” pero sin duda, ha prostituido el método. No defiendo ninguna forma violenta de protesta pero la desfachatez de los esbirros, la mentira y la manipulación, francamente llega a extremos insultantes. Por fortuna, el rostro del militarismo no logra amedrentar a la sociedad democrática y al contrario, la injusticia y el abuso de poder se convierten en acicate para nuevas jornadas de protesta. No podemos acostumbrarnos a tanta impudicia aunque ella se haga cotidiana y la "revolución” no sea más que una gran paradoja, una dolorosa realidad. En efecto, es grotesco el contraste entre aquella promesa de lucha contra la corrupción y el nivel de vida que hoy exhiben los burócratas del PSUV. O entre aquel sueño de acabar con la pobreza y este país en ruinas que tenemos 15 años después. ‎Tienen tres lustros saqueando el erario público, destruyendo la economía y mostrando su incompetencia pero la culpa sigue siendo de los 40 años. Son los mismos vende-patria que hablan de soberanía e independencia pero endeudaron a la República, regalaron nuestra riqueza y entregaron hasta la FAN a los cubanos. Esta "revolución armada" ha organizado grupos irregulares y erigido estatuas a "Tirofijo", no oculta su asociación con la narcoguerrilla colombiana, ni sus relaciones con tiranos de diverso pelambre, pero muestra a la oposición como promotora de la violencia. El país se desploma pero la culpa es del imperio, la CIA o la oligarquía. "La mejor constitución del mundo" es ultrajada sin contemplación por quienes ejercen el poder, la represión se hace habitual y mientras la supuesta Defensora del Pueblo justifica la tortura, el gobierno instala una Conferencia de Paz sin la oposición y anuncia una Comisión de la Verdad presidida por la figura mas desprestigiada del régimen e integrada por los incriminados. En fin, no hay espacio en estas líneas para tanta perversión solo trato de evidenciar el doble discurso, las carencias morales de la élite boliburguesa y la tragedia que vive nuestro país, lo cual no hace más que reafirmar la urgencia de un cambio en Venezuela. ¡Ya basta! PUBLICADO 09/MAYO/14.

sábado, 3 de mayo de 2014

SALARIO Y POBREZA

Nicolás Maduro fue un dirigente sindical mediocre y un reposero de postín pero la propaganda oficial quiere mostrarlo como el "presidente obrero", una suerte de Lula Da Silva o Lech Walesa, será inútil. Nadie se come el cuento, la solidaridad con la clase trabajadora no es un asunto de retórica sino de políticas públicas y resultados concretos. La terca realidad nos demuestra que durante el "gobierno obrerista" de Maduro, los trabajadores han vivido su peor momento y son las principales víctimas de este régimen cubano-militar. En efecto, el descalabro en la calidad de vida de la población venezolana -particularmente de los más pobres y la clase media- ha sido pavoroso durante estos últimos meses. Más que un dato estadístico, la inflación y la escasez son realidades que golpean el estómago de la clase trabajadora. La pérdida de puestos de trabajo y la precarización del empleo, son una consecuencia directa de la errática política económica y de toda esa alucinación comunistoide expresada en la invasión de fincas, la expropiación de empresas y el hostigamiento a los sectores productivos, lo cual terminó destruyendo la economía y arruinando al país. ‎Así las cosas, hoy el "presidente obrero" engaña a los trabajadores con un aumento del 30% que es devorado por la inflación antes de hacerse efectivo. La pobreza no está solo referida al salario. Con un país sin capacidad de producción y un Estado que importa desde repuestos y alimentos hasta el papel tualé‎, cualquier aumento salarial puede convertirse en “sal y agua” para los trabajadores y ser una estocada mortal para las pocas empresas realmente productivas que quedan en pie. Es decir, el problema no es cuanto se incrementa el salario sino como revertir las nefastas políticas económicas que han empobrecido a la Nación y tal cosa, no es posible con este gobierno incapaz de generar la confianza necesaria para reactivar a la industria y al sector agropecuario. ‎ Por eso debemos concluir que la crisis es muy grave, no es coyuntural y tiende a agudizarse. Que una de las más sólidas empresas alimenticias de América Latina (Polar) deba paralizar la producción de pastas, es un indicador de lo que viene. El pronóstico es desolador pero el gobierno parece no entender la situación en que se encuentra. Cree que puede resolver todo prohibiendo las protestas o radicalizando sus posturas. Dando bandazos, de error en error, al gobierno se le cierran las puertas del futuro y el sentimiento de cambio crece como una ola en medio de la tempestad. PUBLICADO 02/MAYO/14.

PATEAR LA MESA

El gobierno juega con fuego y su ceguera puede conducirnos a una tragedia. La honda crisis económica y social, los elevados niveles de conflictividad, las protestas estudiantiles, el descontento en las calles y en las FAN, hacen que crezca la desesperanza y que el gobierno cada día pierda más apoyo. Por otra parte, que exista una inmensa duda sobre las elecciones en Venezuela y que apenas 36% de la población piense que es Maduro quien realmente gobierna, son signos inequívocos de la crisis de legitimidad. Todo ello conforma un cuadro dramático pero el gobierno se hace la vista gorda, cree que ignorar la crisis es una solución y pierde la única oportunidad que tiene el país de construir una salida pacífica y evitar un doloroso rio de sangre: el diálogo. Que tal oportunidad se pierda no será culpa de la oposición responsable, la cual asiste a ese diálogo plenamente consciente de que su interlocutor carece de vocación democrática, tiene un talante autocrático y un inocultable rasgo militarista. Sin embargo, quien está entrampado es el gobierno: Si no cede, ni ofrece soluciones, además de reafirmar sus carencias democráticas estará generando las condiciones para que las protestas se extiendan. “Cuchillo pa´su garganta”, para decirlo en términos coloquiales. Si el gobierno no libera a los presos políticos, ni da señales de querer rectificar, solo demuestra que su compromiso con la paz es pura demagogia y estará defraudando a la inmensa mayoría de la población (87% según Datos CA) que considera pertinente un diálogo, aunque muy pocos tengan expectativas positivas con este gobierno cubano-militar. En otras palabras, que el diálogo sea un fiasco será el fracaso del gobierno y le significará un alto costo político. Los que cuestionan el diálogo por inútil, pueden tener razón pero olvidan que esos encuentros son un escenario para contrastar dos realidades: Un régimen autocrático Vs una Venezuela democrática, lo cual tiene más valor de lo que muchos se imaginan. Las fuerzas‎ que promueven el cambio están obligadas a reafirmar su compromiso democrático, no pueden negarse ‎al diálogo y mucho menos cuando tantas miradas están colocadas en nuestro país. Que sea el gobierno quien patee la mesa con su actitud irresponsable. Que los venezolanos y el mundo vean quien es quien. El gobierno cava su propia tumba, todas sus actuaciones recientes han sido equivocadas y derivan en una pérdida de respaldo popular, aun cuando puedan satisfacer a los sectores oficialistas más radicales. Para esos reductos “gobierna” Nicolás, con la daga de Diosdado a su espalda y la bota cubana en el pescuezo. Al patear la mesa, el régimen queda en evidencia, la necesidad de cambio aumenta, se convierte en una convicción y aunque se cierran los espacios democráticos, la ola crece y se hará indetenible. Lamentablemente esa actitud agudizará la crisis del país y pudiera abrir las puertas a la violencia. Francamente, no hay mayor desgracia que un gobierno fracasado, corrupto y autoritario, ni hay peor ciego que aquel que no quiere ver! PUBLICADO 25/ABRIL/14.

¿A DONDE CONDUCIRÁ EL DIALOGO?

Hacer un resumen de la reunión gobierno-oposición es relativamente fácil: el gobierno mintió al país, evadió su responsabilidad, intentó incriminar a la oposición en la creciente violencia y repitió la misma retórica de los últimos 15 años. Para cualquier espectador: nada nuevo, más de lo mismo. Por su parte, la oposición aprovechó la oportunidad para solicitar la liberación de los presos políticos, el cese de la represión y respeto a la Constitución, mientras develaba en cadena nacional la devastadora crisis política, social, económica y moral de la Nación. Quizás para muchos ello tampoco sea novedoso pero fue contundente. No importa lo que piensen los oficialistas y opositores convencidos, cada uno “jalará la brasa para su sardina”, por ahora. Tampoco es relevante la opinión de los radicales de lado y lado, quienes coincidirán en la descalificación e insulto. Mucho menos preocupa la opinión de los “francotiradores” y cultores de la anti-política. Lo importante es lo que pensará ese pueblo chavista que cada día se distancia más del gobierno de Maduro. ¿Se sentirán cautivados por el "disco rayado" del oficialismo o más bien, los sólidos argumentos opositores inspirarán alguna reflexión? La segunda opción luce mas probable y por si misma, tal reflexión es ganancia para las fuerzas democráticas. La inaplazable necesidad de cambio se sintió mucho más allá de las fronteras opositoras. Es clave destacar que el diálogo no supone el fin de la protesta, al contrario quedó claro que debe mantenerse, extenderse y popularizarse, siempre por la senda constitucional. Ahora bien, la presencia de los cancilleres y del Vaticano en ese encuentro evidencia que el gobierno necesita ayuda, es una prueba irrefutable de su incapacidad para dialogar con "el otro país" ergo confirma su talante autoritario e intolerancia. Así que la sola convocatoria es una derrota para el régimen, sobre todo en el escenario internacional. Y aunque Maduro sienta que salió bien librado del encuentro, la realidad es otra. En todo caso, hay que ver este diálogo –mas bien diríamos “debate”- como un proceso y no como un evento. Es una pelea a 15 round y en cada uno, el gobierno tendrá que ceder algo para avanzar. Al final, ¿a donde conducirá esta iniciativa? El gobierno está obligado a rectificar y si lo hiciera seria bueno para el país, pero la actitud cínica e irresponsable de los voceros oficialistas hacen que nadie se genere grandes expectativas. Por supuesto, el mayor costo político de un eventual fracaso lo pagaría el gobierno. Si la oposición no obtiene logros tangibles y “se para de la mesa”, la responsabilidad es exclusiva de quien tiene el poder y en consecuencia, está obligado a ceder y a ofrecer soluciones. Si Nicolás manipula el diálogo para ganar tiempo –como se presume- se colocará de espaldas al país, se debilitará aun más y se elevará la expectativa de cambio. En efecto, el 87% del país piensa que “gobierno y oposición deben llegar a acuerdos a través del diálogo” (Encuesta Datos). En términos boxísticos, la MUD ganó este primer asalto. Esperemos el 2do round…. PUBLICADO 11/ABRIL/14.

LOS FRANCOTIRADORES

Los que reenvían mensajes descalificando a líderes opositores y a la MUD ¿sabrán el daño que le hacen a la UNIDAD, a las fuerzas de cambio y al país? Los emisores de esos mensajes si lo saben. La mayoría es gente del propio gobierno y del G2 cubano, otros son seudo-opositores y oportunistas que juegan a sus intereses personales y no tienen liderazgo real. También hay gente que por ingenuidad y de buena fe, termina siendo mensajero del régimen. Otros no son tan inocentes –por ejemplo- no es casual que Patricia Poleo dedique un extenso programa a descalificar e insultar a Henrique Capriles, utilizando para ello mentiras, medias verdades y tergiversando la realidad. No debería personalizar, ni ocuparme de esta periodista pero es un buen ejemplo de los francotiradores que buscan acribillar a la unidad. Capriles no necesita quien lo defienda pero poner en duda su integridad es una bajeza. Al contrario, ha actuado siempre con firmeza ante el régimen, demostrando madurez política y sentido de responsabilidad, sin caer en tentaciones que pudieran conducir a una tragedia, donde los muertos los pondría el pueblo y no quienes hacen oposición desde un teclado o peor aún, desde Miami como la susodicha. La señora Poleo miente cuando afirma que Capriles no ha acompañado al movimiento estudiantil, basta preguntar al Presidente del FCU o a cualquiera de los miembros del movimiento estudiantil organizado. Es mentira que los alcaldes de Primero Justicia han reprimido las manifestaciones, sobran evidencias de lo contrario. Es una canallada difamar a Julio Borges porque expresó la posición de la MUD (incluyendo a Voluntad Popular) sobre el respeto que merece “el pueblo chavista”, cada vez más distante de Nicolás Maduro, por cierto. Sorprende que sustente algunas de sus calumnias en publicaciones de un portal oficialista y en declaraciones del Ministro de Interior y Justicia de este gobierno mentiroso. ¿Por que esas fuentes le inspiran confianza? Decir que el liderazgo de Capriles “decayó abruptamente” es otra mentira -basta revisar las encuestas- pero francamente eso es irrelevante, lo importante es reconocer que la unidad es indispensable para promover el cambio, indistintamente de cual sea la ruta. Hoy más que nunca, Venezuela necesita a Capriles, Leopoldo, María Corina y a todo el liderazgo democrático remando en un mismo sentido. Entonces ¿Qué persiguen aquellos que procuran fracturar el espíritu democrático? ¿Quienes son los colaboracionistas y traidores? Estos francotiradores siempre se muestran como radicales opositores, condición que en ningún caso justifica que se crean amos de la razón y con el derecho a insultar a otros opositores que piensan distinto. Lo que nos diferencia de este gobierno que irrespeta nuestra libertad de pensamiento es precisamente el reconocimiento de la pluralidad democrática y su implícita diversidad. El cambio será inútil si vamos a sustituir unos radicales por otros, si los que están de “este lado” terminan compitiendo en el terreno de la intolerancia con los déspotas que hoy ejercen el poder. PUBLICADO 04/ABRIL/14

martes, 1 de abril de 2014

¿CUAL ES LA SALIDA?

El oficialismo se desploma. Una de las encuestadoras más prestigiosa (DATOS) refleja que solo 27,1% apoya algo o mucho al gobierno, el deslave es evidente incluso en los sectores D-E. Agregue usted que el 72% evalúa la situación como negativa, la inmensa mayoría responsabiliza a Maduro de los problemas del país, el 87% cree que debe rectificar sus políticas, solo 41,9% lo reconoce como “líder del oficialismo” y apenas 36,6% piensa que es él quien manda. El cuadro es dramático y explica tanto las conspiraciones palaciegas en el entorno presidencial como el entusiasmo inusitado que ha despertado una salida inmediata del presunto Presidente y su banda. Tal precariedad ha estimulado en sectores radicales –de lado y lado- la idea de que la violencia es la única salida posible, tanto en los extremistas que quieren “cambio ya” como en sus colegas que quieren “profundizar la revolución”. Por supuesto, el resultado de esa ecuación nos puede conducir a una Guerra Civil u otra situación espantosa de extrema violencia, tal como en algún momento se vivió en Centro América o Colombia. ¿Estaremos condenados a la tragedia? La “verdad” es lo mas democrático del mundo, cada quien tiene la suya. Por fortuna, es muy reducido el segmento que afirma erróneamente que “dictadura no sale con votos” ergo sale con balas. En efecto, esas encuestas que sepultan al régimen son las mismas que indican que el 70,8% de la población piensa que el gobierno puede ser sustituido por vía electoral y apenas un 22,1% piensa lo contrario, porcentaje que se distribuye entre oficialismo y oposición, llevando los primeros la mayor parte. Ahora bien, existe un liderazgo que con valentía le habló al país sobre “la salida” de este régimen cuanto antes –lo cual compartimos- lo que no dijeron es que “todos los caminos conducen a Roma”. Es decir, una salida constitucional o no, deriva siempre en un acto electoral. En el caso de un Revocatorio o una Constituyente es más que obvio. Incluso si el Presidente renunciara sería sustituido temporalmente por el Vicepresidente (en su defecto por el Presidente de la AN) pero debería convocarse a elecciones en 30 días. Hasta si se produjera un Golpe de Estado o Autogolpe, iríamos a elecciones en un tiempo perentorio -en el mejor de los escenarios- si es que no se consolida el militarismo. Así las cosas, para construir una salida pacífica y democrática, esta crisis política es la oportunidad para exigir –entre otras cosas- la sustitución de los Magistrados del TSJ y los rectores del CNE, a menos que se quiera asistir a los comicios con la actual “institucionalidad”. Lo otro indispensable es la Unidad: descalificar o subestimar a cualquier líder opositor es francamente una estupidez. Además, hay que dar un profundo contenido social a la protesta y asumir la calle como su escenario natural pero -sin temor alguno- hay que decirle a los venezolanos que debemos prepararnos para una lucha muy dura y trabajar para una salida electoral, no necesariamente en el 2019, quizás sea mucho antes pero con votos y no con balas. Capriles ha tenido el coraje de decirlo... PUBLICADO 28/03/14.

EL GOLPE

No son hechos aislados o casuales los que se han producido en las últimas horas, todos conforman un cuadro de extrema gravedad, signado por la ruptura del orden constitucional y la inescrupulosa violación de Derechos Humanos fundamentales. Sin que exista prueba de la comisión de delito alguno y vulnerando su derecho a la defensa, se detiene -mas bien secuestran- a dos alcaldes electos por el pueblo, pisoteando la soberanía popular y nuestra Carta Magna. En la lista siguen Ramón Muchacho (Chacao), Gustavo Marcano (Lechería) y cualquier otro Alcalde o Gobernador que resulte incómodo. El objetivo es desmontar la poca institucionalidad que queda en Venezuela, utilizando para ello al Poder Judicial. De la criminalización de la protesta pasaron a la demolición del Estado de Derecho. Ni más, ni menos, estamos en presencia de un Golpe. Todo ejercicio arbitrario de poder que fracture el orden constitucional es un golpe o un autogolpe, como es el caso. Los allanamientos de la inmunidad a parlamentarios disidentes son igualmente un atentado a nuestra Constitución Nacional y lesionan fatalmente la autonomía de los Poderes Públicos, piedra angular de la democracia. La amenaza que se cierne hoy sobre María Corina Machado, mañana será contra cualquier otro Diputado que quiera elevar su voz. Si el Poder Judicial es el arma para asesinar a la autonomía municipal y la descentralización, pero también para liquidar al Poder Legislativo o justificar la violación de DDHH y la tortura; si a la Defensora del Pueblo le parece que toda esta atrocidad "tiene sentido" y la Fiscal General forma parte de la comparsa represiva ¿Quien puede creer que en Venezuela hay democracia? El régimen busca cerrar definitivamente la vía electoral y aterrorizar a la sociedad democrática. Poco le importa la paz, ni el descredito internacional que gana con sus tropelías, mucho menos le importan los problemas reales de la población. Nicolás sueña con una invasión yanqui o con ver a Capriles haciéndole el juego a la violencia. Como a Nerón, un país en llamas calmaría su angustia. Paradójicamente, estos actos de fuerza son muestra de la extrema debilidad del régimen: aturdido por su fracaso y por la inmensa crisis, devastado políticamente según las encuestas, acorralado y desesperado, optó por tomar la vía hacia el totalitarismo. Ya venía transitándola pero se pasó al canal rápido y piso el acelerador. Esto se aleja cada vez más de una revolución y se parece demasiado a una dictadura. Ya vastos sectores del chavismo desconocen a Maduro: apenas 36% del país cree que es él quien gobierna. Pero nadie se dejará montar una bota cubana en el pescuezo, eso lo saben. De manera que por ese camino solo lograrán incrementar la conflictividad y abrir cauces a la violencia. ¿Hasta donde piensan llegar? Esa ruta puede conducirnos a una Guerra Civil con consecuencias espantosas para los venezolanos. Si eso ocurre, los cubanos y la burocracia boliburguesa huirá a La Habana a disfrutar su fortuna. Los muertos lo pondrá el pueblo. Hoy más que nunca necesitamos un liderazgo sensato, distante del radicalismo, que pueda evitar a la Nación semejante tragedia. Dios bendiga a Venezuela. PUBLICADO 21/03/14.

UNA SOMBRA OSCURA

Desde el otrora "canal de todos los venezolanos", hoy convertido en patio trasero del PSUV, un vocero oficioso del gobierno informa insólitos movimientos bélicos. En efecto, Walter Martínez anuncia que un descomunal portaviones ruso se desplaza hacia nuestro país pues están muy preocupados -junto a Cuba y Nicaragua- por "la intromisión extranjera en los asuntos de Venezuela", algo que consideran inaceptable. Agrega que, por la misma razón, dos portaviones chinos con todas sus fragatas de combate navegan hacia aguas del Caribe. ¿Desde cuando somos una colonia rusa o será que los vende-patria que "gobiernan" nos endeudaron tanto que China se siente dueña del país? ¿Por qué es inaceptable la intromisión de los gringos -que no han movido ni una bicicleta- pero los chinos y rusos tienen derecho a intervenir militarmente? Ni hablemos de la obscena presencia cubana en altas esferas del poder venezolano. Sin duda, ante la falta de papel tualé, podemos suponer lo que el régimen ha hecho con nuestra Soberanía Nacional. Gracias a este gobierno irresponsable, cínico e inmoral podemos terminar en el medio de una guerra o como protagonistas de una guerra civil. ¿Hasta donde piensan llegar en este demencial juego de violencia? ¿Con que derecho amenazan la paz de Venezuela y el mundo? La guerra no sólo está en las mentes flatulentas de la chorocracia, hoy está también en la vida cotidiana de los venezolanos. ‎ Para el gobierno, la guerra ha sido como un juego, su retórica alude siempre a la violencia, es un mecanismo para amedrentar a la sociedad democrática, todo es una batalla y hasta la economía es una "Guerra", por cierto muy útil ocultar sus fracasos. La inseguridad es una tragedia pero la guerra contra el hampa no la asume el gobierno, sino la población venezolana. La muerte se hace parte del paisaje, casi olvidamos que en el 2013 tuvimos la pavorosa cifra de 24.763 homicidios. El saldo es terrible, con el agravante que ahora tenemos a cientos de muertos, heridos y prisioneros, todos víctimas de la violencia y la represión del régimen. Lo más doloroso es que se hace costumbre: un muerto hoy, otro mañana. Venezuela se desangra, los nombres se olvidan y la muerte no es más que un suspiro. Pronto nadie recordará a la primera víctima, quizás ya muchos la olvidaron. Otros ni siquiera saben que en la protesta de ayer hubo un muerto, tal vez dos. A veces preguntan ¿Van 18 o 20? ¿Son 28, cierto? De verdad ¿hasta dónde vamos a llegar? Esta atroz mortandad es la sombra más oscura de este gobierno indolente e irresponsable. Cada día se hace más evidente –imperiosa- la necesidad de cambio, este gobierno no solo es insostenenible, es insoportable e incapaz de garantizar la paz. PUBLICADO 14/03/14,

sábado, 8 de marzo de 2014

SIGNOS DE DEBILIDAD

Nicolás Maduro no se atrevió a viajar a La Habana, el avispero de golpistas que tiene en su propio entorno y las conspiraciones palaciegas, son de temer. Por eso prefirió “invitar” a Raúl Castro a Venezuela aunque su presencia fuera percibida como una insolencia o una provocación. Otra lectura sugiere que más bien fue un signo de debilidad. Cualquier otro hubiese evitado al decrépito dictador justo en medio de una encendida protesta y cuando la oposición exige recuperar la soberanía nacional y expulsar a los cubanos de las altas esferas del poder, incluida nuestra FAN. Sin embargo, el cuadro de Maduro es de tal precariedad que optó por reafirmar su deleznable dependencia de los cubanos. En efecto, hasta en el chavismo de base existe la convicción de que Castro vino a dar instrucciones y en las cúpulas podridas del gobierno y del PSUV tienen la absoluta certeza de ello. Aun así, Maduro asumió el riesgo pues -con sobradas razones- no confía de Diosdado Cabello pero tampoco en Vielma Mora o Arías Cárdenas, menos en el magnate petrolero Rafael Ramírez, ni en muchos de los jefes militares que con sorna le sonríen. Ni siquiera puede confiar en el Vicepresidente, ni en la familia del “comandante eterno” que sabe bien lo que ha hecho Nicolás con su legado. En fin, no le queda otra que aferrarse a los cubanos, por ahora. Sabe que un golpe no lo daría la oposición, ni la CIA, ni la oligarquía criolla. Sin duda, debe cuidarse más de la “derecha endógena” que del malévolo imperio gringo. Recordando lo que afirmaba Herrera Campins sobre los militares, podemos decir que los cubanos le serán leales “hasta que dejen de serlo”. Esa lealtad es frágil, esta pegada con petróleo. Por eso, Nicolás Maduro necesitaba reafirmar a Castro como el jefe de ese cartel de delincuentes y proxenetas que han armado en nombre del “Socialismo del Siglo XXI”, algo que –según dijera el propio Fidel Castro en VTV- no es otra cosa que comunismo. Como le hubiese gustado que vinieran figuras como Michelle Bachelet o Dilma Rousseff, pero tuvo que conformarse con el pervertido Daniel Ortega y el cocalero Evo Morales, miembros distinguidos del cartel. Para mandatarios serios era difícil venir a la conmemoración de la muerte de Hugo Chávez, justo después de los carnavales que celebró el gobierno a pesar de los 18 jóvenes venezolanos –la mayoría estudiantes- que habían caído víctimas de la represión. Estos “carnavales” puso en evidencia la doble moral del régimen. Tanta hipocresía es repugnante. La vida humana merece respeto, así sea uno o sean muchos los muertos, no importa si se trata de un presidente o un estudiante, ni si era opositor u oficialista. Está claro que el gobierno nos irrespeta a todos y no quiere la paz. Al contrario, es el primer interesado en la violencia y ese es otro signo de debilidad. Paradójicamente, una protesta pacífica pero enérgica, contundente y popular, con un profundo contenido social, es la única manera de derrotar al autoritarismo actual y al golpismo en ciernes. Esa protesta se ejerce en la calle, no hay otro escenario. PUBLICADO 07/03/14

PARADOJAS DEL GOBIERNO Y LA OPOSICION

A veces sentimos al país sin brújula. Las contradicciones del gobierno y la oposición son la clara evidencia de que el país navega entre brumas, en un mar de incertidumbre. No hablemos de este gobierno de golpistas que tiene 15 años acusando de sediciosa a la oposición, ni de este régimen corrupto y cínico que acusa de corrupción a los que no manejan el poder, ni de los “patriotas bolivarianos” que han permitido esta obscena invasión cubana, han entregado las riquezas de la Nación y controlan todos los poderes pero responsabilizan a otros de la honda crisis social y económica del país. Hablemos del gobierno inmensamente débil que habla con tono bravucón y en medio de una convulsionada situación nacional propone una Conferencia de Paz sin la oposición, solo con la asistencia de algunos amigos cómodos del régimen y otros invitados incómodos, cuya presencia es comprensible. Insólita la contradicción de un gobierno que habla de paz e insulta a sus adversarios, descalifica la legitima protesta y ejerce una brutal represión. Instala ese show de paz pero sin liberar a Simonovis, a Leopoldo López y demás presos políticos, además al día siguiente lanza orden de captura contra Carlos Vecchio y anuncia acciones contra varios alcaldes opositores. Este cuadro es suficientemente contradictorio como para agregar el serrucho de Diosdado, las posturas de Vielma Mora, el silencio de Arias Cárdenas, el juego de Rafael Ramírez, los grupos militares que merodean, las operaciones cubanas y otras acciones que atienden a sus propios intereses. Por su parte, en la oposición tenemos a la MUD asediada por el gobierno y por grupos facciosos de oposición que le hacen el juego en esa campaña insidiosa contra la Unidad, que descalifican a líderes opositores y cultivan la antipolítica igual que Chávez o Carmona Estanga. Existe una oposición que cuestiona la intromisión cubana en la política nacional y otra que aplaude a un brujo brasilero que le dice que hacer y califica de "falsa oposición" a valiosos dirigentes venezolanos. Existe una oposición seria y responsable que no cree en las guarimbas, marchas “sin retorno” u otras zoquetadas, mientras otra está ilusionada con esa vía sin destino. Existe una oposición convencida de que una lucha íntimamente ligada a los problemas reales de la población nos permitirá consolidar la mayoría y hacer de la protesta un poderoso movimiento popular que se exprese desde Catia hasta Chacao y se sienta por igual en Las Charas o Lechería; movimiento que derive en una salida democrática y no al revés: no es planteando primero “La Salida” y luego conectando esa iniciativa con los sectores populares, usualmente mas preocupados por la inseguridad, escasez, inflación y otros muchos problemas. No habrá tal conexión mientras el discurso conduzca al debate político y leguleyo que le interesa al gobierno sobre el 350, la enmienda, el referéndum o la renuncia. Mas que una salida, la calle es el escenario para plantear una alternativa de cambio con contenido social e inclusión, popular, sin agendas ocultas, ni mezquindades, que surja con la fuerza de la unidad. Claro, mas fácil es hacer una guarimba en Chacao o Lechería, mas fácil que trabajar es jugar Bingo. PUBLICADO 28/02/14.

LOS RADICALES

La solidaridad con Leopoldo López no puede estar en duda y es justo reconocer su determinación y vocación democrática. El dilema hoy no es entre los que están con Capriles o con Leopoldo, el problema del país es mucho más grave o más bien, el problema es que nos estamos quedando sin país. Descalificar a Leopoldo puede ser tan estúpido como agredir a Capriles, lo que hoy necesitamos es que Capriles, Leopoldo y muchos otros puedan transitar juntos un camino y consolidar una alternativa de cambio. Hay que asumir la pluralidad democrática y el respeto por la diversidad de opiniones como un elemento esencial de nuestra cultura política. ¿Cómo criticar la intolerancia del régimen cubano-militar, si en el campo opositor tenemos un radicalismo de tono similar? Ya no sólo el gobierno lo acusará de oligarca, traidor a la patria y fascista por pensar distinto, ahora hay una oposición radical –minoritaria, por fortuna-dispuesta a insultarle por las mismas razones, capaz de insinuar su valentía si actúa como ellos sugieren o su cobardía si no lo hace con la insensatez deseada. No solo el oficialismo nos pretende dividir entre patriotas y traidores, revolucionarios y oligarcas… Ahora en el campo democrático surgen sectores radicales que también nos quieren dividir entre opositores duros y colaboracionistas o conciliadores; entre héroes patriotas e indiferentes; entre ciudadanos comprometidos y politiqueros, donde la peor parte la llevan quienes tienen reservas sobre una ruta que puede terminar en una salida “del” gobierno o en una salida "para" el gobierno, dependiendo del azar o de algo que no sabemos. O peor, en un cambio que afiance al militarismo. Pero ahora resulta que la duda ofende y aspirar a un franco debate para definir una ruta unitaria es inaceptable para los que creen tener la razón. La verdad es que no sabremos quien está del "lado correcto de la historia" hasta que ella se escriba. En fin, descalificar a la MUD o a cualquier dirigente opositor le hace claramente el juego al gobierno, cuyo objetivo primordial es fracturar el espíritu unitario de las fuerzas democráticas. El gobierno utiliza el discurso de los extremistas para lograr sus objetivos: Utiliza a los radicales del gobierno para amedrentar a la sociedad y a los radicales opositores para estimular la violencia, dividirnos y responsabilizar a la propia oposición de la situación. Rápidamente olvidamos que un militar como Hugo Chávez llegó al poder montado en la ola de la anti-política y del desprecio al liderazgo partidista, la misma ola que encumbró a Carmona Estanga y que nos condujo a innumerables errores en el pasado reciente. Es tiempo de entender la política como ejercicio de ciudadanía y superar el falso dilema entre políticos y sociedad civil. Es hora de alejarnos de los extremos, distanciarnos de la violencia, construir consensos, consolidar la unidad y extender la protesta con profundo contenido social. Solo un esfuerzo en esa línea hará posible el cambio. PUBLICADO 21/02/14.

SOBRE LA PROTESTA Y LA VIOLENCIA

Sobran razones para protestar contra este gobierno inepto, corrupto y autoritario. La situación es tensa porque la élite cubano-militar que ejerce el poder sabe que Maduro no tiene el liderazgo para sostener al régimen, que el gobierno se ha agotado y nada tiene que ofrecer, por eso necesitan apelar a la represión para encapsular la protesta, evitar que se extienda y pueda gestarse un robusto movimiento. Es así como Nicolás termina con las manos ensangrentadas. Además de la larga lista de presos políticos, ahora tiene en su haber la muerte de estudiantes que ejercían su derecho a la protesta. Sabemos que este gobierno ha promovido una cultura de odio y la división de la familia venezolana, se ufana de ser una "revolución armada" y se apoya en unas supuestas “milicias populares”, protege a grupos delincuenciales llamados "colectivos", tiene un inocultable rasgo militarista y un largo historial como violadores de DDHH. Sin embargo, conocemos ya el libreto: Intentarán mostrar que es la oposición golpista y la derecha quien recurre a la violencia. Seguramente insistirán en culpar a la CIA, al Imperio y repetirán las mismas zoquetadas de estos 15 años. Utilizarán la violencia para ocultar su fracaso, justificar más represión y propiciar condiciones para un autogolpe, suspender las garantías o encontrar una salida a este laberinto en que se encuentran. Las fuerzas democráticas deben mantener la protesta en la calle pero conscientes que la violencia es el juego del gobierno, son ellos los beneficiarios de la anarquía. Es ruta es una salida para el gobierno y difícilmente conduzca a la salida del gobierno. Más bien, preocupa que los extremistas abran una puerta a los que están atrapados en sus fracasos y contradicciones. Por esa vía quizás estemos facilitando el ascenso de algún Diosdado al poder y el remedio sea peor que la enfermedad. Nunca olvidemos que son ellos los golpistas. Lo otro, tan importante es decidir colectivamente la ruta como transitarla en unidad, tampoco olvidemos que fracturar a las fuerzas democráticas es un objetivo primordial del gobierno. Por otra parte, si la protesta tiene como motivación el 350 o "Maduro vete ya", se estará distanciando de los problemas reales y será más difícil popularizar un movimiento para el cambio. ¿Quién defiende a la clase media y a los pobres, azotados por el hampa, la escasez y la inflación? Al gobierno le interesa esa lucha abstracta y vacía, antes que una oposición que aborde la crisis hospitalaria o el caos de los servicios, que defienda el salario de los trabajadores y acompañe sus angustias. Estando claros que con este gobierno es imposible superar la crisis que agobia al país, una lucha con profundo contenido social y una sólida organización de base en los sectores populares son esenciales para consolidar una vigorosa fuerza de cambio. La ilusa consigna de la "marcha sin retorno" resume las carencias de una lucha sin motivación social y hoy eso es -más que una ingenuidad- una estupidez. PUBLICADO 14/02/14

SOLIDARIDAD CON CAPRILES

Vivimos en un país sin gobierno, anarquizado, azotado por el hampa, la escasez y la inflación, donde la autoridad la ejercen los motorizados en las calles, los pranes en las cárceles y los cubanos en Miraflores. El descontento crece y el país se siente como un naufragó en este mar de contradicciones, “somos una gran potencia” o “tenemos patria” pero ni siquiera hay papel tualé. Una cosa es obvia, ésta caricatura de gobierno es incapaz de superar la crisis y en la oposición hay visiones contrapuestas. En un extremo están los que cabalgan sobre la esperanza de una salida rápida, buscan capitalizar el descontento popular y diferenciarse colocando al resto de la oposición como carente de coraje para enfrentar al régimen. ¡Nada más falso! Sin embargo, ávida de una respuesta ante la tragedia que vive el país, hay gente que compra la idea aunque no tenga claros objetivos y lesione la unidad cómo valor esencial de la causa democrática. A estos actores políticos el gobierno los deja correr…. En el otro extremo, algunos magnifican el "diálogo" como una solución al drama del país, cuando en realidad es una tramoya del gobierno para ocultar su fracaso, ganar tiempo, reducir el severo impacto de la crisis y terminar responsabilizando a "todos" del caos que ellos han generado. La farsa del diálogo ha servido para anestesiar a la oposición y sembrar desaliento. A los promotores del diálogo el gobierno los estimula y a veces, hasta los financia. Distante de ambos extremos, están los que asumimos el diálogo como demócratas pero pensamos que el gobierno no tiene voluntad real, ni autoridad moral para ello. Un diálogo con esta burocracia truculenta debe ser condicionado. La reconciliación no es con ésta cúpula podrida sino que es un proceso reconstrucción del tejido social, basado en la recuperación de la tolerancia y el respeto en las bases de la sociedad. Al propio tiempo, hay que evitar la depresión colectiva que promueve el régimen: es urgente dar respuesta a la crisis y canalizar el descontento, organizar a la población para defender sus derechos y protestar enérgicamente, sin violencia, con objetivos viables y claramente definidos. En este campo ubico a Henrique Capriles, cuya prudencia es expresión del liderazgo responsable que exige el momento. Sin duda, él sigue siendo el dolor de cabeza del régimen, por eso es blanco de sus agresiones y tratan de invisibilizar su presencia y silenciar su voz. Su desafío hoy es romper ese cerco mediático e impulsar una política unitaria pero Capriles ha necesitado tanto coraje para enfrentar las tropelías oficialistas como para mantenerse distante de una oposición insensata –afortunadamente minoritaria- y un radicalismo sin brújula que cree estar de moda. Nuestra solidaridad con Henrique Capriles. Es hora de reconocer su tenacidad, sus esfuerzos por preservar la unidad democrática y su sentido de responsabilidad: una cosa es canalizar el descontento para consolidar una mayoría para el cambio y otra es capitalizarlo en función de visiones e intereses particulares, por legítimos o bien intencionados que sean. PUBLICADO 07/02/14

lunes, 27 de enero de 2014

CULPA DE TODOS, MENOS DE ELLOS

Igual que la farsa del diálogo, este llamado a unir al país en torno a la paz carece de credibilidad porque proviene de un gobierno inmoral. Después de 15 años sembrando odio, dividiendo a la familia venezolana y estimulando la violencia, convocar a una cruzada por la paz suena a cuento, luce hipócrita. Desde el 4F tienen las manos llenas de sangre. Se trata del mismo gobierno que asesinó a Franklin Brito, condecoró a los Pistoleros de Puente Llaguno y con absoluta indolencia, mantiene injustamente preso a Iván Simonovis a riesgo de su vida. Sí quieren impulsar el desarme que empiecen por "La Piedrita", el FBLN y todos los colectivos armados y grupos irregulares que operan bajo su protección. Al menos, pudieran demoler la estatua que erigieron al desaparecido líder de la narcoguerrilla colombiana, Manuel Marulanda (a) “Tirofijo”. El real objetivo de este show es diluir su responsabilidad ante la tragedia que vive el país: Ahora la culpa es de todos, menos de ellos. Los apagones son por exceso de consumo, no encienda luces. La escasez es porque la gente compra mucho, no coma tanto. Y si no hay papel tualé, puede suponer la causa. Por cierto, tampoco hay papel periódico pero tenemos patria y somos una potencia. En fin, además de la CIA, el. Imperio, la derecha, la burguesía, etc... ahora usted es el responsable. Aunque hay avances, por ejemplo, la inseguridad ya no es “una sensación” sino un problema mediático y cultural. Por eso es que las bandas armadas más peligrosas están integradas por abuelas y amas de casa, principal audiencia de las telenovelas. Ni hablar de las comiquitas, películas de vaqueros o de policías: si usted veía Bonanza, Kojak o El Inspector Ardilla, tenga la seguridad que es un delincuente en potencia. Por lo demás, si no educa bien a sus hijos, cuando crezcan se convertirán en delincuentes. Debe inculcarle valores tal como hace la boliburguesia del PSUV con sus niños, a quienes enseñan con su ejemplo que robar es pecado y ser rico es malo, además de respeto y tolerancia. Aunque ello no basta, el homicida de Mónica Spear tenía 4 años cuando llegó la revolución pero la carga genética de antivalores capitalistas viene de los "40 años". Por si fuera poco, la gente anda por ahí sin escoltas y hasta se les ocurre accidentarse en las autopistas. ¿Cómo no va a haber inseguridad? El cinismo del gobierno es repugnante pero lo triste es que una parte de la población sea indiferente ante esta burla permanente. El trabajo de cada ciudadano es despertar conciencias y exigir al gobierno que cumpla sus obligaciones. La paz es un objetivo loable pero requiere de un gobierno con suficiente autoridad moral para unir al país y generar confianza. Obvio, no hablamos de esta chorocracia boliburguesa, cultora del odio y la violencia. No es este gobierno quien puede garantizar la paz a los venezolanos. Despertar conciencia es abrir los ojos ante esa inocultable realidad y promover el cambio que exige el país. Eso sí es responsabilidad de todos. EN PRENSA/ 24-ENERO-2014

LA EMBOSCADA

Para el gobierno el diálogo es una maniobra para ganar tiempo y reducir el impacto de la grave crisis económica y social que ha generado. Pretenden ocultar el fracaso y diluir su responsabilidad, aspiran que el país crea que este desastre es culpa de “todos” pero jamás de ellos. Por otra parte, la necesidad de diálogo en un país polarizado también ha sido la excusa de divisionistas y saltimbanquis para entenderse con el gobierno, fue el pretexto del MAS, BR y otros que intentaron fracturar la unidad democrática. Aun siendo una emboscada, los demócratas deben asumir el diálogo con firmeza, no con ingenuidad sino con objetivos claramente definidos, entre ellos reafirmar su vocación democrática y develar ante el país la farsa del régimen, que el pueblo sepa que quien ahora convoca al "diálogo" es un gobierno truculento, responsable de la tragedia que vive la Nación. Pero hay otra lectura. Pese a todo el abuso y ventajismo, con el último resultado electoral se logró detener la anunciada radicalización del proceso y más bien, la boliburguesía gobernante se vio forzada a promover el supuesto diálogo. Es decir, tal convocatoria es la mejor evidencia de su debilidad: Si se sintieran fuertes y victoriosos, la historia seria otra. Ese es un importante triunfo que es desconocido por grupos radicales de oposición, quienes inconscientemente se confabulan con seudo-opositores e infiltrados para desacreditar a las fuerzas democráticas y atacar a su principal líder. En efecto, cuando Henrique Capriles se ha negado a atender invitaciones palaciegas al diálogo, lo cuestionan porque perdió una oportunidad. Y cuando –preocupado por el drama de la inseguridad en Venezuela- asiste a Miraflores, lo critican argumentando que legítima a Maduro o que le hace el juego. El país sabe que Capriles ha arriesgado todo enfrentando al gobierno, decir que lo legitima es francamente absurdo. Cuando en 1945 Churchill se reunió en Potsdam con Stalin, nadie interpretó que el primero estaba legitimando al comunismo o justificando los crímenes de lesa humanidad cometidos en su nombre. En esa jornada también participó el presidente norteamericano Harry S Truman, sin que ello significara una victoria del autoritarismo soviético. Al contrario, sin Hitler se iniciaba una nueva etapa de la guerra, fría y silente. Aquel diálogo tenía una finalidad trascendente: sentar las bases para garantizar la paz en Europa y poner fin a la pesadilla nazi. La oposición venezolana debe ver este hipócrita llamado a diálogo del gobierno y sus aliados, con el mismo cuidado que a esas posturas ultra radicales que terminan facilitando al régimen la excusa necesaria. Como demócratas hay que valorar el diálogo pero con la estrategia de quien se sabe en una emboscada, conscientes de que la chorocracia cubano-venezolana no tiene real interés en esa ruta y que solo intenta cambiar el campo de batalla, no finalizar la guerra. Transitar ese oscuro callejón es esencial para salir de esta pesadilla roja. EN PRENSA/ 17-ENERO-2014

LA RENOVACION DE MADURO

El mismo gobierno que ha dicho que Jesucristo es socialista, que Bolívar es prácticamente militante del PSUV, que ha tergiversado la historia, manoseado los símbolos patrios y manipulado las necesidades de los más pobres, ahora pide que no se politice el tema de la inseguridad. Y no se trata de politizar sino de establecer responsabilidades, ese es un derecho irrenunciable que tenemos como ciudadanos. ¿Qué pasó con toda esa cháchara sobre el poder popular y la contraloría social? Hablamos de 24.763 homicidios en el 2013 pero uno empezando el año –el de Mónica Spear y su esposo- conmocionó al país. La cruda realidad es que casi 70 venezolanos pierden diariamente la vida en manos del hampa, la gran mayoría jóvenes de nuestros barrios y humildes trabajadores cuyos asesinatos quedan impunes y pasan silentes a engordar las estadísticas ante un gobierno indolente. Eso no les importa, tienen 15 años culpando a la CIA, al Imperio o al capitalismo mientras están dedicados a enriquecerse, han entregado la patria a los cubanos y solo les importa mantenerse en el poder para engrosar sus cuentas bancarias y vivir como magnates, con camionetas blindadas y escoltas pagados con el dinero de los venezolanos. Culpan a la derecha y a la IV República pero han politizado obscenamente al Poder Judicial y son cómplices de la infernal situación de las cárceles. Si el gobierno controla las policías, los tribunales, las prisiones y todas las instancias de poder ¿Quien es culpable del fracaso de 21 planes de seguridad? El colmo de la inmoralidad es decir ahora que “lloran la muerte de Mónica Spear y critican a los políticos, culpándolos de la inseguridad…pero no admiten que los que fallamos somos nosotros mismos como padres…”. Ahora el problema es que no criaron bien a sus hijos y se convirtieron en delincuentes. O la culpa es suya por no cargar escoltas! En este momento crucial, Capriles exige que el gobierno que asuma su responsabilidad y propone unir al país, pese a las profundas diferencias e indistintamente de lo que opinen los radicales y tirapiedras de siempre. Eso es un liderazgo responsable. Sin argumento y contra las cuerdas, Maduro se ve forzado a convocar a una reunión y ofrece para dentro de 30 días un plan de seguridad, otro mas. Simula un diálogo que nadie le cree y anuncia una renovación del gabinete. El gobierno de Maduro no tiene un año y ya está podrido. Lo más grave es que la supuesta renovación no es sino un reciclaje de fracasados. No destituye al Ministro del Interior, ni a la inefable Iris Varela o a la Fiscal que persigue a opositores y libera delincuentes. No, sin castigo alguno, cambió a la Ministra del Deporte que evaporó 50 millones de Dólares por el fracasado “Potro” Álvarez, cuyo éxito mas reciente es un video clip con él como secuestrador. Todos los “cambios” son más de lo mismo, desenchufa a éste aquí para enchufarlo por allá. Con esta renovación, el gobierno podrido de Maduro no da para mucho y por eso el show del “diálogo” para ganar tiempo e intentar reducir el costo político de la crisis económica y social. El mismo cuento de siempre pero… Todo tiene su final, diría Héctor Lavoe. EN PRENSA/ 11-ENERO-2014