viernes, 30 de septiembre de 2016

LA CANDIDATURA DE DIOSDADO


Algunos piensan que Francisco Ameliach -por ahora, gobernador de Carabobo- anunció la posible designación del Teniente Cabello como Vicepresidente de la República para decirle al país algo así como: "si revocan a Maduro, les ponemos a Diosdado" y supuestamente meterle miedo a la sociedad venezolana. ¡Nada más falso!  Más bien esta bufonada es expresión de los conflictos internos del PSUV, una reacción del militarismo rancio que sueña con ocupar la silla presidencial: una casta verde oliva hundida en la corrupción y acusada de mantener vínculos con el narcotráfico internacional que acaricia la idea de evitar el revocatorio este año, cosa que no depende de los deseos de ellos, ni de nadie en esta cofradía con vocación delictiva que actualmente ejerce el poder en Venezuela.

En todo caso, ese militarismo putrefacto quisiera un revocatorio el próximo año para cortarle la cabeza a Nicolás Maduro, habiéndole torcido previamente el brazo para forzar la designación de Diosdado y dar un último zarpazo usurpando el poder.   Por fortuna, "deseos no preñan", dicen en oriente.  Lo relevante del asunto es que la anunciada candidatura para sustituir a Maduro genera más temores, incomodidades y reacciones dentro del chavismo que en la oposición.  Ahora Nicolás Maduro ha reconfirmado que el Teniente le cortará el cuello a la vuelta de la esquina y tendrá que pensar en la conveniencia de negociar condiciones para el revocatorio este año.  Hasta Aristóbulo que bajo la manga guardaba su carta, ahora siente el mazo en el cogote.  El Teniente es una de las figuras más detestadas de la política venezolana y es dentro del chavismo donde es más despreciada, es ahí donde su mazo plástico se ha convertido en emblema de la repugnancia y a la vez de la comicidad.  De manera que el anuncio del Sargento Ameliach genera más convulsiones en el chavismo.  Para la oposición, lejos de asustar, ésta candidatura es un aliciente para salir este mismo año de la tragedia que hoy embarga a la Nación.  En algo hay consenso, ni la oposición, ni el chavismo se calarían a éste cavernícola de la política en Miraflores, a quien llamo Teniente no por ignorancia -por cierto- sino porque desconozco ese ascenso ilegal a Capitán que recibió luego de ser dado de baja de la FAN por golpista.


Después de anunciar esta candidatura, con más razón el referendo debe ser en el 2016.  En efecto, aquí debe haber revocatorio este año y hay muchas razones para ser optimista, entre otras: la extrema debilidad del gobierno, la fractura interna del PSUV y la FAN, la enorme presión internacional, la agudización de la crisis y la más importante: la voluntad inquebrantable de una inmensa mayoría de venezolanos, lo cual nos permite inferir que la recolección del 20% de las firmas será una jornada con un marcado carácter épico -por las condiciones tan adversas impuestas- cuyo éxito pudiera dejar "en la lona" a este régimen moribundo. Llegar boqueando al 2017 es también un pésimo escenario para el gobierno y en especial para Nicolás Maduro.  En fin, que haya o no revocatorio dependerá de usted, de mí y de cada ciudadano de este país… Jamás de lo que ellos digan!  #YoRevoco

@richcasanova

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL SECRETO DE LA NEGOCIACION


Al cumplirse 10 años de la caída del Muro de Berlín, asistí a un evento internacional en la capital alemana y visité Potsdam, un pequeño pueblo cercano donde -al final de la 2da Guerra Mundial- se reunieron Harry Truman, Winston Churchill y Stalin.  Se respiraba historia en los salones del Palacio Cecilienhof, sede de aquel memorable encuentro.  En efecto, para garantizar la paz y sentar las bases para la recuperación de Europa, Churchill -liberal y aun hoy exponente de la derecha más conservadora- coincidió con el Presidente de EEUU -cuna del capitalismo- en la necesidad de acordarse con Iósif Stalin, líder del comunismo internacional, responsable de la muerte millones de personas: un desalmado genocida, peor que Hitler. Naturalmente, ni ellos, ni la comunidad internacional hizo caso a quienes advertían que con delincuentes y dictadores no se negocia. Pero es normal y comprensible que para el ciudadano común existan situaciones "inaceptables" que el estadista debe valorar e incluso asumir más allá de sus preferencias personales. Una motivación honorable, una causa justa o un objetivo trascendente es lo que agrega valor ético a la acción política. Así, no es contrario a la ética negociar con un delincuente que ha secuestrado a su familia, si el objeto es salvarles la vida. Tampoco la coyuntura cambia lo sustancial: ¿Dejó de ser liberal Churchill por reunirse con el líder del comunismo? ¿Truman dejó de ser un hombre decente? No, y se consolidó la paz en Europa hasta el sol de hoy.

Otros plantean que las negociaciones deben ser públicas y exigen información anticipada sobre ellas. Es una soberana ingenuidad pensar -por ejemplo- que las negociaciones de los norteamericanos con el comunismo vietnamita podían hacerse públicas en medio de la cruenta guerra que libraban. Lo relevante era facilitar una salida y promover la paz, salvar millones de vidas. Así ha sido siempre, los recientes acuerdos entre el malévolo imperio yanqui y la Cuba revolucionaria, tienen como antecedente más de 2 años de reuniones secretas promovidas por Obama. ¿Acaso dejó de ser el presidente del país más poderoso del planeta por reunirse con el decadente comunismo cubano? Al contrario, al fin entendieron los gringos que invadir la isla con Dólares es más efectivo que Bahía de Cochinos. Aquellas reuniones fueron tan secretas como cuando Washington se propuso el objetivo de rescatar a Alan Gross, el ciudadano estadounidense que llevaba cinco años preso en Cuba.  Y se logró su liberación porque el secreto de una negociación exitosa es discreción y prudencia. Si las negociaciones entre el moribundo gobierno chavista y la mayoritaria oposición democrática buscan concretar una salida a la crisis y evitar un derramamiento de sangre, luce estúpido apostar a su fracaso.  Aprovechar esa oportunidad para intentar descalificar a la MUD demuestra que en el chavismo y en la oposición hay grupos radicalizados que apuestan a la violencia: "río revuelto, ganancia de pescadores".  Al actuar con imprudencia, Nicolás Maduro solo evidencia su incompetencia política, queda como un pobre diablo.  Tal vez quemó su última carta y con certeza "se rayó" más aún en el escenario internacional, incluso con los presuntos mediadores a quienes ahora deja sin argumentos. ¡La desconfianza en el régimen crece y el país sigue hundiéndose!  #YoRevoco


Twitter: @richcasanova

viernes, 9 de septiembre de 2016

LA PARADOJA DE UN GOBIERNO FANTASMA

Una parte de toda religión se fundamenta en el miedo, bien sea a la muerte, al infierno, al castigo de Dios o a la pérdida de "beneficios" como la vida eterna. Sin dudas, hay muchas similitudes entre la política y la religión, sobran los testimonios de su íntima proximidad a lo largo de la historia.  El punto es que el miedo ha sido un mecanismo de dominación o de control social que -al menos en lo político- la democracia ha intentado superar. Los regímenes autocráticos y populistas han optado por el miedo como herramienta predilecta para “cautivar” a las masas: en principio, es el miedo a ser excluido, a ser parte de "las minorías" generalmente sojuzgadas o ser blanco del odio de los poderosos.  Todo cambia cuando las víctimas se dan cuenta que son mayoría o si el "gran benefactor" no tiene como pagar la cuenta y su fracaso es fuente de decepción. Es entonces cuando el miedo se revierte, las dictaduras actúan con desesperación y la violencia suple a la prebenda.  Le urge atemorizar a la sociedad no sólo para recuperar control sino para ocultar sus propios miedos, los cuales se hacen más visibles y crecen día a día, en la misma medida en que crece la voluntad de cambio. 

Vemos a una sombra espectral que quiere meter miedo a quienes no creen en muertos, ya no le temen, ni le respetan. Es la paradoja de un gobierno fantasma que termina asustado: una "revolución armada" cuyo líder no puede contener el rechazo, las cacerolas lo ponen a correr y la idea del revocatorio le vuela los tapones.  Pese al alto costo político, intentan huir de la realidad persiguiendo y encarcelando a opositores, tal como el cobarde silba en la oscuridad. Cuando secuestran por horas a Henrique Capriles en un aeropuerto internacional, es porque les aterra y no saben cómo enfrentarlo ¿Qué otra explicación puede tener? El gobierno está tan débil que en todos lados ve conspiraciones y cualquier marcha le pone la carne de gallina. Su extrema debilidad se hace obvia, por eso actúa cada vez con más violencia, intentando mostrar una fortaleza que no posee. Como toda dictadura en fase terminal, apuesta a que una parte del país crea que “están resteados” y no tienen miedo, cuando realmente ya no controlan sus esfínteres, sufren lo que algunos han llamado el "miedo a la no supervivencia", que es muchísimo mayor que el temor a perder el poder o al rechazo. Es el miedo a un repudio absoluto, a una soledad infinita, quizás tras unos barrotes, sin sueños, ni alegrías, torturados por su propia consciencia, condenados por su historia y ahogados en un mar de resentimientos.  Una suerte de muerte en vida, la eterna oscuridad...

Lógicamente, la realidad venezolana genera incertidumbre a cualquiera y no pocas angustias. Es todo un país preocupado por la deriva de un gobierno cobarde y desesperado, un temor que podemos resumir con una frase de William Shakespeare: De lo que tengo miedo es de tu miedo.  Puede haber temores aquí y allá pero cuando intento distinguir entre uno u otro sentimiento, viene a mi memoria otra frase que en alguna parte leí y cuyo autor no recuerdo: "el corazón que está lleno de miedo, seguro está vacío de esperanza".   Y esa es la gran diferencia: nosotros no albergamos miedos en el corazón,  nos anima la esperanza de un futuro mejor, el cambio que anhela el país y que una inmensa mayoría se propone hacer realidad. La Venezuela democrática derrota al miedo con la esperanza y así seguirá en las calles... #YoRevoco


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viernes, 2 de septiembre de 2016

BALANCE: EL EFECTO CATALIZADOR DEL 1S

La clave del éxito del 1S está en su impacto como catalizador del proceso de cambio pero antes de abordar el tema, conviene puntualizar lo siguiente: la movilización jamás tuvo un "objetivo más trascendente", tal como sugiere una versión que le limpia el rostro al gobierno. Tampoco su éxito es producto de "un giro inesperado" debido a un supuesto "desmembramiento del alto mando opositor" o ante la arremetida del régimen. ¡Nada de eso! Todo salió tal como se planificó y se anunció, su éxito responde a una estrategia bien definida que ha logrado posicionarse en la unidad opositora y reafirmar la ruta democrática y electoral.  La jornada permitió consolidar el liderazgo y la unidad en el campo opositor, al demostrar poder de convocatoria y una enorme capacidad de movilización; dejando en ridículo ante el mundo al gobierno con su tesis golpista, al evidenciarse la vocación democrática de la oposición y el carácter cívico de la protesta.

Ahora ¿cómo explicar su efecto catalizador en el proceso de cambio? Veamos, no importa cuán violenta sea una protesta, siempre será posible reducirla con la fuerza militar: los ciudadanos no tenemos fusiles, tanques o aviones. Lo que realmente pone fin a una dictadura es la imposibilidad de sostenerse al perder su legitimidad, principal factor de gobernabilidad.  Pérez Jiménez no abandonó el poder por la violencia de la protesta sino por perder el control de los mecanismos de coacción institucional.  Todas las dictaduras pierden el poder cuando su ilegitimidad fractura la cadena de mando. Cosa que le pasó a Chávez cuando inútilmente llamaba a un general para activar el Plan Ávila y masacrar a la ciudadanía.  Alguien advertía que el 1S no cambia la opinión del CNE y el TSJ sobre el revocatorio, quizás, pero si cambia la realidad y la opinión en ese entorno de poder. Al participar en la marcha, imaginaba lo que pensaban esos soldados y policías al ver esa oleada de venezolanos en actitud pacífica y defendiendo sus derechos. ¿Qué pensarán sobre su propia realidad, si su familia sufre por igual la escasez, la inflación, inseguridad, etc?  Pensarían ¿Cómo hago para detener a esta inmensa mayoría? ¿Será capaz mi Teniente de obligarme a disparar a este rio humano?  Mientras tanto lo mismo piensa el Teniente con relación al Capitán y algunos Generales o Coroneles se preguntan  ¿Y Maduro hasta dónde pensará llegar? La misma duda que se planteó el Alto Mando Militar de Pinochet, hoy se la plantean los empleados públicos venezolanos que obligan a marchar y los chavistas de base que siempre han sido víctimas del populismo. Por ejemplo ¿Qué pensaban los chavistas apostados en la Redoma La India cuando veían que en ese mar de gente se confundía la gente de los barrios de La Vega y Antímano con sus vecinos de Montalbán o El Paraíso?  Y así en toda Venezuela, una mayoría contundente que se mostraba como un solo pueblo: ese 80% que -según todas las encuestas- rechaza a este gobierno, no es un simple dato estadístico sino gente de carne y hueso, firme, en la calle.  ¿Cómo ese activista puede frenar el cambio, si le dijeron mil veces que "el pueblo unido, jamás será vencido"?   En fin, quizás el 1S no toque a las cúpulas podridas pero su fuerza imponente es demoledora en los cimientos de esa estructura de poder sostenida solo por las bayonetas y por unos resortes "institucionales", hoy deslegitimados por un pueblo que pacíficamente toma las calles y permanece en ella para defender sus reivindicaciones. Ese efecto es un catalizador del proceso de cambio, sin duda!  #YoRevoco


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sábado, 27 de agosto de 2016

DECADENCIA POLITICA Y MORAL


Hace unos días fueron ilegalmente despedidos por razones estrictamente políticas cuatro Ingenieros, quienes tenían entre 10 y 35 años trabajando en Sidor, nuestra principal industria siderúrgica. Ahora, el ex alcalde de San Cristóbal -quien tenía casa por cárcel, por razones de salud- fue trasladado a la penitenciaria de San Juan de los Morros, cuyo nuevo nombre: "26 de Julio" evoca a la revolución cubana. Este falso gobierno "obrerista" piensa que intimidando a los trabajadores va a debilitar la lucha por el cambio o que el terrorismo contra la dirigencia opositora va a desmovilizar a la sociedad democrática. ¡Se equivocan! Es exactamente lo contrario: el abuso, la represión y estas medidas "radicales" son un aliciente para la lucha, nos convencen -más aún- de la imperiosa necesidad de cambio y la urgencia de revocar a los responsables de esta tragedia que sufre el país. 

Cuando alguien se ahoga y actúa con desespero, se hunde más rápido. Eso le pasa al hamponato chavista, cuyas actuaciones sumarán miles de personas a la Toma de Caracas este 1ro de septiembre. La obsesión por frenar las múltiples marchas, la represión y demás tropelías convertirán en noticia internacional lo que pudiera ser una simple movilización ciudadana, evidenciará ante el mundo el talante autocrático del régimen, mostrará su rostro militarista y sus rodillas peladas de tanto arrastrarse al poder cubano. 

Vendrán más medidas desesperadas pues el régimen se siente acorralado por la presión nacional e internacional. Y no vamos a decir que no hay miedo, debe haberlo pero no es tan grande como el temor a que esta cúpula podrida del PSUV siga desangrado el país y le arrebate definitivamente el futuro a nuestros hijos. En el campo democrático puede haber miedo pero lo superamos, somos un pueblo de valientes y tenemos grandes esperanzas. Mientras que del lado del gobierno están aterrados, el culillo los embarga y sus actuaciones demuestran la cobardía de una élite corrupta que se ha quedado sin opciones y nada tiene que ofrecer. 

Los valientes buscan la luz, vencen el miedo y superan las adversidades, así es nuestro pueblo. Los cobardes prefieren las sombras, son derrotados por sus temores y solo traen calamidades. Pues bien, queda claro que este es un gobierno de cobardes, carentes de otro futuro que no sea tras unos barrotes o como prófugos de la justicia y de su propia consciencia. En esta hora aciaga, imposibilitados de promover la esperanza, solo le queda sembrar miedo para disimular el suyo. Para ello apela a esa cúpula militar que le lame las botas a los Castros y se besuquea con el narcotráfico. Sin duda, las desesperadas actuaciones de este gobierno son vergonzosas y muestra su decadencia política y moral. Con más razón, el primero de septiembre nos vemos en las calles de Caracas... #YoRevoco 

martes, 23 de agosto de 2016

EL BARRIO ES EL EPICENTRO DEL CAMBIO - 20/08/16


Esta revolución mal llamada "Bolivariana" comparte con Fidel Castro el dudoso honor de lograr la hazaña del Rey Midas pero al revés: convertir a un país próspero donde había pobreza pero también oportunidades para superarla en otro donde la miseria alcanza niveles alarmantes y se ha destruido absolutamente toda posibilidad de ascenso social, al menos “por ahora” y mientras dure esta desgracia de gobierno. Su irresponsable retórica trasnochada reivindica aquella sociedad sin clases, igualitaria y sustentada en la "abundancia material" que exponía la utopía marxista, sueño que los protagonistas -de antes y de ahora- se encargaron de convertir en tragedia. 

Hoy la realidad es imponente. Con la excepción de la boliburguesía del PSUV y su entorno de enchufados, ahora todos somos iguales o mejor dicho, todos nos hemos empobrecido por igual, aunque realmente el impacto de este proceso es mucho mayor en los segmentos económicamente más débiles. En efecto, el deterioro del poder adquisitivo impacta con mayor contundencia a los pobres y lo mismo sucede con otros indicadores de pobreza, en particular con aquellos asociados a las carencias o deficiencias en infraestructura y servicios en los sectores populares, las cuales generan un severo deterioro en la calidad de vida de la familia venezolana y nos advierten que la pobreza no es una condición exclusivamente asociada a lo económico. 

Tampoco desde esta perspectiva podemos hablar de igualdad pues aunque el deterioro de la infraestructura y los servicios afecta a todo el país nacional, estas limitaciones son terriblemente duras en los sectores populares o barrios, donde reside actualmente la inmensa mayoría de la población. Esta realidad incluye ausencia o serias deficiencias en la prestación de servicios educativos, asistenciales, deportivos y culturales, pero también carencia o precaria existencia en el barrio de espacios públicos, lo que restringe el ejercicio de la ciudadanía, lesiona el tejido social y deriva en problemas sociales de diversa naturaleza.  Así las cosas, las expectativas de cambio del venezolano están asociadas -no sólo a factores relacionados con la economía y el poder adquisitivo del grupo familiar, vale decir escasez e inflación- sino a vivienda y hábitat, lo cual supone infraestructura, dotación y acceso a servicios públicos eficientes, así como condiciones ambientales y otras que garanticen una elevada calidad de vida.  Lamentablemente, superar la crisis encuentra su principal obstáculo en este régimen fracasado y corrupto.

Un gobierno de unidad nacional tendrá que asumir como prioridad social la reactivación del aparato productivo y la generación de empleo. Sin embargo, resulta evidente que el cambio como demanda social exige también un programa especial de intervención urbana que atienda la problemática planteada y canalice las expectativas de la población. Queda claro que el barrio es el epicentro del cambio, el punto es ¿Cómo abordar una realidad tan compleja y extendida, en medio de grandes limitaciones económicas del país? A responder esta pregunta nos vamos a dedicar en las próximas semanas, sin abandonar esta lucha de todos por el revocatorio para este año. Nos vemos este 1ro de septiembre en la calle con las banderas en alto! #YoRevoco


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viernes, 5 de agosto de 2016

¿QUIEN ES REHEN DE QUIEN?


La biografía de Fouché escrita por Stefan Zweing es un clásico de la literatura y sin duda, lectura obligada para quienes deseen explorar la dinámica del poder real y conocer la frágil frontera entre la ética y la política. Con su prosa singular, el brillante escritor austríaco recuerda a Napoleón regresando a París oculto entre las sombras, en esa oportunidad no atravesó el Arco del Triunfo rodeado de banderas y al frente de su victorioso ejército pues éste yacía triturado por las heladas mandíbulas del invierno ruso. El mismo Napoleón que había derrotado a las grandes potencias de la época -Inglaterra y la iglesia- para convertirse en el Emperador de Europa, ahora había perdido su aureola de invencibilidad y la monarquía adulante que antes le rendía pleitesía de pronto recordó su propia dignidad. 

En ese momento decadente, Napoleón tuvo que llamar al otrora despreciado Duque de Otranto -su ex Ministro de Policía, José Fouché- y proponerle un cargo.  A tales fines, le escribió para “ofrecerle una ocasión próxima de brindarme nuevos servicios y nuevas pruebas de su lealtad”, a sabiendas que era su enemigo y ni con Dios había sido leal.  Para el mundo político esta designación evidenció a un Napoleón caído, preso de las indeseadas circunstancias; aunque Fouché –obligado a aceptar- dijera después en sus memorias que “el Emperador me llama a su lado en calidad de rehén… no porque necesite mis consejos sino para atarme las manos”. Y aunque razones tenía para temerle, uno se pregunta ¿Quién fue rehén de quién?  Eran tiempos previos a las batallas de Leipzig y Waterloo…

Recordamos este episodio a propósito de los cambios de gabinete de Nicolás Maduro, no porque éste folclórico pichón de tirano, manganzón y reposero tenga alguna semejanza con Napoleón Bonaparte, tampoco porque Diosdado Cabello o alguno de sus enemigos internos dentro del PSUV calce los puntos de José Fouché. ¡Nada de eso! Se trata de observar los signos de la decadencia, no hay espacio para dudas: este gobierno está en su etapa terminal. La entrega del poder a una cúpula militar corrupta es evidencia de su debilidad. Cuando Diosdado Cabello copa la escena es por la misma causa y siendo obvia su vinculación con Padrino López, “El Pollo” Carvajal o Néstor Reverol –para sólo nombrar algunos de los cuestionados jerarcas militares- uno entiende que Maduro se ha quedado sin opciones.  Sus enemigos aprovechan la fragilidad de un liderazgo que inútilmente se aferra a la charretera del insepulto “comandante eterno”.  

Designar como Ministro del Interior a un General acusado por la DEA puede interpretarse como una irreverencia frente al “imperio” pero también podría  confirmar la vocación delictiva del régimen o que desde el alto gobierno se protegen oscuros intereses. Cuando los radicales del chavismo destituyen a Pérez Abad y disipan cualquier esperanza –si acaso alguien la tenía- de rectificación en materia económica, es claro que vamos a una profundización de la crisis y con certeza, se agudizará la conflictividad.  Quizás sea lo que buscan, creen que así pueden poner fin a su agonía y morir con la ilusión de una épica que jamás tuvieron. En fin, si Maduro quería atar de manos a alguien o si el amordazado es él, queda a gusto del lector.  Quién es rehén de quién es un ejercicio intelectual interesante que deriva en el agotamiento de un régimen –todos incluidos- que penosamente avanza hacia el aislamiento internacional, tal como merece un gobierno forajido en decadencia.  #YoRevoco 
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viernes, 29 de julio de 2016

NICOLÁS MADURO, LAS RECTORAS Y LOS MILITARES

La MUD es acusada sin fundamentos de los delitos que este gobierno truculento suele cometer. Así mismo, dejan colar la especie de que -vía TSJ- revertirán la recolección de firmas por el revocatorio hasta su etapa inicial, es decir volver a recoger el 1%. Es obvia la intención de sembrar desaliento pero además tanto desespero confirma la patética debilidad del régimen. Quizás se trate de un "globo de ensayo" para medir la reacción de la unidad democrática, desenfocarla de sus objetivos y si cae en el juego, avanzar e imponer definitivamente una dictadura, lo cual es una aspiración fantasiosa hoy, cuando el mundo entero está atento al desenlace de la crisis venezolana. Por supuesto, la reacción desde el campo opositor ha sido contundente pero la sola pretensión nos advierte que el gobierno subestima al pueblo venezolano, no le importan sus penurias y está absolutamente distante de la realidad, lo cual explica su incapacidad para interpretarla. Sin duda, el pueblo se volcaría a las calles si bloquean una salida democrática a la tragedia económica y social que embarga al país. ¿Es lo que buscan?

Que sean capaces de semejante locura podría ser expresión de la vocación suicida de un gobierno decadente e incapaz de superar la crisis. La violencia que aspiramos evitar con el revocatorio se haría presente y como dijo Henrique Capriles, un estallido social con lo primero que arrasaría es con ellos. Dudar de ese desenlace es desconocer la enorme fragilidad del gobierno, sobrestimar sus fuerzas y nuevamente evidenciar su desconexión con el país.  Tal vez deliberadamente el gobierno estimule un escenario de violencia como única manera de evitar un revocatorio y pensando en "resolver la crisis" por la vía militar, instaurar un régimen autocrático ¿Será para eso que están edulcorando la imagen de Padrino López?  Deseos no preñan, decía la abuela.

Hoy se lo decimos claramente al gobierno: ¡No se equivoquen! No sigan abusando de la paciencia de los venezolanos, ni duden por un segundo que las calles serán el escenario de lucha de un pueblo indignado y decidido a cambiar. No hay vuelta atrás...  Desde esta ventana también reivindicamos la esperanza y nos proponemos derrotar el pesimismo, disipar la visión fatalista que siempre intenta imponer un gobierno que sólo sabe mentir, robar y destruir.  No se trata de un ingenuo optimismo sino que -indistintamente de lo que haga el hamponato gubernamental- todas las alternativas conducen a su salida del poder. Cierto que no es fácil el desafío que tiene la unidad democrática pero mucho más difícil la tiene el gobierno para sostenerse en el poder; considerando la dimensión de la crisis, las presiones nacionales e internacionales, los conflictos internos dentro del PSUV, las fracturas en el seno de la FAN y muchos otros indicadores. Naturalmente, una salida signada por la violencia tendrá un alto costo que deberán pagar Nicolás Maduro, Tibisay Lucena, las demás rectoras y los militares, si es que se prestan a esa masacre a la Constitución Nacional. ¿Están dispuestos a asumir las consecuencias? El revocatorio es indetenible, mientras antes lo entiendan mejor… #YoRevoco

Twitter: @richcasanova


viernes, 15 de julio de 2016

EL PADRINAZGO DEL PODER CUBANO-MILITAR


En recientes entregas advertía que las últimas actuaciones del gobierno exaltan su rasgo militarista y que la tendencia sería al fortalecimiento de la alianza cubano-militar para raspar el fondo de la olla y terminar su labor de vende-patria.  De manera que a nadie puede sorprender que se designara como una suerte de "presidente paralelo" al general Padrino López, cuya adulancia al poder cubano ya presagiaba su destino.  Sin embargo, la opinión pública prácticamente ha pasado por alto la posible conexión de esta designación con la protección de intereses ocultos e inconfesables en las altas esferas del poder.  Y en paralelo, pudiera ser una jugada más en el tablero cubano pues la relación de altos oficiales con operaciones de narcotráfico es un dato de la realidad para el gobierno norteamericano, con quien La Habana negocia su rendición y supervivencia. Así, la designación de Padrino López es también la forma como los cubanos demuestran al imperio su influencia política y militar en Venezuela, además su capacidad para preservar a nuestro país como la principal plataforma del narcotráfico internacional, negocio donde los Castros son viejos accionistas junto a las FARC y otros grupos irregulares.  Hay datos que ahora nos resultan reveladores de tal posibilidad...

En los medios de comunicación social se difundió en su momento que una empresa donde Vladimir Padrino López fungió como vicepresidente, había sido utilizada en EEUU para justificar la riqueza de una mujer acusada por posesión de 5.388 kg de heroína en territorio norteamericano.  La mujer encarcelada en Puerto Rico, y acusada por la Corte de Distrito de los Estados Unidos de Norteamérica (caso número 05-172) con fecha 6 de marzo de 2006, resultó ser Kenelma Jannice Coromoto Betancourt Contreras, venezolana y cuñada del general Padrino López.  Obvio, el hecho de que la hermana de la Sra. Yarazetd Jennifer -esposa del militar en cuestión- esté presuntamente involucrada en narcotráfico no supone su responsabilidad.  Tampoco la "Primera Combatiente"  es responsable de las rubieras de sus sobrinos, ni la diputada Tania Díaz puede ser señalada por lo que hagan sus escoltas y así pudiéramos poner una decena de ejemplos más.  Solo traigo a colación el tema a propósito de aquella famosa frase que -según Plutarco- pronunciará Julio César al momento de anunciar su divorció de Pompeya Sila: “La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino además parecerlo”.

Sólo advertimos la existencia de notas periodísticas que señalan a esa empresa -donde el ministro es vicepresidente- como proveedora de PDVSA y vinculada otros negocios con el Estado venezolano.  Igualmente los medios reseñan a la empresa Prinmaplast CA (RIF N- J001341471) -presidida por la esposa del ministro e integrada por varios familiares- como contratista privilegiada de la Gobernación de Monagas y en particular de la Alcaldía del Municipio Cedeño. Por supuesto, resulta un hecho casual que Monagas sea el estado natal del tristemente célebre Diosdado Cabello y que la Alcaldesa Wilma Carvajal sea hermana del general Hugo "El Pollo" Carvajal, penosamente recordado más allá de nuestras fronteras.  Lo verdaderamente relevante es que lejos de mostrar al "hombre fuerte", este padrinazgo evidencia la fragilidad del régimen y la pertinencia del revocatorio, también por razones sanitarias.  #YoRevoco 
 
Twitter: @richcasanova

viernes, 8 de julio de 2016

EL HAMBRE ES MAS GRANDE QUE EL MIEDO

Hoy más que nunca Venezuela necesita un gobierno civil que sea promotor del pleno ejercicio de la ciudadanía y del respeto a las instituciones, en vez de esta demencial y repugnante megalomanía armamentista.  Revocar a Nicolás Maduro es también frenar la pretensión cobarde de asfixiar con la bota militar a la sociedad democrática, reprimiendo a un pueblo con hambre e intentando silenciar el descontento en medio de la más pavorosa crisis de su historia.  Aún en la situación de extrema debilidad en que se encuentra, si Maduro tuviese compresión de la realidad y suficiente coraje, si no fuera un peón de los Castro y de la cúpula militar corrupta, seguramente procuraría reivindicar su condición de presidente civil pero al contrario, ha preferido restregarnos el rasgo militarista del régimen... Y después se pregunta por qué nadie lo respeta.

El pasado 5 de julio fue una oportunidad para marcar contrastes.  Con su sesión solemne en la Asamblea Nacional, los civilistas reivindicaron que aquella gesta no fue una victoria de los fusiles sino del intelecto y la pluma, no se impuso una charretera sino las convicciones democráticas, no fue la pólvora el insumo más valioso en aquella lucha sino el lúcido pensamiento político libertario de Juan Germán Roscio y Francisco Javier Isnardi, principales redactores del Acta de Independencia.  De todo esto Nicolás Maduro está ausente, no fue una simple inasistencia del presidente al Palacio Federal Legislativo sino expresión de las carencias y miserias de quienes "por ahora" ejercen el poder.  Desde esta perspectiva, era lógico que no asistiera. ¡No podía estar ahí!

Naturalmente, Maduro y su fracasado gobierno prefirió refugiarse en esa casta militar desprestigiada que nadie respeta y a todos avergüenza, para desde ahí insultar al país y repetir las trilladas frases sobre un Ejército heroico y "forjador de libertades" que francamente nadie ve.  Lo que vemos es una partida de corruptos con el pecho tapizado de chapas de refresco y presillas de hojalata, ganadas pisoteando Derechos Humanos, arrastrando la dignidad de la FAN, colocando las dos rodillas “en tierra” ante el poder cubano o al calor de una parrilla tan suculenta como los negocios hechos a la sombra del poder. Lo que penosamente hemos visto es como se evaden acusaciones de narcotráfico que pesan sobre altos oficiales y más bien, se les condecora o asciende.  Si Nicolás Maduro piensa que rodearse de sus chafarotes va a amedrentar al país, habrá que decirle que hoy el hambre es más grande que el miedo, la indignación contra este gobierno es tan extensa e intensa que no deberían seguir subestimando al pueblo.

También habría que decirle a Maduro que no es buena idea refugiarse en la boca del lobo. La historia es prolífica en ejemplos pero basta con recordar al ex presidente Herrera Campins: "los militares son leales hasta que dejan de serlo".  En fin, mientras una cúpula sin respaldo popular, ni autoridad moral se aferra a fantasmas y habla de una realidad inexistente; en esta Venezuela de contrastes la inmensa mayoría vive una tragedia cotidiana, lucha por un cambio y apela para ello a la vía constitucional: el revocatorio.  Para todos, en particular para Nicolás Maduro, obstaculizar este indetenible proceso de cambio puede tener un alto costo político.  "Pescuezo no retoña", le diría su colega Pérez Jiménez, quien si tenía razones para ser militarista.

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domingo, 3 de julio de 2016

ELECCIONES REGIONALES Y REVOCATORIO

En los últimos días se ha elevado la presión sobre el CNE para exigir la convocatoria de las elecciones regionales, exigencia que debe plantearse a la par del referéndum revocatorio pues ambas consultas forman parte de los derechos ciudadanos consagrados en nuestra Carta Magna.  Por razones obvias a este gobierno fracasado y corrupto le aterra cualquier evento electoral, por eso insisten en que no habrá revocatorio este año y procura postergar las elecciones regionales. Pero será inútil, "deseos no preñan" dice el refrán popular.

Cualquiera diría que la prioridad del país no es elegir a nuevos gobernadores sino cambiar al régimen para efectivamente superar la crisis. Es cierto pero revocatorio y elecciones regionales no son excluyentes, al contrario son complementarias y forman parte del proceso de cambio. En efecto, indistintamente de la convocatoria del revocatorio, a los gobernadores se les vence su periodo constitucional y sería irresponsable que la oposición permita -por omisión- su permanencia en el poder ¿Por qué dejar al chavismo 20 gobiernos regionales para que sigan apuntalado al régimen y desangrado al país?  Desde esta óptica, habida cuenta de la inmensa crisis y de las presiones nacionales e internacionales, las elecciones regionales dejarían al gobierno en una debilidad extrema. En las circunstancias de hoy, perder esos espacios de poder haría insostenible al régimen. Veamos el escenario contrario, al celebrarse el revocatorio este año -como todo indica y hasta en el chavismo se admite tras bastidores- lo insostenible serían esos gobiernos regionales luego de la monumental paliza que el pueblo le propinaría a Nicolás Maduro.  Así las cosas, la elección de gobernadores es suplementario al proceso de cambio y complementario al referéndum revocatorio.  Por cierto, el oficialismo que descarte su pretensión de utilizar los comicios regionales como calmante para postergar el revocatorio. Esa no se la compra nadie en la oposición y además ya es tarde: la crisis hace inviable al gobierno, la salida de Maduro es inminente, incluso en sectores del chavismo se percibe ineludible y conveniente.

Sin embargo, hay que advertir algunos riesgos.  Forzados a convocarlas, el gobierno intentará utilizar las elecciones regionales para dividir a las fuerzas democráticas, apuestan a que se desaten las ambiciones personales en el campo opositor  Por eso la MUD debe asumir con urgencia la construcción de un acuerdo político para presentar una plataforma unitaria a esos comicios. Hay que decirlo claramente: no habrá tiempo de primarias para seleccionar candidatos y más bien, el país espera que el liderazgo político demuestre su sentido de responsabilidad y sensatez en esta difícil coyuntura.  Aunque posiblemente veamos a candidatos folclóricos y a los divisionistas de siempre procurando pescar en río revuelto, las recientes elecciones parlamentarias demostraron que la gente sabe distinguir quien es quien y valora los esfuerzos que se hagan en favor de la unidad y el cambio.  En fin, la consigna "Revocatorio Ya" es absolutamente coherente con la exigencia ciudadana de elecciones regionales. Ambas son expresión del sentimiento de cambio que recorre al país.  ¡Vamos con todo! Dios bendiga a Venezuela.
  


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sábado, 25 de junio de 2016

Y NICOLÁS MADURO ¿CUÁNTO TARDARÁ EN ENTENDERLO?


Es penoso para los venezolanos estar representados ante el mundo por una Canciller como Delcys Rodríguez, el único “mérito” de ésta locuaz fantoche es ser hermana del sociópata que saquea la Alcaldía de Caracas y que para desgracia de los venezolanos, ha sido el siquiatra presidencial en estos tiempos de "revolución".  La ventaja de contar con funcionarios como ella radica precisamente en sus carencias y eso no es sorpresa en un país donde el presidente exhibe tanta pobreza intelectual y cultural.  Justamente por esa razón los cubanos -quienes desde hace mucho tiempo son los que realmente detentan el poder en Venezuela- escogieron a Nicolás Maduro albacea del "legado".  Convencieron a un Chávez moribundo alimentando sus esperanzas de salvarse y advirtiendo que en tal caso, su mejor carta era colocar a un monigote en Miraflores. Para el momento, ya habían acumulado tanto poder que para los cubanos se trataba de sustituir a un títere por otro. De hecho, una de las cosas que no ha cambiado es que el Presidente -antes y ahora- corre a La Habana a hacer las consultas y recibir instrucciones, cada vez que hay una situación compleja en Venezuela.

Traemos a colación el tema a propósito del episodio en la OEA y lo que está por venir, las negociaciones entre Cuba y EEUU, la recomposición del cuadro internacional y la visita a Venezuela de Thomas Shannon, Subsecretario de Estado norteamericano. Comencemos por esto último, hasta para la base chavista resulta sospechoso que luego de dilapidar 26 millones de Dólares en ejercicios militares previos a la supuesta invasión yanqui, ahora se hacen los locos y en silencio reciben a este vocero del imperio.  Es obvio que no vino a felicitar al gobierno por su respeto a los DDHH, los niveles de seguridad y productividad en el país, la distribución de alimentos y medicinas o el funcionamiento de los hospitales y demás servicios públicos. Según algunos voceros del chavismo, Maduro y los cubanos estarían negociando entregar el poder, buscando preservar al chavismo como fuerza política o más bien, evitar que sea sepultada por un aplastante referéndum revocatorio. Para ellos un adelanto de las elecciones presidenciales –por ejemplo- no es descabellado pues la crisis diluye aceleradamente su poder y cada día estarán en mayor debilidad. También sería conveniente para el país por los riesgos de la violencia que amenaza con extenderse y que precisamente intentamos evitar con el revocatorio, cuya convocatoria ya luce inevitable luego del resultado de la revalidación de firmas, requisito ilegal que ha sido superado venciendo en un acto heroico todos los abusos, ventajismos y obstáculos.


Es inocultable una realidad política favorable a las fuerzas del cambio, hoy es distinto el balance de poder en la región y por ello el tema de Venezuela es abordado en la OEA y es preocupación en todos los organismos internacionales. Esa realidad es conocida por EEUU y con más razón por los cubanos, a quienes se les acaba la sangre que chupar y ahora tienen a Venezuela como una barajita más en su juego con los gringos.  El gobierno se queda solo, hasta sus compinches de las FARC -luego de entender que estaban militar y políticamente derrotados- pensaron en salvar lo que fuera posible y buscar una salida honrosa. ¿Cuánto tardará en entenderlo Maduro?   Algún amigo debería decirle: "Nicolás, se hunde el barco...". 

viernes, 17 de junio de 2016

LOS DUROS DEL TECLADO Y SUS FANTASIAS

Cuando el gobierno habla en tono amenazante de un "estado de conmoción" y su respuesta, no sólo evidencia la intención de atemorizar al país sino que presume una solución a "su" problema de fragilidad e inestabilidad política, suponen que tal situación justificaría usar la fuerza militar para "poner orden", acabar con las supuestas conspiraciones, liquidar cualquier salida democrática como el revocatorio y atornillarse un rato más en el poder.  No sorprende esta actitud en un régimen autoritario e irresponsable que exhibe una inocultable vocación golpista.  Por otras razones, también en sectores de oposición subyace una actitud similar: dejan colar cierta satisfacción por los saqueos, desórdenes, protestas y otras expresiones de conflictividad social.  Muchos sienten que "por fin el país está reaccionando" y que tal reacción conducirá a un cuadro de ingobernabilidad, en consecuencia estos episodios anuncian "el principio del fin". 

Algunos más radicales -coincidiendo con el gobierno- se convierten en promotores de la violencia, generalmente sin abandonar su zona de confort, ni correr riesgos. Son una minoría que hace mucho ruido y desde la comodidad de un teclado son unos "duros", valientes como nadie e implacables sobre todo con el liderazgo opositor que no acompaña su fantasiosa gesta heroica y al contrario, actúa con responsabilidad ante una coyuntura tan difícil. Los duros del teclado usualmente justifican su simpatía con la violencia con posturas intelectuales: levantan el dedo índice y arquean las cejas para advertir: "lo vengo diciendo, dictadura no sale con votos" y como si ello fuera cierto, insisten en ese vacuo lugar común que arrima agua al molino del gobierno. Quienes -de lado y lado- apuestan a un estallido social o estado de conmoción como una salida, no han dimensionado la tragedia que ello puede significar y el elevado costo en vidas humanas.  Es repugnante que alguien piense que "para salir de esto, es inevitable que haya unos muertos",  los cuales -por supuesto- da por sentado que pondrán otros. Al asegurar que “saldremos de esto cuando bajen los barrios", pareciera que el pueblo humilde tiene la obligación histórica de sacarnos de esta desgracia e incluso poner los muertos. Los “duros” están muy ocupados para esas cosas pues tienen que trabajar, buscar a los niños, llevar el carro al taller, etc.  Claro, a veces asisten a alguna marcha y se toman una foto para dejar constancia en las redes sociales de su abnegada lucha.

Obvio, una situación de caos generalizado y anarquía puede derivar en una salida democrática, el problema es que no sabemos cuándo.  ¿O usted cree que luego de "poner orden" los militares llamarán a la oposición para gobernar?  Desatados los gorilas, nadie puede garantizar el futuro democrático del país, el juego de la violencia es una ruleta rusa.  Es igualmente irresponsable desconocer la dramática situación social y la conflictividad que amenaza con expandirse ante la agudización de la crisis, la incapacidad del gobierno para ofrecer soluciones y su empeño de cerrar los cauces para una salida pacífica y electoral.  Tampoco Maduro ha valorado el inmenso costo político y social de obstaculizar el revocatorio. Hay hambre y el tiro puede salirle por la culata pues la realidad es insostenible también para el gobierno. Ojalá asuma que el cambio es indetenible y que el revocatorio no es una opción sino un derecho que el país está decidido a ejercer precisamente para garantizar la paz.  ¡Viva Venezuela!
 


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Los CLAP y el monopolio de la corrupción - 10/06/16


Siempre recostando sus culpas a otro, el gobierno se afinca al responsabilizar del desabastecimiento a los bachaqueros, además de la guerra económica, fantasiosas conspiraciones de la derecha y otras sandeces.  Insisten en sus payasadas, en vez de asumir que los bachaqueros son también víctimas de una economía devastada, son la consecuencia -y no la causa- de la escasez.  La solución es producir: si se consiguieran los productos, no fuera negocio revenderlos, ergo no habrían bachaqueros.  Siendo tan obvio es muy complejo para los economistas trasnochados del régimen.

Si detrás de los bachaqueros hay una red de corrupción, los capos de esa mafia son la GN y otros funcionarios del Estado. En este gobierno se ha desbordado la corrupción al punto que las cúpulas han perdido el control y todo el que tenga una gorra roja o un carnet, siente que tiene el derecho de robar igual que "los de arriba".  Todo el que pueda "meter mano" a los fondos públicos lo hará y a los jerarcas de la "revolución" no les gusta esta injerencia en sus asuntos: Si hablamos de robar, el gobierno no admite competencia. Ahora inventan los CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción).  Este parapeto no acabará con los bachaqueros, sólo que ahora serán del PSUV.  En efecto, hasta ahora -nos guste o no- los bachaqueros son parte de ese pueblo que sobrevive haciendo largas colas a pleno sol para luego revender los productos y reportar alguna ganancia a su hogar. Son expresión de una economía paralela basada en la subsistencia y en la escasez.  Ahora el bachaquero será un camarada del PSUV en función de una política fascista y reportando ganancias a algún enchufado.  Si la comida siempre ha sido un guiso descomunal del gobierno, ahora ¿Qué pasará con los CLAP?

Con esta desquiciada iniciativa, el gobierno intenta mantener el monopolio de la corrupción y a la vez, ejercer un control social sobre la población. No piensan en ofrecer soluciones y quizás admitiendo su incompetencia para ello, pretenden convertir a Venezuela en un gran campo de concentración: controlar los alimentos y someter al pueblo. El régimen muestra su rasgo militarista, exhibe su vocación fascista edulcorada como siempre con esa retórica comunistoide que ha impuesto el poder cubano.  Pero el tiro les saldrá por la culata, el resultado de esta política lo vemos en las noticias: Protesta en Catia y Petare exigiendo comida… Trifulca en El Valle… Intentan saqueo en Tucacas… Asaltan camión con gallinas vivas en Cabudare… Protestas en San Juan de Los Morros… Por desabastecimiento, cierran carreteras en Oriente… Saquean camión en Santa Teresa del Tuy… ¡Así es el reporte diario!  El pueblo está pasando hambre y en tal circunstancia, esa política es incendiaria. El gobierno no sólo es el principal obstáculo para superar la crisis sino una amenaza real a la paz del país.  Y si en medio de esta situación angustiante insistimos en el revocatorio, es porque justamente es la válvula de esta inmensa olla de presión y la vía para evitar a Venezuela una tragedia mayor. Exigir con fuerza el revocatorio no implica desconocer la realidad social y la premura que ésta impone, todo lo contrario.  #YoRevoco 
Desatados los gorilas, nadie puede garantizar el futuro democrático del país, el juego de la violencia es una ruleta rusa.  Es igualmente irresponsable desconocer la dramática situación social y la conflictividad que amenaza con expandirse ante la agudización de la crisis, la incapacidad del gobierno para ofrecer soluciones y su empeño de cerrar los cauces para una salida pacífica y electoral.  Tampoco Maduro ha valorado el inmenso costo político y social de obstaculizar el revocatorio. Hay hambre y el tiro puede salirle por la culata pues la realidad es insostenible también para el gobierno. Ojalá asuma que el cambio es indetenible y que el revocatorio no es una opción sino un derecho que el país está decidido a ejercer precisamente para garantizar la paz.  ¡Viva Venezuela!

viernes, 3 de junio de 2016

CONFLICTIVIDAD SOCIAL Y CAMBIO


Algunos dicen que el gobierno destruye al país y "aquí no pasa nada".  Quizás no pase lo que esperamos o tal vez no nos damos cuenta de lo que está pasando pero no es cierto que exista un conformismo infinito y que la pasividad del venezolano no tenga límite.   En los últimos 5 años el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social contabilizó 30.368 protestas y en los primeros 4 meses de este año reportó 2.138 manifestaciones; advirtiendo un significativo incremento de la protesta violenta, al punto de triplicar la tendencia histórica. En efecto, entre enero y abril ha habido un repunte en los intentos de saqueo, llegando a sumar 166 y concretándose -en alguna medida- un 70% de ellos. ¿De verdad no está pasando nada o el cerco mediático nos ha impedido percibir la realidad?

Ahora los barrios de Caracas y del interior son el escenario de intensas protestas, casi todas por alimentos y servicios.  En Carapita, en Petare y más recientemente en el centro de Caracas, las protestas fueron asfixiadas con gases lacrimógenos pues la represión es la única respuesta que ofrece el gobierno.  Aun así, se extienden por todo el territorio nacional, siendo Anzoátegui, Miranda, Zulia, Bolívar y Distrito Capital los estados de mayor conflictividad social.  En todo caso, silenciar el grito del pueblo con perdigones y bombas, no le quita el hambre, ni calma su angustia.  Al contrario, solo lanza gasolina a la hoguera.  Las restricciones mediáticas quizás hayan evitado “por ahora” un estallido social pero la situación es explosiva.  Por mucho menos se produjo "El Caracazo" en 1989.  La crisis hoy es pavorosa y el gobierno sigue dando bandazos, repitiendo sus disparates y absolutamente distante del sentimiento del país. Es el principal obstáculo para una solución a la crisis. Juega con candela, confía en su capacidad represiva y subestima al país. En su contra se revela ahora una fuerte presión internacional, la cual -junto a la presión política y social interna- inexorablemente terminará forzando al régimen a asumir una salida pacífica y democrática.  La situación es insostenible para el gobierno y para los venezolanos.  El régimen cubano-militar ha intentado sembrar desaliento y dinamitar las esperanzas, lo que deriva en emociones negativas como rabia, impotencia y desesperación, entre otras que propician agresividad y constituyen el caldo de cultivo de la violencia. 

No exageramos, estamos en un polvorín. Pero la conflictividad social es también un indicador de la voluntad de cambio y de la incapacidad del gobierno para frustrar tales aspiraciones. Por eso insistimos en nuestra visión optimista, no sólo porque honestamente creemos en esa ruta pacífica que ha trazado la Unidad Democrática para derrotar a la tiranía, sino porque las condiciones son claramente ventajosas: hemos superado la polarización, ya Venezuela no son dos bloques en pugna, ahora somos una inmensa mayoría unida por la crisis, todo un pueblo frente a un minúsculo cogollo inspirando en sus miserias y atrincherado en la oscuridad.  A pesar de las enormes dificultades, el cambio es indetenible: trabajar con optimismo por él -organizarnos, movilizarnos- es lo que corresponde.  El pesimismo y la violencia son el juego de esa nauseabunda minoría que usurpa el poder.  Apostar a la paz, no es un acto de ingenuidad sino el anhelo de la mayoría del país. ¡Dios ilumina a Venezuela!
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@richcasanova

viernes, 27 de mayo de 2016

COSAS DE LA CABRA LOCA

En reuniones de trabajo para promover el cambio, siempre encontramos a vecinos que preguntan con sincera preocupación y cierto acento pesimista, si de verdad el revocatorio será este año.  Más que una respuesta directa, les devuelvo la pregunta: ¿por qué no habría de ser?  Algunos argumentan lo dicho por los voceros del hamponato gubernamental, sin percatarse que es previsible que –por ejemplo- el sociópata alcalde de Caracas diga que no habrá revocatorio, que va a revisar todo y otros disparates destinados a indignar a la ciudadanía. La cúpula podrida del régimen –incluso Maduro- dirá cualquier cosa para desalentar al mundo opositor, los vándalos del TSJ y del CNE siempre estarán dispuestos a tal despropósito. ¿O usted esperaba que dijeran: ya recogieron las firmas y seguro habrá revocatorio este año... Hay tiempo y revisaremos esas firmas hoy mismo? Nada de eso, todas sus sentencias y declaraciones tienen la perversa intención de frustrar las esperanzas de un cambio pacífico y democrático en Venezuela. No les importan los problemas del pueblo, ni el futuro del país.

Admitamos que -por momentos- el gobierno logra generar confusión pero su escasa credibilidad le impide consolidar una matriz de opinión. ¡Nadie les cree! Son los mismos que se negaban a convocar las parlamentarias y hubo elecciones. Durante la campaña aseguraron un triunfo de la revolución y se aprovecharon del imperio mediático gubernamental para amedrantar al electorado, pero nadie les creyó y la Unidad les dio una paliza monumental.  Entonces ¿Por qué creerle ahora cuando dicen que no habrá revocatorio este año?  Por supuesto, cualquiera está en su derecho de creer en Maduro o Diosdado, en vez de creer en Henrique Capriles o Chuo Torrealba.  Pero al margen de la confianza que le inspire uno u otro, se trata de razonar con lógica y no dejarse arrastrar por el pesimismo de ciertos grupos, incluso en el campo opositor. No hay razón para concluir -hoy, en mayo- que un gobierno desacreditado, en extrema debilidad  y con serios conflictos internos, inmerso en una crisis terrible y sometido a inmensas presiones, pueda contener la voluntad de cambio del país hasta el próximo año.  Quedan largos meses, la crisis económica tiende a agudizarse y mientras esta banda permanezca en el poder, no hay forma de revertirla. El impacto social es muy alto y la conflictividad se eleva día a día, el país es un polvorín.  Y no hablemos de la existencia de facciones en el mundo militar y en el PSUV, ni de la guerra entre grupos delictivos y narcotraficantes vinculados al poder.  Es obvio, el gobierno se deshilacha.

La presión internacional también se incrementa aceleradamente, ya se habla en serio de invocar la Carta Democrática, hasta el Papa presiona por una salida electoral y los otrora aliados ahora marcan distancia. Los cubanos raspan la olla y andan en su juego con Obama, no están los Kirchner, Correa y Ortega se hacen los locos, Lula anda en lo suyo y Evo ni menciona a Maduro mientras Pepe Mujica dice que está "loco como una cabra".  En fin, parafraseando al legendario líder de la izquierda uruguaya, podemos decir que -ante esta realidad-  negar la posibilidad de un revocatorio este año son cosas de la cabra loca y demás rumiantes. Tampoco vamos a desconocer las dificultades y riesgos pero vamos por buen camino.  Es hora de reconocer el valor de la unidad, tomar conciencia de nuestras fortalezas y movilizarnos... La fuerza del cambio eres tú. 


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viernes, 13 de mayo de 2016

EL NUEVO ROL DE LA ASAMBLEA NACIONAL

Era evidente que cuando el oficialismo designó -ilegalmente y a última hora- a pusilánimes e inescrupulosos militantes del PSUV en el TSJ, tenía la intención de liquidar a la Asamblea Nacional, desconocer la voluntad expresada el 6D y frustrar los anhelos de cambio del país, hoy inmerso en una crisis social y económica sin precedentes. Siendo tan obvia tal pretensión, jamás entendimos porque el parlamento no se avocó desde el primer día -aprovechando su legitimidad- a desmontar esa macabra maniobra contra la democracia. Quizás era conveniente desmontar los cuadros del insepulto pero sin duda, no era la prioridad del país.  Tal vez fue un error aceptar que se excluyera a los diputados de Amazonas pues era darle reconocimiento a ese TSJ y legitimar las tropelías que estaban por venir.  Entiendo que se quiso evitar un “choque de trenes” pero perdimos tiempo y aún estamos ante esa colisión, ella era y es inevitable. Ahora el hamponato judicial del TSJ pasó de declarar la nulidad de todas las leyes que aprobó el parlamento en beneficio del pueblo, a hacer comparsa con el CNE y la Narco-revolución para frustrar cualquier salida pacífica y democrática.

En su momento compartí esta preocupación con importantes líderes y en varias instancias. No es -como diría un amigo hípico- que "los lunes cualquiera pega seis".  Pero en fin, se hizo lo que se hizo y ya!  Nuestra intención no es cuestionar las decisiones tomadas pues conozco el contexto y la complejidad de las mismas. Traigo el tema como punto de partida de una necesaria reflexión sobre el rol del parlamento en esta encrucijada dramática que atraviesa la Nación. ¿Tiene sentido seguir produciendo leyes que son declaradas nulas por las bandas del TSJ y son inaplicables porque el gobierno no tiene disposición de resolver los ingentes problemas que sufre la población?  La gente empieza a sentir que la AN es inútil frente a un gobierno déspota e indolente, eso comienza a reflejarse en las encuestas y es el objetivo del régimen: desalentar al mundo opositor.  Pareciera que ya pasó el tiempo de legislar o de interpelar a Ministros que no asisten para que progresivamente el parlamento pierda autoridad política ante el país.  Eso tuvo su momento y golpeó duro al gobierno pero ahora carece de sentido, la gente voto por esa AN para que se produzca un cambio en Venezuela y eso inexorablemente pasa por sacar del poder a los responsables de la crisis, quienes han demostrado su incapacidad para superarla. Ahora que el país ha decantado por fin en la ruta más viable: el revocatorio, la agenda de la AN debe orientarse a construirle viabilidad política. Se trata de apoyar acciones y promover iniciativas destinadas a elevar la presión social pero sobre todo, de actuar formalmente ante los escenarios internacionales para forzar a este gobierno forajido a cumplir con la Constitución y garantizar los derechos que ella consagra.  No es Ramos Allup a título personal o la oposición como actor político sino el parlamento venezolano, solicitando ante la OEA la activación de la Carta Democrática –por ejemplo- y acudiendo a otros organismos que puedan poner freno al hampa desatada que se enconcha en Miraflores. Las últimas actuaciones del gobierno contra la mayoría del país que promueve el revocatorio y exige una respuesta del CNE, obligan a la Asamblea Nacional a replantear su estrategia ante este militarismo truculento e inmoral. No hay tiempo que perder ¡Pa'lante, Venezuela! 

viernes, 6 de mayo de 2016

CARTA A ENRIQUE ARISTEGUIETA GRAMCKO


Distinguido Dr. Aristeguieta Gramcko.   Recientemente, publicó usted una carta dirigida a Henrique Capriles que me causó tanta extrañeza y preocupación que decidí expresarle públicamente mi modesta opinión.  Estamos claros en que seguramente Maduro tiene doble nacionalidad y que tal condición es una restricción constitucional para ejercer la Presidencia de la República.  Sin embrago, sorprende que en su misiva, en vez de aportar las pruebas correspondientes, un ilustre jurista como usted se limite a advertir a Capriles que "si decide profundizar sobre el tema, concluirá que Maduro es colombiano por nacimiento". A mi juicio, tanto usted como la ex magistrada Mármol de León, han manejado el asunto con cierta ligereza. Pero no voy a hacer consideraciones jurídicas por dos razones: 1) No soy abogado y si exijo responsabilidad debo estar dispuesto a actuar en consecuencia. Y 2) Porque alguien podría inferir que no comparto la destitución de Maduro por tales causas o peor aún, podría interpretar que defiendo al susodicho.  Al contrario, igual que la inmensa mayoría del país, no sólo presumo que Nicolás Maduro ejerce ilegalmente la presidencia sino que tengo la absoluta convicción de ello.  Sin embargo, precisamente para que se haga justicia, aspiro que se actúe con prudencia y responsabilidad pues no basta con la mera convicción.

Por otra parte, no podemos avanzar generando falsas expectativas y eso es lo que usted hace cuando solicita que se emita "un decreto legislativo que remueva a Maduro por su condición de extranjero" y agrega que el mismo sería de obligatorio cumplimiento y no requiere autorización del TSJ.  Dr Aristeguieta, con todo respeto ¿En qué país vive usted?  ¿Acaso cree que esa vía tenga la más remota posibilidad de éxito? En un país donde las instituciones han sido demolidas, el cumplimiento de ese "decreto" depende de la voluntad del usurpador, a quien obviamente le hará comparsa este bochornoso TSJ.  Pensar lo contrario simplemente es iluso y con franqueza, tanta ingenuidad es desconcertante.  El país ha perdido el miedo y estamos dispuestos a dar la pelea en cualquier terreno pero Dr. Aristeguieta,  no podemos asumir caminos inciertos y mucho menos fantasiosos.  A este militarismo corrupto e inepto tenemos que enfrentarlo a partir de realidades concretas y lo vamos a derrotar asumiendo un camino que dependa de nuestras propias capacidades como país, de cada uno de nosotros y de nuestra disposición a organizarnos. 

De pronto su planteamiento mostró una lucidez alentadora al reconocer que "el revocatorio es un derecho constitucional indiscutible de todos los venezolanos" (subrayado mío) pero luego sugiere que descartemos la idea -casualmente lo que quisiera el gobierno- porque "el CNE hará todo lo posible para postergarlo", algo que usted da por cierto pues "se desprende de las declaraciones que diera su presidenta Tibisay Lucena".  Realmente me resulta insólito que usted crea en Tibisay Lucena y dude de Henrique Capriles.  Pero no sólo expresa su duda sino que le pide que "no siga obstaculizando la destitución de Maduro" e insinúa que su motivación para tal despropósito son sus "ambiciones presidenciales".  De verdad ¿Qué sentido tienen estas infundadas acusaciones? No es mi objetivo defender a Capriles en esta controversia, entre otras cosas porque no hace falta.  Además, algún confundido podría interpretar equivocadamente mis opiniones.  Por fortuna, quienes me conocen -y aquellos que me honran con su lectura- saben que evito "meter las manos en el fuego" por figuras públicas y que soy alérgico a la adulancia. En todo caso, debo decir que Henrique Capriles mantiene una preocupación honesta por la realidad que sufre hoy el pueblo venezolano. Me consta que se ha entregado en cuerpo y alma a esta lucha. Y lo digo porque creo que el liderazgo de Capriles -y el de tantos otros que han arriesgado mucho en esta lucha- es algo que debemos preservar, es un capital político de la sociedad democrática y su misiva no solo desconoce ese valor, sino que descalifica a uno de los principales líderes democráticos del país y ello nuevamente lo coloca en una línea de coincidencia con los intereses del gobierno, sin querer, por supuesto. 


En efecto, nadie puede dudar de su buena fe.  Al contrario, es usted un ilustre venezolano y quizás sea una osadía que un simple ciudadano como yo, exprese su desacuerdo con alguien como usted.  Le ofrezco mis sinceras disculpas, aunque no me siento culpable: así es la democracia.  A propósito, también tiene usted derecho a discrepar de Capriles, lo improcedente es endosarle caprichosamente actuaciones indebidas, intereses facciosos o apetencias personales.  Podemos tener diferencias pero lo responsable es actuar distinto al oficialismo, demostrando siempre respeto y tolerancia.  En esta hora aciaga de la república, lo que más necesitamos es promover un clima de confianza en torno a la MUD y no sembrar dudas sobre la integridad de sus líderes. Lo que realmente contribuye a cambiar a este nefasto régimen es abonar a la unidad y su carta poco aporta en este sentido. No sé si ésta aporte algo, ojalá… Al menos, es mi deseo! En fin, lo verdaderamente relevante es que usted y yo podamos compartir el sentimiento de cambio que recorre al país. ¡Dios bendiga a Venezuela!

UN MENSAJE CONTUNDENTE - 29/04/16


La MUD organizó una efectiva jornada de recolección de firmas para activar el revocatorio contra Nicolás Maduro. Con objetividad, hay que destacar el entusiasmo desbordante y la iniciativa popular que se sintió en las calles de Venezuela, algo realmente impactante. En todo caso, recoger en tiempo récord muchas más de las firmas necesarias es una clara señal al gobierno, a las FAN y al mundo entero; en particular a los organismos internacionales, donde hay una preocupación creciente por la deriva autoritaria del régimen.  Para el gobierno, el evento es un indicador preciso de capacidad de movilización.  En efecto, pese a todas las tropelías contra la AN, al juego sucio del CNE y del TSJ para desmoralizar al mundo opositor, el país se mantiene optimista y firmemente dispuesto a cambiar su propio destino.  Así que cerrar los cauces a un cambio pacífico y democrático es un craso error. Si el gobierno tuviera el favor del 30 ó 40% de los venezolanos, quizás les funcione jugar irresponsablemente a la violencia para justificar su salida del poder pero con el precario piso político de hoy, abusar de la paciencia de los venezolanos puede significar la muerte del "chavismo" como fuerza política.  La impresionante movilización espontánea como una respuesta a la estupidez del CNE y una muestra del hastío que siente el país.  En consecuencia, si el gobierno insiste en la ruta obstruccionista, sólo meterá más presión a la olla y estimulará una respuesta que puede ser políticamente devastadora, la honda crisis social y económica, haría impagable el costo de un desenlace final.

Por su parte, en la FAN no puede suceder otra cosa: las familias de los militares también viven en Venezuela y padecen en carne propia la inmensa crisis que ha generado este gobierno. La politiquería del general Padrino López, solo logra alejar cada vez más a los mandos militares del sentimiento del país, lo que se traduce en mayor debilidad institucional y en un creciente repudio. ¿Acaso alguien respeta hoy a Padrino López y demás sediciosos que medran del poder?  Esta primera recolección de firmas demostró que el país no se deja amedrentar por una cúpula militar corrupta y que el pueblo sabe esperar sus oportunidades, no quiere violencia y está harto pero agota todas las vías para una solución democrática. ¿Están dispuestos en la FAN a utilizar las armas contra el pueblo para negarle tales oportunidades?  También para la institución castrense el costo sería extremadamente elevado.


Y en los escenarios internacionales esta jornada es también un mensaje contundente: no deja duda del talante democrático de la oposición y del pueblo venezolano.  Por contraste, cuando Maduro anuncia un decreto para “dejar sin efecto” cualquier “sabotaje” que promulgue la Asamblea Nacional, demuestra la contextura autoritaria del régimen y evidencia su debilidad. Si al gobierno le quedara algo de sensatez y coraje, asumiría que el cambio es indetenible y facilitaría una salida electoral que preserve un espacio para el chavismo en la realidad política emergente.  Los que hablan del "legado", hoy deben estar aterrados ante tanta capacidad destructiva, irresponsabilidad y cobardía. Quizás existan algunas fuerzas internas dentro del "chavismo" que pidan cuenta a los administradores del legado y presionen para una salida democrática en beneficio del país.  Ya veremos....  

viernes, 22 de abril de 2016

LA RESPONSABILIDAD COLECTIVA DEL CAMBIO

Hace poco un amigo honestamente preocupado por el país, compartió un texto -ignoro su autoría- que develaba con crudeza la insostenible realidad económica y social que sufre hoy la población y planteaba la posibilidad de un colapso general de los servicios en Venezuela, escenario que hemos explorado desde este espacio en otras oportunidades pues con un gobierno tan inepto e irresponsable tal cosa es probable. El punto es que ese texto que en principio compartimos, al final se limita a la crítica y termina con algunas preguntas que evidencian un serio problema como sociedad y una cultura política con pesados lastres. La primera pregunta era: ¿ante este cuadro dramático, que va a hacer la oposición? La interrogante está planteada en tercera persona, por lo que se infiere que quien la fórmula no se siente parte de la oposición. Este hecho aparentemente irrelevante, nos recuerda la teoría del Fatalismo Latinoamericano de Ignacio Martín Baró, según la cual nuestros pueblos asumen que el destino (fatúm) es determinante y que la solución de nuestros problemas depende de factores externos, incluyendo a Dios, la brujería o la suerte. Nos referimos a la eterna esperanza de que "alguien" vendrá a solucionar nuestros problemas: la oposición, un nuevo mesías, el gobierno o la benevolente providencia cuando toque a mi puerta. Así se explica desde la perspectiva de la sicología social, como el gobierno siempre culpa a otros de sus fracasos y por varios años, buena parte del país le creía ciegamente. Ante esta pregunta, pensé responder con una larga lista de cosas que hacemos en la oposición desde los partidos, la MUD, el parlamento, los consejos municipales e infinidad de movimientos y organizaciones... Para después devolver la pregunta: ¿Y usted que está haciendo? 

Luego abandoné la idea pues la preocupación crecía con la segunda pregunta: ¿Creen en la MUD y en la AN que el país resiste hasta noviembre o diciembre a la espera de un incierto revocatorio, que el TSJ y el CNE impedirán? No sé hasta cuando aguante el país, nadie lo sabe y la sensación de que estamos sentados en un polvorín es algo que podemos compartir. La discrepancia está con ese pesimismo crónico de una parte del país que nunca es capaz de creer en nuestras propias capacidades como país y no pierde tiempo para atribuirle al gobierno un poder que no posee. La misma actitud de quienes pronosticaban perdidas las elecciones parlamentarias, si es que las convocaban. El autor del texto califica como incierto el revocatorio y anuncia con certeza que el gobierno lo impedirá. Al contrario, ni Chávez -con un liderazgo más sólido que Maduro y en un país menos deteriorado- pudo impedir que se convocara. ¿Por qué entonces esa insistencia ahora en subestimar nuestras propias fuerzas? ¿Acaso algún éxito ha tenido la campaña de desaliento del G2 cubano para desmovilizar a los sectores democráticos? Impedir el éxito de esas oscuras fuerzas, evitar que "gente buena" difunda estos mensajes y levantar el ánimo es el objeto de esta reflexión. La pregunta que hoy deberíamos plantearnos es ¿Qué podemos hacer desde la oposición? Y en vez de ayudar al gobierno criticando desde un teclado a los que hacen algo y arriesgan su pellejo, mejor preguntarse ¿Qué estoy haciendo yo por el cambio? Es hora de hablar menos y hacer más, de asumir la responsabilidad colectiva del cambio; de ser proactivo, optimista y confiar en la capacidad e inmensa fortaleza de un pueblo unido que busca construir su propio futuro. ¡El cambio es indetenible! 

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Twitter: @richcasanova

viernes, 8 de abril de 2016

¿CUAL ES LA REALIDAD DE NICOLAS MADURO?

Mucha gente sintió que no es posible un cambio pacífico y democrático en Venezuela al ver las agresiones contra la oposición a las puertas del CNE ante la mirada cómplice de la GN o cuando vio a Maduro enloquecido en una arenga contra la Ley de Amnistía y amenazando con liquidar a la Asamblea Nacional, utilizando al Poder Judicial. Que sintamos desaliento es justamente lo que quiere el gobierno y en alguna medida han logrado su objetivo: con tristeza, buscando futuro, más de un millón de venezolanos se han ido del país. Y ahora, ante la posibilidad de ser revocado, el régimen aspira que se vayan más, que menos gente vote y todos se resignen a esta larga pesadilla. Pero ahora hay otra realidad, esa fue la misma estrategia usada para evitar las elecciones parlamentarias, amilanar al país opositor y promover la abstención. Sin embargo, el resultado fue una votación masiva y una paliza monumental. Entonces ¿Cómo interpretar el momento para superar la crisis? ¿Cuál es la realidad de Nicolás Maduro? La violencia verbal y física de Maduro y sus cómplices callejeros, son signos de desesperación, evidencian la inmensa debilidad del régimen y la cobardía de una cúpula podrida incapaz de dar respuesta al país. Lejos de desalentar, estas tropelías nos confirman que vamos en la ruta correcta y que ciertamente es urgente revocar al irresponsable en cuestión. No vimos a un Jefe de Estado seguro de su liderazgo sino a un hombre asustado, enloquecido, pegando gritos y abrazando la disparatada propuesta del adulante y sinvergüenza Herman Escarrá, el mismo que los insultaba meses atrás, que proponía una "marcha sin retorno” contra ellos y amenazó al insepulto con ponerlo tras las rejas por los crímenes cometidos. Si ahora ese es el asesor de Maduro, saque usted sus propias conclusiones. Más aún, que el TSJ reduzca el mandato de la Asamblea Nacional no sólo es una propuesta descabellada e inaplicable sino que muestra la vocación golpista de Maduro y su pandilla, debilita al gobierno en los escenarios internacionales y abre la posibilidad cierta de activar la Carta Democrática Interamericana. Es decir, esa propuesta del voluminoso zángano solo le complica el panorama al régimen. Un observador agudo también notaría que se trata de un gobierno sin pueblo. En efecto, la concentración convocada para oír el llantén de Maduro era en realidad una mini asamblea presentada -gracias a los efectos de cámara- como una multitud. Un detalle adicional: los aplaudidores portaban unos carteles con un "NO" inmenso y otras palabras en letras pequeñas ¿Era NO a la Ley de Amnistía o saben que es inevitable el revocatorio y ya están en campaña? Sin duda, todo es parte de un show electorero. Finalmente, aunque ahora tenemos certeza sobre la ruta para cambiar el gobierno, también tenemos claro que el parlamento se desgasta y que objetivo requiere presión social e internacional. Y nos referimos a una acción de calle vigorosa pero pacífica, sin pisar el peine de la violencia que invoca y promueve el gobierno. En fin, no es cruzados de brazos como saldremos de esta oscurana… #RevocatorioYA

domingo, 3 de abril de 2016

LA VENTANA ROTA Y LA VIOLENCIA EN VENEZUELA

En tiempos de revolución, la muerte y la violencia no toman vacaciones, ni conocen días santos. El Domingo de Ramos apareció una noticia que luce espantosa, si la vemos en perspectiva. Decía la reseña: ¡Se impone el hampa! Ofrecen dólares por cada policía que asesinen. “El Lucifer” el nuevo líder de "Los Sin Techo", logró unir a las bandas de El Cementerio y está ofreciendo pagos en dólares por cada funcionario de seguridad que caiga...". Obviemos el pago en divisas, moneda a la que sólo tiene acceso el gobierno y el narcotráfico -cuyas fronteras son muy difusas, por cierto- y destaquemos que ya no solo es la ciudadanía en riesgo, ahora quienes deben garantizar la seguridad están en la mira y hay recompensa por su cabeza. Este es un signo inequívoco de carencia de autoridad: un país sin ley, donde la capacidad del gobierno para poner orden es tan precaria que bordeamos los límites de la anarquía. Son cotidianos los linchamientos y la violencia extrema. "Ese país no es nuestra Venezuela", decía Henrique Capriles a propósito de un ser humano que era quemado en las calles. La espeluznante escena de los jóvenes policías asesinados en Táchira por otros muchachos que los arrollan sin tocar el freno, es motivo de reflexión. ¿Qué nos está pasando? Vivir en un país donde reina la injusticia y la impunidad, donde la vida pende de un hilo y no hay gobierno, es como un abismo sin fondo, cada vez más oscuro. ¿Hasta dónde vamos a llegar? Viene a nuestra memoria la célebre Teoría de la Ventana Rota (Philip Zimbardo, Stanford University) para explicar el contagio de conductas incivilizadas en la sociedad. La indiferencia ante detalles como una ventana rota nos dice "nadie cuida esto, puedes romper ventanas". Y si quien las rompe es el encargado del orden, no existe razón alguna para que cualquiera lo haga. La trágica realidad de hoy puede tener muchas explicaciones pero una es determinante: la impunidad propiciada por un gobierno con vocación delictiva que irrespeta permanentemente las leyes, abusa del poder y es el principal promotor de la violencia. Nada podemos esperar si quienes deberían dar ejemplo de orden y respeto, son los corruptos y violadores de DDHH que mantienen una íntima relación con colectivos armados o grupos irregulares como las FARC y hasta son señalados como presuntos narcotraficantes, sin que exista el menor indicio de justicia pues los responsables de impartirla son cómplices de la barbarie. Delinquir sin temor al castigo es el ejemplo. Pero cuando se quiebran las referencias morales, la ética y las normas que garantizan la convivencia; entonces se deteriora aceleradamente el tejido social, se pierde el orden y la propia comunidad. En fin ¿Alguien cree que con este gobierno es posible frenar al hampa y recuperar la tranquilidad, seguridad y calidad de vida que nos merecemos? En esta hora angustiante y tenebrosa, donde el futuro se nos deshilacha, la patria se desangra y vive un luto permanente, solo puedo pedir a cada quien que responda desde el fondo de su corazón y actúe en consecuencia. Mi conclusión es que la primera tarea que tenemos como ciudadanos y como hijos de esta hermosa tierra, es cambiar a este gobierno... Y ojalá no insistan en cerrar los cauces democráticos y termine siendo la calle el único escenario para la supervivencia y la esperanza. Dios bendiga a Venezuela