viernes, 7 de abril de 2017

DEL SILENCIO COMPLICE Y LA IMPUNIDAD

Para alguien que no viva en este país bizarro, será difícil creer lo que hoy pasa en Venezuela. Es inimaginable que unos parlamentarios acudan a la Defensoría del Pueblo y sean salvajemente agredidos por bandas armadas del gobierno a plena luz del día y ante la mirada complaciente de los cuerpos policiales y las FAN.  La agresión dejó al joven Diputado Juan Requesens con una herida en el rostro que ameritó 56 puntos de sutura y al Diputado José Brito con fracturas en la región intercostal pero lo insólito es que la represión brutal del régimen se produzca en las propias narices de quien tiene la obligación constitucional de defender a la ciudadanía y garantizar el pleno ejercicio de los derechos, me refiero al Defensor del Pueblo, cuyo silencio es vergonzoso y cuando abre la boca es peor. 

En efecto, la más reciente opinión de este funcionario fue como vocero del Consejo (in)Moral Republicano para declarar "inadmisible" el procedimiento de destitución de los magistrados de la Sala Constitucional que dieron un Golpe de Estado, tal como afirmó la Fiscal General de la República.  La excusa para semejante declaración del "Defensor" es que los magistrados enmendaron las sentencias que generaron la ruptura el hilo constitucional.  Bajo esta lógica, cualquiera puede cometer un delito -un robo, por ejemplo- y si lo capturan, sencillamente devuelve lo robado y no pasó nada. Así, puede cualquier militar meter un tanque contra el Palacio de Miraflores y si el golpe fracasa, no hay problema: ponga retroceso al tanque, repare los vidrios rotos y regrese a su cuartel.  Nada de eso: golpe es golpe y tiene consecuencias.

La bochornosa impunidad se convierte en complicidad y en una conducta permanente que ha ido socavando las bases morales de la sociedad.  La ausencia de justicia se hace cotidiana y constituye algo fundamental para la sobrevivencia de esta pervertida casta revolucionaria.  Otro miembro de ese Consejo (in)Moral es el Contralor General de la República, testigo silente del más colosal desfalco a las arcas de la Nación. Francamente, hay que tener los ojos sancochados para no ver la opulencia, el obsceno nivel de vida de los jerarcas del PSUV y la más grosera corrupción en todos los niveles del gobierno. Las voluptuosas cuentas bancarias no existen, la impunidad reina y ya es un componente esencial de la narco-revolución chavista. 

Siendo éste el contexto, el cambio que promovemos no sólo debe recuperar la economía, elevar la calidad de los servicios y mejorar las condiciones de vida; debe también saciar la sed de justicia, sin odios, ni resentimientos.   Hay que garantizar las libertades, los derechos y poner fin a la impunidad para recuperar la convivencia, rescatar los valores y superar la pobreza.  Con tanta arbitrariedad se ha intentado ocultar una oprobiosa realidad pero por fortuna, gracias a la desesperada truculencia del TSJ, el mundo entero sabe –por fin- que en Venezuela vivimos una vulgar dictadura con un marcado rasgo militarista.  Y por si alguien tenía dudas, salió el Ministro de Defensa a solicitar la renuncia del Secretario General de la OEA y otro desprestigiado militar a amenazar al Gobernador de Miranda.  Por cierto, dejando claro que Luis Almagro y Henrique Capriles le quitan el sueño a lo que queda de la dictadura... #EleccionesYA

viernes, 31 de marzo de 2017

EL ÚLTIMO ALIENTO DEL MORIBUNDO

Alguna gente cree que a este gobierno no le importa lo que piense el mundo y lo que ocurra en los organismos internacionales. Si no le importara la opinión de la OEA, no habría hecho todos los esfuerzos, ni hubiesen dado ese penoso espectáculo sólo para evitar el debate sobre Venezuela.  Chávez sabía la importancia de esos escenarios, por eso destinó tantos esfuerzos y dilapidó una colosal fortuna en esa pervertida y corrupta petro-diplomacia que le garantizó por años un valioso respaldo internacional.  El difunto entendía que las dictaduras modernas están obligadas a guardar las formas democráticas: vulneraba DDHH y violaba el orden constitucional pero sabía que hay una "raya amarilla" que no se debe cruzar, se movía en el filo de la navaja.  Chávez podía hacerlo porque tenía recursos para mantener a los proxenetas del Alba, sostener el liderazgo suficiente para convocar elecciones y ganarlas gracias al clientelismo, la manipulación de las necesidades de los más pobres y un obsceno abuso de poder.    

Así las cosas, la reciente decisión del TSJ usurpando las funciones de la AN y evidenciando el carácter autocrático del régimen, es signo de un gobierno decadente y acorralado.  En efecto, si tuvieran otra alternativa para preservar el poder guardando las formas democráticas, con certeza la asumirían.  Más bien, Maduro está a punto de traspasar la "raya amarilla" y asume esa sentencia, a sabiendas que en nada ayuda al gobierno.  Al contrario, esta tropelía contra el Estado de Derecho otorga la razón a Luis Almagro y a la mayoría de países que en la OEA han expresado su angustia por la democracia venezolana.   Además, lejos de aportar solución a los problemas reales, agudiza aceleradamente la crisis económica y social, elevando la conflictividad y lesionando la gobernabilidad.  De manera que lanzar esta sentencia contra la democracia que "ordena" a Nicolás Maduro convertirse en dictador "para evitar un estado de conmoción nacional", es como lanzar un tobo de gasolina a la hoguera para evitar un incendio. Por eso muchos piensan que en esta etapa final, el régimen se quiere victimizar y con esta sentencia busca un desenlace final en un conflicto inducido.

Maduro sugiere una salida de Venezuela de la OEA y algunos creen que eso es lo que quiere el gobierno. Quienes así piensan desconocen o subestiman las consecuencias fácticas en el plano comercial y financiero de esa decisión, máxime en un país que ya padece una terrible crisis.  Otros recuerdan el caso de Cuba, obviando que la isla logró sobrevivir varias décadas fuera del sistema interamericano gracias al subsidio soviético.  ¿Quién va a subsidiar esta loca aventura de Nicolás Maduro?  En fin, los últimos acontecimientos confirman que estamos ante un gobierno moribundo pero esta agonía puede ser muy larga o más corta, dependiendo de lo que hagamos los venezolanos. En esta hora oscura, la oposición democrática tiene la responsabilidad histórica de conducir al país con coherencia y mucho coraje. Pero no es un problema exclusivo de "los políticos" sino del liderazgo nacional y la ciudadanía.   Cada quien debe tomar conciencia de su rol e involucrarse como ciudadano en la solución desde su propio ámbito, sea la escuela, la fábrica o la calle misma; desde algún partido, gremio o sindicato, etc... Lo cierto es que nadie podrá "hacer algo", si el país se cruza de brazos a esperar el último aliento del moribundo.  La indiferencia no es una opción...

@richcasanova

viernes, 24 de marzo de 2017

LA IMPOSTERGABLE DECISIÓN DEL VENEZOLANO

Es indignante que luego de 18 años de fracasos y corrupción la culpa sea del imperio, la derecha o la oligarquía. El gobierno tiene las centrales azucareras, el control de las torrefactoras de café y la mayoría de las plantas procesadores de harina de maíz pero la escasez del producto es por la "guerra económica". Si no hay agua, ni luz o se incendia una refinería seguramente es sabotaje o quizás sea culpa de una iguana. Así pudiéramos poner cientos de ejemplos que evidencian la irresponsabilidad y el cinismo de la narco-revolución chavista pero su capacidad de burlarse del país parece infinita: en medio de este deslave económico y moral, lanza una dispendiosa publicidad sobre la "Venezuela potencia" que insulta la inteligencia de los venezolanos. Tal cosa es una afrenta en un país que exhibe 80% de pobreza, donde hay gente buscando alimento en los basureros y muriendo por falta de medicinas, cunde la desnutrición infantil y ni siquiera se consigue papel tualé. Hay que ser bien "caradura" para impulsar esa campaña pero hay que ser absolutamente indolente y corrupto para mantener el guiso de los CLAP y tras bastidores un oscuro negocio con la importación de alimentos y el manejo de dólares preferenciales. Por si fuera poco, parece que alguien cuadró un buen negocio con los chinos y ahora Nicolás Maduro aprobó 1.386 millones de bolívares y 1.975 millones de dólares para comprar 30.000 teléfonos inteligentes para los CLAP.  ¡Insólito!

El gobierno prefiere importar harina, ganarse miles de millones de dólares y que el pueblo la pague a Bs 2.500; en vez de permitir que los productores venezolanos de maíz ganen un precio justo e Industrias Polar ponga a Bs 770 la harina en el mercado. Lo mismo sucede con la importación de medicinas, la prioridad no es atender la demanda de la población sino engordar sus abultadas cuentas bancarias e incrementar sus malolientes fortunas personales.    En la corta memoria del venezolano permanece vivo el recuerdo del insepulto gritando "exprópiese" y un público adulante aplaudiendo a rabiar. ¡Nada nuevo! En Cuba, a principio de los años 60, la Central de Trabajadores dispuso una semana de “júbilo popular” para celebrar el asalto legalizado a las 382 mayores empresas establecidas en el país, asumiendo el Estado el control del 80% de la capacidad industrial. El resultado también fue el mismo: en Cuba y en Venezuela, ese fue el inicio de una dolorosa historia de corrupción y destrucción de la economía nacional, una historia de hambre y miseria para millones de conciudadanos. La escasez e inflación en Venezuela es la consecuencia directa de un modelo caduco y fracasado pero se agudiza con esa cadena de disparates y tropelías contra la empresa privada y los sectores productivos.

Lo trágico es que el gobierno -lejos de procurar soluciones- insista en esa ruta y pretendan expropiar las panaderías para resolver la escasez de pan. Repetir la cómica de las "areperas socialistas" es la solución que ahora plantea Nicolás Maduro: una cuantiosa inversión dilapidada que nos recuerda a "Pañales El Guayuco", la fábrica de teléfonos "Vergatarios", los cementerios de autobuses chinos por todos lados y un largo etcétera como signo del “legado”: un país inviable, pobreza extrema y una revolución prostituida, corrupta e insaciable que ha desangrado a Venezuela. Así las cosas, el cambio no es una opción, es una decisión impostergable de cada venezolano.

Twitter: @richcasanova

viernes, 10 de marzo de 2017

UN CAMBIO POR RAZONES HUMANITARIAS

En 1845 una gran hambruna azotó a Irlanda, cuya población se alimentaba básicamente de tubérculos (papas) y sus cosechas fueron destruidas por un hongo.  En cambio, en Etiopía la hambruna se produjo a comienzo de la década de los 70 como consecuencia de una prolongada sequía que –en medio de una atrasada agricultura feudal- redujo sustancialmente la producción de alimentos.  También las guerras han sido causa de hambrunas, incluso confrontaciones bélicas internas como la Guerra Civil Española trajo como consecuencia que unas 200 mil personas murieran de hambre en España.  Más recientemente, Venezuela fue el refugio de miles y miles de inmigrantes europeos que huían de esa pavorosa realidad, luego de la segunda guerra mundial. A esa inmigración le debemos mucho de nuestro crecimiento como país y de esa riqueza cultural que hoy exhibe Venezuela.  Pero no son los cambios climáticos, ni las guerras, lo que ahora amenaza nuestra supervivencia sino un gobierno inepto, autoritario, corrupto y de inocultable vocación delictiva.  Resulta aterrador recordar el caso de la URSS, cuya hambruna costó 3,5 millones de vidas y comenzó cuando Stalin inició una política de colectivización de la agricultura -es decir “exprópiese”- y el Ejército Rojo fusiló a los disidentes o los envió a campos de trabajo en Siberia. 

Hoy en el mundo mueren de hambre alrededor de 24.000 personas cada día, de acuerdo a las cifras del Proyecto Hambre de la Naciones Unidas.  Un 75 % de los fallecidos son niños menores de cinco meses.  Hasta hace poco era imposible imaginarse a Venezuela como parte de esa dramática estadística pero ahora las noticias sobre la muerte de infantes por desnutrición se han hecho cotidianas.  No ha terminado el primer trimestre del año y ya se registran 13 víctimas fatales.  Antes de la “revolución bonita”, la pobreza en Venezuela estaba referida sobre todo a condiciones de vivienda y hábitat, no a la prolongada escasez de alimentos o la imposibilidad de acceder a ellos.  En nuestro país había pobres pero no había hambre. En las bodegas del barrio se conseguía de todo y aún con dificultades, el dinero alcanzaba para comprar la comida. Se vivía con limitaciones pero incluso los muchachos en los barrios usaban zapatos de marca y en cualquier rancho humilde había un buen televisor.  No se trata de ocultar aquella situación de creciente pobreza y la desatención de los gobiernos pasados a la crisis social en desarrollo. Al contrario, de aquellas aguas vienen estos lodos.  Sobre esa demanda insatisfecha y el descontento, se montó la retórica populista y demagógica de quienes hoy ejercen el poder.  

La tragedia es que ahora tenemos 82% de pobres en Venezuela, más de la mitad de la población está en pobreza extrema y este gobierno indolente es incapaz de admitir la crisis humanitaria, de reconocer que está inhabilitado para superar la crisis porque es también incapaz de generar confianza, promover inversiones y convocar a las fuerzas productivas para reactivar la economía nacional.  En el año 2016, un 75% de la población refirió pérdida de peso no controlado (sin querer) en un promedio de 8,5 kilos. ¡Hay hambre en Venezuela¡ Las cifras explican la cruda imagen de la gente buscando comida en los basureros, evidencian la desgracia que ha significado la revolución chavista y hacen del cambio una causa de lucha humanitaria.  #Unidad 

Twitter: @richcasanova



viernes, 17 de febrero de 2017

AMIGO CHAVISTA ¿ES USTED UN REVOLUCIONARIO?

 Para Ernesto Guevara de la Serna una revolución es auténtica solo cuando es capaz de crear al "Hombre Nuevo".  Pensaba el legendario guerrillero que la revolución no es un simple cambio en la estructura del Estado y de la sociedad, sino una profunda y radical transformación de los hombres, de su conciencia, costumbres, valores y hábitos, de sus relaciones sociales. Hoy el Che Guevara debe revolcarse en la tumba cuando ve el resultado de la mal llamada Revolución Bolivariana,  tanto por la miseria y sufrimiento del pueblo venezolano como por los referentes éticos del militarismo cubano-islámico enquistado en el poder. Quizás se pregunte ¿Es Maduro, Tareck El Aissami o Diosdado Cabello la expresión más refinada del "Hombre Nuevo"?

Y usted, amigo chavista ¿es un verdadero revolucionario?  Veamos, el Vicepresidente de la República –recientemente señalado como presunto narcotraficante- no responde a tales acusaciones sino que las despacha como una "infame agresión" y como un reconocimiento a su “condición de revolucionario y antiimperialista”. Desde esa lógica, amigo chavista, si usted no recibe el reconocimiento de ser acusado de narcotraficante, ni los gringos le congelan bienes y decenas de millones de Dólares en el imperio, jamás podrá ser una autentico revolucionario.  Limítese a defender el “proceso” aplicando siempre la misma receta, no importa si es corrupción, narcotráfico, falta de comida y de medicinas, apagones o inseguridad: repita siempre que la culpa es del capitalismo y la CIA, es una conspiración de la oligarquía, un sabotaje de la derecha o del imperio mismo.  Quizás usted asuma el profundo contenido ético de Marx o la praxis revolucionaria del Che Guevara pero a juzgar por el ejemplo de los altos jerarcas del PSUV, jamás podrá ser -amigo chavista- un verdadero revolucionario si no posee una lujosa camioneta, una mansión aquí y otra allá, yates y aviones; riqueza que podrá exhibir con absoluto desparpajo, sin que nadie investigue.  Mejor aún si puede expropiar a los “pelucones” o simplemente robarlos, con total impunidad, advirtiendo siempre que "ser rico es malo" y agregando unas buenas frases a favor de los pobres. Que su verborrea revolucionaria no se detenga ante el sufrimiento del pueblo. Al contrario, demuestre su cinismo y mienta con descaro, eso es parte del legado.

El “Hombre Nuevo” también debe ser solidario como el Gral. Padrino López, quien sin investigación alguna expresó su respaldo "incondicional" al vicepresidente en este oscuro trance. Me imagino que esa solidaridad castrense es lo que permitió que algún camarada pasara una tonelada de cocaína por el principal aeropuerto del país. Ese espíritu solidario seguramente inspiró al gobierno a traer para Venezuela a Walid Makled, a rescatar al pobre Gral. Hugo "El Pollo" Carvajal de Aruba y a defender a los narco-sobrinos.  Así las cosas, amigo chavista, será usted un verdadero revolucionario si es capaz de demostrar su incondicionalidad a la cúpula, indistintamente de la posible comisión de delitos y el origen de sus fortunas. Y mientras más acusaciones por narcotráfico y corrupción reciba, más revolucionario y anti imperialista será.  Desde esa óptica, un buen ejemplo del "Hombre Nuevo" debe ser el Teniente Diosdado Cabello pues según dijera Mario Silva en aquella famosa grabación "es un corrupto y ha estado corrompiendo a todo el mundo", lo cual es un gran reconocimiento en esta revolución.
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viernes, 10 de febrero de 2017

LA LUCHA CONTRA EL OLVIDO Y EL SILENCIO

Hace unos días recordaba al célebre escritor checo, ganador de muchos premios y eterno nominado al premio Nobel de Literatura: Milan kundera, quien fue expulsado en 1950 del Partido Comunista por hablar mal de la organización, algo que aprovechó el genial novelista como inspiración para su famosa obra "La broma" -una sátira con humor kafkiano sobre el comunismo stalinista- que le dio la vuelta al mundo y fue traducida a 21 idiomas. Luego Kundera fue también perseguido por su participación -junto a otros escritores- en los acontecimientos de la Primavera de Praga y años después, por retaliación hasta fue privado de la ciudadanía checa y adoptó la nacionalidad francesa. Sin embargo, su pluma siguió dando la batalla: es inútil reprimir el espíritu libertario del hombre pues es parte esencial del ser humano. Esa es una lección que los tiranos usualmente aprenden muy tarde. 

Sin el talento literario de Kundera, el pueblo venezolano hizo lo propio: se burló a más no poder de la payasada de "aquí no se habla mal de Chávez", lo que en realidad frustró la aspiración real del gobierno de imponer un "aquí no se habla", punto. Más bien, la dictadura quedó en ridículo y esa mofa exacerbada dejó claro que el militarismo cubano-islámico no es suficientemente poderoso como para silenciar al país. Y esto tiene una importancia singular cuando la narco-revolución hace ingentes esfuerzos por contener la protesta popular y evitar un escenario electoral. 

En estas lides de la opinión pública, eventualmente uno se siente repetitivo y puede que fastidioso, hasta que recuerda que toda dictadura y especialmente los regímenes militaristas, tienen una necesidad intrínseca: la institucionalización del olvido y del silencio, la cual sólo se combate con la perseverancia. Ciertamente, en nombre de un supuesto orden, de la paz social y la seguridad nacional, el régimen pretende imponer como cierta una realidad inexistente y usa la represión -física, sicológica e institucional- para que nadie hable del sufrimiento del pueblo y hasta se olviden las atrocidades que las cúpulas podridas han cometido. Sueñan con "aquí no se habla", con un país postrado, atemorizado y servil. Por eso Kundera decía que "...la lucha contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido". Y permítanme agregar que es también una lucha espiritual pues el régimen asume como estrategia quebrar el optimismo de la mayoría, sembrar resignación y dinamitar nuestros sueños. Es además una lucha por la unidad, cuando el gobierno permanentemente intenta dividirnos y fracturar el espíritu unitario de las fuerzas democráticas. Por eso vale la pena insistir, hablarle a quienes sucumben ante esa estrategia gubernamental y por momentos los agobia el pesimismo.

A todos, sirvan de ejemplo esas lecciones que tarde aprende el tirano, aquellas que día a día nos da un pueblo que no se calla, ni se rinde; que padece los calamitosos servicios públicos y la mentira oficialista; que sufre para conseguir alimentos y medicinas pero todos los días protesta aquí y allá aunque los medios estén amordazados. En fin, hablamos de un país que no se arrodilla y está decidido a cambiar. #EleccionesYA 


viernes, 3 de febrero de 2017

COBARDE, COMO TODA DICTADURA

En algo coinciden los grupos radicales del chavismo y la oposición: ambos creen que el gobierno es fuerte, asumen con ironía la debilidad crónica del régimen y no pierden oportunidad para asignarle cualidades que no tiene. En particular, los radicales no-chavistas desconocen las victorias propias, tienen tendencia al pesimismo, a la autoflagelación y aunque son minoría, lesionan la autoestima colectiva de la mayoría opositora. Esta realidad que bien aprovecha el gobierno, no es una peculiaridad de la política venezolana. En sicología social, la identidad colectiva negativa de las minorías se define por la negación de sí y una valoración del alter, interpretada como imagen positiva de los grupos dominantes, "estableciendo una comparación asimétrica, cuya desigualdad resalta y reitera -por desequilibrio- los aspectos negativos de la propia identidad social, produciendo un fenómeno de devaluación de la misma" (Maritza Montero, Psicología Política Latinoamericana, 1987). Al final, la identidad social es -por definición- una síntesis, en el más puro sentido hegeliano del término.

En realidad la fortaleza de un sistema político tiene dos componentes esenciales: su legalidad y su legitimidad, ambos seriamente comprometidos hoy. Si un gobierno no tiene gestión que mostrar, ni es incapaz de enfrentar los problemas y satisfacer las expectativas de la población, si no tiene pueblo y tiene más de 80% de rechazo, si además ha violado el orden constitucional y los DDHH, si ya casi ningún país lo reconoce como un régimen democrático, si existe una confrontación voraz en su partido, si se ha fracturado la poca institucionalidad que quedaba en la nación y si los poderes públicos no inspiran respeto, salvo la Asamblea Nacional liderada por la oposición; entonces ¿cómo alguien puede inferir que éste es un gobierno fuerte? Si así fuera, las dictaduras serían eternas y no lo son.  Por supuesto, el gobierno se esfuerza en mostrar una fortaleza que no posee, es su forma de intimidar, sembrar desaliento y promover un sentimiento de resignación, lo único que realmente podría perpetuarlo. Algunos dirán que su fortaleza radica en el TSJ y una cúpula militar corrupta que posibilita su permanencia en el poder. ¡Craso error! No es fortaleza someter a un hombre indefenso con una pistola en la cabeza. No es una virtud, ni se requiere inteligencia o ser un gran estratega para abusar del poder y utilizar las armas para quebrar la voluntad de un país.

No es un gobierno fuerte aquel que huye despavorido cuando alguien habla de elecciones y para sobrevivir, se ve obligado a sembrar miedo con una "fuerza civil antidisturbios", unas ilegales milicias o supuestos colectivos violentos. Eso no es fortaleza, es cobardía. Un gobierno fuerte garantizaría la paz, uno débil debe recurrir a esos recursos deleznables e inmorales. En fin, un delincuente armado no es fuerte, es solo un delincuente.   Y como toda dictadura, su capacidad de atemorizar es limitada: Dicen "Aquí no se habla mal de Chávez" y estallan las redes sociales, en la calle, en todas las esquinas, la gente se burla de la medida y vocifera la rabia que le sale del alma. Persiguen y meten presos a dirigentes políticos pero no pueden silenciar al país. El gobierno cobarde con su rostro de esbirro apela a la represión, pero vemos decenas o quizás cientos de protestas todos los días y por todos lados. Ahí está el país, venciendo el miedo y exhibiendo sus fortalezas.  Gloria al bravo pueblo… #EleccionesYA

@richcasanova

sábado, 21 de enero de 2017

CARNETIZAR A LAS VICTIMAS, FASCISMO PURO

Ante la profunda crisis social y económica que sufre el país, al gobierno no se le ocurre otra cosa que carnetizar a las víctimas. Es indignante que -según la propaganda oficial- el Carnet de la Patria sea para "conocer más de cerca las necesidades del pueblo". ¿Qué clase de idiota pasa 18 años en el poder y necesita hacer un censo para conocer las necesidades? ¿O es que piensan que los idiotas somos nosotros, los venezolanos?  Si de verdad quieren constatar la realidad, bastaría con que salieran de los predios palaciegos y de los lujosos restaurantes, que bajarán de sus ostentosas camionetas y caminaran por las calles dos minutos sin sus escoltas.  Bastaría con asumir el resultado de las encuestas, pues en todas se refleja el colosal fracaso de la "revolución".

La verdad es que estamos ante una nueva estafa a los más pobres, un vil intento de manipular políticamente a este pueblo que sufre grandes calamidades. El gobierno se sabe incapaz de ofrecer soluciones reales y opta por alimentarle expectativas a los más humildes. Así, quien tiene hambre es probable que se haga pasar por chavista y busque su carnet por aquello de "uno no sabe, a lo mejor me dan…". Esa práctica fascista es perversa pero no es novedosa. Lo mismo se hizo con la llamada "Gran Misión Vivienda": censaron a todo el que soñaba con un techo propio, luego hacen una cadena nacional para entregar 50 viviendas y dicen que han construido millones de ellas; le generan a la gente la falsa ilusión de que "en cualquier momento me toca a mí". Ese es el libreto y así hacen hasta con las medicinas. Juegan con las esperanzas de los más pobres, tal vez lo único que realmente ellos poseen hoy.  Esa es la receta cubana desde el principio. Sin embargo, el resultado ha sido el brutal incremento del déficit habitacional, una crisis social pavorosa y más recientemente, la monumental paliza en las elecciones parlamentarias.   El gobierno que llegó al poder con una retórica en defensa de los pobres, paradójicamente hoy -luego de transcurrir casi dos décadas- ha elevado a niveles dramáticos la pobreza y desarrolla políticas que condenan a la población a una eterna miseria, la cual contrasta con la obscena riqueza de las cúpulas podridas del régimen. El Carnet de la Patria no solo es un fraude sino una muestra de exclusión. No se carnetiza a todas las víctimas del gobierno, sino sólo a aquellas que estén dispuestas a mostrar lealtad a sus victimarios.  Si el objeto fuera brindar algún beneficio ¿No bastaría con la cédula de identidad? ¿Por qué condicionar políticamente los beneficios que el Estado está obligado a garantizar a la ciudadanía? ¡Fascismo puro!

Insisto esta práctica no es novedosa, incluso al insepulto le funcionó en su momento. Pero aquí cabe advertir que "Maduro no es Chávez". Además, la crisis es espantosa y puede desbordar al país.  Aunque la propaganda oficial es abrumadora, el rechazo crece día a día, pareciera que el proceso de deterioro del gobierno es irreversible. Claro, lejos de subestimar las truculencias del gobierno, es necesario advertir este fraude al pueblo que pretende aprovecharse de sus necesidades y manipular sus esperanzas. La denuncia procede aunque -a esta altura- el país sabe que con el modelo económico cubano y la incapacidad de la corrupta élite chavista, será imposible generar la confianza necesaria para reactivar el aparato productivo y superar la crisis. Todos saben que la incompetencia del gobierno solo se compara con su inmensa vocación delictiva.

Twitter: @richcasanova

viernes, 13 de enero de 2017

SOLO ASI DERROTAREMOS A LA DICTADURA

A nadie sorprende el cinismo de este gobierno de golpistas convictos y confesos, acusando de subversión a una oposición que sólo pide elecciones para superar la crisis. La idea de contarse les aterra y para evitar tal posibilidad, optan por la represión contra diputados y líderes opositores. Tampoco sorprende que el gobierno más corrupto del planeta, intente montarle una olla al Gobernador Henrique Capriles y pretendan inhabilitarlo políticamente. ¿Le tienen miedo? Ya decía Michel de Montaigne que "la cobardía es la madre de la crueldad".  En fin, nada sorprende de este gobierno mentiroso, inepto, inmoral y con una infinita vocación delictiva.  Lo que sorprende es que la decisión soberana de la Asamblea Nacional (AN) declarando que Nicolás Maduro abandonó del cargo, sea cuestionada por algunos opositores utilizando argumentos leguleyos en un país donde el régimen viola permanentemente la constitución y los DDHH, manipula el sistema judicial, amedrenta a la población y por si fuera poco, ha hecho todo por desconocer a ese parlamento que los venezolanos elegimos.  No se trata de justificar lo ilegal pues se han expuesto ampliamente los argumentos jurídicos para esta decisión. Sino de entender que ella ha sido tomada en base a los criterios legales del parlamento y debatir cualquier discrepancia, es legítimo pero solo tiene pertinencia en un país donde prevalezca el Estado de Derecho. Esa discusión no tiene sentido, a menos que usted crea que estamos en una democracia. En todo caso, nadie entiende el furor de esos grupos -minoritarios, por fortuna- al oponerse a la iniciativa. Lo único que les falta es acudir junto a Nicolás Maduro al TSJ.

Otros esgrimen que la medida es "ineficaz e inejecutable". Tener dudas sobre el resultado de esta ruta que ha asumido la unidad democrática es comprensible pues la incertidumbre es el signo de estos tiempos. ¿Acaso en dictadura puede alguien predecir el resultado de algo? Cualquier iniciativa que plantee la oposición será declarada inconstitucional por el inmoral TSJ, por eso el valor de esta resolución de la AN es político, no jurídico.  En dictadura no hay iniciativa eficaz sin respaldo popular y ninguna medida es ejecutable sin presión social e internacional.

Si el gobierno ha insistido en desconocer a la oposición y a la AN, obviamente el país terminará desconociendo al gobierno. ¡Hacia allá vamos! ¿O hay otra alternativa? Ya agotamos la vía del diálogo, pagando un alto costo pero reafirmando nuestro talante democrático y desnudando al régimen ante el mundo. Luchamos por el Revocatorio pero nos robaron ese derecho constitucional y amenazan con no hacer más elecciones. Es el gobierno quien ha frustrado la ruta electoral.  En este contexto, el abandono del cargo es sobre todo es un recurso político de las fuerzas democráticas para exigir unas elecciones generales, estos comicios son en definitiva el objetivo. Ese dictamen del parlamento -antes de la mitad del periodo- es un punto para apalancar la movilización popular pero también es la base constitucional para declarar la vacante absoluta que activa la convocatoria de elecciones.  La conclusión es obvia: a los demócratas nos corresponde acompañar en las calles –sin violencia pero con firmeza- la decisión del único poder legítimo que queda en Venezuela.  Solo así derrotaremos a la dictadura.

viernes, 6 de enero de 2017

LA LUZ DEL CALLEJON

Un nuevo presidente de la Asamblea Nacional al día siguiente que Nicolás Maduro cambia su gabinete: dos eventos conexos que hay que analizar por separado. El nuevo gabinete es un intento de minimizar un acontecimiento que no pudieron impedir: la instalación de la nueva directiva del parlamento. También es la expresión de una voraz crisis interna en el PSUV: la designación de Tareck El Aissame como Vicepresidente, no es una decisión autónoma de Maduro sino el resultado de una negociación en debilidad para buscar el equilibrio mínimo y sobrevivir. ¿O alguien cree que Maduro quería designar a un vicepresidente tan desprestigiado y cuestionado?  El conflicto pica y se extiende: así lo indica la cara larga de Aristóbulo Isturiz, al pasar de ser "el segundo a bordo" a un folclórico Ministro de las Comunas.  Elías Jaua y Adán Chávez también aspiraban el cargo y para desgracia del país, ese par de trogloditas terminaron como Ministros de Educación y de Cultura, algo digno de “aunque usted no lo crea”.  Diosdado, Padrino López y demás dinosaurios del militarismo tienen las garras sobre Maduro, quien está contra las cuerdas mientras el país sigue cuesta abajo en su rodada. 

En efecto, la crisis ya hoy es pavorosa y todo indica que se agudizará: no existe una sola razón para suponer una reactivación económica con este hamponato en el poder. Y no basta con sacar al presidente, como ahora apuestan –según dicen- el llamado Cartel de los Soles y otros grupos internos.  Para completar el cuadro, sume usted el ascenso de Trump a la presidencia de EEUU, el descrédito internacional de la narco-revolución chavista y la burla al Vaticano, cuya primera consecuencia es el endurecimiento de la postura de la iglesia, un factor de poder que tiene más de 2000 años de experiencia en estas lides. En otras palabras, el gobierno está aislado y en una debilidad extrema, aunque algunos no puedan verlo, quizás porque solo ven la superficialidad de una realidad muy compleja.

En este contexto, asume Julio Borges la presidencia de la AN. Su discurso tuvo dos vectores principales: un mensaje a nuestra FAN y una jugada de avance en el tablero: anunciar la declaratoria del "abandono del cargo".  El gobierno apelará al TSJ para desactivar esa bomba pero es un conflicto en desarrollo, cuya deriva está por verse y donde unas elecciones generales son una opción, incluso para Nicolás Maduro, si quiere preservar el liderazgo interno.  En principio, este paso puede lucir como "un callejón sin salida" y aquí cobra sentido el mensaje de Julio Borges a la institucionalidad castrense. Lógicamente, hay algo que debemos asumir: el “diálogo” fue el último y muy necesario intento de alcanzar una salida democrática convencional.  Su fracaso colocó -no a la oposición, ni al gobierno- sino al país en un callejón sin salida. ¿Que nos queda? ¿Insistir en el diálogo? ¿Esperar al 2018 mientras el país se desangra? ¿Apostar a unas elecciones regionales que no sabemos si se realicen? ¿O que la AN se limite a legislar como si fuera un país normal? Digo, si es que antes la satrapía no disuelve el parlamento.  Es decir, “llegamos al llegadero”, la única opción es luchar y hay una luz en el callejón. ¡Somos mayoría!  Razones hay muchas para salir a la calle a exigir la convocatoria a elecciones generales: el abandono del cargo y la presumible respuesta del régimen, será una más y la motivación para organizar la movilización del pueblo.

viernes, 16 de diciembre de 2016

UN ANTÍDOTO CONTRA LA DESESPERANZA

Si el gobierno de Maduro llegó a Diciembre, es comprensible que muchos sientan desaliento e incertidumbre. Sin embargo, hasta los chavistas que afirman haber "ganado este round", comentan adentro que no está fácil ganar la pelea pues se saben inhabilitados para superar la crisis política, social y económica del país. La única manera de ganar es dinamitando a la MUD para dividir a los demócratas y sembrando desesperanza en la sociedad venezolana: una de las pocas cosas que hace muy bien este gobierno, digo además de robar.  Todas las tropelías desde el poder sólo buscan quebrar el espíritu democrático pero realmente ¿se fortalece al régimen? En absoluto, solicitar al Poder Inmoral una investigación contra la MUD, no tiene trascendencia. Ninguna novedad es que los golpistas del 4F y 27N, denuncien un "golpe parlamentario": la existencia de la AN los enloquece. Tampoco sorprende que los forajidos del TSJ violen la Constitución designando a los rectores del CNE. Tanto abuso y toda la retórica oficialista solo busca desalentar al país pero ¿Con estas acciones el gobierno gana poder y supera la crisis política?  La respuesta es un antídoto contra la guerra sicológica que despliega el gobierno, aprovechando la innegable experiencia cubana en estas lides.

Aunque secuestraron el revocatorio, la lucha por la democracia está en pleno desarrollo. No hay razón para sentirse frustrado -como quiere el gobierno- si ninguna de sus tropelías se traduce en más poder para esa cúpula maloliente y más bien evidencian su fragilidad. Si lo del 6D fue una paliza monumental con ese mismo CNE, su ilegal designación no cambia esa realidad y solo deteriora más la legitimidad del régimen. Además, aunque la popularidad de la MUD se ha visto afectada, según las encuestas el país mantiene un alto respaldo a su favor. En todo caso, su debilidad no es tal como quisiera el chavismo y los minoritarios grupos radicales de oposición. Sin duda, mala noticia para el régimen. 

En fin, si las acciones vandálicas del gobierno no contribuyen a reactivar el aparato productivo, la producción de PDVSA ha caído drásticamente y campea la corrupción; lo previsible es una agudización espantosa de la crisis que aunada a los conflictos internos del PSUV y a las inocultables fracturas en la FAN, nos presagia un incremento en la conflictividad social y mayor debilidad de Maduro.  Ergo, nadie puede descartar: 1) Un cuadro de ingobernabilidad, un país colapsado, con brotes de violencia generalizada.  2) Un nefasto golpe de estado por parte de los gorilas que hoy deambulan como fantasmas en Miraflores. Nada de esto puede alegrarnos pero advierte la necesidad de una salida democrática, alerta sobre peligros terribles para el país, incluso para Maduro. Evitar un desenlace así era el objetivo del revocatorio y quizás fue lo que quiso el gobierno al plantear en la mesa de diálogo unas elecciones generales, propuesta que no pudo concretar por las contradicciones internas dentro del PSUV.  Las elecciones generales sigue siendo la mejor alternativa para Maduro y el PSUV pero ese es tema de una próxima entrega, hoy lo relevante es destacar que nuestra lucha tiene vigencia, tomar consciencia del valor de la unidad y utilizar el optimismo como un antídoto contra la desesperanza: al cambio podrán ponerle obstáculos pero es indetenible, jamás podrán derrotar a una mayoría decidida, siempre hay un camino... Como se dice en el argot popular venezolano: "la pelea es peleando". Que nadie nos expropie la esperanza: 2017 será un año de luchas y grandes victorias!

viernes, 2 de diciembre de 2016

LA PRESENCIA DEL VATICANO EN VENEZUELA

La sola existencia de una mesa de diálogo evidencia que estamos ante un régimen con vocación delictiva, que no respeta la constitución y viola sin recato Derechos Humanos fundamentales. Obvio, si fuera un gobierno decente y respetuoso de las leyes, no fuera necesaria una mediación internacional. En ese contexto es que debe valorarse la presencia del Vaticano en nuestro país y asumir que la mesa de diálogo es simplemente un mecanismo de presión política para obligar al gobierno a cumplir la Constitución en beneficio de una salida electoral a la crisis.

Mucha gente cree que al gobierno no le importa lo que piense el Papa, lo que diga Almagro o lo que suceda en los escenarios internacionales; si así fuera Chávez no hubiera dilapidado buena parte del patrimonio de la Nación en una petro-diplomacia manirrota.  Aún hoy, el gobierno está consciente de que en el mundo de la información, las comunicaciones y los mercados globalizados, la gobernabilidad tiene un componente internacional básico.   Este componente es diverso, está integrado por países, líderes, instituciones, organismos, ONG's, corporaciones y poderes fácticos, siendo la Iglesia Católica uno primordial, con una influencia notoria y determinante en América Latina.  Que la historia universal se divida en antes y después de Cristo, nos da idea de que la humanidad ha estado marcada por el poder eclesiástico. En el mundo árabe o en la cultura oriental, pareciera que la historia es otra pero no es así, lo religioso sigue siendo esencial en la sociedad, lo cual incluye a la política y el ejercicio del poder.

Leyendo a Ignacio Martín Baró (Del opio religioso a la fe liberadora), uno entiende que el asesinato de Monseñor Romero en El Salvador fue una respuesta a la inmensa fuerza subversiva de su voz en vastos sectores de la población. O como en Nicaragua, la voz del Cardenal Obando fue inspiradora para las fuerzas contrarrevolucionarias. En Venezuela, la carta pastoral de Monseñor Arias Blanco fue un detonante para dar al traste con la dictadura de Pérez Jiménez. En fin, pudiéramos extendernos en ejemplos pero lo relevante es entender lo que significa la presencia del Vaticano hoy en Venezuela. Me dirijo a grupos en el campo opositor que actúan con ligereza y no comprenden la compleja realidad en que la MUD ha tenido que tomar decisiones, asumiendo un compromiso democrático y capitalizado la ventaja de tener a Su Santidad como mediador y probablemente como testigo de las atrocidades de este régimen miserable.  Para el mundo, su conducta trasgresora y farsante lo reduce, evidencia sus carencias y debilidades, así como su incomprensión de la realidad.

Para entender la enorme influencia de la iglesia en América Latina, deberíamos remontarnos al proceso de evangelización en tiempos de la colonia pero por ahora, basta con reconocer que la cultura de las mayorías en nuestros países es esencialmente de orden religioso pues el pueblo toma como referencia sus creencias y símbolos místicos para interpretar al mundo, explicar procesos sociales, cimentar valores y dar contexto a su propia existencia.  Cuando el país atraviesa una inmensa crisis de valores, la fuerza moral de la jerarquía eclesiástica adquiere una dimensión trascendental.  En fin, dudar de la ruta asumida por la MUD es respetable pero apostar a ella es lo que corresponde. 

Twitter: @richcasanova

sábado, 26 de noviembre de 2016

DE LOS NARCO-SOBRINOS Y EL DIALOGO


La obsesión del gobierno por dividir a la MUD es comprensible y sólo comparable con su empeño en derrotarla provocando que se levante de la mesa de diálogo antes de tiempo y sin lograr sus objetivos. No lo han logrado, a pesar de la colaboración permanente de las minorías radicales.  Algo está claro hoy: es la oposición y no el régimen quien pone límites a su permanencia y define las condiciones para levantarse de la mesa.  Sorpresivamente, el gobierno se levanta de la mesa, aunque después tuvo que "recular".  La presión internacional para que el diálogo concluya en una agenda electoral es insostenible y condujo a ese acto desesperado, la sesión de la AN sobre el caso de los narco-sobrinos fue la excusa.  Claro, que el entorno presidencial esté involucrado en narcotráfico, lógicamente debe ser muy preocupante, sobre todo por las implicaciones que se presumen. Pero en este país la corrupción y el narcotráfico están bajo el manto de la impunidad, amparadas en el discurso de siempre: la conspiración del imperio, la oligarquía, la derecha… y la iguana. ¿Ahora el cuento no les da? La sentencia se suma a la presión internacional y la agudización de la crisis.

De un gobierno corrupto e inepto, inhabilitado para enfrentar la crisis, incapaz de generar confianza y tomar medidas, uno sólo espera mentiras, decisiones desesperadas y tropelías.  Por eso es importante la presencia en Venezuela del Vaticano y UNASUR, incluso de los "amigos" del régimen, quienes ya conocen la tendencia demencial y la vocación delictiva de la otrora poderosa boliburguesía. En el caso de los narco-sobrinos, levantarse de la mesa era huir hacia adelante, desviar la atención para no dar respuesta al país; pero también les resultaba útil para evadir el cumplimiento de los compromisos adquiridos, incluyendo la agenda electoral para superar la crisis.  Si no hay resultados en el corto plazo, seguramente la oposición se levante de la mesa y también el Vaticano, con las implicaciones que ello tendría.  En tal caso, son otras las condiciones: no sería una derrota opositora sino un gobierno fracasado, absolutamente deslegitimado e incapaz de sostenerse, en el fondo de un abismo y probablemente con una crisis que desborde los límites de la tolerancia.


Si no se concreta una agenda electoral ¿para qué mantenerse en la mesa? No estamos en guerra, ni es como la negociación entre las FARC y el gobierno colombiano que lleva más de 4 años, la mesa de diálogo es un mecanismo de presión para obligar al gobierno a cumplir la constitución. ¿O es que el revocatorio, las elecciones de gobernadores, las competencias de la AN, la designación de Magistrados y de rectores del CNE, no está claramente establecida en nuestra Carta Magna?  A los que dicen que no se pueden resolver en meses los problemas generados a lo largo de 18 años, les deseo que su médico no tenga el mismo criterio.  La idea de que el diálogo puede extenderse es propia de un gobierno indolente y de otros sectores que no valoran la dimensión real de la crisis, quizás van a los barrios solo a tomarse una foto pero no se conectan con esa realidad, no conocen el hambre, consiguen medicinas y están distantes de esta tragedia cotidiana. En esta coyuntura, la oposición debe exigir con más fuerza una salida real a la crisis.  El 6D tiene que haber resultados concretos…

viernes, 18 de noviembre de 2016

¿Y SI FRACASA EL DIALOGO?

A propósito del diálogo, hoy buena parte del país asume que la MUD hizo lo que corresponde a una oposición democrática y responsable: agotar todas las vías para una salida pacífica y depositar su confianza en el Vaticano, no en este gobierno tracalero y corrupto. El punto entonces es el resultado vs las expectativas, el manejo de la crítica y que pasa si fracasa el diálogo. Veamos, en medio de la dramática crisis social y económica del país, es lógico sentir una inmensa angustia al no percibir soluciones en el corto plazo. Los resultados a nadie satisfacen: aún no se vislumbra una salida electoral -meollo del asunto- sin embargo, hay resultados que permiten avanzar. ¿Por qué desestimarlos? En todo caso, es absurdo e injusto decir que no se obtuvo más porque alguien se vendió o entregó algo, sabiendo que nada tenemos para entregar y sí mucho que exigir. Insistir en eso es hacerle el juego al gobierno. Claro, no toda crítica es malintencionada, hay malhechores disfrazados de opositores pero hay gente haciendo cuestionamientos muy duros, convencidos de que hacen lo que les corresponde. Dicen "en democracia disentir es un derecho y la crítica es natural". Y tienen razón pero ¿estamos en democracia? ¡No! Estamos en medio de una guerra -no desde la perspectiva bélica- sino política. Una confrontación extrema con posibilidades reales de violencia e intervención militar, lo cual justifica la mediación internacional.  Pues bien, en una guerra no hay asambleas para decidir si las tropas avanzan por aquí o por allá, no hay un debate entre soldados para ver si se suben o no a la colina, la información tiene carácter estratégico y la unidad de mando es fundamental. En una guerra se deposita la confianza en los que tienen la responsabilidad de conducción y es vital la solidaridad.

A nadie se le cercena el derecho a la libre opinión simplemente no tenemos tal libertad. En una guerra estás en un frente de batalla o en otro: el gobierno se beneficia de las críticas de los opositores contra la MUD y la oposición de las críticas al gobierno que provengan del chavismo. Confiemos entonces y sigamos transitando la ruta pero ¿Y si fracasa el diálogo?  Si ello sucede será una responsabilidad que el gobierno tendrá que asumir, son ellos quienes tienen que ofrecer soluciones. La oposición cumplió agotando todas las vías en procura de una salida y Su Santidad será testigo de ello. Si el gobierno clausura la ruta electoral, el país democrático -conscientes de que hicimos lo debíamos hacer- se volcará a las calles con autoridad moral -ya no a exigir un revocatorio o elecciones generales- sino la salida inmediata del poder de quienes saquearon al país, han profundizado una crisis que ya era insoportable y se han burlado -no sólo del pueblo venezolano- sino del mismísimo Papa Francisco y del Vaticano. Para ese momento, mejor no imaginemos la dimensión de la crisis social y económica, ni la precaria situación política del régimen.  ¿O alguien cree que es posible superar la crisis con esta mafia en el poder? ¿Alguien piensa que este gobierno puede salir fortalecido si extiende la crisis? ¡Nada de eso! La crisis avanza y cada día el régimen estará en una mayor debilidad política, con menos ingresos y un descrédito sin precedentes.  La diferencia entre una salida electoral hoy y una traumatizada mañana será un lamentable saldo negativo a la cuenta del gobierno.   En fin, nuestra mejor alternativa es preservar la unidad, mantener el optimismo y confiar en quienes han asumido una representación tremendamente difícil de ejercer.  Dios bendiga a Venezuela. - 


Twitter: @richcasanova

viernes, 4 de noviembre de 2016

A LOS ILUMINADOS Y MANAGERS DE TRIBUNA


Pasamos mucho tiempo sin entender el valor de la Unidad y aún algunos no comprenden que preservarla exige confianza, ceder posiciones individuales e incluso sacrificios. En la MUD las decisiones son complejas, se requieren consensos mínimos entre los 16 partidos y consultas a otros sectores. La diversidad obliga a un debate permanente, complicación propia de la democracia que el oficialismo no conoce. A pesar de las dificultades y los despropósitos del gobierno, la MUD ha alcanzado logros importantes: el 6D ganamos los 2/3 del parlamento, derrotando no sólo al chavismo sino a los radicales de oposición que poco aportan, nada arriesgan y mucho hablan, esos que decían que esa victoria era imposible y hoy mantienen un discurso de desaliento, una crítica permanente e irresponsable. No se trata de defender a la MUD pero -sin desconocer sus errores- en términos beisbolísticos, ese equipo ha ganado juegos decisivos: en condiciones adversas y con el árbitro en contra, nos trajo a la final ¿Es mucho pedir un poco de confianza ahora que llegamos al 9no inning?  

Tampoco es que "a juro" hay que estar con la MUD o que no pueda tenerse una opinión distinta. Al contrario, es natural que existan discrepancias y expresarlas libremente es un derecho que aspiramos recuperar. Pero en un régimen de libertades, los derechos se ejercen con responsabilidad y hay límites que impone el civismo; prevalece la decisión de la mayoría y se respeta la opinión de las minorías. O sea, las mayorías no pueden aplastar a las minorías pero tampoco éstas pueden irrespetar la voluntad colectiva. Además es clave entender que la representatividad es esencial a la democracia y los partidos políticos son instituciones que posibilitan la organización social y el ejercicio de la ciudadanía. O sea, para garantizar la convivencia “mi” opinión es respetada pero no está por encima de las instituciones y su peso es relativo a la representatividad que se ejerce.

Así las cosas, no se justifica que una individualidad o grupo minoritario descalifique a la MUD cuando actúa en línea contraria a su opinión.  Subyace ahí una actitud chavista: “no me importa lo que piense la mayoría, ni las instituciones”, eso es lo que hacía Chávez y hoy hace Maduro con la Asamblea Nacional y con los partidos de oposición. Lamentablemente en medio de esta tragedia, algunos opositores radicales optan por llamar cobardes, traidores y vendidos a nuestros dirigentes cuando éstos no hacen “lo que tienen que hacer”, cosa que ellos si saben pues son una suerte de iluminados o de sabelotodo que -con arrogancia- desprecian la opinión de las mayorías.  Siempre ganan fácil el partido, eso sí… desde la tribuna!  En fin, insultar o agredir a quien piensa distinto es parte del "legado" pero cuando el encono es contra los nuestros, le hacen el trabajo al gobierno, heroica labor que cumplen desde la comodidad de un teclado o peor aún, amparados en el cobarde anonimato.  

Esa actitud es desleal, por decir lo menos. La lucha ha sido larga, han sido tiempos difíciles: hay dirigentes presos y muchos son perseguidos. El hostigamiento va más allá de lo que la gente imagina, la familia vive en una constante angustia y hasta la vida está en riesgo. Enfrentar una dictadura no es poca cosa y en una dramática coyuntura como la que vivimos, naturalmente todos queremos opinar pero ¿Es mucho pedir un poco de humildad y sensatez?  ¿No será hora de mostrar alguna consideración y solidaridad por quienes han asumido el compromiso de enfrentar al régimen?  ¿O usted sigue pensando que más importante es “su” opinión? 

viernes, 21 de octubre de 2016

¿CÓMO PUEDE SOSTENERSE LA DICTADURA DE MADURO?

Durante todos estos años de confrontación con la mal llamada revolución bolivariana, le consta a mis amables lectores que me abstuve de calificar al régimen como "dictadura".  Estando claro que no era una democracia, aun exhibiendo un talante autoritario y un inocultable rasgo militarista, había límites que el gobierno no se atrevía a traspasar.  Ahora, lamentablemente Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, administradores del "legado", decidieron cruzar la raya amarilla.  Ya no se viola la constitución a hurtadillas, con disimulo o bajo las sombras, sino a plena luz del día y sin recato alguno. Hoy existen sobradas razones para decir que estamos en una dictadura. Ahora sí...!  Chávez hubiera llevado el presupuesto al parlamento, tal como exige de manera taxativa la CRBV. No hacerlo fue el punto de quiebre. Recordemos también que el insepulto intentó postergar el revocatorio en su contra y luego lo ganó a punta de chantaje y populismo pero no se atrevió a negar la consulta, mucho menos a desconocer su rango constitucional. En cambio, mientras escribía estas líneas, unos tribunales regionales le daban una patada a la mesa y el CNE cohonestaba la truculenta jugada: un ultraje obsceno a nuestra Carta Magna.   

Por cierto, cuando Chávez perdió aquel referéndum consultivo para perpetuarse en el poder, dijo que la nuestra era “una victoria de m…” pero reconoció los resultados, no porque era un demócrata sino para cuidar las apariencias.  La dupla Maduro-Diosdado hubiese deseado continuar la ruta seudo-democrática del difunto pero la estrategia de lucha pacífica y democrática de la Unidad los ha obligado a tomar decisiones desesperadas que profundizan la crisis y los ha reducido a una ínfima minoría.  Así las cosas, la prevista suspensión del proceso revocatorio no es una victoria del régimen, ni un signo de fortaleza sino una muestra de sus carencias y consecuencia de los éxitos de la Unidad.  Además sus efectos son relativos: suspender la recolección de firmas no posterga la crisis, ni cambia la realidad política y social del país, mucho menos frena el cambio, el cual es indetenible porque es una decisión del 80% del país. Luego de la tropelía de “sus” tribunales y “su” CNE, el chavismo sigue siendo minoría y nuestra lucha por el revocatorio mantiene su fortaleza, su esencia cívica y democrática: es un movimiento político y social con trascendencia.

Chávez logró preservar con cierta holgura el poder por tres razones: 1) Cuidaba las formas democráticas y eso le permitía tener reconocimiento internacional. 2) El país tenía ingresos suficientes y capacidad de endeudarse, lo que le permitió sostener el modelo clientelar.  Y 3) Tenía un liderazgo real entre sus huestes, lo que ayudaba a mantener un mínimo de cohesión interna, incluso dentro de la FAN.  Cierto que hay mucha incertidumbre pero a partir de esta reflexión, más bien hay que preguntarse ¿Cómo puede sostenerse la dictadura de Maduro? El gobierno se sabe agonizante, saben que somos mayoría, que es la hora del cambio y eso no pueden suspenderlo con una sentencia.  Vienen tiempos difíciles pero -hoy más que nunca-  el optimismo, la unidad y los valores democráticos son esenciales para superar esta hora oscura de nuestra historia.  ¡Pa'lante!


Twitter: @richcasanova

viernes, 7 de octubre de 2016

LOS JALABOLAS Y LA CULTURA DE LA ADULANCIA


En el pasado los ricos financiaban al burócrata del partido a cambio de prebendas, incluso hasta ponían ministros y compraban puestos en las planchas, sin tener liderazgo real, ni méritos. Lastimosamente algunas cosas nunca cambian pero antes guardaban las formas, ahora los "empresarios" pagan los abogados a presuntos narcotraficantes vinculados a altas esferas de poder y reciben millonarios contratos en Dólares sin que medie licitación alguna. Todo ello es público y notorio, nadie en el gobierno abre la boca, la complicidad se vuelve un modus vivendi.  Y todo sucede porque la cultura de la adulancia invade el quehacer político.  Hay una casta que escala posiciones aplaudiendo y haciéndose la vista gorda oportunamente, practicando frenéticamente la adulancia y especialmente cuando se trata de la esposa, la amiga, la amante, los padres, el hermano, los sobrinos y hasta un primo lejano del "jefe".  Claro, esto ocurre porque existen dos: un jalabola contumaz y un líder que se deleita con la adulancia, poco le importan los méritos o el trabajo, y tiene una visión distorsionada de la lealtad y la solidaridad. 

Esta cultura de la adulancia existe desde los inicios de la civilización, no es nueva, ni es un invento del chavismo pero con ellos la impudicia se ha hecho cotidiana y la vergüenza brilla por su ausencia. Un cambio sugiere enfrentar esa forma de “hacer política” y a propósito es justo comentar las declaraciones del diputado Juan Guidó, cuando señaló que lo expresado por Lilian Tintori sobre la MUD no era la opinión de Voluntad Popular.  Con el contexto antes expuesto, uno podría calificar de "valientes" tales declaraciones. La Sra Tintori no es un activista más, se trata de la esposa de Leopoldo López, líder indiscutible de esa organización.  La pregunta es ¿La condición de esposa le confiere automáticamente atribuciones de líder o ella tan sólo expresa las opiniones de su marido? ¿Ser su esposa le da una condición privilegiada frente a los líderes reales de ese partido?  Quizás mis amables lectores tengan la respuesta. En todo caso, las declaraciones de Guaidó -a quien no conozco- requieren cierto coraje en un país donde el nepotismo tiene historia y la política se ha pervertido: nadie dentro del PSUV ha cuestionado el clan familiar de la "primera combatiente", ni siquiera se atreven a hablar de los sobrinos forzosamente hospedados en New York.  Tampoco en su momento, el partido de gobierno cuestionó a Blanca Ibáñez o a Cecilia Matos. Al contrario, hasta la oposición las cortejaba y los militares se le paraban firme.  Con estos comentarios no irrespeto a ninguna de las damas mencionadas, pues me refiero al ejercicio del poder entendiendo que el nepotismo no es sólo un problema político sino fundamentalmente ético.  Así que esas declaraciones deben apreciarse en su contexto: se producen en esta cultura política que castiga la irreverencia y premia la sumisión. Lo usual es encontrar gente que aplauda cualquier cosa que diga la esposa y así congraciarse con el marido, "uno no sabe" es lo que dicen.  Lo frecuente en los partidos es que exista temor a expresar opiniones libremente, cuando ellas contrarían o pueden incomodar al líder.  En fin, lo que nunca ha sido fácil es hacer política sin jalarbola.  No meto la mano en la candela por quien no conozco y ésta no será la excepción pero por simple sanidad, saludo las declaraciones de Juan Guaidó: es mi forma de aplaudir la irreverencia, de reconocer la honestidad de la palabra y sobre todo, de reivindicar el valor de la ética en la política. El cambio que necesitamos no es sólo de gobierno!

viernes, 30 de septiembre de 2016

LA CANDIDATURA DE DIOSDADO


Algunos piensan que Francisco Ameliach -por ahora, gobernador de Carabobo- anunció la posible designación del Teniente Cabello como Vicepresidente de la República para decirle al país algo así como: "si revocan a Maduro, les ponemos a Diosdado" y supuestamente meterle miedo a la sociedad venezolana. ¡Nada más falso!  Más bien esta bufonada es expresión de los conflictos internos del PSUV, una reacción del militarismo rancio que sueña con ocupar la silla presidencial: una casta verde oliva hundida en la corrupción y acusada de mantener vínculos con el narcotráfico internacional que acaricia la idea de evitar el revocatorio este año, cosa que no depende de los deseos de ellos, ni de nadie en esta cofradía con vocación delictiva que actualmente ejerce el poder en Venezuela.

En todo caso, ese militarismo putrefacto quisiera un revocatorio el próximo año para cortarle la cabeza a Nicolás Maduro, habiéndole torcido previamente el brazo para forzar la designación de Diosdado y dar un último zarpazo usurpando el poder.   Por fortuna, "deseos no preñan", dicen en oriente.  Lo relevante del asunto es que la anunciada candidatura para sustituir a Maduro genera más temores, incomodidades y reacciones dentro del chavismo que en la oposición.  Ahora Nicolás Maduro ha reconfirmado que el Teniente le cortará el cuello a la vuelta de la esquina y tendrá que pensar en la conveniencia de negociar condiciones para el revocatorio este año.  Hasta Aristóbulo que bajo la manga guardaba su carta, ahora siente el mazo en el cogote.  El Teniente es una de las figuras más detestadas de la política venezolana y es dentro del chavismo donde es más despreciada, es ahí donde su mazo plástico se ha convertido en emblema de la repugnancia y a la vez de la comicidad.  De manera que el anuncio del Sargento Ameliach genera más convulsiones en el chavismo.  Para la oposición, lejos de asustar, ésta candidatura es un aliciente para salir este mismo año de la tragedia que hoy embarga a la Nación.  En algo hay consenso, ni la oposición, ni el chavismo se calarían a éste cavernícola de la política en Miraflores, a quien llamo Teniente no por ignorancia -por cierto- sino porque desconozco ese ascenso ilegal a Capitán que recibió luego de ser dado de baja de la FAN por golpista.


Después de anunciar esta candidatura, con más razón el referendo debe ser en el 2016.  En efecto, aquí debe haber revocatorio este año y hay muchas razones para ser optimista, entre otras: la extrema debilidad del gobierno, la fractura interna del PSUV y la FAN, la enorme presión internacional, la agudización de la crisis y la más importante: la voluntad inquebrantable de una inmensa mayoría de venezolanos, lo cual nos permite inferir que la recolección del 20% de las firmas será una jornada con un marcado carácter épico -por las condiciones tan adversas impuestas- cuyo éxito pudiera dejar "en la lona" a este régimen moribundo. Llegar boqueando al 2017 es también un pésimo escenario para el gobierno y en especial para Nicolás Maduro.  En fin, que haya o no revocatorio dependerá de usted, de mí y de cada ciudadano de este país… Jamás de lo que ellos digan!  #YoRevoco

@richcasanova

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL SECRETO DE LA NEGOCIACION


Al cumplirse 10 años de la caída del Muro de Berlín, asistí a un evento internacional en la capital alemana y visité Potsdam, un pequeño pueblo cercano donde -al final de la 2da Guerra Mundial- se reunieron Harry Truman, Winston Churchill y Stalin.  Se respiraba historia en los salones del Palacio Cecilienhof, sede de aquel memorable encuentro.  En efecto, para garantizar la paz y sentar las bases para la recuperación de Europa, Churchill -liberal y aun hoy exponente de la derecha más conservadora- coincidió con el Presidente de EEUU -cuna del capitalismo- en la necesidad de acordarse con Iósif Stalin, líder del comunismo internacional, responsable de la muerte millones de personas: un desalmado genocida, peor que Hitler. Naturalmente, ni ellos, ni la comunidad internacional hizo caso a quienes advertían que con delincuentes y dictadores no se negocia. Pero es normal y comprensible que para el ciudadano común existan situaciones "inaceptables" que el estadista debe valorar e incluso asumir más allá de sus preferencias personales. Una motivación honorable, una causa justa o un objetivo trascendente es lo que agrega valor ético a la acción política. Así, no es contrario a la ética negociar con un delincuente que ha secuestrado a su familia, si el objeto es salvarles la vida. Tampoco la coyuntura cambia lo sustancial: ¿Dejó de ser liberal Churchill por reunirse con el líder del comunismo? ¿Truman dejó de ser un hombre decente? No, y se consolidó la paz en Europa hasta el sol de hoy.

Otros plantean que las negociaciones deben ser públicas y exigen información anticipada sobre ellas. Es una soberana ingenuidad pensar -por ejemplo- que las negociaciones de los norteamericanos con el comunismo vietnamita podían hacerse públicas en medio de la cruenta guerra que libraban. Lo relevante era facilitar una salida y promover la paz, salvar millones de vidas. Así ha sido siempre, los recientes acuerdos entre el malévolo imperio yanqui y la Cuba revolucionaria, tienen como antecedente más de 2 años de reuniones secretas promovidas por Obama. ¿Acaso dejó de ser el presidente del país más poderoso del planeta por reunirse con el decadente comunismo cubano? Al contrario, al fin entendieron los gringos que invadir la isla con Dólares es más efectivo que Bahía de Cochinos. Aquellas reuniones fueron tan secretas como cuando Washington se propuso el objetivo de rescatar a Alan Gross, el ciudadano estadounidense que llevaba cinco años preso en Cuba.  Y se logró su liberación porque el secreto de una negociación exitosa es discreción y prudencia. Si las negociaciones entre el moribundo gobierno chavista y la mayoritaria oposición democrática buscan concretar una salida a la crisis y evitar un derramamiento de sangre, luce estúpido apostar a su fracaso.  Aprovechar esa oportunidad para intentar descalificar a la MUD demuestra que en el chavismo y en la oposición hay grupos radicalizados que apuestan a la violencia: "río revuelto, ganancia de pescadores".  Al actuar con imprudencia, Nicolás Maduro solo evidencia su incompetencia política, queda como un pobre diablo.  Tal vez quemó su última carta y con certeza "se rayó" más aún en el escenario internacional, incluso con los presuntos mediadores a quienes ahora deja sin argumentos. ¡La desconfianza en el régimen crece y el país sigue hundiéndose!  #YoRevoco


Twitter: @richcasanova

viernes, 9 de septiembre de 2016

LA PARADOJA DE UN GOBIERNO FANTASMA

Una parte de toda religión se fundamenta en el miedo, bien sea a la muerte, al infierno, al castigo de Dios o a la pérdida de "beneficios" como la vida eterna. Sin dudas, hay muchas similitudes entre la política y la religión, sobran los testimonios de su íntima proximidad a lo largo de la historia.  El punto es que el miedo ha sido un mecanismo de dominación o de control social que -al menos en lo político- la democracia ha intentado superar. Los regímenes autocráticos y populistas han optado por el miedo como herramienta predilecta para “cautivar” a las masas: en principio, es el miedo a ser excluido, a ser parte de "las minorías" generalmente sojuzgadas o ser blanco del odio de los poderosos.  Todo cambia cuando las víctimas se dan cuenta que son mayoría o si el "gran benefactor" no tiene como pagar la cuenta y su fracaso es fuente de decepción. Es entonces cuando el miedo se revierte, las dictaduras actúan con desesperación y la violencia suple a la prebenda.  Le urge atemorizar a la sociedad no sólo para recuperar control sino para ocultar sus propios miedos, los cuales se hacen más visibles y crecen día a día, en la misma medida en que crece la voluntad de cambio. 

Vemos a una sombra espectral que quiere meter miedo a quienes no creen en muertos, ya no le temen, ni le respetan. Es la paradoja de un gobierno fantasma que termina asustado: una "revolución armada" cuyo líder no puede contener el rechazo, las cacerolas lo ponen a correr y la idea del revocatorio le vuela los tapones.  Pese al alto costo político, intentan huir de la realidad persiguiendo y encarcelando a opositores, tal como el cobarde silba en la oscuridad. Cuando secuestran por horas a Henrique Capriles en un aeropuerto internacional, es porque les aterra y no saben cómo enfrentarlo ¿Qué otra explicación puede tener? El gobierno está tan débil que en todos lados ve conspiraciones y cualquier marcha le pone la carne de gallina. Su extrema debilidad se hace obvia, por eso actúa cada vez con más violencia, intentando mostrar una fortaleza que no posee. Como toda dictadura en fase terminal, apuesta a que una parte del país crea que “están resteados” y no tienen miedo, cuando realmente ya no controlan sus esfínteres, sufren lo que algunos han llamado el "miedo a la no supervivencia", que es muchísimo mayor que el temor a perder el poder o al rechazo. Es el miedo a un repudio absoluto, a una soledad infinita, quizás tras unos barrotes, sin sueños, ni alegrías, torturados por su propia consciencia, condenados por su historia y ahogados en un mar de resentimientos.  Una suerte de muerte en vida, la eterna oscuridad...

Lógicamente, la realidad venezolana genera incertidumbre a cualquiera y no pocas angustias. Es todo un país preocupado por la deriva de un gobierno cobarde y desesperado, un temor que podemos resumir con una frase de William Shakespeare: De lo que tengo miedo es de tu miedo.  Puede haber temores aquí y allá pero cuando intento distinguir entre uno u otro sentimiento, viene a mi memoria otra frase que en alguna parte leí y cuyo autor no recuerdo: "el corazón que está lleno de miedo, seguro está vacío de esperanza".   Y esa es la gran diferencia: nosotros no albergamos miedos en el corazón,  nos anima la esperanza de un futuro mejor, el cambio que anhela el país y que una inmensa mayoría se propone hacer realidad. La Venezuela democrática derrota al miedo con la esperanza y así seguirá en las calles... #YoRevoco


Twitter: @richcasanova

viernes, 2 de septiembre de 2016

BALANCE: EL EFECTO CATALIZADOR DEL 1S

La clave del éxito del 1S está en su impacto como catalizador del proceso de cambio pero antes de abordar el tema, conviene puntualizar lo siguiente: la movilización jamás tuvo un "objetivo más trascendente", tal como sugiere una versión que le limpia el rostro al gobierno. Tampoco su éxito es producto de "un giro inesperado" debido a un supuesto "desmembramiento del alto mando opositor" o ante la arremetida del régimen. ¡Nada de eso! Todo salió tal como se planificó y se anunció, su éxito responde a una estrategia bien definida que ha logrado posicionarse en la unidad opositora y reafirmar la ruta democrática y electoral.  La jornada permitió consolidar el liderazgo y la unidad en el campo opositor, al demostrar poder de convocatoria y una enorme capacidad de movilización; dejando en ridículo ante el mundo al gobierno con su tesis golpista, al evidenciarse la vocación democrática de la oposición y el carácter cívico de la protesta.

Ahora ¿cómo explicar su efecto catalizador en el proceso de cambio? Veamos, no importa cuán violenta sea una protesta, siempre será posible reducirla con la fuerza militar: los ciudadanos no tenemos fusiles, tanques o aviones. Lo que realmente pone fin a una dictadura es la imposibilidad de sostenerse al perder su legitimidad, principal factor de gobernabilidad.  Pérez Jiménez no abandonó el poder por la violencia de la protesta sino por perder el control de los mecanismos de coacción institucional.  Todas las dictaduras pierden el poder cuando su ilegitimidad fractura la cadena de mando. Cosa que le pasó a Chávez cuando inútilmente llamaba a un general para activar el Plan Ávila y masacrar a la ciudadanía.  Alguien advertía que el 1S no cambia la opinión del CNE y el TSJ sobre el revocatorio, quizás, pero si cambia la realidad y la opinión en ese entorno de poder. Al participar en la marcha, imaginaba lo que pensaban esos soldados y policías al ver esa oleada de venezolanos en actitud pacífica y defendiendo sus derechos. ¿Qué pensarán sobre su propia realidad, si su familia sufre por igual la escasez, la inflación, inseguridad, etc?  Pensarían ¿Cómo hago para detener a esta inmensa mayoría? ¿Será capaz mi Teniente de obligarme a disparar a este rio humano?  Mientras tanto lo mismo piensa el Teniente con relación al Capitán y algunos Generales o Coroneles se preguntan  ¿Y Maduro hasta dónde pensará llegar? La misma duda que se planteó el Alto Mando Militar de Pinochet, hoy se la plantean los empleados públicos venezolanos que obligan a marchar y los chavistas de base que siempre han sido víctimas del populismo. Por ejemplo ¿Qué pensaban los chavistas apostados en la Redoma La India cuando veían que en ese mar de gente se confundía la gente de los barrios de La Vega y Antímano con sus vecinos de Montalbán o El Paraíso?  Y así en toda Venezuela, una mayoría contundente que se mostraba como un solo pueblo: ese 80% que -según todas las encuestas- rechaza a este gobierno, no es un simple dato estadístico sino gente de carne y hueso, firme, en la calle.  ¿Cómo ese activista puede frenar el cambio, si le dijeron mil veces que "el pueblo unido, jamás será vencido"?   En fin, quizás el 1S no toque a las cúpulas podridas pero su fuerza imponente es demoledora en los cimientos de esa estructura de poder sostenida solo por las bayonetas y por unos resortes "institucionales", hoy deslegitimados por un pueblo que pacíficamente toma las calles y permanece en ella para defender sus reivindicaciones. Ese efecto es un catalizador del proceso de cambio, sin duda!  #YoRevoco


Twitter: @richcasanova

sábado, 27 de agosto de 2016

DECADENCIA POLITICA Y MORAL


Hace unos días fueron ilegalmente despedidos por razones estrictamente políticas cuatro Ingenieros, quienes tenían entre 10 y 35 años trabajando en Sidor, nuestra principal industria siderúrgica. Ahora, el ex alcalde de San Cristóbal -quien tenía casa por cárcel, por razones de salud- fue trasladado a la penitenciaria de San Juan de los Morros, cuyo nuevo nombre: "26 de Julio" evoca a la revolución cubana. Este falso gobierno "obrerista" piensa que intimidando a los trabajadores va a debilitar la lucha por el cambio o que el terrorismo contra la dirigencia opositora va a desmovilizar a la sociedad democrática. ¡Se equivocan! Es exactamente lo contrario: el abuso, la represión y estas medidas "radicales" son un aliciente para la lucha, nos convencen -más aún- de la imperiosa necesidad de cambio y la urgencia de revocar a los responsables de esta tragedia que sufre el país. 

Cuando alguien se ahoga y actúa con desespero, se hunde más rápido. Eso le pasa al hamponato chavista, cuyas actuaciones sumarán miles de personas a la Toma de Caracas este 1ro de septiembre. La obsesión por frenar las múltiples marchas, la represión y demás tropelías convertirán en noticia internacional lo que pudiera ser una simple movilización ciudadana, evidenciará ante el mundo el talante autocrático del régimen, mostrará su rostro militarista y sus rodillas peladas de tanto arrastrarse al poder cubano. 

Vendrán más medidas desesperadas pues el régimen se siente acorralado por la presión nacional e internacional. Y no vamos a decir que no hay miedo, debe haberlo pero no es tan grande como el temor a que esta cúpula podrida del PSUV siga desangrado el país y le arrebate definitivamente el futuro a nuestros hijos. En el campo democrático puede haber miedo pero lo superamos, somos un pueblo de valientes y tenemos grandes esperanzas. Mientras que del lado del gobierno están aterrados, el culillo los embarga y sus actuaciones demuestran la cobardía de una élite corrupta que se ha quedado sin opciones y nada tiene que ofrecer. 

Los valientes buscan la luz, vencen el miedo y superan las adversidades, así es nuestro pueblo. Los cobardes prefieren las sombras, son derrotados por sus temores y solo traen calamidades. Pues bien, queda claro que este es un gobierno de cobardes, carentes de otro futuro que no sea tras unos barrotes o como prófugos de la justicia y de su propia consciencia. En esta hora aciaga, imposibilitados de promover la esperanza, solo le queda sembrar miedo para disimular el suyo. Para ello apela a esa cúpula militar que le lame las botas a los Castros y se besuquea con el narcotráfico. Sin duda, las desesperadas actuaciones de este gobierno son vergonzosas y muestra su decadencia política y moral. Con más razón, el primero de septiembre nos vemos en las calles de Caracas... #YoRevoco 

martes, 23 de agosto de 2016

EL BARRIO ES EL EPICENTRO DEL CAMBIO - 20/08/16


Esta revolución mal llamada "Bolivariana" comparte con Fidel Castro el dudoso honor de lograr la hazaña del Rey Midas pero al revés: convertir a un país próspero donde había pobreza pero también oportunidades para superarla en otro donde la miseria alcanza niveles alarmantes y se ha destruido absolutamente toda posibilidad de ascenso social, al menos “por ahora” y mientras dure esta desgracia de gobierno. Su irresponsable retórica trasnochada reivindica aquella sociedad sin clases, igualitaria y sustentada en la "abundancia material" que exponía la utopía marxista, sueño que los protagonistas -de antes y de ahora- se encargaron de convertir en tragedia. 

Hoy la realidad es imponente. Con la excepción de la boliburguesía del PSUV y su entorno de enchufados, ahora todos somos iguales o mejor dicho, todos nos hemos empobrecido por igual, aunque realmente el impacto de este proceso es mucho mayor en los segmentos económicamente más débiles. En efecto, el deterioro del poder adquisitivo impacta con mayor contundencia a los pobres y lo mismo sucede con otros indicadores de pobreza, en particular con aquellos asociados a las carencias o deficiencias en infraestructura y servicios en los sectores populares, las cuales generan un severo deterioro en la calidad de vida de la familia venezolana y nos advierten que la pobreza no es una condición exclusivamente asociada a lo económico. 

Tampoco desde esta perspectiva podemos hablar de igualdad pues aunque el deterioro de la infraestructura y los servicios afecta a todo el país nacional, estas limitaciones son terriblemente duras en los sectores populares o barrios, donde reside actualmente la inmensa mayoría de la población. Esta realidad incluye ausencia o serias deficiencias en la prestación de servicios educativos, asistenciales, deportivos y culturales, pero también carencia o precaria existencia en el barrio de espacios públicos, lo que restringe el ejercicio de la ciudadanía, lesiona el tejido social y deriva en problemas sociales de diversa naturaleza.  Así las cosas, las expectativas de cambio del venezolano están asociadas -no sólo a factores relacionados con la economía y el poder adquisitivo del grupo familiar, vale decir escasez e inflación- sino a vivienda y hábitat, lo cual supone infraestructura, dotación y acceso a servicios públicos eficientes, así como condiciones ambientales y otras que garanticen una elevada calidad de vida.  Lamentablemente, superar la crisis encuentra su principal obstáculo en este régimen fracasado y corrupto.

Un gobierno de unidad nacional tendrá que asumir como prioridad social la reactivación del aparato productivo y la generación de empleo. Sin embargo, resulta evidente que el cambio como demanda social exige también un programa especial de intervención urbana que atienda la problemática planteada y canalice las expectativas de la población. Queda claro que el barrio es el epicentro del cambio, el punto es ¿Cómo abordar una realidad tan compleja y extendida, en medio de grandes limitaciones económicas del país? A responder esta pregunta nos vamos a dedicar en las próximas semanas, sin abandonar esta lucha de todos por el revocatorio para este año. Nos vemos este 1ro de septiembre en la calle con las banderas en alto! #YoRevoco


Twitter: @richcasanova

viernes, 5 de agosto de 2016

¿QUIEN ES REHEN DE QUIEN?


La biografía de Fouché escrita por Stefan Zweing es un clásico de la literatura y sin duda, lectura obligada para quienes deseen explorar la dinámica del poder real y conocer la frágil frontera entre la ética y la política. Con su prosa singular, el brillante escritor austríaco recuerda a Napoleón regresando a París oculto entre las sombras, en esa oportunidad no atravesó el Arco del Triunfo rodeado de banderas y al frente de su victorioso ejército pues éste yacía triturado por las heladas mandíbulas del invierno ruso. El mismo Napoleón que había derrotado a las grandes potencias de la época -Inglaterra y la iglesia- para convertirse en el Emperador de Europa, ahora había perdido su aureola de invencibilidad y la monarquía adulante que antes le rendía pleitesía de pronto recordó su propia dignidad. 

En ese momento decadente, Napoleón tuvo que llamar al otrora despreciado Duque de Otranto -su ex Ministro de Policía, José Fouché- y proponerle un cargo.  A tales fines, le escribió para “ofrecerle una ocasión próxima de brindarme nuevos servicios y nuevas pruebas de su lealtad”, a sabiendas que era su enemigo y ni con Dios había sido leal.  Para el mundo político esta designación evidenció a un Napoleón caído, preso de las indeseadas circunstancias; aunque Fouché –obligado a aceptar- dijera después en sus memorias que “el Emperador me llama a su lado en calidad de rehén… no porque necesite mis consejos sino para atarme las manos”. Y aunque razones tenía para temerle, uno se pregunta ¿Quién fue rehén de quién?  Eran tiempos previos a las batallas de Leipzig y Waterloo…

Recordamos este episodio a propósito de los cambios de gabinete de Nicolás Maduro, no porque éste folclórico pichón de tirano, manganzón y reposero tenga alguna semejanza con Napoleón Bonaparte, tampoco porque Diosdado Cabello o alguno de sus enemigos internos dentro del PSUV calce los puntos de José Fouché. ¡Nada de eso! Se trata de observar los signos de la decadencia, no hay espacio para dudas: este gobierno está en su etapa terminal. La entrega del poder a una cúpula militar corrupta es evidencia de su debilidad. Cuando Diosdado Cabello copa la escena es por la misma causa y siendo obvia su vinculación con Padrino López, “El Pollo” Carvajal o Néstor Reverol –para sólo nombrar algunos de los cuestionados jerarcas militares- uno entiende que Maduro se ha quedado sin opciones.  Sus enemigos aprovechan la fragilidad de un liderazgo que inútilmente se aferra a la charretera del insepulto “comandante eterno”.  

Designar como Ministro del Interior a un General acusado por la DEA puede interpretarse como una irreverencia frente al “imperio” pero también podría  confirmar la vocación delictiva del régimen o que desde el alto gobierno se protegen oscuros intereses. Cuando los radicales del chavismo destituyen a Pérez Abad y disipan cualquier esperanza –si acaso alguien la tenía- de rectificación en materia económica, es claro que vamos a una profundización de la crisis y con certeza, se agudizará la conflictividad.  Quizás sea lo que buscan, creen que así pueden poner fin a su agonía y morir con la ilusión de una épica que jamás tuvieron. En fin, si Maduro quería atar de manos a alguien o si el amordazado es él, queda a gusto del lector.  Quién es rehén de quién es un ejercicio intelectual interesante que deriva en el agotamiento de un régimen –todos incluidos- que penosamente avanza hacia el aislamiento internacional, tal como merece un gobierno forajido en decadencia.  #YoRevoco 
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