viernes, 28 de noviembre de 2014

LOS HOGARES DE LA PATRIA

Si alguien plantea que "los propósitos por los cuales debemos combatir se basan en la libertad e independencia de la patria…. nosotros somos socialistas, somos enemigos del sistema económico capitalista actual...." y promueve una guerra "contra el capital internacional", cualquiera podría suponer que se trata de algún líder de esto que llaman "Revolución Bolivariana". Pero lamento decepcionar a mis amables lectores, ya que son extractos de una arenga que ofreciera Adolfo Hitler en octubre de 1933. Cualquier semejanza con el discurso patriotero y en general, con la retórica de la boliburguesía del PSUV, no es una simple casualidad. Las perversiones en la política surgen a partir de ambiciones desmedidas de poder. Dios los cría y ellos se juntan, diría mi abuela. Recuerdo estas coincidencias a propósito de una alocución de Nicolás Maduro, quien en una de sus latosas peroratas anunciaba el Censo Hogares de la Patria‎ para "identificar las necesidades" de la población. Además del empeño constante en tergiversar la historia, nada luce tan nazi, tan fascista, como utilizar a la "patria" como un adjetivo de cuanta necedad inventan. Pero otra cosa hay que advertir, detrás de estos anuncios hay un inmenso segregacionismo ¿o es que en Venezuela algunos hogares son de la patria y otros no? Dividir a la sociedad y explotar las necesidades de los sectores más vulnerables es otra práctica común. ¿Y en qué otra cosa se parece este régimen al nazismo o al fascismo en cualquiera de sus vertientes? En su infinita capacidad para mentir, es su convicción de que repitiendo mil veces una mentira pueden convertirla en realidad, tal como pensaba Joseph Goebbels, infame Ministro de Propaganda en tiempos de Hitler. Sin dudas, este "censo" tiene la finalidad de embaucar a los más pobres, manipular sus esperanzas y generar falsas expectativas de solución a los ingentes problemas que confronta la nación, lo cual es un objetivo primordial en tiempos electorales como los que se avecinan. Sin embargo, la realidad es otra hoy. Esa infeliz declaración de Maduro evidencia la irresponsabilidad y el cinismo de quienes hoy ejercen el poder. En efecto, en medio de esta inmensa crisis social y económica, el gobierno nos propone un censo para "identificar los problemas", es decir que después de 15 años de políticas fracasadas, despilfarro y corrupción, la "revolución" aún está en la Fase de Diagnóstico. Luego de tres lustros en el poder, no han logrado siquiera identificar los problemas y para colmo, le dirán al país que no es su culpa sino del imperio, la oligarquía, la CIA, el capitalismo, y los 40 años, entre otras excusas que han repetido abusivamente, sin lograr el milagro de hacerlas realidad. Con este gobierno inmoral no solo escasean los alimentos y las medicinas, sino también la credibilidad. Tal incompetencia, tantas mentiras y tanta corrupción, solo nos reafirma la urgencia de un cambio y el valor de la unidad, la necesidad de contar en el corto plazo con una sólida mayoría en la Asamblea Nacional que ejerza su función contralora, ponga un freno a la demagogia y pueda reorientar el gasto público. ¡Manos a la obra! Twitter: @richcasanova

LAS SOLUCIONES DE NICOLAS

Sí alguien estaba preocupado por la situación del país, luego de los anuncios de Nicolás Maduro debe estar aterrado. Algunas "medidas" son pura y simple demagogia, tal es el caso de crear un Cuerpo Nacional contra la Corrupción. ¿Acaso el presidente no sabe dónde están los corruptos en este gobierno? ¡Que mire a su alrededor! Crear este cuerpo en un país donde literalmente no existe Contraloría General de la República, es una burla. Este gobierno corrupto seguirá navegando en la impunidad mientras el presidente actúe con tanto cinismo, la mayoría oficialista de la AN no investigue y el Poder Judicial esté sometido a las cúpulas podridas del PSUV. ‎Por otra parte, en un país azotado por el hampa y donde gobiernan los colectivos armados, reformar la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación para "luchar contra el terrorismo, los paramilitares y asegurar la vida de nuestro pueblo" es una ofensa a la inteligencia de los venezolanos. Así mismo, después de tantas expropiaciones arbitrarias, en el país del "dakazo", es una bufonada cualquier reforma legal para establecer‎ algo que existe: la confiscación de los productos provenientes del contrabando. El objetivo real es mostrar a la escasez como consecuencia de una "guerra económica" pero desafortunadamente para el gobierno, el 78% de los venezolanos no cree en esa peregrina tesis. El mismo objetivo persigue la creación de una Intendencia para la Protección del Salario, instancia que -parte de la demagogia- será dirigida por un obrero. ¡Nada más inútil¡ La inflación y la escasez no se resuelven con más burocracia sino cambiando a este fracasado modelo económico que ha paralizado al aparato productivo y elevado al 30% la contracción del sector comercio. Para elevar la productividad y dinamizar la economía, es decir ‎para proteger el salario, en otros países ofrecen estímulos fiscales a la inversión. Aquí no sólo hostigan al sector productivo, sino que espantan las inversiones y castigan el emprendimiento al reformar la Ley del Impuesto sobre la Renta para obtener más recursos, los cuales son devorados por la insaciable corrupción del régimen. A los mismos fines, aumentan el IVA, o sea le meten la mano en los bolsillos al pueblo, algo tan inmoral como aumentar la gasolina mientras le regalan petróleo a Fidel Castro y a otros compinches. En la onda de la "guerra económica" también promueven la reforma a la Ley Antimonopolio, la cual naturalmente no aplica a la corporación gubernamental que monopoliza el papel periódico y pretende chantajear a los medios independientes que sobreviven a este ataque inclemente a la prensa libre. Así son las dictaduras, pues. Finalmente, la guinda de la torta, el gobierno solicitará a China "nuevos financiamientos", eufemismo para llamar al irresponsable endeudamiento de la República. ‎‎Solo los chinos le han prestado a Venezuela más de 45.000 millones de dólares, mucho más que la deuda total del país para 1998, cuando está "revolución" llegó al poder y calificaban como "traidores a la patria" a los responsables de la misma. Y ahora ¿quiénes son los traidores? En definitiva, el "paquetazo rojo" no aporta soluciones a la crisis, al contrario tiende a agudizarla dramáticamente. -- Sígueme por Twitter: @richcasanova / PUBLICADO 21/NOV/2015

domingo, 16 de noviembre de 2014

CORRUPCION POLITICA

Unos tienen dignidad y otros tienen precio, así son las cosas. La corrupción no es sólo el manejo indebido de fondos públicos, incluye también a esa visión pervertida de la política que hoy ha hecho metástasis en la estructura de poder y ha permeado en ciertas esferas de la sociedad venezolana. La situación social y económica se hace insostenible y el gobierno está consciente del sentimiento de cambio que recorre al país como un huracán, presiente una derrota en cualquier evento electoral que se convoque, sea una constituyente o las elecciones parlamentarias que están a la vuelta de la esquina. Y saben que su única alternativa es dividir a las fuerzas democráticas, a tales fines apelará a la corrupción política, entre otros recursos como sembrar desaliento y promover la abstención. Esta corrupción política ha tenido distintas expresiones. Vemos como surgen partidos nuevos, creados por viejos y desprestigiados dirigentes que buscan infiltrarse en la oposición como peones del militarismo. También hemos visto a partidos de larga tradición ‎democrática, lanzar por la borda su historia de lucha y colocarse al servicio del régimen. En efecto, resulta inexplicable promover la "tarjeta única" y después romper con la unidad. Igual que exigir que se convoquen primarias para escoger a los candidatos opositores y después irrespetar sus resultados, lanzando candidaturas fuera de la MUD para facilitar una victoria oficialista. Ante el drama que agobia a los venezolanos no hay explicación racional para colocarse al margen de la unidad, salvo la corrupción política. La paz y la reconciliación es un noble propósito que los oportunistas suelen confundir y utilizar como excusa para satisfacer su afán de lucro, negociando la esperanza de los venezolanos con las "cúpulas podridas" que han desangrado a la Nación. ‎Muchas veces ocultarán su impudicia en el anonimato cobarde, otras solaparán sus miserias en una retórica patriotera pero la corrupción es como la tos, muy difícil de ocultar. La sociedad venezolana debe identificar y repudiar a estos mercaderes de la política que –en tiempo de elecciones- buscarán fracturar el espíritu unitario y dividir a las fuerzas del cambio. En su momento los denunciaremos, por ahora sospeche de esos presuntos opositores que -en vez de plantarse contra el régimen cubano-militar- disimulan con algunos cuestionamientos al gobierno pero atacan ferozmente a la MUD, a Chuo Torrealba y a algunos líderes opositores. Ni siquiera el chavismo lo hace con tanto encono y si lo hiciera, es comprensible. Lo injustificable es que tales ataques provengan del campo opositor. Obviamente me refiero a actores políticos, no al ciudadano común, usualmente víctima del poderoso imperio mediático gubernamental y quizás de su natural angustia por salir de esta espantosa pesadilla. En fin, sí queremos promover un cambio real, tenemos que asumir como esencial el valor de la ética en la política, a la unidad como la única trinchera de lucha y consolidar una inmensa fuerza popular que -parafraseando a Tomás Moro- esté más vinculada por el corazón que por las palabras.... Ya veremos quienes tienen dignidad y quiénes tienen precio. Twitter: @richcasanova

viernes, 7 de noviembre de 2014

MORALMENTE DESARMADO

‎Vivimos en un país bizarro donde grupos irregulares -ilegalmente armados- convocan a una rueda de prensa para anunciarle al gobierno que desconocen su autoridad y que piensan seguir delinquiendo. Y no se trata de una exageración, ni hablamos de un delito menor. Al contrario, la violación a la "Ley para el Desarme y Control de Armas y Municiones" es un grave delito de consecuencias impredecibles. Pero esta insólita declaración muestra varias aristas de la realidad venezolana. Primero, los voceros en esa rueda de prensa hablaron en nombre de 260 colectivos armados, nada más y nada menos. Todo un aparato paramilitar que inicialmente fue creado para amedrentar a la sociedad democrática pero que ahora se ha convertido en un elemento más de inestabilidad política. Cría cuervos y te sacarán los ojos, dice un viejo refrán. En lo sucesivo, cuando el gobierno hable de paramilitarismo podremos suponer que se mira al espejo. En todo caso, hoy nadie duda que la inseguridad en Venezuela tenga un componente esencial en la violencia estimulada desde el propio gobierno. Por otra parte, el desacato al gobierno tiene su fundamento en las carencias éticas del PSUV y de la burocracia gobernante. Es decir, si la corrupción también es delito y reina la impunidad ¿con qué autoridad las "cúpulas podridas" le exigen a otros el cumplimiento de la Ley? Si la niñera de Jaua puede portar un arma y el ministro le miente descaradamente al país, lógicamente estos "revolucionarios" se sienten en el derecho de hacerlo también. Si el gobierno viola los DDHH de los venezolanos en nombre de esta supuesta revolución, ¿cómo exigirle a los colectivos que entreguen las armas? Me imagino que dirán "si protegen a El Pollo Carvajal, tiene que protegerme a mí también". En definitiva, lo que tenemos es un gobierno moralmente desarmado. Finalmente, este episodio agudiza la crisis de gobernabilidad, deja en evidencia la inmensa debilidad de Maduro y devela la pobreza institucional de nuestra Fuerza Armada Nacional. En lo político, esta rebelión interna es una consecuencia del vacío de liderazgo en la "revolución" luego de la partida del "comandante eterno", quien era el único que medio controlaba a sus huestes. Entonces uno se pregunta: Si los colectivos no hacen caso a Maduro y mucho menos a Diosdado; si el General Rodríguez Torres es desalojado del Ministerio del Interior por estos grupos y "los militares están en la mira"; si el gobierno no puede desarmar a nadie y ni siquiera pueden controlar a los suyos, ¿‎quién garantiza la estabilidad política del país? A este dramático cuadro de inseguridad, hay que agregar la profunda e inocultable crisis social y económica, generadora de un gigantesco descontento en la población. La situación sugiere una respuesta unitaria por parte de la alternativa democrática pues un gobierno moralmente desarmado está inhabilitado para garantizar la paz, que es una aspiración compartida por todos los venezolanos. Tal incapacidad incrementa el rechazo al régimen y reafirma la necesidad urgente de un cambio en Venezuela. Twitter: @richcasanova

viernes, 31 de octubre de 2014

SEÑORA JAUA

El Che Guevara‎ -siendo héroe de la revolución, Ministro de Industrias y presidente del Banco Central de Cuba- al salir de su oficina, se incorporaba todos los días al trabajo voluntario. La imagen del Che cortando caña, cargando sacos de arroz o cavando zanjas, forman parte de la iconografía del polémico personaje.‎ El intelectual mejicano Jorge Castaña en su libro "La vida en rojo", recoge episodios oscuros de su vida pero también muchas anécdotas que vale la pena reivindicar. En una oportunidad, su esposa -sometida al suplicio de las colas y a las privaciones para comprar- utilizó el vehículo oficial y el personal asignado para resolver el abastecimiento hogareño. El Che se enteró y le reclamo: "No, Aleida, tú sabes que ese carro es del gobierno, no mío... no te puedes aprovechar de él... tú viajas en ómnibus como todo el mundo". Estaba convencido de la importancia de predicar con el ejemplo. Al contrario, el ostentoso nivel de vida de la boliburguesía del PSUV muestra su pobreza moral. Algunos han amasado tal riqueza que se dan el lujo de mandar a buscar a la niñera en un vuelo privado, algo que sólo haría un gran magnate del imperio yanqui. Ahora, si el viaje se realiza en un avión de la estatal petrolera es mucho más que un conflicto ético; es un delito, un bochornoso acto de corrupción, un abuso inaceptable en un país que sufre grandes penurias. Esta "colita de PDVSA" desnuda al gobierno y le estalla en la cara, justo cuando critican a Capriles por el viaje que realizó con su propio peculio. Conocí hace tiempo a la Señora Jaua, antes de que ingresara a la nobleza oficialista. Honestamente, lamento su situación de salud y le deseo una pronta recuperación. Gracias a Dios, Señora Jaua, usted tiene la fortuna de ser atendida en el exterior y no como la inmensa mayoría de los venezolanos, que no tienen más alternativa sino el calamitoso sistema de salud que hoy padecemos gracias a la "revolución bonita". Sin embargo, respetamos el derecho a la vida y en consecuencia, no cuestionamos que alguien se atienda donde crea que puede salvarse. Lo indignante es la demagogia de la burocracia del PSUV y que la salud sea un privilegio, en vez de ser un derecho de todos los venezolanos. Lo denigrante es que los pobres y la depreciada clase media estemos condenados a morir de mengua en los hospitales por la irresponsabilidad de este gobierno populista, inepto y corrupto. No sabemos si la niñera llevaba capucha o no, sólo que portaba ilegalmente un arma; apenas conocemos la carta bufa del Ministro Jaua justificando el hecho y que los documentos encontrados en el maletín hablaban de "aniquilar a la oposición". Pero uno se pregunta ¿qué pasaría si en un aeropuerto venezolano capturan a un extranjero, afecto a otro gobierno, con documentos políticos y un arma? ‎ Salvo que sea un cubano, seguro empezarían con la cantaleta de los paramilitares, la CIA, el magnicidio y demás zoquetadas. Lo cierto es que la niñera cometió un delito pero -igual que en el caso del "Pollo" Carvajal- el gobierno venezolano exigió su liberación. En cambio, a Leopoldo López lo mantienen preso sin haber cometido delito y sin importar lo que diga la ONU. Tanta injusticia fortalece el espíritu unitario y de cambio en la sociedad democrática. Twitter: @richcasanova

viernes, 24 de octubre de 2014

ILUSTRACION PUBLICA Y PROPAGANDA

Durante la campaña presidencial de 1998 se habló de las “cúpulas podridas” que habían traicionado a la patria, endeudando a la República. Hoy, luego de 15 años de “revolución”, la podredumbre de las cúpulas del PSUV hace palidecer a la corrupción del pasado y el endeudamiento del país se ha incrementado en 161%, a pesar de los colosales ingresos por concepto de renta petrolera. Tanta corrupción y este grosero endeudamiento, lo pagaremos todos. En efecto, una quinta parte del presupuesto de la Nación para el 2015 está destinado al pago de la deuda, hablamos de la bicoca de 150.000 millones de Dólares, lo que supone el desvío de recursos que deberían destinarse a solucionar la profunda crisis social que agobia al país. Las consecuencias las pagamos todos, especialmente los más pobres: el servicio de la deuda cuadruplica el monto destinado a la salud, por lo que es previsible que seguirá la crisis hospitalaria, lo cual no le importa a la boliburguesía gobernante pues sólo se atiende en clínicas privadas o en el exterior. Algo parecido podemos decir en el sector educativo, la “revolución” no ha construido nuevas escuelas, ni las construirá; las que existen seguirán en un estado deplorable y los maestros continuarán con sueldos miserables. La crisis eléctrica se agudizará, no sólo por la incompetencia de quienes dirigen el sector, sino porque no existe un plan de inversión. Las limitaciones presupuestarias afectan a todo el sector infraestructura y servicios, incluyendo a Ambiente y Vivienda, ministerios ahora fusionados y cuya asignación presupuestaria apenas supera el 6% del monto destinado a pagar la deuda. Es decir, se elevará el déficit habitacional y seguirán los desastres ambientales. Ni siquiera la seguridad de los venezolanos es considerada como una prioridad, así que la deuda nos puede salir muy cara a los que no tenemos escoltas y camionetas blindadas. Muchos se preguntan ¿y con tantas penurias que sufre el país, cómo va a hacer el gobierno? No hay problema, al Ministerio de Comunicación e Información sí se le incrementó el presupuesto en un 119%, o sea no piensan construir casas pero habrá bastante propaganda de la Gran Misión Vivienda. No van a aumentar el sueldo a los maestros, policías o trabajadores de la salud, pero van a incrementar la pauta publicitaria a los medios oficialistas. No piensan construir escuelas pero crearon la Agencia Venezolana de Publicidad y le asignaron 220,7 Millones. No veremos soluciones pero si muchas vallas y bastantes franelas rojas. Por cierto, eso de “publicidad” suena a capitalismo, así que -para ser coherentes con su práctica- la “revolución” debería cambiarle el nombre a “Ministerio para la Ilustración Pública y Propaganda”, tal como se llamaba en la Alemania nazi. La sugerencia nace porque el libro más notable en la materia es Mein Kampf (Mi Lucha) de Adolfo Hitler, quien pensaba que la propaganda era una forma de ilustrar a una masa ignorante, susceptible de ser manipulada. ¿Acaso no es eso lo que piensa éste régimen del pueblo venezolano? Sin embrago, no han logrado frenar el descontento, ni podrán detener el cambio. Twitter: @richcasanova

domingo, 19 de octubre de 2014

LA REBELION DE LOS CUERVOS

Quitarle la vida a un ser humano es una atrocidad pero si además lo hacen con saña y le sacan los ojos a la víctima, el acto revela la más oscura perversión, es una monstruosidad que expresa la crueldad sin límites que se inspira en las bajas pasiones. La historia y la mitología registran espeluznantes episodios que revelan la depravación del poder, basta recordar a Sedequías –último Rey de Judá- a cuyos hijos les sacaron los ojos y fueron degollados en su presencia. O a Sansón, a quien los filisteos dejaron sin ojos y lo humillaron, luego de la traición de Dalila. O a Santa Lucía, patrona de los ciegos precisamente porque le sacaron los ojos para torturarla. La civilización no ha logrado aún superar a la barbarie. En nuestros tiempos seguimos viendo crímenes espantosos: hace poco una mujer le sacó los ojos a su hijo de 5 años en un ritual satánico. Y cuando la muerte está asociada al fanatismo o a las perversiones del poder, cuando se inspira en la venganza y el odio desenfrenado, la extracción ocular es un mensaje para amedrentar a otros y comunicarles el alto precio que pagó la víctima por sus actos. Es un recado de fácil comprensión ¿acaso no decimos “en esa tienda te sacan los ojos” o “eso cuesta un ojo de la cara” cuando el precio es exorbitante? En este punto vale preguntarse ¿Será casual que Robert Serra y Eliecer Oteyza fueron asesinados con encono y a ambos les sacaron los ojos? ¿Para quién o quienes era ese mensaje? ¿Qué hicieron para pagar ese precio? ¿Cuál es el significado de propinarle más de 30 disparos a José Odremán? Es claro que el mensaje no era para la oposición y quizás ello explique porque algunos colectivos armados se han declarado en “pié de guerra”. ¿Contra quién es la guerra? Esos colectivos saben perfectamente bien quien ha asesinado a los suyos y el gobierno sabe también a quienes han asesinado ellos. Es decir, la oposición no tiene velas en ese entierro y acusar a los paramilitares es simplemente ridículo, los homicidas en todos los casos eran escoltas y/o tenían credenciales policiales. Incluso, poco antes de ser acribillado, Odremán responsabilizó al Ministro Rodríguez Torres -a la sazón- subalterno de Nicolás Maduro y compinche de Diosdado Cabello. De pronto, uno se pregunta ¿en manos de quien está la seguridad de los venezolanos? Es natural que en ciertos círculos de nuestras FAN exista preocupación por un eventual desenlace que amenace la paz y la institucionalidad de la República. Esta situación enciende las alarmas en la sociedad democrática y alerta a otros países que saben el costo de alentar a grupos irregulares para enfrentar a otros. En Colombia –por ejemplo- el ELN y las Autodefensas Unidas nacieron ante la mirada complaciente del Estado, luego se hicieron incontrolables y coprotagonizaron con las FARC esa dolorosa historia de violencia política y narcotráfico que ha azotado a esa Nación durante décadas, con un saldo de víctimas desolador. En Venezuela, es ahora cuando el gobierno siente las consecuencias de “criar cuervos”... Es hora de exigirle honestidad y responsabilidad, aunque sea “pedir peras al olmo”. Twitter: @richcasanova

sábado, 11 de octubre de 2014

LO QUE VIENE ES…

La aplastante derrota oficialista en las recientes elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) es una brisa fresca en medio de esta infernal “revolución” que padece el país y sin duda, conviene hacer algunas reflexiones. Lo primero es que no hablamos de una simple elección entre Ingenieros, Arquitectos y profesionales afines al gremio, sino de un episodio más en esta larga batalla que libra el país por recuperar la institucionalidad y preservar el espacio de las organizaciones sociales, garantizar su autonomía y elevar la calidad de vida de la población, es parte de la lucha por los derechos humanos, las libertades, la justicia y el progreso. Esta victoria es realmente un triunfo de la unidad democrática y en este sentido, el liderazgo gremial ha dado al mundo opositor un ejemplo de responsabilidad, amplitud, inclusión y madurez política. Los resultados demuestran que las naturales diferencias en la MUD no son tan profundas como desearía el gobierno y algunos factores seudo-opositores o divisionistas que le hacen coro. La gran lección es que la unidad es posible y ofrece magnos dividendos a la Nación. Ahora que vienen elecciones parlamentarias, el desafío será colocarse a la altura de las circunstancias y satisfacer las expectativas de la sociedad venezolana. Estas elecciones en el CIV fueron tuteladas por el CNE. Además, el gobierno amenazó a empleados públicos, presionó a empresarios, contratistas y proveedores, utilizó los dineros del pueblo y todo el poder del Estado para intentar cambiar el resultado pero recibió una monumental paliza en todo el país. De manera que este proceso es también un mensaje para los que dicen que “este régimen no sale con votos”, que no es posible ganar por el ventajismo del gobierno y apelan siempre a su proverbial pesimismo preguntando: ¿vamos a ir a elecciones con este CNE? ‎ Hay que ser muy ingenuo para creer que en una dictadura enmascarada -como esta- sea posible un organismo electoral confiable. Así que no hay otra, con éste o con cualquier CNE, vamos a hacer valer la voluntad de las mayorías y a derrotar el abuso. Para eso es imprescindible organización social, claridad de objetivos y unidad de las fuerzas democráticas. No faltará quien diga que este resultado fue posible porque eran elecciones en un gremio profesional o los electores son de clase media. Falso, no es algo excepcional. Luego de varias solicitudes por parte del CIV, el gobierno -léase CNE- permitió por fin las elecciones porque pensaba que iba a ganarlas, decían que la oposición estaba desarticulada y se hacían ilusiones con los "conflictos internos” de la MUD. Lo mismo les pasó en Táchira, donde hay bastantes barrios pero el resultado fue igual, otra paliza. No podía ser de otra manera. Estos comicios -Táchira y CIV- son también una muestra del severo deterioro del gobierno en la opinión pública, una señal clara del hastío que siente el país ante un gobierno autoritario, inepto y corrupto; los resultados son la expresión de un sentimiento de cambio que une a los pobres y a la clase media, a jóvenes y viejos, hombres y mujeres, en definitiva, a los venezolanos. En el futuro, difícilmente el gobierno podrá salvarse del implacable voto castigo. Parafraseando al "comandante eterno", lo que viene es candanga... Twitter: @richcasanova

jueves, 2 de octubre de 2014

Elecciones del CIV y parlamentarias

No es posible el desarrollo integral de la sociedad sin el pleno ejercicio de las libertades, eso es algo que los regímenes autocráticos se niegan a reconocer. Por algo dictaduras militares "eficientes" -Pérez Jiménez o Pinochet, por ejemplo- construyeron obras pero jamás lograron satisfacer las expectativas populares. Lo cierto es que ésta incomprensión de la libertad como un valor humano y un componente esencial pare el progreso, hace que cualquier pretensión hegemónica encuentre resistencia en la sociedad, que los movimientos gremiales y comunitarios se conviertan en piedras de tranca e instituciones como el Colegio de Ingenieros de Venezuela sean trincheras de la lucha por el cambio. Sin libertad, cualquier sueño es una frustración. A final de los años 30, Hitler presentó el Volks-Wagen (máquina del pueblo) producido en Alemania, aunque ese proyecto fue robado al Ingeniero Josef Ganz, una vez que fue capturado por la Gestapo. Hay dos paradojas en esta historia. La primera, el talento detrás de esa genial invención era un judío‎ y por tal motivo, perseguido por quienes prometían convertir a Alemania en la primera potencia mundial. Y la segunda, el VolksWagen tuvo que esperar el fin del Nazismo para ser reconocido mundialmente como una maravilla mecánica, incluso en el imperio gringo donde causó furor. Hoy nadie recuerda al Ingeniero Ganz pero el pequeño escarabajo cruzó las fronteras que Hitler y todo su poder bélico no pudieron cruzar. Otro ejemplo, las esperanzas de Hitler de ganar la guerra pasaban por el éxito de la novedosa tecnología de los cohetes de larga distancia V2 que en 1944 bombardeaban a Londres. Wernher Von Braun, responsable de este programa, comprendió que ésta tecnología no podía estar subordinada a las ambiciones de poder que alimentaban al proyecto hegemónico de Hitler sino al servicio de algo trascendente: su sueño de llegar al espacio. Por ello, ‎logró evadir a las SS para entregarse a las tropas norteamericanas junto a algunos de sus colaboradores y los documentos científicos que pudo sacar. Es así como la tecnología militar de los Nazis terminó inspirando al ambicioso programa espacial de los EEUU. Al joven científico Wernher Von Braun tampoco nadie lo recuerda, incluso se ocultó su pasado al servicio de Hitler, pero sus sueños también cruzaron las fronteras, llegar a la luna era cuestión de tiempo. Por estas razones, al escribir estas líneas reitero mi respaldo a la Plancha 7 de la Unidad Democrática y me adelanto a afirmar que el chavismo no ganará las elecciones en el Colegio de Ingenieros de Venezuela. Las cúpulas del PSUV no sólo están de espaldas a la realidad que sufre la población y carecen de una valoración real de la libertad, sino ‎que no entiende la fascinación por las fronteras, o su comprensión está limitada por la miseria humana, la corrupción y el despotismo que alienta su desquiciada obsesión de poder. Por cierto, las próximas elecciones parlamentarias también serán una oportunidad para juntos cruzar la frontera de los sueños y que los venezolanos hagamos realidad un país de libertad, justicia y progreso. Ambos comicios son un paso decisivo en esta lucha por el cambio.

TOTALITARISMO, GREMIOS Y ORGANIZACIÓN SOCIAL

Toda autocracia con vocación totalitaria –sea de izquierda o de derecha- tiene una irrefrenable tendencia a flagelar, coaccionar y de ser posible, destruir cualquier forma de organización social. Tal despropósito es un fin en sí mismo, clave para lograr la ocupación total de los espacios de la sociedad, llegando al extremo de invadir la intimidad y amenazar la vida. La “revolución” –mal llamada Bolivariana- no es la excepción. Recientemente, el gobierno ordenó la captura del Presidente del Colegio de Médicos de Aragua e inició el proceso para allanar la inmunidad del Dip. Ismael García; abrió una investigación contra otro activista gremial, hostigó a dos dirigentes empresariales e imputó a tres líderes sindicales de SIDOR. En el totalitarismo, que la gente ejerza sus derechos y exprese su opinión es un grave delito que amenaza la estabilidad del régimen, usualmente precaria y siempre apuntalada por las bayonetas. El totalitarismo no es solo una amenaza para los gremios profesionales sino para toda expresión democrática, provenga ésta del mundo político, empresarial, sindical o comunitario. Esta realidad hace que la unidad se convierta en un valor esencial de la lucha democrática y que la defensa de los gremios y de las libertades públicas e individuales sea una lucha de todos. Así las cosas, las elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) es parte de la lucha que han librado los médicos, los maestros o los periodistas por garantizarle salud, educación de calidad e información objetiva a la población; es la misma lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones laborales o de las comunidades organizadas que trabajan por mejorar sus condiciones de vida. A todos nos une la aspiración de ejercer libremente nuestros derechos, vivir mejor y ser útiles a la sociedad. Por ese anhelo, desde el CIV advertimos con antelación la crisis eléctrica, la caída del viaducto de La Guaira y el deterioro de otros servicios. Esa aspiración nos animó para denunciar problemas ambientales, hacer un diagnóstico de la vialidad del país, formular propuestas para superar el déficit habitacional y en general, ofrecer nuestro aporte en materia de infraestructura y servicios. Jamás ha sido un compromiso con gobierno alguno sino con el desarrollo del país y el bienestar colectivo. Lamentablemente, las cúpulas podridas del PSUV no tienen interés en la solución de los problemas, sino en preservar el poder e incrementar su fortuna personal. En fin, el desafío hoy es promover la organización social y la participación para impedir que quienes han destruido al país se apoderen de los gremios, desarticulen los movimientos comunitarios, aplasten a la sociedad democrática e impongan su proyecto autoritario, sectario y hegemónico. En este sentido, apoyar a la Plancha 7 en las elecciones del CIV este 3 de octubre es impulsar el cambio y derrotar al totalitarismo. Conscientes de esa inmensa responsabilidad, el liderazgo gremial ha presentado una plataforma unitaria muy amplia. En efecto, la Plancha 7 integra a todos los factores democráticos –sin excepción- no solo a partidos políticos, sino a profesionales independientes, dirigentes del mundo académico y empresarial. ¡Gente que construye futuro! Desde la Plancha 7 asumimos el reto y con más fuerza que nunca, reafirmamos nuestro compromiso con el país, con la libertad, la justicia y el progreso. Esta también es su lucha y si no es agremiado, a alguien puede convocar… ¡Contamos con usted!

viernes, 19 de septiembre de 2014

INSECTICIDA CONTRA LA PLAGA ROJA

Tanto libros sagrados como profanos pregonan que las pestes que asolaron al mundo antiguo eran un castigo de los dioses. Incluso, pensadores racionales como Aristóteles, atribuían estas epidemias a la influencia de los astros. Fue Hipócrates –padre de la medicina- quien habló en sus textos de la calidad del aire y del agua, entre otras consideraciones. Lo cierto es que hubo plagas que fueron devastadoras para el mundo griego como la Peste de Atenas (428 AC), que posiblemente fue decisiva en la Guerra del Peloponeso. El invencible imperio romano también fue azotado por pandemias, hasta Marco Aurelio fue víctima de la primera de ellas. Grandes epidemias cambiaron el curso de la historia: en el año 637 las fuerzas romanas y persas mermaron ante los ejércitos musulmanes. Otro ejemplo: la Peste Negra, la gran epidemia que -a mediados del siglo XIV- flageló a casi toda Europa. Mis amables lectores pensarán que este es el preámbulo para hablar del Dengue o del Chicungunya, pues no. Aunque ciertamente vamos a referirnos a sus causas, a la verdadera plaga que azota a Venezuela: la boliburguesía del PSUV. Una plaga roja, rojita aunque a veces luzca verde oliva. Naturalmente, hay diferencias. Si en la antigüedad culpaban a los dioses o a los astros de cualquier epidemia, ahora la Plaga Roja nunca es culpable y peor aún, pretende ocultar la realidad poniendo en riesgo la vida de la población. Durante la Peste Negra, en algunas regiones de Europa la violencia se volvió contra los judíos; en Venezuela la Plaga Roja ha desatado una persecución contra médicos, gremios, estudiantes y cualquier expresión de organización social que ponga en evidencia la crisis del sistema de salud. La historia registra un horroroso antecedente de la guerra bacteriológica: ejércitos intentaban capturar fortalezas catapultando cadáveres infectados para contagiar a las ciudadelas. Hoy el régimen cubano-militar catapulta sus propias miserias para someter a la población, uniformar a la sociedad, restringir las libertades e ideologizar el conflicto social, planteando un falso dilema entre izquierda y derecha para ocultar su fracaso e inmensa corrupción. Si la Plaga Negra provenía de Asia, quizás de la India y llegó a Europa como consecuencia de los contactos comerciales, seguramente la Plaga Roja argumente que el Chicungunya es consecuencia del capitalismo. Y para hablar de semejanzas, la Peste Negra fue determinante para generar la profunda crisis económica y social que padeció occidente a finales de la Edad Media. Aquí, la Plaga Roja es responsable de la pavorosa tragedia que vivimos los venezolanos, es una desgracia que ha destruido la patria y el porvenir de muchas generaciones. La Peste Negra fue una de las mayores catástrofes demográficas que registra la historia de la humanidad, hasta amenazó al reino de Castilla al cobrar la vida del propio monarca, Alfonso XI. Claro, tal riesgo no está planteado en Venezuela. Aunque la Plaga Roja siempre anda con el llantén del magnicidio, la verdad es que se siente inmune -incluso a la ley- reina en la impunidad. Pero ninguna plaga es eterna y tenemos el mejor insecticida, las elecciones parlamentarias… ¡Y eso es ya!

viernes, 12 de septiembre de 2014

DE FANATICOS, INCAUTOS Y FARSANTES

Este gobierno no es socialista y dista mucho de ser revolucionario. Tal condición es una impostura del régimen, la cual asumió ante la necesidad de una excusa ideológica para justificar su proyecto hegemónico de poder. Realmente pudo apropiarse de cualquier etiqueta, siempre que ella luciera conveniente. En efecto, si ser de "derecha" hubiese sido una buena coartada, el gobierno la habría asumido sin pena y sin asco. Pero prefirió autodefinirse como "izquierda" pese a su marcado rasgo militarista y para propiciar la confrontación entre dos polos, procedió a calificar como "derecha" a toda expresión opositora. El tema viene a colación porque algunos creen que atacan al gobierno acusándole de "izquierda" o "socialista", lo cual viene a reforzar su estrategia de polarización y reafirmar la supuesta condición de "derecha"‎ del atacante. El gobierno ha querido colocar el debate en el terreno político y quiénes creen que lo atacan acusándolo de "socialista" no hacen más que complacerlo, por una parte y por la otra, facilitarle apoyos internacionales y agredir a factores de izquierda democrática que forman parte de la oposición. Pensar que esos “ataques” pueden fortalecer una referencia política liberal, neoliberal o de derecha –aun siendo un objetivo legítimo- es un craso error pues el dilema realmente no es entre izquierda y derecha. ‎El centro del debate debe ser lo social, las condiciones de vida de las grandes mayorías, la calidad de los servicios, las garantías de salud, educación y vivienda para la población, la posibilidad de ejercer sus derechos y la certeza de un futuro mejor. Hace tiempo que Cuba dejó de ser un socialismo para convertirse en una vulgar dictadura caribeña. Hasta el comunismo en China evolucionó, asumiendo una audaz postura en los satanizados mercados internacionales ‎y convirtiéndose -en lo económico- en un capitalismo salvaje, casi brutal. En nuestro país, aunque quedan en el gobierno algunos trasnochados de izquierda que no se han enterado que el Muro de Berlín se cayó, el excesivo y muy evidente poder militar aleja a este régimen del modelo socialista democrático que existe en buena parte de Europa y que exhibe notables éxitos en países como Noruega o Finlandia. Para ilustrar la idea, vale preguntarse ¿en Venezuela quien representa a la izquierda? ¿Teodoro Petkoff o el Teniente Diosdado Cabello? ¿Pompeyo Márquez y Américo Martín, o el Capitán Ameliach? En todo caso, si acaso quedaba algún incauto pensando que el régimen es de izquierda, debe estar en medio de un verdadero sacudón, viendo a ‎este "gobierno socialista" vendiendo a PDVSA, poniendo a CITGO en bandeja de plata a alguna transnacional gringa o china. Y si esta traición a la patria no les parece suficiente, bastará ver cómo se ha perdido la Soberanía Nacional con esa invasión cubana en las altas esferas del poder, cómo la FAN está subordinada a fuerzas extranjeras, cómo prácticamente han entregado nuestro territorio al imperio británico que ocupa el esequibo o cómo se hacen los locos ante el conflicto fronterizo con Colombia y hasta le rinden pleitesía a la narcoguerrilla que azota a la hermana república. En fin, hay que ser muy fanático para creer que esto es socialismo o tiene otra vocación distinta al poder y el dinero.

sábado, 6 de septiembre de 2014

EL MAYOR RIESGO DEL GOBIERNO

En Venezuela crece la indignación solo que “la procesión va por dentro”. Y va a seguir creciendo, el gobierno juega con fuego, abusa con sus mentiras, no ofrece soluciones y utiliza el viejo truco del “trapo rojo” para distraer. Por ejemplo, los cubanos ponen a una pobre mujer a rezar el “Chávez Nuestro” mientras aumentan las tarifas eléctricas y los apagones se hacen cada vez mas frecuentes, sobre todo en la provincia. En este caso, mejor que sea la Iglesia quien responda esta agresión al pueblo cristiano y que sea Dios quien los castigue. Quizás podamos recordarles que esa oración no salvará a nadie del hampa desbordada, no hará que aparezca la harina o la leche, ni le garantiza el cielo a los corruptos que han defalcado a la Nación. Lo importante es no perder la oportunidad para señalar a los responsables de las penurias que ahora pretenden ocultar con esa argucia. Ahora bien ¿siempre será posible evadir los trapos rojos? Es imposible eludir el tema de los presos políticos o la violación de los DDHH, aunque muchas veces tengan la intención de darle relevancia a la agenda política sobre lo social. El gobierno no quiere que hablemos de la crisis hospitalaria, prefiere que se hable de los presos políticos, mucho mejor si hablamos de golpes y magnicidios. A todo evento, nuestra obligación es defender a las víctimas de tales atropellos, luchar por su libertad y al propio tiempo, denunciar la realidad social que embarga a vastos sectores de la población. Hace poco un desprestigiado editor –en una penosa actitud servil- propuso una Ley de la Comunicación Social que conduce a la desaparición del Colegio Nacional de Periodistas, legaliza la censura, promueve la autocensura, criminaliza la libre opinión y lesiona gravemente el ejercicio democrático en Venezuela. ¿Será mejor no “pisarle el peine” al gobierno y permitir que con esa ley amplíe su hegemonía comunicacional? ¿Esto será un trapo rojo o una forma de silenciar a la sociedad venezolana? Quizás como la protesta crece y no han podido callar al pueblo, entonces ahora quieren intimidar con esta ley a los periodistas para que no publiquen nada que “exponga al escarnio público” a la cúpula cubano-militar que gobierna. En fin, aunque este esperpento jurídico fuera otro trapo rojo, nuestro compromiso es defender a los periodistas y más aun, a la libertad de expresión y al derecho a la información, aspiración que no es excluyente con el desafío de superar la pobreza en Venezuela. Derrotar a esta autocracia militarista y fascistoide para abrir las puertas del futuro, exige cohesionar a las fuerzas democráticas en una sola línea discursiva y de trabajo, colocando el acento en la agenda social pero sin dejar pasar ninguna tropelía, lo cual sugiere abrir múltiples frentes de lucha con una estrategia compartida y bajo una misma dirección política. El gobierno sabe que su mayor riesgo es la unidad de la oposición, por eso nunca deja de sembrar cizaña, no abandona su alianza con grupos seudo-opositores divisionistas y sigue dando aliento a sectores radicales. Aun así, el cambio viene….

jueves, 4 de septiembre de 2014

Primero Justicia en solidaridad con el CNP

El Movimiento Primero Justicia expresa hoy su solidaridad con el Colegio Nacional de Periodistas y eleva su enérgica protesta ante la pretensión oficialista de imponer una Ley que suplante a la que actualmente rige el Ejercicio del Periodismo. En la práctica, esta desquiciada iniciativa legislativa conduce a la desaparición de esa importante institución gremial que es el CNP, pero además legaliza la censura, promueve la autocensura, criminaliza la libre opinión y lesiona gravemente el ejercicio democrático en Venezuela. El adefesio jurídico que se intenta imponer es mas que la simple opinión de un editor lisonjero y servil, quien a fin de cuentas es solo un instrumento. Lo que debe alertar a las fuerzas democráticas es que esa bufonesca propuesta haya sido aprobada con inusitada celeridad por la Comisión de Medios de la Asamblea Nacional para su remisión a la Cámara, con lo cual se inicia formalmente el proceso legislativo formal. Es decir, no es la simple opinión de un payaso, sino una decisión preliminar de los diputados oficialistas que forman parte de esa comisión parlamentaria, lo cual refleja la voluntad del régimen para extender el cerco rojo, avanzar en su plan hegemónico comunicacional y restringir mas aun las libertades públicas en una Nación sumida en una profunda crisis política, social y económica. Precisamente, el objetivo final del gobierno es silenciar a la sociedad venezolana en esta hora aciaga de la República.
El principal argumento para motivar esta Ley es que la colegiación actual es restrictiva, excluyente y viola la libertad de expresión, cualidades que precisamente el país le asigna a este gobierno que impúdicamente exhibe sus rasgos autoritarios, propios del militarismo y el fascismo. Tal argumento es un falso supuesto que solo es útil para desprofesionalizar el ejercicio del periodismo. Esa propuesta oficialista no solo descalifica a 25 escuelas de Comunicación Social, insulta a miles de profesionales y desmoraliza a más de 40.000 estudiantes, sino que degrada la calidad del periodismo venezolano en detrimento del Derecho a la Información que asiste a la ciudadanía. Al contrario, nosotros pensamos que hoy nos corresponde revalorizar la profesión del periodismo, considerando las serias restricciones a la libertad de expresión impuestas en Venezuela y el rol fundamental que los profesionales de la Comunicación Social han jugado y siempre jugarán en cualquier democracia y por ende, en la lucha contra toda forma de autoritarismo. De manera que la formación profesional del comunicador social es esencial, vista su condición de servidor público y su responsabilidad con la sociedad. Como mucha gente ha advertido, hoy son los periodistas y mañana podemos ser los Médicos, los abogados, los Ingenieros, los Arquitectos o cualquier otro profesional. Pero la amenaza va mas allá, pues los trabajadores venezolanos ya han sido víctimas de estos perversos mecanismos –inspirados en el paralelismo- para demoler toda forma de organización social que no esté sometida a los intereses facciosos del gobierno, bien sea organizaciones gremiales, sindicales, empresariales o comunitarias. Hemos advertido que este proyecto de Ley tiene como objetivo fundamental ampliar la hegemonía comunicacional del Estado mediante la legalización de la censura, la instauración de medidas que propicien la autocensura y la criminalización de la opinión libre mediante la imposición de sanciones. En efecto, el Artículo 17 considera faltas inexcusables publicar o difundir noticias e informaciones que expongan, causen la muerte o provoquen daño grave irreparable a personas que desconozcan lo que va a publicar el comunicador social, lo que constituye en la práctica una censura previa y autocensura. Ya es inaceptable que se busque limitar el derecho a la libre expresión de la ciudadanía pero lo novedoso de este esperpento autoritario es que pretende sentar las bases para sancionar a los profesionales de la Comunicación Social cuando –a juicio del Estado o mas bien, del gobierno- la noticia publicada pueda provocar un supuesto daño, se exponga al desprecio público o exista instigación a delinquir. En un país donde hay presos políticos y se califica a la disidencia como “traidores a la Patria”, esta propuesta de Ley adquiere visos represivos. En vez ofrecer garantías a la sociedad y brindar protección al agremiado como toda Ley de ejercicio profesional, esta tropelía jurídica coloca en situación de vulnerabilidad a los periodistas y prácticamente en estado de indefensión, vista la vocación como violadores de Derechos Humanos que han demostrado quienes ejercen el poder en Venezuela. En fin, el gobierno -lejos de proteger al periodista- pretende doblegarlo, intimidarlo y coaccionarlo a actuar en función de sus intereses. Finalmente, resultan absurdos los argumentos del único Diputado oficialista electo accidentalmente por nuestro Estado Anzoátegui, quien afirmó –entre otros disparates- que ese proyecto de Ley “toma en cuenta a otros comunicadores que no son periodistas y que no están amparados por el CNP”. Francamente es penosa la posición de ese periodista con ínfulas de intelectual que hoy le da la espalda a sus colegas y a la democracia venezolana. Seguro estamos que el país sabrá defender sus derechos y en UNIDAD superaremos esta mala hora. PRIMERO JUSTICIA ANZOATEGUI Barcelona, 4 de Septiembre de 2014.

viernes, 29 de agosto de 2014

LA LOGICA REVOLUCIONARIA DEL CASTIGO (29/08/14)

Los delincuentes felicitan a sus colegas del gobierno por esa iniciativa de desarmar a sus potenciales víctimas. En efecto, prohibir el porte de armas es una restricción que se impone únicamente a los ciudadanos que cumplen con la ley, solo aplica a la gente decente que decide portar legalmente un arma para defender a su familia, sus bienes y su propia vida. Los que usan armas para delinquir ni se sienten aludidos por la disposición. Así las cosas, luego de esta revolucionaria medida, el uso de armas -exceptuando a militares y policías- será un privilegio exclusivo del hampa y de los enchufados del gobierno… Y perdonen la redundancia. Lo indignante es que esa decisión es tomada bajo la lógica revolucionaria que pretende soslayar la responsabilidad del gobierno y recostar las culpas a otros, incluyendo al pueblo. Según esa lógica, la inseguridad no es producto de su fracaso, ni del culto a la violencia que han impuesto desde las altas esferas del poder. Nada de eso, la culpa es suya. Hay inseguridad porque existe gente que se arriesga a portar un arma para defenderse del hampa y obviamente, esa gente debe ser castigada con la prohibición en cuestión. ¡Y así es con todo¡ Si no hay luz es porque se ha elevado el consumo y hay que castigar a la población consumista incrementando las tarifas. Si PDVSA está quebrada no es por la incompetencia y corrupción, sino por ese mismo consumismo capitalista y usted es parte del problema, por eso será castigado con un sustancial aumento de la gasolina. Todo esto siempre edulcorado con un discurso patriotero. El contrabando no es responsabilidad de quienes tienen la obligación de resguardar las fronteras, definitivamente es culpa de los bachaqueros. Pero los venezolanos no somos idiotas, como cree el gobierno. Sabemos bien quienes son los responsables, acaso ¿puede alguien pasar una gandóla de gasolina hacia Colombia, sin estar enchufado en el gobierno o asociado con la cúpula militar? La lógica revolucionaria indica que la inflación y la escasez no son consecuencia del fracaso del gobierno en el manejo de la economía, ni de toda esa desquiciada política que ha devastado al aparato productivo y arruinado a la nación. Nada de eso, si no hay comida, la culpa es suya por comer mucho o por actuar como acaparador doméstico. En consecuencia, también será castigado y en lo sucesivo, deberá dejar su huella digital cada vez que compre algún producto controlado como harina, leche o papel tualé, entre muchos otros de una larga lista. Hoy las cúpulas podridas del PSUV gozan de impunidad y los ciudadanos son considerados delincuentes. La Venezuela decente está bajo un estado general de sospecha. Dejar su huella cuando vaya al abasto o la farmacia, es una suerte de reseña policial que contrasta con aquellos tiempos en que usted podía comprar lo que quisiera y conseguía todo, hasta en la más pequeña bodega del barrio. En fin, la lógica revolucionaria se inspira en la dominación y a tales fines, hay que castigar al pueblo y manipular sus necesidades, al tiempo que se le convence que todo es por su bien.

LA PRUEBA DEL FRACASO (22/08/14)

Cuando un grupo de jóvenes que luchaban contra la dictadura de Fulgencio Batista protagonizó -un 26 de Julio de 1953- el heroico asalto al Cuartel Moncada, el pueblo cubano no podía imaginar la desgracia en ciernes sobre esa hermosa isla. Igualmente, en la Venezuela de 1998 tampoco era posible imaginarse que en nuestro país se llegaría a imponer una atrocidad como la Tarjeta de Racionamiento, pero ahora el régimen cubano-militar nos limitará el acceso a alimentos, algo que pronto se extenderá a otros bienes y servicios. Para el pueblo cubano el remedio fue peor que la enfermedad: nunca llegó la anhelada vida en democracia y su calidad de vida se deterioró gravemente como consecuencia de la destrucción del aparato productivo. En efecto, cuando la revolución cubana llegó al poder, esa pequeña isla caribeña aportaba el 20,57% (6.038.559 toneladas anuales) de la producción mundial de azúcar y además tenía una imponente presencia en el mercado internacional, exportando otros rubros como tabaco y remolacha. ¿Acaso Cuba produce media tonelada de azúcar hoy? Ni hablemos de los ingresos por concepto de turismo antes y ahora. Más de medio siglo de "revolución" solo ha servido para oprimir al pueblo cubano y ahogar su existencia en ese océano de calamidades y grandes penurias que algunos llaman "el mar de la felicidad". Sin lugar a dudas, la élite cubana que hoy gobierna en Venezuela tiene un amplio prontuario en materia de violación de DDHH y ha acumulado una vasta experiencia que le permite destruir cualquier economía, por próspera que ésta sea. Por ejemplo, no es fácil quebrar a PDVSA, se necesita ser muy inepto e inmensamente corrupto para arruinar a una empresa que producía casi 3.5 Millones de Barriles al día, máxime con los elevados precios del petróleo en el mercado internacional. El régimen cubano-militar ha dilapidado y se ha robado una colosal fortuna, mientras el país se ha empobrecido y se encuentra al borde del colapso. Que ahora impongan una Tarjeta de Racionamiento –así la disfracen- es una prueba irrefutable del fracaso del modelo y de la “revolución”, como ellos han llamado a este grotesco saqueo de las arcas de la Nación. Obviamente, la galopante corrupción convertirá a este sistema biométrico de represión alimenticia en una nueva alcabala para los consumidores. Hoy Nicolás Maduro y Diosdado Cabello son el rostro de un gobierno hambreador. Atrás quedaron aquellos tiempos en que los venezolanos podíamos comprar lo que queríamos y encontrábamos en los anaqueles diversas marcas de todos los productos. Con la Tarjeta de Racionamiento queda en evidencia –una vez más- la incompetencia del gobierno para abordar la honda crisis que ha generado. Esta humillante forma de racionar los alimentos a la población es el corolario del “exitoso modelo económico” que mencionaba Rafael Ramírez. ¡Es la guinda de la torta, pues! En ninguna “gran potencia” hay que dejar la huella digital para comprar el rollo de papel tualé que “le corresponde” este mes. El fracaso se hace inocultable.

NO SOLO CIERRAN LA FRONTERA (15/08/14)

Que el país está al borde de un colapso no es una exageración, basta ver al gobierno cerrando la frontera dizque para combatir el contrabando, delito que es imposible cometer sin el respaldo de las cúpulas podridas y la casta militar vendepatria que –junto a la élite cubana- hoy ejercen el poder en Venezuela. Estemos claros, los que pueden pasar una gandola de gasolina por la frontera, son los mismos que pasaron más de 50 maletas llenas de cocaína por el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Me refiero a que son caimanes del mismo pozo. Cerrar la frontera para evitar el comercio ilegal es como vender el sofá para resolver un problema de infidelidad. El contrabando es una consecuencia de las equivocadas políticas económicas, monetarias y fiscales, es producto de la corrupción voraz y la impunidad. Es algo que nos afecta seriamente porque hay un cuadro de escasez severa y sufrimos la inflación más alta del mundo. El contrabando es otro signo del fracaso del gobierno. Pero la "revolución" no sólo cierra fronteras sino que ha forzado el cierre de miles de empresas y aquellas que no han cerrado, han bajado drásticamente su producción. Han cerrado 40% de los módulos de Barrio Adentro y el resto permanecen abiertos solo medio turno. Además, todos los centros asistenciales sufren un cierre técnico por la falta de equipos o la escasez de insumos y material médico quirúrgico. El gobierno le baja la santamaría al país. Los apagones son recurrentes, igual que el racionamiento de agua potable o el desborde de aguas servidas en los sectores populares. La vialidad es un desastre, las vías agrícolas son casi inexistentes y 70% de los puentes requieren mantenimiento mayor. El transporte público está en serio riesgo por la carencia de repuestos y la imposibilidad de renovar la flota, ya en Oriente cerraron operaciones dos importantes líneas de autobuses interurbanos. No hay pasajes aéreos y en cualquier momento cierran los aeropuertos. No sólo cierran fronteras sino que están aislando a Venezuela. ¡Y la están saqueando! Quebraron a PDVSA y ahora quieren venderla por partes, así podrán cerrar también tres refinerías y miles estaciones de servicio que Venezuela tienen en EEUU, todo para engordar sus cuentas bancarias personales. Hoy le han cerrado la posibilidad de ascenso social a la clase obrera, empobreciendo al país y generado un severo deterioro de las condiciones laborales, con el agravante de que el gobierno ha pasado de la indolencia a la represión frente a los problemas de los trabajadores, quienes lamentablemente no tienen inmunidad como "El Pollo" Carvajal. En fin, es extensa y dolorosa la descripción del fracaso de este gobierno irresponsable, inepto, corrupto y autoritario. Hoy se torna relevante asumir a la Unidad como una exigencia de la sociedad democrática y un valor esencial de las fuerzas de cambio. ¿O vamos a dejar que también nos cierren las puertas del futuro?

DE LA ESPERANZA Y EL PODER (08/08/14)

Una abrumadora mayoría de los venezolanos considera que estamos peor que antes y casi 70% piensa que la tendencia es a la agudización de la crisis. El pueblo es noble, siempre está dispuesto a renovar su esperanza con cada promesa electoral y usualmente es víctima de la manipulación oficialista, es susceptible a medidas populistas y electoreras como el llamado “Dakazo”. Pero la situación es tan mala que la esperanza –lo único infinito en los pobres, dice un amigo- comienza a escasear, igual que los alimentos y las medicinas. Que no se alegre el gobierno pues en Venezuela no hay pendejos, eso siempre ha sido muy escaso. Al contrario, el pueblo es muy vivo y puede que le “siga el juego” al poderoso para capear el temporal pero sabe cuándo pasar la factura. El régimen por su parte, trata de sembrar desaliento y conformismo, aspira que creamos que no hay opción posible e inmovilizar a la sociedad, bien sea por desesperanza o por miedo, lo que explica la amenaza constante y su vocación represiva. En algún momento eso funcionó pero el hastío es grande y las cosas empiezan a cambiar, por ejemplo: las elecciones municipales en San Cristóbal y San Diego fueron esa oportunidad para castigar la violación de DDHH, el injusto encarcelamientos de sus alcaldes y el irrespeto al pueblo que los eligió; por eso no sólo hubo una votación masiva pese a la represión y a la militarización, sino que muchos de los que antes votaron a favor del gobierno, lo hicieron por la oposición. Una primera conclusión es que ni la esperanza, ni el poder son infinitos y que los pueblos tienen la capacidad de reponerse a las más grandes adversidades, ¿Serán las elecciones parlamentarias del próximo año la gran oportunidad del pueblo venezolano? Que el gobierno se sostenga hasta el 2019 no luce viable pero constitucionalmente hablando, no hay otra oportunidad más clara para promover un cambio sustancial que los comicios parlamentarios del 2015 y eso es ya… Mientras tanto, la protesta del país debe frenar la voracidad demencial de estos “socialistas” que hasta PDVSA (Citgo) pretenden venderla para raspar la olla y no les importa aumentar la gasolina al pueblo para alimentar su insaciable corrupción. Que la escasez en Venezuela incluya ahora al principal alimento del espíritu: la esperanza, es una muestra de que este gobierno no sólo ha saqueado el Tesoro Público, sino que le ha robado el futuro a los venezolanos. Pero también obliga a las fuerzas del cambio a un compromiso trascendente, nuestro desafío no puede limitarse a la construcción de una opción electoral, sin desestimar la invalorable importancia de ella. Nuestra propuesta de país debe abordar la solución de los ingentes problemas de la sociedad venezolana, debe ser popular e incluyente –y así ha sido planteada- pero también debe reflejar la voluntad unitaria del liderazgo nacional, expresar una alternativa de vida, rescatar los valores, elevar la auto estima colectiva y devolver a la familia venezolana el futuro que le ha sido arrebatado por la corrupción y la demagogia de un gobierno indolente que nos dice que “tenemos patria” mientras la vende a los chinos o la regala a los cubanos. El cambio exige un compromiso de todos.

A diferencia del PSUV (01/08/14)

Es comprensible que el partido de gobierno coloque un amplificador a las naturales controversias en el campo democrático –entre otras razones- porque no entienden eso de la “pluralidad”, ni la “democracia interna”, algo que contrasta abiertamente con el autoritarismo de este régimen cubano-militar. Pero que el gobierno ande todo el día cacareando los problemas de la MUD como si se tratara de una catástrofe, revela la intención de minimizar la crisis del país y ocultar la guerra -soterrada pero despiadada- que existe en el oficialismo. Si no ocultarla, quisieran igualar las acciones y hacernos creer que esos normales desencuentros entre los demócratas son similares a la impúdica y escabrosa lucha que se libra en el PSUV por el poder o más bien, por el derecho a “raspar la olla”. En la MUD confluyen diversos factores con visiones distintas, el interés superior es Venezuela, el debate franco y abierto es evidencia de su esencia democrática. La tolerancia, el derecho a expresar libremente cualquier opinión y el respeto a ella es un atributo de la sociedad que aspiramos construir. No es el PSUV de antes, donde una bota aplastaba cualquier disidencia y se imponía una sola voz. Tampoco es el PSUV de hoy, donde tampoco existe el disenso y ahora se imponen las cúpulas podridas, donde expulsan a los que cuestionan, chantajean a los inconformes y en esa convención de corruptos que llamaron “III Congreso”, reciben como héroe a un militar señalado como presunto narcotraficante, con la absurda y trillada excusa de que tal acusación es una conspiración del imperio. Un gobierno serio y honesto, hubiese facilitado una investigación. Pero no, algo huele mal en Miraflores. Es lógico que Maduro y Diosdado se unan para defender a su compinche pero el extendido silencio es síntoma de la podredumbre. En la MUD el tema es el cambio y el progreso del país, sobre la ruta para alcanzar el objetivo es natural que existan diferencias. Pero ese no es el tema en disputa en el madurismo, la derecha endógena o la “izquierda trasnochada”. El debate en el PSUV no es en torno a los problemas de la gente, está referido al reparto de prebendas, la preocupación es como engordar sus cuentas bancarias y a la vez, complacer a la jerarquía cubana y a la alta oficialidad corrupta que sostiene al régimen. Para eso hay que conseguir mas dinero, bien sea entregando la industria petrolera a los chinos o aumentando la gasolina. Finalmente, es imposible culminar estas líneas sin expresar nuestra solidaridad con Ramón Guillermo Aveledo, quien jugó un rol crucial al frente de la MUD. Por fortuna esa voz mesurada seguirá oyéndose pues su valiosa experiencia seguirá al servicio de la unidad y su lamentable renuncia será también una oportunidad para la reflexión en el campo democrático. Es hora de entender que no es viable ninguna agenda particular y que la unidad es el valor esencial de las fuerzas de cambio. El pueblo castigará a los divisionistas y francotiradores que disparan a la MUD, mientras el PSUV arrasa con el país.

La venta de PDVSA (26/07/14)

Hay dos formas de vender a la principal industria nacional. Una de ellas es vender sus activos, es decir literalmente una venta de la empresa. El gobierno irresponsable y corrupto de Nicolás Maduro analiza tres ofertas para la venta de CITGO, una filial de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) en los Estados Unidos o sea, la industria petrolera que pertenece a todos los venezolanos sería vendida por partes mediante una ilegal operación mercantil, propia del capitalismo más salvaje y contraria al interés nacional. La empresa CITGO –es decir, PDVSA- posee tres refinerías con una capacidad total para para procesar 750.000 barriles por día, 48 instalaciones de almacenamiento de derivados, 16.000 estaciones de servicio, tres oleoductos propios y parte de la propiedad en otros seis ductos en Estados Unidos. Como venezolano, indistintamente de cual sea su posición política ¿Está usted de acuerdo con que el gobierno venda estos activos de la Nación? Por otra parte, CITGO es clave para garantizar el flujo de caja de PDVSA pues paga los despachos de crudo al contado, por lo tanto su venta lesionaría gravemente las finanzas del país. ¿Por qué venderla entonces? Respuesta: simplemente están raspando la olla, la venden para robarse los reales como han hecho con una colosal fortuna que ha ingresado al país en los últimos 15 años. Los posibles compradores deberían saber que pueden ser víctima de unos malhechores, delincuentes –no de cuello blanco- sino de boína roja. La otra forma de vender a PDVSA es endeudando a la República comprometiendo petróleo a futuro, no es una venta de activos o de derechos, sino de hecho. Una persona que estuvo en la reunión de Rafael Ramírez con los chinos comentó que salió de ahí “con el estómago revuelto y mordiéndome los labios. Los chinos tendrán la información de producción diaria de crudo en todo el país y decidirán que irá al mercado y que será enviado a China. Para ello cuentan ahora con los códigos remotos de exploración, producción y despacho de crudos, o sea recibirán en tiempo real la cantidad de barriles diarios que tiene el país y serán dueños de nuestro petróleo durante los próximos treinta años, al menos”. A este cuadro hay que agregar las negociaciones entreguistas con otros países como Rusia, Irán, Cuba, etc. El endeudamiento del país es obsceno, se ha elevado a niveles exorbitantes con la misma celeridad con que han desaparecido los recursos, buena parte de ellos desviados a los bolsillos de las cúpulas podridas del PSUV mediante empresas de maletín y operaciones fraudulentas. Si esta depravada e insaciable confabulación contra los intereses de Venezuela, no es Traición a la Patria, no puedo entonces imaginar que pueda serlo. Toda esa retórica oficialista sobre la soberanía nacional es una excusa para robar a la Nación. La lucha contra la pobreza es una coartada. El discurso contra el imperialismo lo pronuncian mientras se bajan los pantalones ante el imperio chino y engordan sus cuentas bancarias personales. El madurismo resultó peor que el gobierno anterior. Ahora ¿Todo el chavismo será cómplice de estos delitos? Veremos, lo cierto es que esta dolorosa realidad reafirma la urgente necesidad de un cambio en Venezuela.